Bergaño "s r T*V /?*\ #ÍN v^ \v - : .-. . ■■:■. V. ■■•\ *;i ./ THE CELLAR BCCK $HCP 1SO0O WVOMINO DBTWOIT. MICH. 4S221 U.S.A. ARTE DE LA LENGUA PAMPANGA COMPUESTO POR EL 1L JL Ifortor Wt. Sfcs* 8*r3aroi frE EL ORDEN DE ERMITAÑOS DE N. P. SAN AGUSTÍN, EXAMINADOR SINODAL DE ESTE ARZOBISPADO DE MANILA Y PRIOR DEL CON- VENTO DE BACOLOR, NUEVAMENTE AÑADIDO, ENMEN- DADO Y REDUCIDO Á MÉTODO MÁS CLARO POR EL MISMO AUTOR SIENDO ACTUAL PRO- VINCIAL DE ESTA SU PROVINCIA DEL SANTÍSIMO NOM-" BRE DE JESÚS. TERCERA EDICIÓN, CONFORME A LA HECHA EN EL CONVENTO DE NUESTRA SRA. DE EL LORETO DE EL PUEBLO DE SAMPALOC, AÑO 1730. MANILA TÍP. DEL COLEGIO DE SANTO TOMÁS 1916. i- 1* vT?- ; *¥*?:?■•■ : .**" - ..' :■+ \; ■ ****- .'•-"' aí« j *$? m 5os "Palabras sobre esta Tercera Edición I-! Al preparar la tercera edición del Arte de la lengua pampanga, obra notabilísima, así por la suti- leza del análisis, como por la profundidad filosófica que en ella campean, dos puntos de vista hemos te- nido igualmente presentes que nos hemos esforzado en concordar: el interés bibliográfico, porque se con- serve una obra de la que ya quedan muy pocos ejem- plares, y -el interés mirado desde el punto de vista de la utilidad práctica. Por lo primero, se ha procurado reproducir es- crupulosamente en toda su integridad la segunda edición -que dicho sea de paso, difiere mucho de la primera — de modo que, así esta tercera, como las dos anteriores, pueda llamarse con toda pro- piedad sin distingos ni aditamentos el Arte del P. Bergaño. Tanto ha sido nuestro respeto y cuidado en re producir exactamente la obra del P. Bergaño, que nos hemos abstenido de subsanar las más pequeñas incorrecciones, siempre que al comparar las dos edi- ciones o por la evidencia meridiana del contexto, no se haya visto ser error de imprenta. Aun en este caso, si ha sido preciso añadir alguna palabra, queda, para conocimiento del lector, encerrada en un paréntesis rectangular. Sin embargo, salvando con todo rigor la inte- gridad de la Obra, hemos intentado hacerla lo más asequible que nos ha sido dado, acomodándola a la moderna Ortografía castellana, bien que no nos po- damos lisonjear de haberlo hecho siempre con acierto, sobre todo en lo que se refiere a la puntuación; pues lo irregular y caprichoso del estilo hace difícil, cuando no imposible el atinar con el concepto exacto y des- — IV — pues de averiguado, no es menos arduo el darle una puntuación acomodada, de modo que el lector le pe- netre y se posesione de él sin esfuerzo. La / contracción de la disyuntiva latina vel de que tan frecuentemente usa el autor en las ora- ciorres o palabras pampangas en lugar de la o, hemos juzgado conveniente sustituirla por esta letra. En cuanto a la escritura en pampango, se han hecho algunas correcciones, siempre que ellas no im- plican distinta pronunciación déla usada en el tiempo que se escribió la obra. Por eso la o, que tantas ve- ces está en lugar de la u, la dejamos así, tanto por conservar el sabor del pampango antiguo, como porque si no, estaría demás la advertencia- proemial relativa a este punto, y porque aun hoy día no es- tán bien deslindados y definidos los campos de es- tas dos letras, sobre todo en determinados pueblos. En cuanto a la colocación de los acentos en pampango, aunque hemos visto muchos no con- formes con la pronunciación actual, los hemos de- jado por las mismas razones que ha quedado la o en vez de la u; lo que sí se ha hecho es unificar- los, empleando únicamente el acento agudo en lugar de los (res que el autor usa, indistintamente en la mayoría de los casos. En cuanto al acento en las palabras consti- tuidas por una sola letra, como quiera que ca- recen de acento prosódico, se les ha suprimido tam- bién el ortográfico. Para terminar se advierte, que en la Dedica- toria, Aprobaciones y Licencias y en el Prólogo al lector no se ha hecho la más mínima innovación, como quiera .que esos prolegómenos no ofrecen más interés, que el meramente bibliográfico. A LA SOBERANA EMPERATRIZ DE LO CRIADO, PATRONA GENERAL DEL UNIVERSO Y CIVDAD DE REFVGIO, MARÍA SANTÍSIMA MADRE DE DIOS EN SVBLIME, CASTO, AMANTE CONSORCIO CON S. JOSEPH SV ESPOSO PADRE PVTATIVO DEL QVE LO ES DE TODOS, Y VNIVERSAL PROTECTOR Ua mucho (Sagrado dual, en dos supuestos uni- sono soberano encanto, vniforme Empireal acorde con Dios Trino) en que acompañe la prophecia a la Lengua, el sentido a la voz y al Idioma la interpre- tación. Buena es la lengua; no sea, que se reduzga a barbarismo, principio de error en el que escucha, la inepta voz dd que habla: 1 ad Corinth. c. Í4. Si ergo nesciero virtutem vocis, ero ei cui loquor, bar- barus. Allá en lo primitivo de la Iglesia se comunicó con abundancia el don de lenguas, por que no care- ciessen de la doctrina necessaria los Gentiles; y no obstante no interpretaban todos. Por esso antepone el Apóstol de las gentes la Prophecia, que és inter- pretación de las sentencias al material sonido de las vozes; Ibid:: Voto autem vos otnnes loqui linguis, magis autem prophetare: nam maior est, qui prophe- tat, quam qui loquitur linguis 9 nisi forte interpretetur* — VI — Porque es mayor sin disputa el que expone prophe- cias, que el que habla Idiomas, sino es que acaso in terprete. En el casto Joseph, y en el justo Daniel registro la perspicaz intelectual vista de la Águila de los Doc- tores mi Augustino, soberano apoio a esta verdad: Habló Pharaon, y no pudo interpretar: Entendió el Idioma Joseph, habló la lengua, y dio la interpreta- ción mas apta á la visión. S. August. Lib. 2. de Genes. Ad literam: Magis Propheta dicendus est, qui interpretatur, quod alius videt, ut Joseph magis quam Pharao: Sed máxime qui in vtroque prcecellit, ut Daniel. La significación de aquellos dedos como de mano de hombre, que pusieron en tanto cuidado a Balthasar el Rey, aunque asustado, la pudo decir: Danielis cap. 5. Mas á do se dirigía la visión, solo Daniel lo pudo decir, y descifrar. Aprovecha muy poco hablar en lengua: í Corinth. lí. Quid vobis pro dero, nisi vobis loquar, aut in relatione, aut in scien- fia, aut in prophetia, aut in doctrina? Si falta la re- velación, si se escasea la ciencia, si la prophe- cia no se entiende, o se oculta la doctrina. Aquel calle en la Iglesia, que solo sabe lo material del Idioma. Si autem non fuerit interpres, taceat in Ecle- sia. Ibid. Pues no le sirve, si no le emplea, o en la revelación de los divinos secretos, Caet. in 1. ad Corinth. lí. Aut in revelatione divinorum secretorum, autscientia eorum, quae spectant ad sacras scripturas, aut in prophetia futurorum, seu occultorum cordium, aut in doctrina morum dignos de saberse, o en la pro- phecia de lo mas recóndito de los corazones, o en la ciencia de las divinas escripturas, que es la cien- cia de los Santos; o en la doctrina necessaria, para la reformación de las costumbres Que si al Orador le faltan tan nobles requisitos, mientras mas se remonte en el Idioma, incurrirá con mas razón en la censura de bárbaro: Hugo Card. 1. ad Corinth. \í: Muiti Praedicatores licet natione non sint, faciunt se barbaros, subtilia, etc. dificilia verba exquirendo. -r VII — Porque no solo merece bárbaro apodo, quien no entiende lengua sino mejor, y con mas propiedad el que indiscreto, para no ser entendido en el Idioma, se aplica a lo oculto, a lo elevado, y lo profundo de una material sentencia, que solo siste en peinada co- locación de palabras, o a lo mas en vso de el vn ter- mino, que por incógnito engendra en los oientes confusión. No obstante dá gracias a Dios Gratias ago Deo meo, quod omnium vestrum lingua loquor. Ibid. S. Pablo, de que hablaba a los Corinthos en el Idioma propio; y es que juntaba la interpretación de los misterios al sonido de la voz. La ciencia, la prophecía, y la doctrina, sin las que los Ministros del Evangelio, aunque hablen con toda perfección en los Idiomas, adelantarán muy po- cos pasos en la conversión de los Gentiles, queda al cuidado, y religiosa solicitud de cada vno rogar a Dios, Appost. Ibid. Ideo qui loquitur lingua, oret, ut interpraetetur, el que las comunique, para poder con fruto interpretar. La lengua, que es necessaria, para explicar los conceptos, con que o se han de conver tir a la feé de Cristo los Infieles, Lira 1. Corinth. lí. ut Praedicatores Evangelij intelligi possent ab omni bus singularum linguarum, et sic convertí ad fidem Cristi; o los Fieles han de mejorar en las costum- bres; en lo primitwo la infundía con abundancia el Espíritu Divino, o porque no se detuviesse la cose- cha, ínterin que aprehendían los Operarios a culti- var, y plantar; o porque la semilla de la Divina pa- labra no diesse en desperdicio, despreciado el La- brador dando motivo a este desprecio la ignorancia del Idioma, que no es mas que barbarismo; 6'. Cri* sost apud Lira supra. Barbaru% inquit, Ule mihi, et ego illi ñon vtique ob naturam vocis; sed ob imperitiam, no la naturaleza de las vozes, que bien usadas cali- fican de discreto al Orador. En estos tiempos, en que los Ministros, pueden vencer esta dificultad vnos con otros, sin que pierda el discípulo el ardor. Pro- loq. Primus discendi ardor nobiliías est MagnistrL al — VIII — ver la nobleza del Maestro no poder enseñar, sin pri mero aprender, recurrir a milagros, es tentar a Dios, y porque lo inepto de las voces no acarree a la doc- trina santa vil desprecio, es preciso aplicar los talen- tos a estudiar. Aconsejaba a los de Gorintho S. Pablo para que obviassen barbarismos en la material significación de los Idiomas, que trabajassen, para abundar más, y mas Sic et vos, quoniam aemulatores estis espirituum adaedificationem Ecclesiae, quoerite, vt abundetis. Ibid. émulos de los espiritus en la edificación. No ay duda, que hace mucho el decir bien; mas el Ministro de Dios no ha de calificar de mejor lo mejor dicho, sino es lo mas verdadero, dice mi Agustino, S. August 4. de doctr. Christ... Non existimet, dici milius, nisi quod dicitur venus, nec verbis Doctor serviat, sed verba Doc- tori que no es razón, que el Doctor sirva a la mate rialidad de la palabras quando están impuestas estas para Ministerio del Doctor. Quando no penetrare el natural significado de las vozes, tome el consejo de San Pablo Maestro de las gentes, con la interpretación del Cardenal Hugo. Hugo Card. vbisup. orabo mente; id est 9 inteltigentia, qua faciam intelligeie, quod lingua loquar. Ore con espíritu, travaje diligente, por que se le comunique de los Elementos del Idioma sufi-' cíente inteligencia. • A este fin (Emperatriz Soberana, y Joseph justo) apliqué la cortedad de mi talento, reduciendo a reglas, por do puedan gobernarse los Ministros, los modos de hablar de vna lengua mas incógnita a nosotros, que lo fue la de los Egypcios a Joseph. Linguam, quam non noverat, audivit Ps. 80. Este efc el Arte, vues- tra humildad a ser sombra, y protección no solo de Cristo, y de María, sino de todas, quantas criatu- ras tiene el Orbe; Nouarin. tom. 2. lib. A. excar. 119. Joseph non Christi duniaxat, et Mariae umbra et pro- tectio exlitit, sed omnium quoque est, eritque in omni aevo. Para que no ayga necesidad, ni ayga negocio donde no se experimente vuestro Patrocinio, defen- diendo, y fomentando a quantos piadosamente im- ploran en sus necesidades vuestro auxilio. Sois Pa- dre de todos (Patriarca Santo) y con singularidad sois Padre de aquella gentilidad, que a sudores de Ope- rarios Evangélicos ya esta convertida a Dios, en sen- tir del docto Novarino. Nouarin ubi sup. excurs. 118. Sancius Josephus est omnium Pater, sed praeei- pue gentilitatis, quae ad Deum conversa est. Viene caval, y ajustado a los Pampangos, Jente convertida a Dios por nuestro Ministerio, tan singular beneficio; para cuya conservación en la feé y buenas costum- bres a la sombra de Protector tan sublime, os dedico en consorcio de la que es Madre de Dios, y vuestra Esposa, humilde, y reverente estos quadernos de breve instrucción de los Ministros en la lengua y Arte por do consigan, ser idóneos operarios en tan estraño Idioma; quedando, cc>n que solo los aceptéis, vfanos mis desvelos, y esperando al abrigo de vues- tra protección felicidades eternas. Que adora, y reverencia t- m. Fray Diego Bergaño, Provincial, — XI — APROBACIÓN DEL R. P. PREDICADOR FRAY JUAN GARBIA Procurador General de la Provincia del Santísimo Nombre de Jesus de Philipinas del Orden de los Hermitaños de Nuestro Padre San Agustín. P. Ntro. Por mandado de V. R. P. N. he visto el Arte de Lengua Pampanga, que V. R. quiere dar a la Estampa, para la instrucción de los Ministros, que tenemos a nuestro cargo, el bien espiritual de los Naturales de quella Provincia; y siendo la Obra vn sacrificio tan sagrado como dedicado principalisimamente al bien de las Almas, ninguno avra que presuma, he de que- rerlo manchar con el menor borrón de adulación, y mas quando tengo presente, destierra Dios de sus Sacrificios la miel: Levit. 3. AbuL ibl. Nequidquam melis adolebitur in Sacrificio, por lo aborrecible, que ló es, 1$ mentirosa dulzura déla lisonja. Lei pues con atención, y cuydado dicho Arte, y me parece dig- nísimo de toda estimación, estudio, atención, y ca- riño, como de otro dixo el Mantuano: Laudetur, Placeat, vigeat Relegatur, Ametur. Y que puedo con razón llamarle el Benjamín de sus Obras de V. R. que si a aquel le llamó su Madre hijo de su Dolor: Gen. 35. Filius doloris mei. Soy testigo de vista, trazó V. R P. N. esta Obra entre tan continuos dolores, y tan repetidos accidentes, que sqlo pudo vencer tales dificultades, el fervoroso ce- lo del bien de las Almas, vnico fin de sus infatigables desvelos, y aunque ni por esto, se escapó del común riesgo, que padecen todos los libros, pues como dice San Clemente Alexandrino: Clem. Alex. lib. 1. Strom. Nullam existimo scripturam, adeo fortunatam proce- — XII — dere Cui nultus omnino contradicat: Pero a dontie hace la guerra el capricho sin apo} r o de la razón, le ofrece el mismo Santo, vn muy discreto consuelo: Sed Mam existimandum est esse rationi consenta- neam, cui nemojure contra dicat. Otros Artes teníamos antes, pero a cada passo, nos confundían las contradicciones, que hallábamos en las mismas Reglas, con que nos dirigían, hasta que en este parece, nos ministra V. R. P. N. aquel hilo de Theseo, para salir del confuso Laberinto, en que vivíamos enrredados, y casi desesperados de poder llegar nunca, a saber con perfección dicha lengua; siendo deudores de este beneficio a V. R. P. N. no sólo los Professores de la Lengua Pampanga, sino también los de otras, que a la luz de las Reglas que V. R. ofrece en su Arte, salieron de muchas dudas, a que no pudieron hallar solución en las suyas; por lo que con toda razón puedo decir de este, que ínter illos, tantum Caput extiüit, Quantum lenta solent ínter viburna Cupraesi. Pues en la clarísima explicación de sus Reglas, en la evidencia con que a vista de los Ejemplos, con- vence de realidades las que parecen agudezas de su delicado ingenio, nos ofrece la lengua Pampanga tan mascada, y quasi digerida: como dijo Quinliliano: Inst. Orat. lib. 10. c 1. Vt cibos prope liquefactos de- mitemus, quae facilius digerantiw, que sin recelo del menor empacho, puede atreverse con ella el mas de- licado estomago, por lo qual, y por no tener cosa contra nuestra Santa feé y buenas costumbres antes si ser muy necessario para el desempeño de la obli gacion de los Ministros, soy de parecer se imprima, assi lo siento; en este Convento de San Pablo de Ma- nila en 10 de Octubre de 1789 años. P. N. Humilde Hijo de V. R. Fray Juan Garbia. — XIII — LICENCIA DE LA ORDEN. EL LECTOR FRAY DIEGO BERGAÑO PRIOR. Provincial de esta Provincia de el Santísimo Nombre de Jesús de el Orden de los Hermitaños dq Nuestro Padre S. Agustín de Philipinas etc. POR aver llegado a nuestra noticia, que algunos de los Padres Ministros de la Provincia de la Pam- panga desseaban mayor explicación de algunas difi cultades, que se tocan en el Arte del Idioma de dicha Provincia, lo que nos motivó á atarearnos, para dar cumplimiento a sus deseos y siendo para jo dicho muy conveniente el reimprimir dicho Arte, aviendo sido aprobado por el Padre Predicador Fray Juan Garbia, Procurador General de esta nuestra Provin- cia, a quien lo remitimos para su Censura. Por la pressente mando al dicho Padre Procurador General, que ávidas primero las demás Licencias necessarias, lo mande dar á la Prensa. Dado en este nuestro Convento de Tondo. En 9 de Octubre de 1735 años. Sellado con el Sello menor de nuestro Oficio, y re- frendado de nuestro Secretario. Fray Diego Bergaño, Provincial Por mando de N. M. R. P. Provincial* Fr. Diego Noguerol. Secretario. CENSVRA. DEL M. R. P. PREDICADOR. FRAY VICENTE Ybarra, ex Diffinidor de la Provincia del Santísimo Nombre de Jesús de Philipinas del Orden de los Hermitaños de N. P. S. Agustín, y Prior del Convento de S. Pablo de Manila. Muy Illustre Señor Remite V. S. a mi censura el Arle de la Lengua Pampanga compuesto por N. M. R. P. Provincial, y — XIV — Lector Fr. Diego Bergaño. Y aunque al verle rotu lado de tan elevado Sugeto debiera insuficiencia re traerse de la Censura, porque como dixo Sidonio es insolente audacia charlar entre Sujetos de tan su- blimes prendas. Nobis autem granáis audatia si apud Cathedrarios garriamus. Y más quando es notaría mi afición al Autor; pero por no faltar a la obediencia; ni privarme del gusto que me prometía la Obra, é íeido, y registrado con toda atención, no con el afecto que desde mi tierna edad le professo, si con el ceño de Censor riguroso y no hallé que notar como Censor; ni que corregir como hermano; ni que suplir como amigo, fuera de que como dixo Plinio engañase quien juzga, que no es la aficción la más acre en su censura. Amo quidem fussejudico tamen, etquidem tanto acrius quanto magis amo. Los ápices suele notar la afic- ción; pero la mia no hallo que advertir, mucho si que aprender, y mucho que admirar. Censoriae virgu- lae, níhil, laudis et admirationis multa digna reperi. que dixo Plinio el menor. Hallo esta Obra vn dia clarísimo sin la interposición de las mas mínima sombra, este dia desempeña con sus claros resplan- dores el día antecedente de su Arte, q aunque claro, no se dexaba percibir de vno, a otro Topo. Esto me parece dezia David al Psalmo. 18. Dies diel eructat veibum vn dia aclara a otro dia, y vna luz ilustra a otra luz: Porque la luz que contribuye diversos dias' por la interposición de sombras es vna misma con vn mismo principio, y vn mismo origen; pero ay dias, que vemos con algunos velos sus luces ocasio- nados de algunas nubes que embargan su inteligen cia. Sale otro dia claro aviendo vencido las activi- dades del Sol todos los embarazos, que pudieran a su claridad embargar la inteligencia. Todos los Doctores de la Iglesia son luz: Vos estis lux. Y en cada parto de sus fecundos entendimientos forman vn dia, pero estos dias no son iguales en la claridad, vnos son mas claros que otros. Este esta tan lleno de res- plandores, tan sin nubes, que todo es luz, todo cía — XV = ridad, y tan de vltima mano, que no' ay mas que pedir, por lo que como prosigue el mismo Real Pro- feta. Non sant loquelae ñeque sermones quorum non audiantur voces eorum. No ay genero de locución^ ni frase que no se halle tocado con todo primor en este Arte: Por lo que (aunque la humildad del Au- tor deja a esta Obra en la esphera de remiendo, en aquellas palabras: Ahora nuevamente, añadido) me parece merece los aplausos de Obra nueva, y pri- mera, ó por lo menos de segunda sin primera. Dice Dios al Gap. 1. del Genessis quando hizo la hermosa fabrica del Mundo, que hizo el Firmamento, a quien llamó Cielo: Fiat Firmamentum etc. vocavitque Deus Firmamentum Caelum: et factum est uespere et mane dies secundus. Pero si la fábrica del Cielo es Obra del primer dia como se dice en mismo Libro^npnn- cipio creavit Deus Caelum et terram. Como nos dice que hizo el dia segundo? Porque como nota con agudeza Jacobo Menteladense, le dio el comple mentó del ornato el segundo dia, y basta esto, para que se refiera como obra producida de nuevo: Fiat Firmamentum; non producitur sed ornatur et lamen ejusmodi ornatus non simplici, sed vtluti geminata productione denotatur. Obra de nuevo adorno es esta; pero no segunda a la primera, sino primera sin segunda, ó por lo menos segunda sin primera, y por esto el Sagrado Texto al constar los dos primeros dias de la fabrica del Mundo á el primer dia no llama primero, sino vno, para que se conozca que la Obra del segundo dia, sino es primera, es segunda sin pri- mera. Mucho me pudiera dilatar en alabanza del Autor, y de la Obra; pero el Autor no necesita de mis mal articulados elogios para su recomendación: El libro por si se dexará conocer pues también las Obras tienen su Lengua, y una muda Rethorica como dixo San Cipriano: Habent et opera suam Linguam habent suam facundiam tácente Lingua. Y allegán- dome yá mas á la Censura digo: Que no contiene esta Obra cossa alguna opuesta a las buenas Cos / / — XVI — tumbres, y Regalías de su Majestad, antes si con- duce mucho pata el progresso de vno, y otro; pues siendo vna de las primeras Regalías de su Ma jestad, que como rutilante astro brilla en su Real Corona la obligación de instruir a los Naturales de estas Islas en la feé, y buenas Costumbres, por medio de este Arte podran los Ministros Evangélicos desem- peñar a su Majestad de este cuydado tan grande, por lo que es digno el Autor no solo de que se le conceda Licencia para la Imprenta, si también muchas gra- cias. Assi lo siento. Salvo meliori &. Manila, y Oc- tubre 11 de 1736 años. Fray Vicente Ibarra. LICENCIA DEL SVPERIOR GOVIERNO. * El Muy Ilustre Señor Don Fernando de Valdes, y Tamon, Brigadier, y Mariscal de Campo de los Reales Exercitos de su Magestad, de su Consejo, Cavallero del Orden de Santiago, Governador y Capitán General de estas Islas Philipinas, y Presidente de su Real Audien- cia, y Chancilleria etc Concedió su Licencia para la Reimpression *de este Arle, de Lengua Pampango, vista la Aprobación del M. R. Padre Fray Vicente Y barra Prior del Convento de San Pablo de la Ciudad de Manila del Orden de los Hermitaños del Señor San Agustín en estas Islas, como consta por su Decreto de 11. de Octubre de 1736. Años PARECER DEL R. P. PREDICADOR Fr. DIEGO NO- GVEROL, Secretario de la Provincia del Santísimo Nombre de Jesús de Philipinas del Orden de los Hermi- taños de Nuestro Padre San Agustín. Señor Provisor. De Orden de V. S. he visto el Arte del Idioma Pampango, que nuevamente añadido quiere saéar a — XVII ? luz N. M. R. P. Lector Fray Diego ^er^aflo, Provincial actual de esta Provincia del Santísimo Nombre de Jesús del Orden de* los Hermitaños d$ N. P. San Agustín, y Examinador Synodal de este Arzobispado de Manila. Y aunque me podía detener la razón de Discípulo considerando que, melius est obedire. etc. Digo sin lisonja, que cuando baxé el año passado de los Montes, a donde llegó la fama de lo elegante que su P. M. R. era en dicho Idioma, lo bien que avia calado su Sin- taxis, halle lo que la Reyna Saba, quando llegó á Jerusalen, R. 3. cap. 1 Mayor est sapientia, & opera tua 9 quam rumor qnem audivi. Por lo que me pa- . rece, que solo del Idioma poco advertido, ó de in- tención menos recta será despreciada la Obra. Felib. Serm. 37. in cant Quce ab vbertate incohavit, et f'n- senecta vbere multiplicatur. Pues si en su primera Impresión ilustró los entendimientos de los Minis- tros Evangélicos, para poder ser buenos dispensa- dores, apartando las tinieblas de los entendimientos de los Naturales, extirpando juntamente su Doctrina los Escollos de tanto escrúpulo, que se podía ori- ginar en el Predicar la Divina palabra, en esta se- gunda Impresión parece que quiere añadir Agua á la Mar, al Cielo Estrellas, y Rayos al Sol. 5. Maith. U. N. 19. Sol obscurabitur. Dice San Mateo, y el Maestro de las Sentencias. Mag. Sent. lib. í. dist. í8. Non sui luminis pribatione, sed su- perveniste majoris luminis claritate. Del mismo modo, sin perder la primera impresión sus antiguos luci- mientos, nos parecerá obscura á los Ministros Pam- pangos á vista de la mayor claridad, y expresión de esta, la que contiene cosas tan dificultosas, que su averiguación, para aclarlas, costó ocho años de con- tinuo trabajo á su Autor, quien sin faltará la verdad puede decir con San Pablo, S. Pab. 1. ad Cor. Abun- dantius ómnibus laboravi. Y mi Padre San Agusthv 5. Aug. Psal. 130. Alij enim non scripserunt, alij nec tantum, nec tanta gratia scripserunt. Escritores há ,' % . ■)<*'• -2^! * — XVIII — tenido en el Idioma Pampanga mi Religión Sagrada, pero es constante, que ninguno trabajo tanto, como el pressente en su Arte, y Bocabulario, ni con tanta gracia, y expresión, por lo que puede muy bien decir con Isaías, Isa. cap. 50, o. 4, Dominus dedit mihi Linguam eruditam, ut sciam sustentare eum qui lap- sus est verbo. Y todos los que esta Obra vieren, y oyeren, á su Autor podrán decir sin lisonja. Nutrís, et recreas puro candore loquelae. Qua quid candidius? quid magis enutriens? lingua animum fando, scriptis manus emula lin- guam at vitae exemplis vincis vtramque tuis. ergo non mirum situ veneraris ubique, nam tot divitias fundere quis poterit? Yo sólo podré dezir al Lector de esta Obra, lo que a Séneca, Lip. lib. 1. cap. 28. Justo lipsio cuín hunc legeris dices viget uivit, liber hic supra hominem est. Vive aun su Autor y considerado lo accidentado, q todos le vimos, todo el tiempo, que trabajó en esta Obra, y juntamente lo dificultoso de lo (^con- tiene confieso ingenuamente, q hizo más que hombre, y q sólo su gran celo de q la Divina palabra se pre- diquec on la pureza de términos, que pide asumpto tan Sagrado, pudo vencer y allanar tantas dificul- tades, para poder darle su vltima perfección. Dexarame aqui_ llevar del afecto, a no dete- nerme el Sabio diciedo. Laudet te alienus. Y porq no se juzgue passión lo q fuera reajidad con ella, asevero serle debida la Licencia q_ se pide para dar a la Prensa dicha Obra, en lo q no se le hace gracia alguna, deviéndosele de Justicia, pues á demás de no contener cosa alguna contra nuestra Santa feé, y buenas costumbres, nos servirá de Norte a todos los. Ministros Pampangos para no peHgrar en el Chaos profundo de la Sintaxis Pampaga. Asi lo siento (Salvo meliori) en este de Tondo. 8 de Octu- bre de 1736 años. Fray Diego Noguerol. — XIX — LICENCIA DEL ORDINARIO. El Señor Maestro Don Isidoro de Arebalo, Chan- tre de esta Santa Iglesia Catedral de Manila Exami- nador Sinodal, Juez de Testamentos, Capellanías, y. Obras pías, Juez Provisson Oficial, y Vicario General de este Arzobispado Vacante, Calificador, y Ordinario del Santo Oficio & c. Concedió su Licencia para la Reimpresión de este Arle de Lengua Pampango, visto el Parecer del R. P. Fray Diego Noguerol del Orden de los Hertnitaños del Señor San Agustín, Secretario de su Provincia del Santísimo Nombre de Jesús de es- tas Islas Philipinas, como consta por su Auto de 8 de Octubre de 1736. • PROLOGO -AL LECTOR. Entre dos fatales escollos, decia Nuestro amante Padre peligra el estudio de los hombres, que son lo breve, y lo largo. Laborant homines in discendo bre vía non valent intelligere, et prolixa, non amant le gere. Entre este Scylla, y Caribdis, suelen zozobrar también los Escritores, porque si dexan correr mu- cho la pluma, les desprecia el fastidio, y si se empe- ñan en escribir subcinto, se privan sus escritos de la luz, sin salir de las sombras de su obscuridad, como firmó Horacio. Obscurus fio dum brevis esse laboro. En este baxo di yo apartarme de el otro extremo de lo prolixo: Pareciendome, que ninguna parte mas que en esta tierra se avia de huir a toda carrera de el, pero advirtiendo queson muchos los Ministros celosos, que no reparan en el trabaxo a trueque de cumplir con su oficio: Me animé á escrivir el Arte de nuevo: Procurando con trabaxo indicible ponerle en un medio, donde ni por largo le desprecie el fas- tidio, ni por breve le ofusque lo obscuro: Sino obs- tante esso Amigo Lector, no acierto darte gusto: Discúlpeme el haberse compuesto entre muchas ocu- paciones, y continuos dolores de Caveza. — XX - Plegué á Dios que supla mis faltas tu celo, y trabaxo aplicándote al estudio, de el, como es tu obligación asegurándote, que por mas feliz que sea tu memoria, y por mas cuydado que pongas al oydo, no cumplirás con ella sin ayuda del Arte. Érgo, et Paulus tristatur. Exclama San Geró- nimo. Pues porque se aflixe el Apóstol: Quia divi- noriim elequiorum sensuum Majestatem digno non po- terat Greci eloquij explicare sermone. Como assi? Pues no tubo co las demás Lenguas don de la Len- gua Griega el Apóstol? No ay duda dize el Doctor Angélico, y es indubitable, que la sabia suficiente- mente, pero le faltava la elegancia, y adorno, que enseña la Arte humana: Paulus, et alij Apostoli fue- runt instructi Diuiniíus linguis omnium Gentium r quantum requirebatur ad fídei Doctrinam, sed quan- tum ad quaedam quae super adduntur humana Arte adornatum, et elegantiam locutionis, Apostolus erat instructus in propria lingua, non autem in aliena. Es posible que sabiendo suficientemente la Len- ua: Todavía le causa aflicción, no saber la Arte umana temblado faltar en el trasumpto á la expli- cación digna de tan magestuosas, y profundas sen- tencias? Si nos repite el Doctor Máximo: Hasta llegar a afligirse. Tristatur quia organum per quod Christo caneret non habebat Y avrá. quien sin tener don de la Lengua; antes bien habiéndola por apuntamientos, y entendién- dola por esdrújulos, se atreva á tratar, y explicar tan altos Misterios, sin recelo? O satisfacción necia, y ciega! que á todos nos parece que yá sabemos mu- cho, y que no es necessario, y muy obligatorio tra- baxar mas y mas en la Lengua, como si á tan poca costa pudiera saberse. Atiende lo que costó la He- brea a San Gerónimo: Quid ibi labor is insumpse- rim 9 quid sustinuerim difícultatis quoties desperave- rim, quoties cessauerim, & rursus incaeperim testis est conscientiae r tam mea, qui passus sum quam eo- rum qui mecum duxerunt vitam. — XXI — Muebate a trabaxar tan grande exemplo. Mué- bate á estudiar el infinito premio, quie te espera. Muebate la obligación estrecha de tu Oficio. Y mué* bate en fin la Charidad de repartir el Pan á tanto pobre, que con esta todo se te hará fácil; y sin ella, no sólo se te hará el aprender carga insufri- ble; sino que avn dado caso, que las sepas, y las hables como un Ángel. Si linguis hominum loquar, & Angelorum. No serás Órgano, sino Zenzerro, o Badajo. Charitatem autem non habeam facius sum oelut aes sonans aut Cymbalum tiniens. ADVERTENCIAS PROEMIALES. Para que no te cause confusión la variedad de pronun- ciar sus letras los pampangos, te quiero prevenir de algunas advertencias necesarias. Y comenzando por la letra d, has de saber que esta lengua no tiene r tan dura como la de rayo, carro, ni la oirás jamás. Ni tampoco tiene r blanda, la de caro, orar; y aunque ésta la oigas pronunciar por mo- mentos, sábete que no es r, sino d, la cual hace a dos manos, pronunciándose ya como d % ya como r, según el lugar en que se habla. Para que sepas cuándo la debes pronunciar d y cuándo r, toma estas reglas: Primera. Si inicia la voz y no la precede vocal de otra dicción es d; si está entre dos vocales solas es r: refleja esta voz dada, tía o madrastra, que se pronuncia dará, y verás la verdad de uno y otro. AÍ modo que nosotros pronunciamos la r, si inicia, dura, y si no blanda en latín y en romance, como raro, rara vez. Dije, si no la precede vocal de otra dicción; porque si precede aunque inicie su voz, es r, vg. : dinay vergüenza, marinay tenerla. También dije si está entre dos vocales solas, como en dará , sari; porque si se la sigue más que una, has de mirar, y sea la segunda regla. Segunda. Si tiene la voz largo el acento en la vocal que antecede, o en la que sigue. Si lo primero, es d, vg. : sadia, adua, ca- ladua; si lo segundo se pronuncia r, vg.: saria, lario;jú obsta que en pángadyi y sus compuestos se pronuncie d, porque la primera y que se la sigue, es consonante, si ya no es la razón el que se deben escribir con dos dd; yg.: ad- dua, caladdua. etc. Tercera. * * Y es la tercera regla que si la antecede, o sigue conso- nante, se pronuncia d; vg.: damdam, atdo. v*&\3¡ — 2 — Cuarta. Cuando finaliza, como lugud, malimadmad, etc., en la boca de los naturales es un medio entre d y r; pero es poco lo que se yerra pronunciando r, como matulid. La e y la i es también una sola letra en esta lengua; por lo cual ya se oye e, ya i; pronuncia como sonare mejor, que esta es la regla, con tal que si inicia, rarísima vez la pro- nuncies e, por que si llegan a siete las de inicial e, no son más. Lo mismo sucede con la o, y la u, que también es una; ya se oye 0, ya u; pero advierte, que la u consonante, ja- más hiere la vocal siguiente, sino que siempre es líquida, como uaua. La y consonante hiere las vocales, como en yaus, yo- ios, yumina, menos a la i, como pulayi, correr; balayi, con- suegro; bayi arco, etc.; pero aunque no hiere, se pronuncia larga, como que en realidad tiene dos yi. No tiene dos //, como las nuestras; vg.: caballo, sino y: cobayo; y aunque nosotros escribimos mallas, mallari, debiéramos pronunciar y escribir malyas, malyari, y no hiciéramos dos // duras, sino una que hiere algo a la y; y siguiendo en rigor a la escri- tura pampanga, ni eso le corresponde,' sino maliyas, ma- liyari; y lo mismo digo que no se había de escribir yña- pin, ni yñyapin, sino yñiyapin, así lo escribe el pampango en sus caracteres. Tampoco tiene fía, ño duro, como niña, niño; sino ñya, donde también se hiere la y, como mañyaus, mañyauad; oye al indio pronunciar yñyapin, y verás como es cierto lo que digo. Las dos gg t que tiene esta lengua, necesitaban de gran reflexión, porque tiene g como la de manga, y ng gangosa, y esto era dificultoso discernir; pero escribiendo para la primera dos g % g, como mangga, hasta, y para la segunda una, como manga, conjunción y, no hay dificultad: si tu hablas y escribes a bulto, abre el ojo, y mira que es cosa muy di- versa en significado y pronunciación bañga de bangga, y ti- nga de tingga. Los diptongos de esta lengua son dos: el uno de ai, como balai; el otro de ao, como galao, dalao, lacao. Acerca de ellos, nota lo primero, que sus dos vocales se cuentan por una sola sílaba; lo segundo, que la tal sílaba, para las ligaturas, se reputa por consonante; por lo cual se dice: ba- lay a maragul, y no balayng maragul; aunque se dice baba- yng masampat, porque no es diptongo. — 3 - Lo tercero que has de notar es, que cuando se interca- lan, no se pronuncian claras las dos vocales; sino qne se mezclan, como pamanlacao. No dirá pamanlacao mo; sino pamanlaco mo, ni balay mo, sino bale mo; de modo que el de ay suena más la e que la a, como palay, palé mo; y en el ao más la o, como de galao* pamafígalo mo; es dificultosa a nosotros la pronunciación de estos diptongos; pero es de el todo cierta esta doctrina. He visto encargar mucho se ponga gran cuidado en distinguir los que son diptongos de los que no lo son y lo parecen; vg.: balay, diptongo, de balayi que no lo es, etc. No concibas dificultad donde no lo hay; porque o les oyes, oles ves. Si les ves, siendo, como es, del todo cierto, que las dos vocales del diptongo no intercalan y las del pri- mero, ni u las del segundo, están distinguidos a primera vista; pues el diptongo se escribe con solas dos letras, como balay, lacao; y el que no lo es, con tres, como balayi, cauo. No es menos clara la distinción si se oye. Escucha como pronuncia el indio balay diptongo y balayi cuando no es; dalao, diptongo y dalauo que no lo es, y percibirás cla- ramente la distinción por más teniente que seas de oídos; pues las que engendran diptongo se pronuncian breves y las que no, largas. Mirarás al fin del Arte. Últimamente advierte, que verás muchas- veces repe- tida en el Arte esta palabra raíz, y es lo mismo que decir voz simple y desnuda de toda composición; vg. : sulat^ se llama raíz, porque aun no tiene composición alguna, y de ella salen tantas ramas, cuantas composiciones admite, no obstante que ella por sí sola, en su simplicidad significa escritura o escrito; pero aunque nada signifique se llama raíz, como esta voz can se llama raíz, de quien proceden muchos verbos activos y pasivos, aunque por sí sola, ni se usa, ni tiene significación. IN NOMINE DOMINI NOSTRI JESU CHRISTI BENEWCTI. AMEN. ARTE DE LA LENGUA PAMPANGA CAPÍTULO I. DE LAS DECLINACIONES DE LOS NOMBRES. Las declinaciones de los nombres no son cinco (digo en esta lengua) porque todos ellos son invariables en la voz; v.g.: guiño, señor; pues aquí no hay aquello de dominus, domini, domino; sino guiño y más guiño por todos los casos, como genu, genu, genu; y aun por todos los números, porque la misma voz sirve para singular y plural. No obstante eso, tiene esta lengua su distinción y variación de casos; porque así como en el singular de genu, siendo todos los casos una misma voz invariable, se halla el nominativo, ge- nitivo, dativo, etc., según la preposición o artículo que se le antepone; así también los nombres de esta lengua se varían por casos, según el artículo que les precede. Los artículos con que se varían los casos en los nom- bres propios son los siguientes. § I. DECLINACIÓN DE LOS NOMBRES PROPIOS. Singular. Nominativo., y Pedro Pedro. Genitivo nan Pedro o can (sup.) Pedro.... de Pedro. Dativo. can Pedro & o para Pedro. Acusativo . . . can Pedro a Pedro, contra, erga, etc. Vocativo.. . .-. Pedro Pedro, i oh! Pedro. Ablativo can Pedro con Pedro, ex, de, etc. Ya sabes que los nombres propios carecen de plural, por »lo cual, si quieres decir Pedros, o tomarás los artículps de los apelativos, o lo dirás por rodeos; v. g.: en esta ora- ción: el santo de quien tomaron tíombre los Pedros, fué el primer cabeza de la cristiandad, dirás: ing santong pequila- - 6 — guioan da ding (éste es el artículo de los apelativos) Pedro, o (por rodeo) ding milaguioan Pedro, o ding mipalaguioan Pedro, etc., yapin ing camumulang a pun o buntuc ning ca- binyagan. Esto supuesto, el plural que se sigue, significa Pedro y los de su familia, séquito o compañía, y dales tú el romance a los casos respective al singular, puesto que no eres niño para que sea menester ponerlos todos. - Nominativo . di Pedro , Pedro y los suyos. Genitivo di Pedro ó cari (sup.) Pedro de Pedro y los suyos, a, para, contra, etc. La diferencia que hay entre los dos artículos de geni- tivo, es esta regla general: el supletivo siempre se antepone, si es genitivo de posesión, al nombre-, si de persona que hace, al verbo; el propio siempre se pospone; v. g.: lo que has de aprender. Si quiero decir esta oración por el supletivo, diré: ing quecang pagaralan; donde ves el queca, que es supletivo, antepuesto al verbo; si por el propio, ing pagara- lan mo, pospuesto. Otro: lo que ha de aprender Pedro: por el supletivo, ing can Pedrong pagaralan-, por el propio, ing pagaralan ang Pedro. Otro ejemplo para cuando es genitivo de posesión: tu sombrero, ing quecang copia o ing copia mo; el sombrero de Pedro, ing can Pedrong copia o ing copia nan Pedro. La razón de anteponerse el supletivo es esta: si dijeras, v.g.: ¿72# copia can Pedro, como el can, que es supletivo, sirve también para los demás casos, quedaba la oración equívoca, sin haber más razón para construirla en genitivo, que en dativo, etc. : el sombrero es de Pedro, etc. Pero cuando no hay equivocación, se puede anteponer el genitivo propio de posesión al nombre; v.g.: e co bandi ita, y el de persona que hace al verbo, v.g.: e co buring ibiye ngeni, pota co ibiyaL Si al artículo nan precede el genitivo na, basta añadir una n-, v.g.: nganan san Agustín-, calugurana con Pe-, dro, etc. El vocativo no tiene artículo, y así se habla a secas Pedro, Juan, etc. Si se nombra uno solo y el verbo está en plural, v. g. : Pedro ñgayo queni, denota que no sólo se habla con el de el nombre expreso, sino también con los que le acompañan; y así quiero decir: Pedro y los que estáis con él, venid acá. Nota: Con los artículos arriba dichos, se declinan, no sólo todos los nombres propios de hombres y mujeres, sino - 7 — sus apellidos, v. g.: para singular y quilala\ para plural di quilala, etc., aunque alias sean apelativos, como Francisco Bondoc hablando de su apellido, se dirá: Y Bondoc, di Bon- doc, etc., aunque alias bondoc, monte, es apelativo. Y así es también en los apellidos que ponen a las bestias; v. gr.: y Bucéfalo el caballo de Alejandro Magno. Del mismo privilegio goza este nombre cayi, cuando se usa de él para decir fulano, y cayi, nan cayi, can cayi-, pero para decir el cómo se llama, sigue los apelativos; v. g.: cuan me ing cayi, etc. También se varían con los artículos de los nombres propios de singular y plural ibpa, padre; inda, madre; tata, padre (el genitivo de singular en las dos primeras es nibpa, nindo y el tercero nin tata); caca, her- mano o hermana mayor; pero estos nono abuelo o abuela; bapa, tío o padrastro; dará, tía o madrastra, y los de teua- gan, se varían por los propios y por los apelativos; ad vir- tiendo que di dará co, v. gr., significa, mi tía y los suyos;* pero ding dará co, significa mis tías. Lo mismo observarás en los demás casos. § II. DECLINACIÓN de los apelativos. Antes de decir cómo se varían, advierto se tenga pre- sente que el artículo supletivo, no sólo sirve para dativo y acusativo, sino también para ablativo. Dígolo, porque he ob- servado que en viendo algunos hecha la oración por activa, y. gr. : susulatco qüing calatas; babatbat co cahitsg anac, no se acuerdan más que de acusativo, y así las construyen di- ciendo: escribo el papel; estoy azotando a los muchachos, y lo yerran, porque el quing es ablativo in; y el caring, ex o de, como verás en el uso de las activas. Lo que se dice de estos dos artículos supletivos se entiende de todos los demás. Singular. Nominativo, ing pusa el gato. Genitivo . . . ning o quing (sup. ) pusa. de el gato. Dativo ..... quing pusa a, para el gato. Acusativo . . quing pusa a, contra, erga, etc. Ablativo.. . . quing pusa. con, de, ex, in, etc. Plural. Nominativo: ding pusa los gatos. Genitivo. . . . ding o caring (sup.) pusa. de los gatos. — 8 — Con estos artículos ing, ding y los de el pronombre iya, tía, etc., casamos nuestras partículas el, ellos, etc.: los, las, la, etc., porque rara o ninguna vez se podrá hallar alguna de éstas sin que lo corresponda alguno de aquéllos. Y aunque hay quien se oponga al casamiento, es indubitable que no es menester dispensa; pues dado que haya dificultad en concordarlas, no hay impedimento alguno para el -fin principal, que es determinar suficientemente la cosa a que se juntan para usar de pasiva. No se puede negar, que se hacen por pasiva en esta lengua todas las oraciones que hablan de cosa sin controver- sia determinada en la nuestra, como son los singulares; v. gr. : Dios, Cristo, Me homo y todos los demostrativos; Pedro y todos los nombres propios y apellidos; tú, yo, y todos los pronombres primitivos y derivativos mío, tuyo, etc. Pre- gunto: ¿Para usar de la pasiva es precisa esta determina- ción rigurosa? No por cierto, nos enseña la práctica, y sabemos que basta aquella que nuestras partículas dan a toda la cosa a que se juntan, y esto es lo que se busca, llá- mese como se llamare. Pues ¿sobre qué es el pleito? yo no sé. Ya viste que para los vocativos de los propios no hay artículo; tampoco para éstos, y también se pronuncian a secas; v. gr.: banua, nanuta, ininan; pero en plural admiten manga v. g.: manga ana co, manga capatad co, etc. Los que en romance no tienen plural carecen también de él en esta lengua; v. g. : guinto, oro; pilac, plata; atac, hierro; y si dicen ding guinto co, ding atac co, etc., hablan de ellos hechos piezas, ut zarcillo. También carecen de plural otros que en romance le tienen; v. gr. : los preceptos no dirán ding otos, sino ing otos; las palabras, ing amanu; las verdades, ing catotoan, y lo mismo mis ojos, ing mata co; mis oidos, ing balugbug co; y los que son uno per continua- tionem, o lg» conciben así; v.g.: ing dayat co, mis semente- ras, y lo mismo en días, semanas, meses, años, etc. § III. DECLINACIÓN de los pronombres primitivos. Conociendo que ocasionaba algún tedio la multiplicidad de artículos de los genitivos, determiné ^omitir todos los que apuntaba con dos vocales; pero advirtiendo, que en reali- dad cada uno de ellos tiene dos diversos oficios, correspon- dientes a la diversidad de su pronunciación, ya é breve, ya larga, como se advertirá a su tiempo. -9- DECLINACIÓN DE LOS PRONOMBRES PRIMITIVOS. Singular. Nominativo.. Acoceo yo. Genitivo Co, que, da, cariaco de mí, a, para, contra, o caco (sup .) con, etc. Este pronombre tiene tres plurales. El primero com- prende solas dos personas, que son yo y tú o tú y yo. Primer plural. Nominativo., icata. cata o ta nosotros dos, tú y yo» Genitivo ta, te, to o quecata. de nosotros dos, a, con- (sup.) tra, con, etc. Advierte, que siempre que precede este dual, sé debe usar de alguno de estos artículos, pero no siempre que hu- biere alguno de estos artículos ha precedido dual, porque le usurpan para significar uno solo; v.gr.: nung manutang catang maralas, saca ala cat ang pamayad, marine cata pota; esto es: si pide una persona prestado muchas veces, no tiene una persona con que pagar, después tiene vergüenza una persona. En este sentido oirás decir a algún penitente hablando de sí solo: maralas catang micasala, maralas ca- tang mañumpa; peca uno muchas veces, etc. Segundo plural. Nominativo', itamo, ita, catamo, nosotros, {incluyendo a cata, tamo o ta. . . todos.) Genitivo tamo, ta, quecata- de nosotros todos, a, mo, quecata, (sup.) para, contra, con, etc. Nota: Que todos los artículos de ésta, que son pareci- dos a aquél, tienen el ta largo, y los de aquél breve. Oirás al indio decir: ngata na breve; otras veces ngatá na, largo el ta. Lo primero es vamos los dos; lo segundo, vamos todos, porque el ta primero es del dual, éste es del segundo plu- ral. Así también, calugurana cata ning Dios; si pronun- cias aquel ta breve, es Dios nos ama a los dos; si largo, Dios nos ama a todos. Otro ejemplo: ing quecatang imalan, breve el ta, (es la ropa de nosotros dos;) largo, es la ropa de todos nosotros, en el sentido que pide este segundo plural 2 : — 10- que es incluir a todos aquellos con quienes hablamos, a dis- tinción del tercero, que los excluye. Ciertamente, que en esto procede con más claridad y distinción la lengua pampanga, que la nuestra; porque si, v.g., estando en una conversación en que nos hallamos Pa dres e indios dijera yo a los indios: bailad para que nos ale- gremos, este nos en romance es equívoco, porque no deter- mina, si los que se han de alegrar son solos los Padres, o si el nos comprende también los indios. En pampango no puede haber esa equivocación; porque si se pone algún ar- tículo de los de este segundo plural, v.g.: el ta, diciendo ba tang saya, los comprende a todos; y así quiere decir, para que nos alegremos todos, esto es, Padres e indios; pero si se usa algún artículo del plural tercero que se sigue, v.gr. : del que diciendo ba quenco saya, es decir, para que nos ale- gremos nosotros los Padres sin hacer conmemoración de los indios. Tercer plural. Nominativo, icami, cami, ique o que. nosotros (excluyen- do). Genitivo.. .. mi, quecami, o queque (supl.) de nosotros, a, para, contra, con, etc. Preguntarás: ¿qué artículos sirven para anteponer, cuáles se posponen, y cuáles se colocan en medio? Res- pondo: el artículo acó y todos los que comienzan en i, sir- ven para anteponer; todos los demás sirven para posponer, y aunque una sola letra les preceda, v. g. : e ca micasala, basta para ser de los que posponen. En orden a colocarlos, la regla es ponerlos donde fue- ren mejor en la lengua y no hay otra; como si yo pregun- tase, por qué está bien dicho en latín sancti Patris nostri Augustini, y no es también en romance de san Padre nues- tro Agustino, pero sí de san Agustín nuestro Padre; no halla- rás más razón, que el decir: lo primero está bien porque aquella colocación suena bien en latín; lo segundo está mal, porque disuena; pero está bien dicho lo tercero, porque suena bien en nuestra lengua, y cada lengua tiene su espe- cial sonido. Así, porque en pampango no suena bien e mo cami ali- pan, y disuena icami e mo atipan o ique e mo atipan, pero asienta muy bien e mo que atipan, por esto solamente es necesario usar en él de aquel artículo que. — 11 — Por la misma razón si se dijese, somos tus esclavos, de- bía decir: aupan mo eami, porque disuenan todos los demás artículos fuera del cami. . Y en estos ejemplos: tu eres nues- tro esclavo, vosotros sois nuestros esclavos, por el mismo mo- tivo es preciso recurrir a los de i; en el primero ican ati- pan mi; en el segundo icón atipan mi, etc. PRONOMBRES DE SEGUNDA PERSONA. A los artículos de este singular que acaban en a, sue- len afíadir una o: icao y quecao, cao, par* finalizar; v. g.: tauo maragul na cao, etc\ Nominativo . Genitivo Nominativo.. Genitivo Singular. ica, ca mo, ine, quec&(sup.) Plural. icayo, ico, cayo, co. yo, ye, quecayo, queco (sup.) tú. de tí, para, contra, con, etc. vosotros. de vosotros, a, para, con- trapon, etc. Si oyeres algún plural de estos primitivos con supuesto singular, no lo estrafies, porque es modo político y respe- tuoso, como cuando dice el indio al Ministro; v. gr.: icayo. También usan de ellos para decir: v. gr. : Nos el Obispo, Icami, etc. Para decir nostras, nostratis usan de los supletivos de los tres plurales dichos, guardando a cada uno su modo de significar; bien que los políticos, si escriben a alguno de otro pueblo, no dicen ding quecami, por no excluirle; sino ding quecatamu mayap la ngang, lugud ning Dios. Vestras y se dice por quecayo o queco; v. g.: subli co caring qvecayo: si a los suyos, caring carela, etc. PRONOMBRES DE TERCERA PERSONA. Este pronombre se da mucho la mano con el pronom- bre latino is, ea, id; y así comprende masculino, femenino y neutro; bien es verdad que parece excusada la adverten- cia, porque en esta lengua todos son comunes de los dos. Sólo se me ofrece distinción entre mas, maris, el macho; y femi7ia r feminae, la hembra; aquél es lalaqui, y ésta ea ¿a- bay; y entre tío y padrastro, y tía y madrastra; aquéllos — 12 — son bapa, y éstas dará; comunes de dos hay muchos. Toma éstos: caca, uali, capatad, y pisan, peñghri, asaua, nono, etc.; y a esto se reducen los géneros de esta lengua. Pasen las duras con las maduras, y anímete este trabajo para subir la cuesta que se sigue presto, que es bien trabajosa. Singular. Nominativo < iya, ya, na, ne él, ella, ello, lo, la, le. Genitivo na, ne, no, quea(s#/>.) de él, a, para, contra, con, etc. Plural. Nominativo., ila, la, no. ellos, ellas, los, las, les. Genitivo .... da, de, do, carela de ellos, a, para, con- (sup.) tra, con, etc. En este pronombre nuestras partículas admiten los ro- mances, como ves. El uno sirve para distinción de los casos, y se suele confundir con el romance que se puso con los apelativos; el otro hace veces de pronombre, pero uno y otro determinan 1» cosa. Ya llegamos a la cuesta, que es el uso y construcción de algunos nominativos y muchos genitivos de todos estos pronombres. Comencemos a subir por lo más fácil: iya, ila, se anteponen; su uso es, v.gr.: dice Juan que eres unpuerco; respondes: él es el puerco, iyang babi. Al muchacho que quiere aprender y se pone a jugar ¿iyang anac a anti queca ing bisang magaraP. A este modo ila, la; y todos los demás se posponen. Restan cuatro artículos de nombre; tres de singular, que son: ya, na, ne, y uno de plural, que es no. Ya sabes que hay nombres que tienen plural, y sabes qué es singular; sabes también que hay nombres que carecen de plural; v.gr. : agua, vino, aceite, vinagre, etc., y otros que tiene esta len- gua, v.gr.: cañan, otos, casalanan, etc., y los que significan en confuso v.gr.: lo, haciendo relación de lo referido, y los que se toman en significación vaga o indeterminada; vg.: maté, balugbug, gamat* etc. Esto supuesto: YA. Úsase de éste, cuando el nominativo o nombre por quien supone es singular y determinado; v.gr.: Pedro es valiente, matapang ya y Pedro-, esta taza está caliente, mapali ya — 13 — ining suliao; aquella tinaja está fría, marimla ya itang ta- payan, etc. También se usa de él, cuando se contraponen las especies de algún género: v.g.: el puerco en línea de co- mida es cálido, la vaca fría; mapali ya ing babi, marimla ya ing vaca; la sandía es fría y la manga cálida, marimla ya ing pacuan, mapali ya ing manga; marimla ya ing amian, mapali ya ing abagat, etc. Cuando el nominativo es de los que carecen de plural, es lo más general y más seguro no usar el ya, v.g. : marimla ining danum, mapali iyang chocolate; este mi pescado está avinagrado, el tuyo no; ing canacung asan maslam, ing queca ali maslam, etc. No obstante esto, tengopor cierto, que cuando hay esta relación o contraposesión, con especialidad si el continente es de los que tienen plural, se usa bien del ya, no sólo puesto en nominativo, que esto es rigurosísimo; v.g. : ining sapa ma- linao ya danum; itang ilug malabug ya danum; y este es buen refugio si dudares de poner o no el ya; sino también poniendo en nominativo el agua, etc. NA. Éste nunca se usa cuando el pronombre por quien su- pone es singular, sino sólo cuando carece de plural, y siem- pre incluye el romance ya t sea en activa, sea en pasiva; v. g.Uya está fría aquella agua? ¿marimla na itang danum? si no está fría responderás: e pa po marimla; y si ya lo está, dirá: marimla na po. Esto es certísimo, aunque tal vez no cuadre bien nuestro ya; v. gr.: ining danum a matabang ñgeni, paquimique na quing dayat malat cumalat na; esta &gua dulce ahora, luego que entre en la mar ya queda sa- lada. Lo mismo es aquella locución que trae el memorial; talampacan moing masugat, etc., en pasiva; v. g.: déjalo ya, paburian mo na; dílo ya, sabían mu ha. Siempre que la oración dice perfección del acto, le usa el pampango, aun- que nosotros no; v. g.: llévalo, o acaba de llevarlo, o llévalo de una vez, etc.; el pampango dice: llévalo ya, dalan moNA. NE. Éste sólo se usa, si el nominativo es singular y siempre incluye ya, como el na. Si el nominativo por quien supone se expresa, es su acento breve, sino es largo; v. g.: ¿ya vino Pedro? ¿dinatang he y Pedro? Si aun no ha venido, dirá: e ya pa po dinatang; pero si ya vino, responderá: dina- tang né po. Pasiva, v. g.: lleva estajearía; si quieras decir - 14 - que cuando se vaya la lleve, no uses ne pero si es lo mismo que llévala de una vez, o llévala ya, dirás: dalan mo ne iyang sulat, etc. NO. El mismo uso y régimen tiene éste, con sola la diferen- cia de que el nominativo ha de ser plural; v. gr.: ya vinieron aquellos hombres? ¿dinatang no detang tauo? si no han ve- nido, e la pa po dinatang; si ya vinieron, dinatang nó po. Otro: ¿vendrán los Padres?, ¿datang la ding Padre? ven- drán, datang la po; ya vendrán, datang nó po. Pasiva: llama ya esos hombres, ausan mo no detang tauo; ya los llamaré, ausan co nó po. Cuando estos dos finalizan, para aquél dirás ne ya; v. gr.: con mo ne ya, tómale ya; para este, na la, v.gr.: ausan co na la, etc. Pasamos ya al uso y construcción de los genitivos de todos estos pronombres en que hay dificultad, omitiendo los que no la tienen. Ya dije en el pronombre acó, que supli- ría con el acento los genitivos de dos letras, como ahora lo hice con los nominativos ne y no. Separo el genitivo da en cuanto equívoco: vg.: caluguran da ca, tú eres amado. ¿Oe quién? puede ser de mí, de ellos, y de nosotros: el contexto te lo dirá. Esto supuesto, el primer artículo de cada genitivo de estos cinco pronombres acó, ica, icayo, iya, Ha, es co, mo, yo, na, da; todos son breves, v solo se usan, lo primero, cuando el nominativo de persona que padece es plural: v.g. : los pollos son comprados de mí, o de tí, o de vosotros, o de él, o de ellos; saliuan co, o mo, o yo, o na, o da ding sisi etc. ; lo segundo, cuando el nominativo es de los que carecen de plural; v.g. : saliuan co, o mo, o yo, o na, o da ing palay*, ex- jceptúanse los nombres de estos mismos pronombres, para los cuales se usan, aunque no carecen de plural, como se oye cada día: v.g.: caluguran da ca, o caluguran da la, yo, ya, etc. El segundo artículo de cada genitivo de los dichos y el del dual es que, me, ye, ne, de, te; todos de acento breve y para nada de lo que sirven los pasados se usan estos, por- que siempre traen nominativo de singular expreso; v. g.: Dios sea amado de mí, de tí, de vosotros, de él, de ellos; caluguran que, me, ye, ne, de, te ing Dios. Nota con cuidado, que si el nominativo que carece de plural, v. g.-.alac, gatas, etc., está individuado, como cuando es un solo vlaso, una escudilla, un jarro, una tinaja, etc., con relación o contrafcosesión, como ya se dijo; no debes — 15 — usar de los antecedentes, sino de estos; porque si habiendo dos vasos de vino, quieres decir bébete este y usas del mo, que es uno de los cinco antecedentes, diciendo: inuman mo iyang, se los chiflará ambos; y así debes individuar con el genitivo me, diciendo: inuman me iyang, bébete éste, y no ése otro. Esta contraposesión es la que individua aquí; y así no repares en que sólo tenga artículo o demostrativo, que eso sólo no basta. Porque aunque hayga un sólo vaso de vino y le determine, o demuestre diciendo iyang; no usaré del me para decir bébete, sino del mo: inuman mo yang. Sí oyeres me, entiende el vaso, o lo que mezcla; v. gr. : piedra de Gaspar Antón, etc. Aquí pertenece el genitivo no del pronombre iya, que sigue a estos, pero como sólo él pide nominativo de plural, se pone por ribete; v.g.: patauaran no ding masama queya, perdona a sus enemigos; no construyes ya perdona, que los' genitivos no incluyen ya; para eso dijeras patauaran a no, etc. Restan los que tienen dos oficios, y por eso estaban apuntados con dos letras (no faltó quien lo afease); ahora lo suplo con la apuntación, y por si acaso la come la im- prenta, te advierto, que todos son de acento largo. Son doce genitivos, dos de cada pronombre de los seis que si- guen: De acó..! qué có. De ica mé mó. De icayo yé yó. De icata té tó. De iya né nó. De ila dé dó. La especialidad de éstos consiste, en que cada uno vale por dos; de modo, que siendo sólo genitivo, valen tanto como genitivo y nominativt). Aquél siempre está expreso, éste siempre está implícito y siempre es algún artículo de nomi- nativo de singular o plural del pronombre iya, como lo puede inferir de su uso, cualquiera que refleje; y de ahí es que las oraciones de aquellos se resuelven por estos. Lo cual supuesto, digo: que cuando, mediante nuestros pronombres, él, los, las, le, o algún posesivo, mío, tuyo, etc., ratificamos o negamos lo que se dijo de algún nombre expreso, se usa de esos genitivos. Los seis que acaban en e, se refie- ren a nominativo de singular; los otros seip de o a nominativo de plural. Ejemplo: ¿es Pedro tu hermano? responde: eslo, cdpatad qué po\ es hermano tuyo, capatad mé pin; es her- 16 — * mano vuestro, capatad yé pin; es hermano tuyo y mío, ca- potad té pin; es hermano suyo, capatad né pin; es hermano de ellos, capatanú po; como si dijera, capatad có ya, mó ya, yó ya, té ya, né ya, etc. Otro ejemplo: lleva la carta. Respondo: llevaréla, llevárosla, etc.; datan Quúpo, dalan mé pin, yé pin, té pin, etc.; si finalizan, dalan mó ya, có ya, né ya, etc. Ejemplos de los que acaban en o: ¿son estos tus herma- nos? Respondo: son míos, tuyos, vuestros, tuyos y míos etc., capatad có po, mó po, yó po, tó po, Nópo, Dópo, etc. Otro: lleva las cartas; llevarélas, llevardslas, etc. ; dalan có po, mó po, etc. ; y advierte para todos, que aunque es lo mismo dalan có po, dalan co la, no siempre has de usar de cualquiera, . sino del que mejor suena. Si como se puso el po después del có, se pusiera antes, dijera: ua po, dalan có la, etc. § IV. PRONOMBRES DEMOSTRATIVOS. Estos son ini, iti, iyang, ita. Los tres vienen de las par- tículas de lugar, ni, ti, ta de que se dirá en sum, est, fui. Si- gúelos iyang. Ini, significa que la cosa está en lugar propio solo al demostrante; v. gr.: ining pluma, esta pluma con que escribo; iti, denota que la cosa está en lugar común al demostrante y a aquél a quien, se muestra; v. gr.: si los dos mojamos en un tintero, iting tintero; iyang, dice que la cosa está cerca de tí; ita, dice más distancia en la cosa; esto es, allá; y por eso sus acusativos de singular se usan para adverbios de lugar, denotando cada uno la distancia que le pertenece, según su pronombre, y son queni, queti, queyanq, queta. Singular. Nominativo. . ini este, esta, esto. Genitivo nini, canini, queni, *de este, a, para, con- (sup.) tra, con, etc. Plural. Nominativo., deni estos, estas. Genitivo .. .. deni, careni (sup.). . . de estos, a, para, con- tra, con, etc. Singular. Nominatiw.. iti este, esta, esto. Genitivo — niti, caniti, queti, de este, a, para, con- (sup.) tra, con, etc. 17 — Plural. Nominativo., deti estos, estas. Genitivo ... deti, careti (sup.) .... de estos, a, para, con- tra, con, etc. Singular. Nominativo., iyang ese, esa, eso. Genitivo niyang, * caniyang, queyang (sup.) de ese, a, para, con- tra, con, etc. Plural. Nominativo., deán esos, esas. Genitivo deán, carean, (sup... de esos, a, para, con- tra, con, etc. Singular. Nominativo., ita aquel, aquella, aque- llo. Genitivo .... nita, canita, queta, (sup.). . de aquellos, a, para, contra, con, etc. Plural. Nominativo., deta aquellos, aquellas. Genitivo .... deta, careta, (sup.) . . de aquellos, a, para, contra, con, etc. Cuando usan de estos pronombres, suelen, por más ele- gancia, añadir al fin de cada articulo, si acaba en i, nan; si acaba en a, in o nin o ninan; si en n % in, o inan; v. gr. ¿tu- nan, itam o ¿¿znin o aniñan, iyanw o iyaniSAtn. Tam- bién se les pega el adverbio pin; v. g. : ¿72¿pin; pero éste también se junta todo en la misma significación a los pri- mitivos; v. g.: acó pin, ego met, y a otras muchas coéas. Cuando se doblan, dicen más energía; v. g.: iyapinAyan; y si se intercala la cosa de que se habla, mejor; v. g.: ita pin tauo ita; y advierte que, aunque el primero preceda en acusativo, el que se pospone ha de estar en nominativo; v.gr.: queta pin aldao a ita, aquel mismísimo día, etc. 3 - 18 - § v. PRONOMBRES INTERROGATIVOS. Estos son: niño, insa, nanu, y advierte, que si el artí- culo, que se les pega al nominativo de singular, es plural, también le significan; v. gr. ¿niño, insanu deta? ¿nanu la deta? etc. Singular. Nominativo.. Genitivo Nominativo.. niño quien. Niño, canino, queno de quién, a, para, con- (sup.) tra, con, etc. Plural. dinino, deno(más usa- de quién, a, para, con- do), careno (sup.).. tra, con, etc. El genitivo de singular niño sólo se suele usar con ré- gimen pasiva v. gr.: ¿ngana niño?, por no le equivocar con el niño de nominativo. Singular. Nominativo., insa o insano cuál. Genitivo. ningsa o niñgsano; de cuál, a, para, con- quingsa o quingsa- tra, con, etc. no; caningsa o ca- ningsano. Plural. Nominativo., dingsa o dingsano. . . cuáles. Genitivo dingsa o dingsano; ca- de cuáles, a, para, con- ringsa o caringsa- tra, con, etc. no Nominativo. Genitivo . . . Singular. nanu qué cosa. ningnanu o quingna- de qué cosa, a, para, nu (sup.) contra, con, etc. ' Carece de plural. Cuando estos pronombres se les»junta el adverbio man, no son interrogativos, sino afirmativos; v.g.: ninuman, qui- — 19- cunque; insanuman 9 qualiscunque; nanuman, quodlibet, y más elegante ninut-ninu, insanut-insanu, nanut-nanu, etc. § VI. Del no uso y uso del artículo NING, de la unión de NOMBRES Y PRONOMBRES Y DE OTROS USOS DE ÉSTOS. No se usa de este artículo cuando el romance de signi- fica la materia de que algo se hace, y con razón; porque tal romance no denota genitivo, sino adjetivo, como le tra- sunta en latín; v.gr.: casa de piedra, domus lapídea; lo mis- mo es cuando se junta a alguna cosa propia de tal nación; v.g.; vino de castilla, vinum castellarum, o de tal suerte de gente; v.g.: vestido de rey,, vestido de Padre; vestís regia, o religiosa; costumbres de bestias, mores ferini. Éstos adjetivos cuando el romance de dice la materia, si acaba en diptongo o consonante la cosa, se dice ligándo- los con a; v. gr. bale a bato; cáliz a pilac, calix argénteas; cabang a bulaun, etc.; si en vocal con ng; v.g.: murenula áurea, tingado guinto; bucayoxG santol, etc. Cuando no significa la materia, sino la propiedad o uso, no se ligan, si acaba en consonante; v.g. : imalan ari, imalan Pare, dasesanglay, alac castila t asalayup; si acaba en vocal, se ligan con ng; v.g.: amanuntG castíla, amanuxG capanpa- fígan; natione gallaicus, tauo ya Galicia, o Betis; capitán Ba- culud, ucum capampañgan, etc. Otras veces, el romance de es equívoco; vg. : cuando decimos tinaja de aceite; esto es, o ya que tiene aceite, o ya que sirve para tenerlo; si lo primero, se dice: tapayan a yalac, ligados con a, porque es consonante; si no, con ng; v. g.: baftgaxG danum. Si lo segundo, acabado en conso- nante, no se liga; vg.: tapayan alac; si en vocal sí; v.g.: frascowG lar o, etc. Si es confuso, di: itang frascong maqui- laro, etc. Últimamente, el romance de tiene otra significación muy ordinaria, y se dice sin ligatura alguna, en el sentido que dirán los ejemplos: v.g.: masaquít co buntuc, bitis o ipan; tengo dolor de cabeza, de pies o de dientes; mayap ya pa- ngatabas, mabaca dan; y así en todas las predicaciones se- mejantes a aquellas del Poeta: ruber crine, niger ore, brevis pede, lumine laesus, etc. Así curó Marcial a un enfermo dé cabeza por preciado de Narciso, llamándole hombre de ca- bello rubio, negro de boca, de pie chiquito, lisiado de ojos, por no decir tuerto; para el cual romance de, no sirve el — 20 — nin; y así se dice, bulanggao ya buac, matuling ya asbuc, macuyad ya bitis ampun duling ya mata. De este artículo ning se usa también siempre que un apelativo se junta con otro apelativo, o con pronombre pri- mitivo; v.gr.: el perro y el gato, itang aso Ha ning pasa; tú y tu carabao, ico ning damulag mo; yo y mi mujer ique ning asaua co. Dirás: ¿qué hace junto al genitivo ning pusa aquel pro- nombré Ha y los otros dos, ico ning damulag, iqüé ning asaua? Porque, en romance no hay tal ellos, ni tal vosotros, ni tal nosotros. Reparas bien, pero sabe que, aunque no se expresen en romance estos pronombres, por la brevedad, hacen el mismo sentido que si dijéramos: ellos el perro y el gato; vosotros tú y tu carabao; nosotros yo y mi mujer; y así has de entender toda unión de nombres o pronombres, para darle siempre el pronombre que les corresponde en pam- pango expreso. Si los que son plural, se deja el ning y se toma el ding genitivo de plural; v.g. : el gato y los perros, ing pusa Ha ding aso; los gatos y los perros, ding pusa Ha ding aso. Esto supuesto, paso a la unión de los propios, y verás por tus ojos como se unen; que es más fácil oir (y) más breve que dar reglas. Yo y Pedro, iqueN Pedro; tú y Juan, ícon Juan; Petrus et Paulus, Pedro ilan Pablo; yo, Pedro y los suyos, iqué di Pedro; Pedro y los suyos, Juan y los suyos; di Pedro ilá di Juan; nosotros y Pedro, icami at y Pedro o itamu o icata, según se hablare; tú y Pedro id a Manila, ícon Pedro ume co Menila; icami nan Juan ume caring, yo y Juan iremos, etc.; este nan parece limitativo. Si el li- gado con el propio es correlativo, se liga con ng; v. g. : Pe- dro y sus hermanos, Pedro HaKG micapatad. Vide el mi correlativo. Cuando traté de estos pronombres, para evitar confu- sión, reservé otros usos de alguno de ellos para este §. Lo primero, usan de los artículos de nombres de los cuatro pronombres demostrativos en sentido exclusivo, como dirán los ejemplos; advirtiendo que, cuando sirven de nominati- vos, son breves; pero cuando incluyen esta exclusión, es acento largo y espacioso. (Lo mismo los pronombres de ni, ti, ta. Vide ibid.). Vamos a los ejemplos: Porfías en que no has hecho tal cosa; yo en que no ha sido otro que tú, y así te digo: icá pin, largo el cá, tú solamente, etc. En este sentido se dice: icá pin ing maquianac can Jesucristo; esto es* tú sola, y no otra mujer alguna, tuvo la dicha, etc. De modo que siempre que en romance nos recalcamos o insistimos en excluir otro, usa el indio de los artículos que — 21 — se anteponen con acento largo: ico pin, iqué pin, iyd pin, ild pih, etc. También usan de los que se posponen en sentido exclusivo, según compete a cada locución. Estos son có, cá, coó, ya, ná; v. g. : mine co queting mialong, dice simple- mente he venido a divertidme; pero largo el có, muda de sen- tido, y quiere decir sólo a divertirme vine; por esta razón, si el maestro pregunta a un muchacho ¿por qué te pegó Pe- dro? responde: binasa co YÁ mo (largo el yá), quiere decir, sólo porque leí. No arguyas que consiste en el mo, que es limitativo también, porque este se añade para que suene mejor y para confirmar la significación dicha del ya, cosa ordinaria en esta lengua; mas aunque no se añada, hace el mismo sen- tido, v.g.: metong YÁpo, que metong ya mo. Otro: danum yá catauan ning tauo. Si construyes el cuerpo del hombre es agua, breve el ya, lo yerras; porque io que dice es, que no es más que agua el cuerpo del hombre; como si dijera: danum mong catauan ning tauo. En las negativas se percibe más claro; v.g.: e ná la pe- ngan at pinlutac no pa, no solo los comió, sino los pisoteó, v.g,: los sinabud; donde si haces breve aquel na, entiendes lo contrario de lo que dice el indio. Et sic de reliquis. El na, no sólo es exclusivo como los dichos, cuando es artículo, v.g.: ya ná, ya na mo, atlo ná, atlo na mo; sino también cuando no lo es: v.g.: ica nan bala, ica nan ume caring, etc., y tiene otros usos que ellos no tienen. El primero, para decir nuestro ya: v.g.: ya me voy, ya me vuelvo; maco na co, muli na co; ya se va quebrando, mabalbal na ya etc. El segundo, para exagerar: v.g.: ca- tutua nang catutuan, gigote nang gigote, tatúa na cang ta- túa, porfías y más porfías (aquí está aunque empanado); para que no le confundas con el limitativo, nota bien el con- texto. Si no tiene más la historia, dice el indio: angga na po caring; éste es el limitativo. Pero si habla ponderando alguna cosa, angga na caring ing lugud ning Dios etc., es exagerativo. El tercero para suplicar; v.g.: ayúdame, te ruego, sau pan mu na co, o saupan mu na co sa dugo. No le confun- das con el na del ya, porque si manda, dirá también: saupan mu na co, ayúdame ya; ¿¿na po o diana na po o din mu na co po queyang polvos mo, sírvase usted darme un polvo; bal dugaNÁ po o baldugana ná po, sírvase usted de echarme algo; y así, diñan mayumo dugo, balduganan maman, paria- nan danun, etc. Vide en los adverbios de precandi. El ya na sa, amen, también es de suplicar. Bl cuarto para decir futuro: bucas na, mañana será, sin añadir hora. Otro: ca- — 22 — lacolaco cu na, me iré cuando me vaya; dice, quisiera, pero cuándo o en qué hora, etc. Lo quinto, para exagerar lo que se extraña por impen- sado como cuando, y.g., vamos a sorber el caldo y nos que- mamos, decimos: ¿ 'fuego \ qué caliente que está! el pam pango dice: ¡mapali ná! con su retintin y no simplemente como cuando dice, mapali ná, ya está caliente; y así ¡maparas ná/ ¡matapang ná/ etc. Si el nominativo no es de los que ca- recen de plural, sino que es singular, se usa del ne con la misma significación y retintin o admiración; v.g.: está echando Pedro bravatas siendo cobarde, diré: i matapang ne y Pedro! ¡fuego, qué valiente es Pedro! Bien puedes tú dar otro romance, con tal que guarde el mismo sentido. CAPÍTULO II. DEL VERBO SUSTANTIVO. § L DEL CONCEPTO SER. Por conformarme en todo lo posible al arte de la len- gua latina, trato, seguido a los nominativos, del verbo sum, est, fui; y dejando cuestiones por la brevedad, digo que en e$ta lengua, ni hay palabra que diga sum, est, fui, ni que particularmente lo supla; sino que al modo que en latin, no pocas veces se entiende sin expresarse, como en aquellas palabras del 'Apóstol: Nos infirmi, vos autem fortes, etc., donde puesto el sujeto nos y el predicado infirmi, vos y for- tes, entiendes el sumus y el estis; a este modo en pampango puesto, v. g. : el predicado masanting y el sujeto yá, masan- ting yá, se entiende el est (aquel es hermoso); y lo mismo cuanto a modos y tiempos, puestas las demás partes de la oración statim subintelligitur verbum sum t est, fui. Los ejemplos lo harán más claro: eres esclavo, atipan ca ñgeni; eras esclavo ayer, atipan ca napon; serás esclavo mafiana, atipan ca bucas; serás esclavo mañana u otro día, atipan ca pog; antes de casarte ya habías sido esclavo, bayo ca mequi- asaua atipan na ca; si yo fuera esclavo, etc., nun atipan co sa; criado ca sa, eras criado. A este modo los demás tiem- pos, como verás en las conjugaciones. — 23 — § II. DEL CONCEPTO ESTAR. Ya hablamos del concepto estar, que equivale a ser; v.g. : está enfermo, est infirmus. Ahora hablo del concepto estar en lugar; v.g.: est Romae, está en Roma; para el cual tiene esta lengua tres raíces o verbos defectivos, .que son ni, ti, ta, cuyo modo de significar se halla en los demostrati- vos ini, iti, iia. Dichas raíces o verbos se varían por las personas, como verás en los ejemplos. Pero antes es preciso advertir, parla no errar, que siendo cierto, como lo* es, que este verbo defectivo ni, y el adverbio queni sólo denotan lugar propio al demostrante; infaliblemente se sigue, que solamente la primera persona de singular y la primera de plural, que es yo, y nosotros, demuestran su lugar propio del ni y del queni; para todos los demás, es preciso añadir lugar propio sólo al demostrante; por lo cual, cuando dice: aquí estás, nica queni, se entiende, pongo por ejemplo, escrito en este libro, que tengo yo en la mano, et sic de ceteris, salvo cuando la cosa o lugar demos- trado, no es menos propio de aquel con quien hablo, que de mí, como verás. NI. Singular. Primera: Yo. Meo, anico, nico, aquí estoy, v.gr., cuan- do se lee mi nombre; nosotros en latin decimos adsutn, aniña co o ninaco, ya estoy aquí: ¿aun no ha venido Pedro? Él, que lo oye, responde: aninaco o ninaco, ya estoy aquí. Si me riñen, porque no voy parejo en la procesión, aninaco, ani- naco talatag, ya estoy en fila o ya me voy a poner en fila. Segunda: Tú. Lo mismo observarás en la segunda persona tú, con sola la diferencia advertida, de que cuando digo, v.g., anica, nica, etc., se entiende aquí en el padrón o lista que estoy leyendo, etc. Tercera: Aquel. Niyo o aniyo, aquí está, v.g., en mi o en lugar a mi propio; niné o ninayo, aquí está ya, ut cuando ya apareció; por aquí se dice, ecce, niyo; y advierte que a todos los de este ni, en singular y plural se añade bien queni, aun cuando suena bien sin él. — 24 — Plural. Primera: Nosotros. Niqué queni, aniqué queni, aniña- qué queni o uinaque queni, observando el uso de cada uno, como se dijo en la primera persona del singular. Segunda: Vosotros. Meó queni, anicó queni, ninacó queni o aninacó queni, observando lo que se dijo en la se- gunda persona del singular. Tercera: Aquellos. Kilo, añilo, aquí están; ninó o ni- ñato, aniñó o aninaló, ya están aquí, como se dijo en la ter- cera del singular. Ya he dicho que a todos se puede aña- dir queni. TI. Este es más universal y más difícil, porque admite por adverbios de lugar en su territorio los acusativos de los cuatro pronombres que son: queni, queti, queyang y queta; y entre los dos primeros hay sus más y menos sobre los términos de su jurisdicción. Admite también al adverbio caring, por ser hermano del queta. Ya sabes que estos cuatro hijos se parecen en el modo de signitícar a los padres. Queni, donde yo estoy, o cerca de mí, o con respecto sólo a mí; aunque diste un tiro de pie- dra, como cuando dicen meco queni paroba. Cuando yo llamo alguno, aunque estén otros conmigo, también se usa de este: Ugamu queni, ven aquí, a mí que te llamo. Queti, aquí; esto es, donde estamos yo y con quien ha- blo; v.g. : queti quing silid, queti quing convento, queti quing balayan, queti capampañgan, etc., supuesto que este- mos yo y con quien hablo en tales lugares; pero si excluyo al que habla conmigo, diré queni; v.g.: veme el indio que pasa a la ventana y me pregunta; ¿o cata po macasaut? ¿dónde es tu habitación? Si me pregunta por.el convento donde vivo, responderé queni; si por el pueblo que yo estoy, pero no en el convento donde yo estoy, y no él, (queti). No obstante esta distinción, que es cierta, si lo que se muestra es alguna cosa o lugar particular, con no menos respecto a tí, que es con quien hablo, que a mí que soy el que demuestro; como ya advertí, se confunden hijos, padres y abuelos; esto es, el queni, y el queti, el ini y el iti, el ni y el ti, como tu aplicación notará en los ejemplos. Singular. Primera: Yo. Tico o aticó, aquí estoy, v.g., hablando contigo, y en tal caso le puedes añadir queti, no queni (salvp -35- esté en otra celda cuando dices tico; entonces queni, no gueti): tico o aticó queti queca. Si oigo mi nombre, como se dijo en el ni, tico o ático queni (no queti) aquí estoy, tico o aticó, ahí estoy, v.g., quean quing lista o padrón; tico o aticó queta o caring, allí estaba, v.g., en Bacolor cuando tu llegaste; ati na co o tinaco, ya estoy, v.g., contigo, como cuando me das priesa; o ya estoy aquí, tinaco queti, no queni. Segundar.Tu. Tica o ática, aquí estás conmigo, v.g., queti, no queni; pero si digo: aquí estás en la lista o padrón, tica o ática queti o queni, porque se verifica uno y otro, etc. Atinaca o tinaca, ya estás aquí, ut cuando veo que ya llegaste, y se entiende queti, no queni. Para el queyan, queta y carin, como se dijo en el antecedente; v.g. : tica que- yan quin libro, tica queta o caring, iñang miras co, etc. Tercera: Aquel. Tiyo o atiyo, aquí está, v.g., caco o queca; como si preguntan por tí, que estás conmigo, diré: tiyo caco o tiyo queti o queni caco; si contigo, tiyo queca o queyan queca; si con aquél, queta o carin queya. También por aquí se dice ecce, tiyo, guardándole la diferencia del niyo; atiné o tinayo, ya está aquí; como se dijo en el ante- cedente. Atiné susulat, ya está escribiendo. Plural. Primera: Nosotros. Tiqué, o atiqué, aquí estamos; v.g.: contigo, queti queca. Si nos llaman, tiqué o atiqué queni, no queti, aquí estamos; tinaque queti, ya estamos aquí; v.g.: ¿qué nos quieres? Segunda: Vosotros. Aticó, tico, o atinacó, observado lo dicho. Tercera: Aquellos. Tilo, atiló, aquí están; v.g: tilo, queca na la¡ tómalos aquí están; si, v.g., sobre la mesa, se entiende queti; si de mi mano a la suya, queni. Tilo oatilo, están, v.g., los que mandé ver si estaban en casa o en el pueblo; se entiende caring. En el queyan y en. el queta no hay dificultad. Tino o tinaló, atinó o atinólo, ya estáa, queni, queti, queta o caring, como se ha dicho. Ya adviertes la confusión de queni y queti; la misma hay entre ini y iti; pero observando, que cuando se juntan para demostrar una misma cosa, si se usa de ini o queni, se habla como quien excluye; si de iti o queti, como quien incluye. No te confundirás aunque ocurran. TA. Ya se dijo en los dos antecedentes que se usan para decir ecce; por éste se dice en, que explica más distancia que 4 -26- ecce\ y aunque él se pone en tercera persona: niyo, tiyo, tayo; es por ser lo más ordinario, no por que dejen de ser- vir para todas. Singular. Primera: Yo. Taco, allá yo estoy, v.g., en la nómina, que se leyó, o en el espejo a que me miro. Tanaco, ya es- toy allá, v.g., en la lista o en cántaro. Taco panaya na, allá me está esperando; taco lalaua na, allá me está mi- rando, v.g., estando yo a la ventana y él fuera del patio, o mi imagen en el espejo que parece me mira. Taco mama- ftgati, allá estoy comiendo; y advierte que parece repugnante este modo de hablar, porque si estoy aquí hablándote, ¿cómo se compone estar comiendo allá? pero si reflejas, no le falte este modo a nuestra lengua; v.g.: llamaste, me dejé la comida comenzada, vengo a donde estás y te digo: está uno comiendo y le llamas; siendo así, que ni yo estoy comiendo, ni tú me estás llamando. A este modo se compone estoy allá comiendo. En pretérito imperfecto es más claro; vg. : ¿qué hacías endenantes? estaba comiendo, taco mamañgan. Taco queni (¡otro que bien baila!) quiere decir allá estoy, en este cántaro, v.g., o escrito en este libro, etc. Tanaco, ya estoy allá; como si no me habían puesto en lista y ya me pusieron, tanaco misulat; ya sabes cuando le corresponde queta y caring. Segunda: Tú. Taca; v.g.: llamo al muchacho, y viendo que viene de mala gana, le digo: ¿taca mamañgan? \ ¿estás comiendo? (como ya se dijo) o ¿tanaca mamañgan? ¿ya estás comiendo? Otro: No te llamé porque estabas comiendo, uling taca mamañgan. Taca queni, (¡ya escampa!) quing libro o quing padrón. Sigue en todo al pasado. Tercera: Aquél. Tayo queta o caring, allá está; tayo po inaus da; el romance es: ya le fueron a llamar allá. Tayo queni, queti o queyan (y este ¡pajas!). Buscas alguno, y yo por uno de éstos, te digo donde está, tañé o tanayo; v.g.: tañe mecao o tanayo, ya se fué; tañe mamacao, ya está para irse. De este modo ya diré. Plural. Primera: Nosotros. Taqué queta o caring, allá esta- mos; v.g.: taque caring macapadrón Baculud, etc. Ob- serva en éste lo mismo que en la primera persona yo. Segunda: Vosotros. Tacó o tanaca. Lo mismo. — 27 — - Tercera: Aquéllos. Taló, tañó, o táñalo. Lo mismo que la tercera de singular. Por estos tres se dice aquel nuestro romance estoy ya para, estaba ya para, etc., como dirán los ejemplos; v.g. : vie- nes a visitarme, y me estoy poniendo el hábito negro; si me preguntas: ¿qué es eso? diréte por los dos primeros, nico o tico maco na, estoy ya para salir; y lo mismo en todas las personas con que usamos de este romance; v.g.: tiqué o ninaqué maco na. Y así niné otiné maco na ing Padre, ya está el Padre para salir; tiné macao o mamacao. Et sic de reliquis. Y lo mismo para comer, para escribir, para leer, etc. nicó o tico manga na, sumulat na o masa na. Si por aquí quieres decir ya estoy escribiendo, etc., muda los futuros en presentes y el na que está al fin ponle arrimado al ni o ti; v.g. : tico sumulat na, estoy ya para escribir; tmhco susülat, ya estoy escribiendo, etc. Para decir estaba ya para, se usa de este ta; v.g.: luego que me viste con el hábito te volviste; si te preguntan cómo duró tan poco la visita, dirás: uling tañe macó na, porque estaba ya para salir. Si a mí me preguntan por qué te despedí tan pronto, diré: uling taco macó na, porque yo ya estaba para salir. Otro: no entré en tu casa porque estabais ya para comer, uling itang datang co taco mangana, etc. Ahora, si quiero decir al modo de las oraciones antecedentes; v.g.: porque cuando llegué estabais ya comiendo, diré: uling itang datang co tanacó mamangan; et sic de reliquis. Al fin de estos te advierto, lo primero, que, para decir a secas el lugar donde alguno está, se usa de los advervios dichos: queni, queti, queyang, queta, caring, y también se varían por las per- sonas. Pondréte algunos ejemplos: pongo silla junto al ta- blado para ver después la comedia, diré: queti o queni co lucluc pota; ahí te has de estar, v.g.: sin salir, queyan ca lucluc; estáte aquí, andariego, v.g.: junto a mí, queni o queti ca; caring ca, estáte allá; y así de las demás personas. Lo segundo, que lo mismo que se dice de los cuatro prpnombres en orden a hacer limitativos, si se pronuncian con acento largo, se verifica también de todos éstos, de modo que tiyo, tilo, talo, etc. con acento breve significa estar como se ha dicho, pero con acento largo, significa aun están; v.g.: tiyo caring o tayo caring, sólo dice está allá; pero tiyó o tayó con acento largo, dicen aun está allá. Hasta aquí sólo hemos tratado cómo se dice estar. Resta saber, por donde se dice no estar. Digo pues, que para ello se usa del verbo defectivo ala, que también se varía por to- das las personas. Tiene poco que sfcber esto, porque como — 28 — contrariorum eadem est ratio, y él significa no estar; en jun- tándole el adverbio de lugar y persona de que se habla, se- gún lo dicho, se dice lo contrario, porque se niega con él lo que todas las oraciones dichas afirman: nica queni, estás aquí, v.g., en la lista; pero ala ca queni dice no estás aquí. Mas advierte, que el romance de presente, v.gr.: estoy, adsum, nicó, nunca se puede negar, porque si tú mismo di- ces de presente, ala co, es lo mismo que lo que dijo el otro: no estoy en casa. El romance no estaba yo aquí, etc., bien se compadece, v.g.: ala co queni quing libro iñang ilicas mo ding bautismo; y también este romance: no estaba yo aquí cuando tú llegaste, ala co queti iñang miras ca. Et sic de reliquis. § III. del concepto HABER o TENER. Para esto sirve el verbo defectivo tin o atin; v.g.: ¿hay allá arroz?, ¿tin palé caring? responde: haylo, atin; su sin- tanxis y construcción en las oraciones personales es juntar a él (de modo que, cuando más, sólo pueden mediar adver- bios) el verbo o nombre, y luego la persona que hace o tiene, siempre en genitivo y con régimen pasivo. Ejemplos de verbo; ¿hay muerto por tí algún hombre?, ¿tin cayang pete mong tauo? Para responder, usa siempre de el atin; v.g.: A hay hombre muerto por mí, atin pete cong tauo. Ejem- plos de nombres: ¿tiene sombrero tu hermano? ¿atin copia ning capatadmo?; di Antonio atin bar o, Antonio y los suyos tienen baro. Otro: ¿tienes ropa?, ¿atin imalan mo?; y si acaso oyeres ¿atin mong imalan?, ya ves, que no está el nombre inmediato al atin, por lo cual es preciso que haga otro sentido, y así es, que aquel mo es adverbio que signi- fica aún, y quiere decir ¿aun hay ropa? La negación de haber o tener se hace con ala; v. gr.: en el primer ejemplo ¿alan palé caring? ¿no hay arroz allá? Las oraciones personales no sólo se hacen al modo de el atin, ésto es, juntado al ala la cosa que se tiene y luego el genitivo de quien la tiene; v.g.: ¿no tienes ropa?, ¿alan imalan mo?; sino también juntando &\ala la persona que tiene en nominativo, y luego la cosa que tiene, ligado con n por ser cosa indeterminada; v.g.: ¿no tienes ropa? ¿ala can imalan? Si el romance habla de cosa determinada, v.g.: ¿tienes tú aquél caballo?, no pertenece a este §, sino al antecedente; porque para esta lengua es lo mismo que decir: ¿está contigo aquél caballo? — 29 - Para los verbos, más breve es darte ejemplo que regla: no hay hombre muerto por mí, ala pete cong tauo, o ala cong tauo petay, ala cong petay a tauo; y también dicen, v.g., tengo jnucho que hacer, sin el atin: dacal cu dapat; tie- nes muchos puercos, dacal ca babi, etc. Saca por éstos los demás. CAPÍTULO III. DEL VERBO SIMPLE Y SUS CONJUGACIONES. Antes de entrar en las conjugaciones de los verbos y su formación, te quiero dar la variación de tiempos. Este idioma sólo conjuga tres, que son presente, pretérito, y fu- turo; y con ellos, la raíz y varias partículas se hacen todos los modos y tiempos que corresponden a nuestro romance, así en activa como en pasiva; y no te cause novedad, ni confusión. Novedad: pues a nuestra lengua la falta totalmente el romance de todo verbo pasivo y la suplimos con la palabra, v.gr., amado ', que es participio y sum, est, fui, diciendo: soy amado, fui amado, será amado. No confusión: de ver que con un tiempo de la lengua pampanga, has de acomodar dos y otros, v.gr., de la nuestra; pues aunque corresponden tres romances de ésta, a un solísimo tiempo latino, con todo esto, en encontrando, v.g. : legeres, sin equivocarte o confun- dirte le acomodas uno de estos tres, yo leyera, leería o le- yese. Si aun todavía se te hace cuesta arriba, consuélete el atajo de no ser menester variar en cada tiempo el verbo, diciendo; v.g.: scribo, scribis, scríbimus, etc.; sino que te basta variar las personas; v,g.: yo escribe, tu escribe, nosotros escribe, etc. Vayase lo uno por lo otro; y suponiendo no se te ha olvidado aquella advertencia proemial, poniéndote el ejemplo en sulat, te quiero decir como se forma de ella el presente, pretérito y futuro porque entiendas mejor la va- riación de tiempo. raíz SULAT. Si entre la s y la u intercalas um, dirá svMiílat, y cata hecho el futuro. Si en lugar de aquel um, intercalas in, dirá siNulat, y éste es el pretérito. Pero si al sulat doblas la primera sílaba, dirá svsulat ¿no es así? pues ese es el pre- sente. Ahora atiende cómo yo les conjugo y te doy todos los tiempos y modos del Arte latino. - 30 - DE LA CONJUGACIÓN Y VARIACIÓN DE TIEMPOS. MODO INDICATIVO. TIEMPO PRESENTE. Singular. Yo escribo acong susulat o susulat cu. Tu escribes icang susulat o susulat ca. El escribe iyang susulat o susulat ya. Plural. Nosotros escribimos iqueng susulat o susulat cami. Vosotros escribís icong susulat o susulat cayo. Ellos escriben ilang susulat o susulat la. Para mayor expresión de esta actualidad se suele po- ner el adverbio salocoyan o casalocoyan; salocoyan o ca- salocoyan cong susulat. En pasiva: salocoyan o casa- locoyan queng isusulat iti. Nota que este romance escribo, doy, como, lavo, recibo, etc., que para nosotros es presente, para esta lengua, cuando no es lo mismo que estoy o ando escribiendo, dando, comiendo, etc., son futuros ordinaria- mente: quiero decir, que muchas veces se dicen con la voz del futuro en activa, y más veces en pasiva; no obstante que usa mucho de la voz del presente para decir aquello que se hace muchas veces aunque actualmente no se esté haciendo; v.g.: susuca ya, susulat ya, sasala ya; anda vomi- tando, escribiendo o faltando, etc. Vide de futuro imper- fecto. PRETÉRIIO IMPERFECTO. Este se hace con la voz de presente en activa y pasiva, y con razón, porque lo mismo es escribía cuando me llamaste, que estaba escribiendo. Para explicar la imperfección de la obra, que dice este tiempo, se añade sa o sana. En todos los tiempos pondré ejemplo sólo en la primera persona, por- que en todas es lo mismo, y porque no se escribe para ni- ños este Arte. Singular. Yo escribía o estaba escribiendo, susulat co sa o sana. Pasiva isusulat co sa o sana ini. - 31 — Pretérito perfecto. Ya sabes que éste tiene dos romances: yo escribí o yo he escrito; el primero muchas veces sólo dice qué emprendí o comencé la obra, y en tal caso se hac^ con el pretérito simple; otras veces significa yá yo, v.g., o perfeccioné la obra, como el segundo romance, y entonces se dice, o con el mismo pretérito simple añadiendo na, que es ya, o con el maca de perfección o activo, (de que hablare a su tiempo) y la raíz con na también o sin él. También se hace el pre- térito con el futuro imperfecto. * Vide ibi. Singular. Yo escribí acong sinulat o sinulat co. Pasiva sinulat co ita. Yo he escrito sinulat co na o mecasulat co. Pasiva sinulat co na o asulat quita. Pretérito pluscuamperfecto. Si en el antecedente asientan bien los dos modos de de- cir el acto acabado, porque es perfecto, aquí asientan me- jor, porque es más que perfecto. Singular. Yo había escrito acón mecasulat o mecasulat co o mecasulat na co o sinulat na co. Pasiva sinulat na co o asulat co na, etc. También se puede decir por otros modos; v.gr.: yo ha- bía escrito cuando tu llegaste, ibat na cung sinulat, o mbari na cung sinulat, etc. Futuro imperfecto. , Para éste no se necesita buscar prestado, porque es uno de los tres tiempos que tiene esta lengua como ya dije. Singular. Yo escribiré acong sumulat o sumulat co. Pasiva isulat quita, etc. Cuando el futuro dice tiempo indeterminado, porque no sabe cuándo o en qué hora, v.gr., escribirás, morirás, etc., ' — 32 — se le afiade bien el adverbio pog, (de quo postea) : sumulat ca pog, mate ca pog etc. También la partícula o adverbio na suele decir futuro indeterminado; v.gr.: hoy no hay lugar, mañana; bucasN\; calaco-laco cu na, me iré no sé cuando, etc. » ADVERTENCIAS. Lo primero que te advierto es, que esta lengua dice muchas veces por futuro, lo que nosotros decimos por pre- sente; quiero decir, que usa para presente de la voz del fu- turo, así en activa como eñ pasiva, y regularmente sucede esto, cuando nuestro romance de presente, doy, recibo, llue- ve, comes, lavo, etc., no es lo mismo que* estoy dando, reci- biendo, lloviendo, comiendo, lavando, etc. Si argüyeres que es lo mismo uno que otro romance, respondo, que sea para ti lo que tu quisieres, lo cierto es, que para el indio no es lo mismo muchísimas veces, y espe- cialmente cuando se hace o se concibe el acto, no como per- manente, sino como transeúnte; no como que dura, sino como que luego pasa-, no como que se estás haciendo, sino como que se hace. Vamos a la práctica: ve un indio a otro comer carne en viernes y extrañándolo le dice: ¿masan ca pala ngening bul- bul a bago viernes? ¿comes carne siendo hoy viernes? Ape- nas ve el indio que comienza a llover dice: muran, llueve; mayun, tiembla; ¿muyas ca ngeni? ¿lavas hoy? si le ve lavar en día de fiesta o Jueves santo; y así, me voy, me vuelvo, me despido, etc. En muchos de estos futuros que sirven para presentes, he notado, que tienen el acento algo espacioso, a diferencia de los futuros que son corridillos. Pero en pasiva no hallo esta diferencia, aunque lo oigo usar cada día; y por eso raro será el Ministro que no diga por la voz del futuro estas arras te doy, y pregunte por la misma ¿la recibes?, y a ningún indio he oído responder la recibo con la voz del presente, sino con la voz del futuro: tangapan co ya; decir que todos yerran, es argumento in- tolerable. Lo segundo, que para decir la costumbre, o lo que uno suele hacer; v.g.: como carne, no bebo vino, falto a misa, riño, maldigo, etc., ya usan de la voz presente; v.g.: sasala co, daramdam co, susumpa co; ya de la del futuro; v.g.: ma- ralas cong súmala, masan cong bulbulan; ya indiferente- mente; v.g. : bebes vino, miminum o minum o macainum can alac etc. Cuándo se use mejor de presente que de futuro, cuándo — 33 - indiferentemente, ya no me atrevo a fijarlo. Lo que me pa- rece es, que regularmente cuando usan de lo voz del pre- sente, es para decir más, repetición de actos, que cuando usan de la del futuro, aunque uno y otro digan hábito o cos- tumbres, i Futuro perfecto. Nunca podía entender, por qué éste no había de admi- tir el Triaca de perfección, admitiéndote el pretérito perfecto y pluscuamperfecto, hasta que le oí con él; mas no en pre- térito, sino en futuro imperfecto; y en realidad, hace el mismo sentido porque el pampango dice; v.gr.: antes que vengas acabaré; ¿y qué más dice antes que vengas habré aca- bado? de modo que de este tiempo hace dos: el uno con el romance antes que, etc. y éste es el suyo. Para el nuestro usa de pretérito con el verbo defectivo ibat o meari, que ambos significan haberse ya acabado el acto de que se habla; y de ambos pondré ejemplo en activa y pasiva suponiendo que siempre a este tiempo le precede la oración de futuro para el pampango antes que, etc., y para el nuestro cuando; v.g.: cuando llegues. Singular. Yo habré escrito macasulat co, o macasulat na co. Pasiva asulat co, o asulat co na. Yo habré escrito ibat o meyari na cong sinulat. Pasiva ibat co nang asulat o sinulat ita o ayari co nang asulat o sinulat ita. Imperativo. Se hace con el futuro de activa o pasiva, y para hablar con más eficacia o intención, con el presente: pupulay ca> e ca tatañgis; corre bueno bueno, no ñores poco ni mucho. Singular. Escribe sumulat ca. Pasiva isulat mo iyang. OPTATIVO O SUBJUNTIVO. Presente. El optativo explicamos, o deseando; v.g.: ojalá gue, o si, etc., o con los de rogar; v.g.: sa, sana, uari, etc.; los 5 — 34 — tales pueden servir, no sólo para todos los tiempo» de sub- juntivo, sino también para el futuro o imperativo, según viniere al caso. Vamos a este presente, que se hace con el futuro, como lo oyes cada día; v.g. : ingatana ca o saupana cá ning Dios, etc. Singular. Yo escriba Acong sumulat o sumulat co. Pasiva isulat co ita, v.g. Pretérito imperfecto. Yo escribiera, escribiría y escribiese ...... sumulat co sa. Ya te he dicho, que no te confundas por ver un mismo tiempo para distintos modos; pues el modo con que se ha- blan, lo distingue con toda claridad. Éste se hace con el futuro con activa y pasiva. Ejemplo: yo escribiera, si me lo pagaran, sumulat co sa nun upan da co; y mejor si se añade ngeta; v.g.; sumulat co sa nGeta. En pasiva: isulat co sa nSeta, etc.; y también con adverbios de deseo. El otro romance ¿0 estuviera, estaría y estuviese escribiendo, se hace mejor con el presente áe m indicativo: susulat co sa, etc. Pretérito perfecto. Yo haya escrito. ..%.... sinulat na co. Este ordinariamente se hact con el pretérito perfecto; es bien ponerle la partícula na, que significa ya. También se hace con el medU y su pasiva; el romance te guiará. Ejemplo: alegróme que hayas escrito, matula co. quing si- nulat na ca o quing mecasulat na ca. En pasiva: matula co quing sinulat mo na ya, o quing asulat mo na itaninan, v.g., etc. Pretérito pluscuamperfecto. Yo hubiera, habría y hubiese acó san sinulat o sinulat co escrito sa o sana. Éste se hace con el pretérito perfecto en activa y en pasiva y ría partícula sa o sana-, v.g.: si yo hubiera escrito, — 35 — no se hubiera reído de mí; non acó san sinulat o non si- nulat co sana o non sinulat co sa, etc. En pasiva: non SINULAT CO SA O SANA ítd, V.g., e na CO SA QUEILÍAN. Futuro tanto. Nota, que éste tiene dos romances: yo escribiere o hu- biere escrito. El primero se hace por el futuro imperfecto en activa y pasiva; el segundo, por el pretérito perfecto en activa y pasiva, y también con su pasiva perfecta, y asienta muy bien el uari. Ejemplos: si escribiere págale, nun ua- ring sumulat ya etc. En pasiva: nun uaring isulat na itcCupan mo ya. Si hubiera escrito, azótale; nun uaring si- nulat ya, etc. En pasiva: nun uaring sinulat neta o asulat na ita> batbatan mo ya. infinitivo. Presente. Ya sabes que éste siempre trae verbo determinante, y siempre que el tal no sea pretérito, se pone en futuro el verbo determinado; v.g.: deseo escribir, malsinta cong su- mulat; volverá a juzgar, subli ya queting mocom, etc. Pa- siva: lo mismo; v.g.: palsintan cong isulat ita; sublia non ocoman ding mabiay, etc. Si el verbo determinante es pretérito, has de mirar, si lo es también el verbo determinado; esto es, si lo que dice es cosa pasada, etc.: vino a escribir; si ya escribió, es lo mismo que vino escribió. Otro: determinaste salir al en- cuentro a otro: si saliste, es lo mismo determinaste salir, que determinaste saliste; y entonces diráslas por pretérito: dtnatang yang sinulat, sinari cang sinalubung, etc. Otro: no quiso escribir, é bisang sinulat, porque ya pasó. Pa- siva k> mismo. Si lo que dice no es cosa pasada, se usa de futuro: v.gr.: vine a bañarme; si aun no me he bañado, «o aun estoy bañando, no es cosa pasada, y así diré: dinatang cong mandilo etc. Esto es lo ordinario, aunque tal vez, donde na puede haber equivocación, oirás hablar de cosa pasada ya en pretérito, ya en futuro. Pretérito pluscuamperfecto. Haber escrito , sinulat o mecasulat. Éste se hace en activa y pasiva con el pretérito, y por lo que tiene de perfecto, mejor con el maca" y la raíz¡ y en - 36 — pasiva, con la misma raíz y a antepuesto, que es propio para decir obra perfecta y acabada. Cuál asienta mejor de estos dos modos, lo dirá el sentido de la oración, que algo has de discurrir; v.g.: alegróme haber escrito, matulo, cong sinulat o matulo, cong mecasulat. Pasiva: matulo cong asulat que ita o sinulat, etc. Futuro. Haber de escribir sumulat, Éste, por ser tan imperfecto, necesita de añadir sus pe- gotes; v. g.: a haber de escribir, ya hubiera escrito: nun sumulat co sa, etc. Pasiva: nun isulat co sa ita, v.gr. CIRCUNLOQUIO SEGUNDO., Que escribiera o hubiera de es- cribir sumulat. A éste le sucede casi lo mismo para hacerse por futuro. Ejemplos: el que escribiera o hubiera de escribir, ing sumulat sa; lo que se escribiera o hubiera de ser escrito, ing isulat sa. GERUNDIOS. Más breve y más fácil dártelos hechos, que darte tan- tas reglas; v.gr.: Genitivo. . Tiempo es de escribir, panaon a sumulat. Pasiva — panaon aisulat ita, v.g. Dativo — Este se romancea como hace el latino, non sum solvendo. Ejemplos. Nq estoy para escribir e co macasulat. Pasiva asulat. Acusativo. Voy a escribir ume cong sumulat. Pasiva. Voy a ser escrito, v.g. ume cong isulat. Ablativo. Escribiendo sabrás .. nunsusulat ca mabiasa ca. Otro: Cansado estoy de escribir, mapagal na cong susulat. Si yá escribió mepagal na cong sinulat. Supino. A escribir .. . . sumulat. Pasiva: A ser escrito.. . . isulat. — 37 — Ya ves que se hace por el futuro activo o pasivo; para este segundo pondré ejemplo: manauang yang jsulat ini, fea cosa de escribir esto, etc. PARTICIPIO DE PRESENTE. Estos se hacen con ing, guing, porque el participio in- cluye pronombre y relativo: mira los EJEMPLOS.. El que escribe - ing susulat. El que escribía ing sinulat o susulat. # Pasiva, Lo que se está escribiendo .... ing isusulat. Lo que se estaba escribiendo ,. ing isusulat. PARTICIPIO DE PRETÉRITO. El papel que fué escrito ing silatan. Lo que fué escrito ing sinulat. PARTICIPIO DE FUTURO. El que ha o tiene de escribir... ing sumulat. Lo que ha o tiene de ser escrito, ing isulat. La acción verbal se hace con pa, la pasión verbal con panga, como verás en cada uno; para éste, pamafíulat y pa- ngasulat, etc.; y así para los demás verbos simples. Ésta es la variación de los tiempos; para el uso de ellos las partículas más ordinarias son non o cum\ significan cuando, y sirven para los tiempos de presente y de futuro. Iñang o gueta, también significan cuando y sirven para pre- térito imperfecto de indicativo, y para pretérito perfecto de indicativo y para pretéritos, aunque se les arrime el futuro imperfecto. Ngeni y queni significan el lúe et nunc; sirven para los pretéritos, presentes y futuros. No te pongo ejem- plos porque está lleno el Arte. §IL DE LAS CONJUGACIONES REGULARES DE LA VOZ ACTIVA. Habiéndote conjugado la raíz sulat por todos los tiempos, para que a imitación de ellos puedas hacer lo mismo con — 38 — cualquier otro verbo, paso ahora a darte las conjugaciones de los demás, por sus tres tiempos y raíces; para lo cual su- pone, que es muy rara la raíz que no se conjuga simple, o a lo menos compuesta, aunque sea en su simplicidad nombre ad- verbio, etc.; y sabe, que así como la gramática reduce todos sus verbos activos regulares a los cuatro conjugaciones; así esta lengua los reduce a tres; con la diferencia, que allá se mira en qué letra acaba el verbo, para sab«r por qué con- jugación va; aquí se mira en qué letra comienza. PRIMERA CONJUGACIÓN. Por ésta van las raíces que comienzan en vocal; su for- mación para el futuro es añadir antes de la primera vocal una m; doblando la primera sílaba de el futuro, tendrás formado el presente. ' El pretérito se forma intercalando in entre la m y la primera vocal de futuro, como se ve en los Ejemplos de esta -primera conjugación. Raíz. Abal. Ilut. Orod. Urna. Yi. Signif. Tejer. Sobar Afeitarse. Besar. Orinar. Fui. J/abal. .¿/ilut. Moroá. .¥uma. Miyi. Pres. Mam&b&l. Mimilut. Momovoá. Mumuma,. Mimiyi. Prét. Min&bal. Minüut. Minoroá. Minumn. Miniyi. SEGUNDA CONJUGACIÓN. Por ésta van las raíces que comienzan con i, p, m. El presente se forma doblando la primera sílaba de la raiz; el futuro, mudando la b o p en m; si comienza en m, no hay que mudar, pues la raíz es el futuro. Tienes formado pre- sente y futuro; el pretérito necesita, para no errar su for- mación, de algunas reglas que tienen sus excepciones. No te haga novedad; acuérdate de las muchas que estudiaste en los pretéritos latinos. PRIMERA REGLA. Las raíces que tienen más de dos sílabas, y aunque tengan solas dos, si tienen después de la primera vocal dos consonantes, para hacer el pretérito, que se forma del fu- turo, mudan la primera vocal de éste en e o en i, como me- jor suene; si fuere i la primera vocal d*l futuro, se queda así, o harás lo que te diré en las excepciones de esta regla. 39 - SEGUNDA REGLA. Dije en la pasada, aunque sean de dos sílabas, si tienen después de la primera vocal dos consonantes, porque si no las tienen, harás el pretérito intercalando in entre la m y la primera vocal de el futuro; si bien no carece de excepciones. Doyteen cada letra ejemplo de todas diferencias de verbos. EJEMPLOS DE LA SEGUNDA CONJUGACIÓN. Raiz Signif. Fres. Fut. Prét. Raiz Signif. Fres. Fut. Fret. Raiz Signif. Fres. Fut. Fret. B. Balictad. Virar. itabalictad. J/alictad. MelictSiá. Busngi. Abrir. Z?z?busngi. J/usngi. Jfzsngi. P. Panday. Labrar. jPflpanday J/anday. J/mday. Palacol. Achear. itopalacol. Jfalacol. Mels,col. M. Mulagat. Molmol. Abrir losojos. Enjuagarse. J/z¿mulagat. Momólmól. J/iilagat. Moímól. Mil&g&t. Milmol . Basa. Leer. iftzbasa. J/asa. J/¿tfasa. Pilit. Forzar. Pípilit. Jñlit. Minilit. Mulat. Abrirlosojos. .¥#mulat. J/ulat. Minul&t. EXCEPCIONES. En cuanto a que los que tienen más de dos sílabas ha- gan el pretérito mudando la primera vocal del futuro en e o en i, no las hallo en las raíces que comienzan con b o m; porque aunque las pudiera haber en las que comienzan con bi o mi, mas de éstos hay pocos trisílabos. En la p hallo que pintacasi intercala entre la m y la pri- mera vocal del futuro in: pretérito mimntacasi, para distin- guirse del futuro; no así piraya, cuyo pretérito y futuro es miraya. En los de dos sílabas, que tienen después de la primera vocal dos consonantes, hallo que bijigcas* abrir ex- — 40 — tendiendo, su pretérito es mimngcas; bintang, levantar falso, pretérito mimntang; pero bindang, destrozar; binlit desar- rugar, hacen el pretérito como el futuro, mindang, minlit, en los de p sucede lo mismo con pildis, torcer ut con huso; pretérito mimldis. La segunda regla tiene muchas excepciones, porque son muchos los de dos sílabas de b y p que no intercalan in en el pretérito: toma estos que hacen el pretérito mudando la primera vocal en e o en i; babat, ceñir; bacam, echar vento- sas; bagac, trabajar ut en el corte; bait, manifestar; baril, ar- cabucear; basa, mojar; bata, oliscar ut carne; bating, tender la red; basac, gotear; bobo, trastornar, ut tinaja; bucal, her- vir; bulung, gruñir; bono, apuñetear; busa, tostar arroz; bu- tas, tasar; bicang, dividir y Miad, orear, su pretérito es como el futuro, micang, mitad, etc. Baba, bajar, su pretérito nmba; baba, cargar, su preté- rito Jimba; bayo, hacer de nuevo, pretérito mmayo; bayo, pilar, pretérito MKbayó; bacas, rastrear, no tiene pretérito; si se ofrece, di MEmacas; bucbuc, criar carcoma, pretérito micbuc o m,Y&ucbuc; buat, pretérito miuat. P. Pagal, cansar; pait, amargar; palis, barrer; pamon, des- pedirse; pango, encepar; panic, subir; pari, hender con cuña; pasag, revolcarse con ansias; patac, gotear; patad, quebrar, zrfjcordel; patay, morir o matar; pulad, emplumar flecha; pu- las, tornarse; poloc, encresparse el gallo; puput, sofocar; pu- tuI, embotarse; pusan, cargar al hombro; pusit, exprimir; putal, llevar a la sesga; putao, hacer algo corto o falto; putí, blanquear, todos sus pretéritos mudan la primera vocal del futuro en e o en i; pili, escqger, pretérito M^mili; pilig, sacudir, pretérito y futuro milig; puc, pretérito uipuc, des- tinar. M. En éste no hallo excepción de esta regla; lo bueno que tiene, es que casi todas las raíces tienen diversas composi- ciones, que hallarás una por una en el Vocabulario. TERCERA CONJUGACIÓN. Por ésta van las raíces de las demás letras consonantes, que son: c, d, y % 7, n, ng, q¡ s, t, v, pero esta última, ea su — 41 — lugar te dije, que no hiere; de cada una de ellas te daré un ejemplo, para que por él Saques la formación' en las demás raíces. Sabe pues, que en todas ellas el presenté se forma doblando la primera sílaba de la raíz; el pretérito interca- lando in a la raíz después de la s primera consonante. Para formar el futuro toma estas advertencias. Pri- mera: las raíces de más de dos sílabas, y aunque tengan sólo dos, si después de* la primera vocal hay dos consonantes, tiene por futuro la misma raíz. Segunda: las de una sílaba (que son muchas) hacen el futuro intercalando um después de la primera consonante. Tercera advertencia: las de dos sílabas que no tienen dos consonantes después de la primera vocal, unas admiten um, en otras sirve de futuro la misma raíz. EJEMPLOS DE ESTA CONJUGACIÓN. Raíz. Signif % Fres. Pret. Fut. Nota: Por si acaso lo oyes, que yaus, yauad y siguen también a los que comienzan en vocal: Maus, MAMaus, Mi- naus; uauad, MAuauad, Miwauad. Cutang. Dalaquit. Gaga. Yaus. Preguntar. Pasar. Reñir. Llamar. £7z¿cutang. Ztáralaquit. értfgaga. Jizyaus. Qu¿7mtang. Dzflalaquit. Gu¿7¿aga. Y#aus. Cutang. Dalaquit. Gz¿7ftaga. Yz¿7rcaus Raiz. Lud. Nabo Ngatba. Signif. Acabar Uerribar. ./Ttfnabo. Emparejar. Fres. Zz¿lud. .^grangatba. Pret. Ltinxxd. N¿7¿abo. Ng¿#atba. Fut. Carece. Nz¿/72abo. Ngatba. Raiz. Qüiput. Sac. Tila. Viguig. Signif. Estrechar. Espes sar. Escampar. Rociar. Fres. (?#¿quiput. xStesac Titila. Fiviguig, Pret. Qu¿#iput. S¿7?ac T¿7ála. Viniguig, Fut. Cumiput. Sum&c. T¿¿7ftila Viguig. No dudo d,eseas saber cuáles, de tantos como hay de so- las dos sílabas, admiten um en el futuro y cuáles no; pero bien sabes que mayores ingenios que el mío no han podido hallar regla; quizás que no la hay general; no obstante, toma estas, que te pueden servir de algún alivio. Primera: el verbo que admite in para primera pasiva en pretérito, ad- mite um en futuro ordinariamente. Segunda: es muy rara la raíz de acento agudo que admita um en futuro; por lo cual notarás lo que apunto en el Vocabulario con esta cifra (A). 6 — 42 DE LAS CONJUGACIONES IRREGULARES DE LA VOZ ACTIVA. Nota: Que estas irregulares, las más siguen también en la formación que viste en las que comienzan por vocal, y en tal caso son irregulares. PRIMERA IRREGULAR Por ésta van muchas de las raíces disílabas que co- mienzan en a y tienen después de ella dos consonantes, o después de la primera consonante dos vocales: el presente se forma sólo anteponiendo a la raíz su primera consonante; esto es, otra como ella; v. gr.: agtal, presente Gagtal, y de él se forman pretérito y futuro; para aquél áe muda la pri- mera vocal en in, para este en un; y nota que así in como un, si se les sigue ¿, se convierte en M. ' EJEMPLOS DE ESTA CONJUGACIÓN. Raíz. Agtal. Atuá. Albay. Signif. Coger. Porfiar. Mirar. Pres. éragtal. jTatuá. Zalbay. Pret. Guint&l. Ti7iuá,. Limb&y. Fut. Guntal. TunuÁ. Lumb&y. NOTA. Dije que son muchas las que admiten esta conjugación y no todas, porque las que después de la a primera tienen n o 7ft, (aunque no esté inmediata a la a) o tienen ng % no la admiten; si bien angsad, heder a sobaquina; angsul, tedio, tienen MASangsad y MASangsul. Tampoco la admiten (nisi forte raro) absic, inmaturo; abtac, hendidura; abpang, regla para ñipar; acbag, estrépito; aclug, rugir; agnan, a la par; agsap, acabar de punta; albut, entresacar; alduc, sorber; abnoc, inclinarse; otras hay que sólo tienen presente, como Babualj de abual, apalancar; abü, pagar; abnus, sortear; apiae, cerrar los ojos; otras también admiten pretérito, como apda, presente papda, pretérito Piada, y significa apagar; apsay, extender, ut mano, presente papsay, preté- rito MiNsay; asdo, apretar la tela, sasdo, siado; aspa, echar en la boca, saspa, siapa, etc. Otras hay que no la admiten, mas tampoco admiten la regular; pero en su composición la imitan; v. gr.: ablus, tiene MiBablus, remudar; ábno y en- contrarse, MiBabno; alda, de mancomún, MAiMlda; alpa> Asias. Aduang. Endurecerse . Dar. Casias. Z>aduang. /S^ias. Z>¿7mang. #z¿7zias. Dunu&ng. — 43 - aguarse la morisqueta, MAhalpa, etc. Adelante se tratará de ellos. Otras hay parecidas, que me contento con apun- taras, para que veas en el Vocabulario su irregularidad, como son acua, tomar; abyay, dar; oblas retribuir; aptas, atar; abpa, posar, z¿¿ ave; apsao, aplacarse la fiebre: agli> concebir; atbud, pudrirse. SEGUNDA CONJUGACIÓN IRREGULAR. Por esta se conjugan muchas raíces disílabas que co- mienzan en a, y hacen el abstracto anteponiéndoles c o di, que son adjetivos de ma, mudada la m en c; las que admiten esta conjugación son: coba, largura; cayan, liviandad; cayap, bondad; calát, salobreidad; calbag, hinchazón; cauo, sed: capia, riqueza; capias, escocer; casac, espesar; cascup, estre- chura; casdan, espanto; casias, dureza; casnoc, enfado; cas- ngao, utilidad; cati, la bajante de la marea; catas, altura; catlac, sordera. A estas se llegan camin, consumirse; camog, humedecerse; capno, llenar; catmo, lo mismo; caslam, avina- grarse; casna, embalumarse, y alguna otra tal cual; y sig- nifican neutraliter intransitive. Para formar el presente dobla la primera sílaba, para futuro intercala um entre la c y la a, para 4 el pretérito in. * Ejemplos de esta conjugación. Raíz. Ayap. Amin. Asias. Aslam. Signif. Bonificarse. Consumirse Endurecerse. Avinagrarse. Presente. Cfeeayap. 6feeamin. Cuasias. Cfocaslam. Pretér. Quin&y&v. Quin&min. (?#¿7zasias. Quin&sl&m. Futuro. Cum&y&v* Cum&mm. uum&si&s. cfozrcaslam. Nota : Que no admiten esta conj ugación aquellas raíces que en su conjugación regular son activas o significan mo- vimiento transitivo, porque las de esta conjugación son de significación inmanente. Nota más, que algunas de estas raíces admiten todas las demás conjugaciones y composi- ciones de que son capaces, mas no siempre en el mismo sen- tido; v. gr. : aslam, admite SAslam, siixlam, svNlam, y la com- posición de ella, masaslam, etc., y ambas significan como cacaslam ; mas en la conjugación regular, mamaslam, mi- naslam, maslam es echar vinagre en la comida. Qué CQn- jugaciones admiten y cuáles no, el Vocabulario te lo dirá. tercera conjugación irregular. Por aquí van pocas; significan como las de la conjuga- ción antecedente; son de dos sílabas comienzan en i vocal; — 44 — para el présente se dobla la i que no hiere en la otra, como dije en las advertencias; para pretérito se antepone in; para futuro se intercala um, después de la i; v. gr.: imutrdAz, ser avaro; presente limut pretérito immut; futuro iVMÍmut; aquí hiere la y a la z¿, como dije también; pero porque las raíces que van por aquí son defectivas, toma copia de ellas; míralas en el Vocabulario. Copia de ellas. Yiac, gritar; ina, debilitarse; ingay, hacer ruido; inguis, ser mezquino; intac, insac, achicarse; ingpis, adelgazarse; iring juguetonear; iri hacer gesto; no me acuerdo de más. § III. DE LAS PASIVAS REGULARES Y SU FORMACIÓN. No pienses que una raíz sólo tiene una pasiva como lego, que no tiene más que legor, etc.; aquí pueden tener más, si bien algunas sólo admiten dos, otras sólo una, por- que su significación no da lugar a más. Toman el nombre de su distintivo: la primera se llama pasiva de i, porque se hace anteponiendo esta letra i; la segunda de an, porque se pospone esta letra an; la tercera se dice de anan, por la misma razón, aunque esté an en lugar de anan. Llamaré la primera, segunda y tercera. Para formar los tiempos en la primera, si la raíz co- mienza en vocal, anteponía una i y tendrás el futuro; con la advertencia, que si la vocal no es i, pronunciarás conso- nante la i que añades; formado el futuro dobla su primera sílaba y antepónle otra i vocal, y tendrás el presente; el pretérito se forma de la raíz, anteponiéndola in. En las raíces que comienzan en consonante, todos los tiempos se forman de la raíz; el futuro, sólo con anteponer la i; el presente anteponiendo la misma i, pero doblando la primera sílaba de la raíz; el pretérito requiere sus adver- tencias. Primera. 4 En los de una sílaba se intercala inmediato a la primera consonante. Segunda. En los trisílabos se muda la primera vocal en e o en i; en los disílabos, que después de la primera vocal tienen dos - 45 — consonantes, o después de la primera consonante dos voca- les, se intercala in; pero si son disílabos puros, como v. gr.: sulat, sulut, sucede con ellos para intercalar o no in en el pretérito, lo mismo que el um en su futuro activo; sólo sé que los más de los que tienen um para el futuro, intercalan in en este pretérito; los otros, ya intercalan in, ya mudan la primera vocal en e o en i. No hay más remedio que examinar uno por uno, o ir al Vocabulario. Nota: Que en esta primera pasiva nunca se antepone la i a los pretéritos y aun los presentes y futuros la suelen perder, máxime si pasan de dos sílabas. EJEMPLOS DE ESTA PRIMERA PASIVA . Raíz. Aral. Salicut. Irid. Sulat. Sulut. Tun. Signif. Enseñar. Esconderse. Estregar. Escribir. Abrir. Cocer. FuL Jaral. /salicut. /yrid. /sulat. /sulut. /tun. Pret. Iya¡/&ra,h Isas&licut. I¡/irid. Zs#sulat. Zs#sulut. Itutun. Pret. Zrtaral. Sdicut. Zrcirid. Swulat. Süut. Tinun. Ya se ha dfcho que aunque la i hiere en la a y en la o, no hiere a la ¿, y en el presente de irid, pronuncia tres vo- cales, y en el futuro dos, fuera de la i última. Nota:— Acerca de los trisílabos y disílabos, que des- pués de la primera vocal tienen dos consonantes y comienzan en i, que para distinguir el pretérito del futuro tal vez admi- ten in, como lindayog, bambanearse, pretérito, linindayog; sitsit, hablar al oído, pretérito simtsit; simpan, guardar; pre- térito simmpan, lo que fué guardado; pero tiltil, tocar leve- mente y Hítalas ensanchar, sus pretéritos, liualas, tiniltil; y así otros. Mira al Vocabulario. Acerca de los disílabos, que tienen dos vocales después de la primera consonante, hallo que no intercalan in: buat, alzar; lual, salir; sui, violentar; tuag, trastornar vaciando, ut tinaja; sino sólo i: pretérito biuat, hual, siui, tiuag-, tayi f coser, pretérito tEyi; layi, pretérito lEyi. SEGUNDA PASIVA. Todos los verbos forman sus tiempos como la primera, quitando la i que se antepone, y poniendo al fin an que es su distintivo, si bien en pretérito le pierden; exceptúanse lábul, encender; abli, pagar lo que se compra; layad, pagar lo que se debe; tauad, regatear; dagang, comprar por junto; utang, tomar prestado, y otros cuantos; sali, comprar tiene también seUuah; pero más común el pretérito seIí, etc. Anac, tiene uno y otro, como sali, bábi, etc. — 46 — En las raíces que acaban en a, regularmente basta aña- dir n; v. gr. : urna, pasiva segunda umaN, lo besado; bien que algunas raíces que acaban en a no se contentan con sola la n\ v. gr. : asa, contiar; g^an, interceder. Noto esto, por- que no se olviden en miralitaw que es cantar, y miralita&N, t que es sufrirse. Otras intercalan n, como quilala; v. gr., guilalaisan; tanda, tomar de memoria, ¿andaban, salpantayawan, cásala- Nan; otras intercalando u antes del an; como salivan (no salían) lo comprado, y sus compuestos. Tabili, dejar caer de'las manos, tabiliuan; bali, anular, balivan; lili, echar me- nos, liliuan, etc. Otras, en lugar de esta u, intercala n. Pili, escoger; j)ilman\ alili, permuta^ alilman o alinlan; tibay, fortalecer, hace tibian; libay, trocar, tibian; lauay, mirar, lauan; babay. Vide su composición; en el Vocabulario están. EJEMPLO DE ESTA SEGUNDA PASIVA. Raíz. . Agtal. Signif. Coger. Fui .. Agtalarc. Pres . . lút^agtala/i. Pret .. Zrcagtal. Tacal. Medir. Sui. Forzar. Dapat.t Hacer. Patay. Matar. Tácala/*. Tata.c*\an. Tinacal. Suiyan. Susuiyan. S¿ui. Dapttf/i. fiaraptan. Pepat. Patayúw. Pa patay an* PéJtay. TERCERA PASIVA. Su formación es como la segunda, excepto que unas veces acaba en an, otras en anan\ el pretérito siempre tiene an o anan; en los que comienzan en vocal se añade in antes; en los demás su primera vocal se muda en e o i, si bien hay *tal cual, que para distinguir el pretérito del futuro admite in en el Vocabulario. EJEMPLOS DE ESTA TERCERA PASIVA. Raíz. Agcas. Sulat. Tacal. Siclaud. Signif. Decir. Escribir. Medir. Arrodillarse, Pres. la^agcas anan. Susul&tanan. Tat&c&lanan. Sisic\a,uran. Fut. Agc&sanan. Sulatúw. T&csAanan. Siclaurúw. Pret. In&gc&sanan. Silatafl. Teca,\anan. Siniol&uran. § IV. DE LAS TERCERAS PASIVAS IRREGULARES. Recorre la conjugación irregular de las raíces disílabas que comienzan en a y tienen dos consonantes después de ella, o dos vocales después de la primera consonante; aqué- llas pues admiten otra erregular en estas pasivas. — 47 — PRIMERA PASIVA. Toma el presente de la activa irregular (que de ésta sólo hablo ahora) anteponle i, y tienes el presente; preté- rito el mismo de activa sin i antes; para el futuro muda en i la primera a, esta es su primera pasiva. SEGUNDA PASIVA. El presente es el de activa con an al fin; el pretérito el de activa sin an; el futuro el de activa con an al fin. TERCERA PASIVA. Nota, que si alguno en activa mudó la b o p en m, aquí no la muda. Su presente y pretérito con anan; su futuro la raíz con anan. , Raíz. Signif. Fres. , Pret. Fut. Fres. Pret. Fut. Pres. Pret. Fut. EJEMPLOS DE ESTAS TRES PASIVAS. PRIMERA PASIVA. Agtal. Coger. /i^agtal. Guint&l. /gtal. Ga,%ts,lan. GumtaA. Agt&lan. Aduang. Dar. /rfaduang. Dinu&ng. /duang. Assuit. Abrir. /sasuit. Siñuit. /suit. SEGUNDA PASIVA. i?aduang¿m. /rc aduang. Aduangart. «Sasuitfffl., Siñuit. Asuitan. Aptas. Atar. 7/?aptas. Á'/itas. /ptas. i'aptasarc. Pintas o //¿apta Aptasarc. G>aüanan. Guintsüanan. AgtsAanan. TERCERA PASIVA. D&du&nganan. Sa,suitanan. P&pt&sanan. Ina.dua,nganan. Siñuitanan. Pint&sanan. Aá\ia.nganan. Asuitanan. Apt&sanan. No todas las que comienzan en a y tienen después de ella dos consonantes o después de la primera consonante dos vocales, admiten estas pasivas; son muchas las irregula- res: toma esta copia y ve al Vocabulario. ¿Para qué me has de cansar para que traslade lo que allí tienes? COPIA. Agías, rozar; atdas, reventar; atbus, rescatar; afbi, par- tir bonga; assiad, picar; asldt, entrar por estrecho; atbac, — 48 — espetar; atdac, hincar estaca; apiac, cerrar los ojos; apsay, estender, ut brazo; albay, mirar; alúa, echar de la boca; tibial, dar; asdap, reconocer delante; atbay, anegar; atñga, poner inhiesto; tibual, apalancar; aspa, echar de la boca; asdo, tupir tela; aqcat, convidar; altao, aboyarse; aclis, gri- tar, y más que descubrirás tú. CAPÍTULO IV. DEL USO DE LA ACTIVA Y PASIVA EN GENERAL Y DE LAS TRES PASIVAS EN PARTICULAR. Estos dos principios son las dos basas fundamentales sobre que estriba la artificiosa fábrica de esta lengua; son los dos ejes en que mueve toda su máquina; por lo cual, ha- biendo 'ya tratado qué es nombre, qué es verbo, qué es activa, qué es pasiva, cuántas hay y cómo se forman, me pareció, si no necesario, muy conveniente, poner inmediato este capí- tulo; porque, querer practicar algo de lo dicho, sin la inte- ligencia de él, más será adivinar o hablar de memoria, que saber decir cosa a derechas. Supongo que no te se ha olvidado que la oración pri- mera de activa consta de nominativo de persona que hace, verbo y acusativo de persona que padece; lo mismo es enpam- pango; y que la oración primera de pasiva consta de nomi- nativo de persona que padece, verbo y ablativo de persona que hace; muda el ablativo en genitivo y cata lo mismo en esta lengua. De uno y otro verás aquí muchos ejemplos. § I. CUÁNDO SE HA DE HABLAR POR ACTIVA Y CUÁNDO POR PASIVA. PRIMERA REGLA. Pero antes de poner esta y las que siguen, ya que te- nemos la dicha de que nuestro romance nos puede servir de lazarillo en todo lo más principal de ellas, es preciso tenga* muy presente, cómo sea nuestra lengua en sus modos de hablar, en orden a explicar o no el nominativo de persona que hace. Es cierto, que en las simples locuciones, regularmente no lo explica, sino que implica o incluye en el verbo: y así decimos: llama a Juan, no llama tú a Juan; del mismo modo: escribid, leemos, etc. ; y si en tales oraciones explica el nomi- - 49 — nativo de persona que hace, es lo mismo que si no lo expli- cara, porque no añade cosa alguna al sentido, pues lo mismo es decir: llama a Juan que llama tú a Juan. Nótalo bien, que en ese sentido procede la segunda, ter- cera y cuarta regla y el uso de los nominativos o artículos que se posponen, tan distinto del uso de los que se ante- ponen, como puedes ir observando. Cuando las locuciones no son simples, sino que añaden alguna distinción en la persona que hace, ya porque a al- guna se determina y señala el agente de cada cosa; v. gr. : vosotros habéis de escribir las cartas; tú has de barrer la celda; yo rezaré el rosario etc.; ya porque se busca o pregunta por ella; v. gr.: ¿quién mató a aquel hombre?, ¿tú le mataste?; ya porque insiste, se recalca o se afirma en que aquél y no otro fué el agente; v. gr.: tú le mataste; ya porque en la persona se incluye algún énfasis o retintin, como cuando el maestro dice a su discípulo: sí, tú lo entiendes mejor que yo; y lo mismo si incluye admiración o misterio, v. gr., en estas dos locuciones: ¡Tú lavas a mí los pies! Ego autem dico vobis, etc. ; ya finalmente, porque la oración empieza por nombre propio o cosa determinada; en todas las locuciones jamás nuestra lengua implica en el verbo la persona que hace, sino que de necesidad la expresa, y de necesidad corres- ponde en esta lengua el uso de los nominativos o artículos que se anteponen; y en este sentido procede esta PRIMERA REGLA. - Siempre que en romance comience la oración expresando el nominativo de persona que hace, se usa bien de la activa, principiando por el nominativo que corresponde. De aquí se infiere que están bien dichas por activa todas las oraciones que se siguen y sus semejantes; v. gr.: Primera. El que ahora hurta a poquitos, mañana será ladrón; ing gagamit ngenin ditac, bucas manaco ya. Segunda. Padre buscará gente; y Pedro manintun yan tauo. Tercera. Yo llamaré al Padre; acón yumaus quing Pare. Cuarta. Tú coge los caballos; ican manyacap caring cabayo. Quinta. Vosotros bajad las sillas; icón mitipa caring siyá. Sexta. El enfermo se arrepiente de sus pecados; ing salunan sumisi ya quing casalanan na. Séptima. Yo soy el que le ha de confesar; acó ing pa* pagcompisal queya. 7 — 50 - Octava. Aquél es el que ha de tocar la campana, ita ing tigtig quing campana. Infiere lo segundo a fortiori, que se usa muy bien de la activa, siempre que las oraciones son interrogativas, ad- mirativas o enfáticas; v. gr.: ¿quién vendió a Cristo?, ¿ninon mibayad can Cristo?; ¿cuál de los soldados le alanceó?, ¿ingsa cay caring soldados ing tinandus queya? ¡Tú Señor, lavas a mis pies?, ¡lea pun, muyas quing bitis co Guinu co?; ¿el discípulo resiste a su maestro?, ¿ ing alagad lumaban ya pala Quing maestro na?, etc. Ya habrás observado que esta regla milita en todos los verbos, sean simples o compuestos, sea la cosa determinada o indeterminada. Preguntarás ahora, si en las oraciones, que pertenecen a esta primera regla, se usa también de la pasiva. Res- pondo, que aunque usar en ellas de la activa es más común, más elegante y más seguro de tropiezo; no obstante, excep- tuando las que hablen de cosa indeterminada, como las dos primeras, todas las demás se pueden hacer también por pa- siva, porque conservan el mismo sentido; yo haré algunas para que a su imitación hjtgas tu las demás. Primera. Acón yumaus quing Pare. Pasiva. Acó yau- san que ing Pare. Segunda. Icón mitipa carin sia. Pasiva. Rayo ttipa yo ding sia. Tercera. Acó ing papagcompesal queya. Pasiva. Acó ing papagcompesalan co ya. Cuarta. ¿Niño mibayad can Cristo? Pasiva. ¿Niño ing pibayad né y Cristo. Quinta. ¡lea pon muyas quing Utis co? Pasiva. ¡Tea po ing uasan mo co Utis? o ¡uasan mo ing bitis co, Guinu co? etc. SEGUNDA REGLA. Pero en balde es ponerla si tú no te acuerdas primero de lo que antes se dijo a cerca de implicar el nominativo de persona que hace y usar de los artículos o nominativos que se posponen, y si yo no te explico cómo se entiende cosa absolutamente indeterminada, que verás en ella. Digo pues, que cosa absolutamente indeterminada es aque- lla, que está en nuestro romance en lugar de acusativo o persona que padece, dejando en el aire, absolutamente des- nuda de toda partícula que pueda determinarla, como verás en los ejemplos. Esto supuesto, pongo lu regla. Cuando en romance comienza la oración implicando el no- minativo de versona que Mee, si habla de cosa absolutamente — 51 — indeterminada, se usa de activa y no de pasiva. De aquí se infiera decirse bien por activa y mal por pasiva, las ora- ciones que siguen y todas sus semejantes. Trae agua, cuma can danum; sube por bonga, muqtjiat can luyus; busca tablero, manintun can tablero-, comed carne, masan con bulbulan; no puedo hallar pollos, e co macaqüit sisi; llama un sacristán, yumaus can catauong sacristán, o yumaüs can sacristán, o yumáus can metong sacristán: el que porfiare decirlas por pasiva probará que no entiende la lengua. Esta regla es muy cierta y muy general. Esceptuánse estos dos adverbios atin, ala; hay, no hay, con los cuales, se hacen también por pasiva las oraciones de cosa indeter- minada; v. gr.; ¿mecamate can tauo?, ¿has muerto gente? Pasiva: ¿atin pete mong tauo? Responde: e co mecamate tauo. Pasiva: ala con petay a tauo, no he muerto hombre, no hay hombre muerto por mí. También son excepción fie esta regla (y aun de la ge- neralísima que enseña deberse poner en genitivo de persona que hace en pasiva) estos adjetivos dacal, ditac; mucho, poco, cuyo régimen es poner la persona que hace en nbminativo; v. gr.: mataste muchos hombres. Activa: mecamate can dacal a tauo. Pasiva: dacal ca* petay a tauo; lo mismo en estas: comimos poco, ditac que pengan; dacal ya inu- man, bebe mucho, etc. El propio régimen siguen estos adjetivos: matas, ma- babá, marayo, malapit, etc.; v. gr.: estoy mostrando a otro y no le ve; dígole: ¿cómo le has de ver si miras bajo?, ¿nun mababa ca lalauan? etc. Responde: matas na co lalauan, ya miro alto, etc. TERCERA REGLA. Porque el objeto de esta, como en ella verás, es en todo contrario a la antecedente, te prevengo para su inteligencia con la explicación de él: dejando pues reflexiones imperti- nentes y reparos inútiles, digo, que se habla de cosa absolu- tamente determinada, siempre que nuestro romance pone por persona que padece algún singular; v. gr.: Dios, Cristo, Tac homo y cualquiera de los demostrativos; Pedro, v. gr., y cualquiera de los nombres propios o apellidos; tú, yo y cual- quiera de los pronombres primitivos; mío, tuyo y cualquiera de los posesivos; finalmente, cualquiera cosa que se dice con algunas de nuestras partículas el, los, las, la, etc., es abso- lutamente determinada para el caso de usar de pasiva, que es lo único que aquí se busca. Esto supuesto por la regla. — 52 — Siempre que en romance comience la oración implicando el nominativo de persona que hace, si habla de cosa absoluta- mente determinada, se usa bien de pasiva. En esta regla no hallo dificultad, ni se me ofrece excepción ni peligro de errar; pero saber*cuándo las oraciones que a ella pertenecen, po- drán también decirse por activa en el mismo sentido en que sin dificultad se dicen por pasiva, hoc opus, Tiic labor est. De esta dificultad se reirá el que no da distinción entre el uso de los artículos, que se posponen y los que se anteponen; pero no advierte, que en el uso de aquellos no hay tropiezo, como se ve en la primera regla, y cuando se usa dé éstos hay muchos, como se verá en ésta, en que más quisiera yo oir a otro. Lo primero, supongo por indubitable, que estas oracio- nes, v. gi\: Primera. Llama al Padre, ausan me ing pare. Segunda. Cierra aquella puerta, icabat me itang pasbul. Tercera. Coge al ladrón, dacpan me ing mapanacao. Cuarta. Arroja ese tintero, yugse me iyang tintero, y sus semejantes nunca pueden decirse por activa. Y que estas: primera. Llama al Padre, ausan me ing Pare. Segunda. Cierra aquellas puertas, icabat mo detang pasbul. Tercera. Coge aquellos ladrones, dacpan mo detang mapanacao. Cuartq. Azota ese muchacho, batbatan me iyang anac, o esos muchachos deang anac. Quinta. No puedo leer aquellos libros, e co abasa de- tang libro. Sexta. Come esa gallina, asan me iyang manoc, y to- das sus semejantes, se pueden decir por activa; pero en tal caso, hacen diverso sentido que la pasiva. Supongo también, que con los verbos neutros, lo mismo es hablar por activa, que por pasiva; v. gr. : lumapit ca can Pedro o lapitan me y Pedro; lisia ca quing dalan o lisian me ing dalan; tatacut ce queca, te estoy temiendo; tacütan da ca, lo mismo, etc.; y aunque sean activos, sólo miran la persona que padece como a puro término, objeto o motivo: tuqui o musi ca caco, ven con migo; tuquian o usian mo co, lo mismo; siembra en esta tierra, salbag ca queyang gabun o salbagan; tatanóis co can ibpa co o tatan&i- san que, etc.; lümaban ca careta o labanan mo la. Y esto no sólo con los que piden tercera pasiva, sino también con los de primera; v. gr : lloro por mi padre, ita- — 53 — ngis que ibpa co o tumanGis co can ibpa co; gümalang ca caring matua queca o igalang etc.; gaua can chocolate ca- naco o igauan mo con chocolate, etc. Este supuesto, en tanta variedad, digo lo primero, que lo más seguro es, decirlas todas por pasiva, aunque en los verbos neutros no hallo peligro de errar aunque se digan por activa o por pasiva. Con los verbos activos que miran la persona que padece como puro término, objeto o motivo, es muy ordinario (aunque no lo más seguro) hablar por activa; con los verbos con más propiedad activos, porque miran la persona que padece, como que padece, nunca hables de un número individuo por activa; y cuando traen plural, o es divisible la acción, tienen su activa y pasiva, pero no pertenecen a esta regla,* sino a la que sigue. CUARTA REGLA. Siempre que en romance comience la oración implicando el nominativo de persona que hace, si habla de cosa determi- nada en el todo, y en la parte indeterminada, se usa bien de activa y nunca de pasiva primera, ni segunda, pero sí de ter- cera de anan o ananan. Para inteligencia de esta regla, supongo lo qu§ no se puede negar; y es, que en nuestra lengua hay un modo de hablar muy ordinario en que se determina el todo y no la parte; v. gr.: Primera. Trae de aquellos pesos. Segunda: Bebe de este frasco. Tercera. Derrama de esa agua. Cuarta. No tomes de eso. Quinta. Toma de esto; en donde como ves se determina el todo, pero no la parte. Más claro; dicesle a un enfermo: Sexta. Come de ese capón. El capón es el todo y está determinado con el demostrativo, de ese; la parte queda in- determinada, porque no le señalas si ha de ser la pechuga o la pierna, etc. Este modo de hablar y más extenso, tiene también esta lengua, de manera que siempre que se determina el todo y no la parte, usa bien de activa, y entonces sus artículos no hacen oficio de acusativo (en que muchos se engañan) sino de ablativos ex o de, etc.; y por eso a esta activa la viene nacida la pasiva tercera de anan o ananan, que no determina la parte que saca y significa que donde aquella se saca, algo resta. Vamos a los ejemplos. Primera. Cuma ca car etang pesos. Pasiva: cuasíanan mo detang pesos. — 54 — Segunda. Minum ca canining frasco; tnumanan me inin frasco. Tercera. Mibating ca queyang danum; batinSanan mo iyang danum. Cuarta. E ca cuma canian; e me cacuanan iyan. Quinta. Cuma na ca canini; cuananan mo na ini. Sexta. Masan ca gueyan capón; asanan me iyan capón. Séptima. Bibite ex hoc omnes; pasiinum co ngan canini. Inüman na yo ngan ini, etc. Dacap ca caretang manacao, coge de ellos, dacpanan mo; batbatan mo; cab atañan mo, etc. Ninguna de estas oraciones se puede decir por pasiva primera ni segunda, si no recurre a la olla de pobres, atin, ala: hay, no hay; la razón es evidente, porque si se pudiera decir, había de ser poniendo el caso oblicuo en nominativo de persona que padece y dándole la pasiva que le corres- ponde; v. g.: finjamos que aquella oración: toma de esto, cuma ca canini, se dijera por pasiva segunda, que es la que compete: había de decir cuan mo ini, y eso no quiere decir toma de esto, que es lo que debía, sino toma esto, que es lo que no debía. Aquel nominativo ini, no dice todo determi- nado y parte indeterminada, que es lo que indispensable- mente pide este modo de hablar toma de esto-, sino que sólo dice cosa absolutamente determinada: toma esto; lo cual es variar totalmente el sentido; sino que porfíes en que es lo mismo bebe de esa cuba, que bebe esa cuba, etc. Para que se vea cuan conformes son estas tres reglas a los dichos tres modos nuestros de hablar, y que todo lo embrolla quien las confunde, te las pongo recopiladas en el tablero. Primero. Si quieres jugar, v. gr., trae tablero. Segundo. V. gr.: con que solemos jugar . Tercero. Si el tablero, v. gr., está hecho pedazos y pedimos algunos de ellos, decimos: trae de aquel tablero. Al primer modo corresponde la segunda regla, que sirve para la cosa absolutamente indeterminada: cuma can ta- blero, sólo por activa; al segundo la tercera, que sirve para la cosa absolutamente determinada: cuan me itang tablero, sólo por pasiva; al tercero corresponde esta, de todo deter- minado y parte inderminada: cuma ca quetang tablero, por activa, y pasiva: cuananan me itang tablero, etc. Et sic da reliquis. Si oyes, por último decir: sumugat, v. gr., o matbat ca queyang anac> no pienses que es, como si dijera, sugtan o batbatan me iyang anae, azota o hiere ese muchacho (como - 55 — alguno ha pensado); poraue, como ya dije, con tales verbos- activos no se dicen oraciones de cosa absolutamente determi- nada por activa. Lo que dice es, hiere o azota tú también, que por eso de ordinario, suele añadir el indio ñaman, y para nosotros es aquello de también tú prueba la mano, moja tu tqmbién. De manera que este modo de hablar no es abso- luto; siempre supone que ya está otro u otros haciendo lo mismo, v. gr.: si cuando en toro muerto todos mojan, tú también mojas tu carranza, sinuldul na ca man queya; y en pasiva conservan el ñaman, v. gr.: sugtanan mu ne man; batbatanan mo ne man; sindulanan mu ne man; etc. ; si fuere plural la persona que padece, admite también este sentido y el dicho en esta regla. ÚLTIMA REGLA. Siempre que en romance comienza la oración por caso oblicuo, se usa bien de la pasiva; v. gr.: ¿a quién buscas?, ¿ninon panintunan mo?; a ti te busco, ican panintunan co; ¡a mí lavas los pies?, ¡acón uyasan mo po bitis?; y a Judas también, y Judas pa ñaman uyasan co bitis, etc. Ya te oigo decir entre dientes: más clara y mejor fuera la regla si dijera, siempre que se comienza por la persona que padece, como en los ejemplos dichos y en estos: ¿qué "haces?, ¿qué piensas?; ¿Nanun daraptan mo?, ¿nanung isipan mo? etc., que no andarnos con casos oblicuos. Pregunto: y cuando en romance comienza la oración por dativo o ablativo, etc., a quien nosotros no llamamos persona que padece, ¿cómo se comprenderá eh tu regla? Pues es cierto que también entonces se usa de pasiva; v. gr.: ¿para quién haces chocolate? ¿Mnon tgaua mon chocolate?; para Pedro estoy haciéndole, igaua que y Pedro; ¿Con qué escribes?, ¿nanun isulat mo?; con la pluma, ing pluma iyang isulat co; ¿en qué estudias? ¿nanun pipagara- lanmo?; en el Arte, ing Arte ing pipagaralan co; etc. § II. EL USO DE LAS TRES PASIVAS, Y PRIMERO DE LA < f Y. Siendo tan poco lo que se habla cosas de vagas o inde- terminadas, todo el restante cúmulo de inumerables locu* ciones con que explica el alma sus conceptos, lo reduce esta — 56 - lengua a sola tres pasivas. A esta primera, todo lo que es movido o mueve; a la segunda, todo lo que se atrae o inmuta; el lugar, objeto o término de todas las acciones a la tercera; y nota para todas que, cuando digo agente, hablo de la per- sona que hace en la oración, la cual siempre ha de estar en genitivo. Cosa, quiero decir la persona que padece, sea piedra, hombre, planta, etc.; y esta siempre ha de estar en nomi- nativo. Esto supuesto, PRIMERA REGLA. Puesta en nominativo cualquier cosa, que el agente mueve, especialmente hacia fuera, se debe usar de esta^ pasiva. De aquí se infiere que, puesto en nominativo el hábito, v. gr., que mete o mueve para vestirle, o el bocado que metes o mueves hacia a la boca propia o ajena, debo decir isülüd me ing habito, viste el hábito; isübu mo ing cañan, etc. Así* también, cierra los ojos, ipiac mong mata mo; ábrelos, imu- lat mo; extiende el brazo o la pierna, iapse me ing bitis o tacde; encógelos, iclong mo la, etc.; quita eso, ilaco mo yan; etc. Dije especialmente hacia fuera, porque aunque esta regla tiene por objeto el movimiento propio o impropio, es lo más ordinario mover hacia fuera; de donde se infiere que puesto en nominativo, lo que se arroja, tira, siembra, esparce, de- rrama, se pone en lugar, escupe, mezcla a otra cosa, y cuanto se da, etc., se debe decir por esta pasiva; porque en todos estos modos de hablar se halla movimiento; v. gr. : arroja ese puñal, yügse me iyang sundang ; deja esa espada, ibili me iyang calis, etc. advertencias. Advierte lo primero, que esto de mover algo al agente, no se entiende con tanto rigor, que siempre se haya de per- cibir con algún sentido corporal, como se percibe, v. gr., el palay que siembras o la sangre que vomitas; basta que se con- ciba en algún modo lo mueve; v. gr. : cuando el ministro dice te casaré, ni mueve, ni distrae, ni expele al que ha de casar; pero porque se concibe que de algún modo influye y mueve para que pase de no casado a casarse, se comprende de bajo de esta regla; v. gr.: yo te casaré, ipaqüiasaüa ra ca. A ese modo cuando yo, v. gr., estoy preguntando por tí, cierto que no te echo por la boca, pero porque de algún modo sales de ella en la voz que te significa, diré: icucu- — 57 - — tang da ca, y así, responde por mí, ipaqüibat mo co; y todo lo que se pregunta y responde, etc. Advierte lo segundo, si no quieres confundirte muchas veces, que, para saber si hay este movimiento, no has de atender tanto a nuestro modo de hablar, cuanto al del indio; v. gr.: en esta oración: enseña los muchachos, nosotros no hallamos este movimiento, pero el indio sí, porque en fuerza de el modo de significar de el verbo turo, dice que, enseñándoles, les indirga o mueve para fuera: ituro mo deang anac. Así también él le halla y nosotros no, v. gr., cuando pide perdón a otro, le suele decir: yo te arrodillo mi pecado, jsiclaud co po quecang casalanan co; y el otro responde; v. gr. : liga mo na quing Dios mo isiclaud o isisi mo queng G. n, t. Dios, etc.; y esta advertencia es general. Advierte también que a muchos verbos por su manera de significar, no sólo les conviene esta pasiva porque dicen movimiento, sino la segunda o la tercera, porque dicen tam- bién inmutación o lugar etc. ; v. gr. : sabi, en cuanto la cosa, que se dice, sale para afuera, admite isabi; y en cuanto re latada o inmutada, admite segunda: sabían. Tungcos, en cuanto se mueve la cosa para envolverla, itungcos; en cuanto dice lugar, ut paño, tungcusan. Tercera etc. Advierte por último, que, cuando el agente y paciente está en un tomo, sólo explica esta pasiva el agente; v. e:r.: aprieta el paso, ilacad mo; esfuérzate a comer, ipangan mo; tumba los pemiles, iquera mo, itudtud mo, etc. INSTRUMENTO. Debajo de esta regla se comprende todo aquello que sirve de instrumento propio o impropio, porque muy bien se percibe que para obrar con él, le mueve; y no te ates al romance con qué, porque muchas veces se explica con para y aun con el romance de; v. gr.: Este es el cu- chillo de cortar plumas, para cortar plumas, con qué se cortan las plumas, ini ing campit a ipanilos o ipan- layi o panasa carin pluma; trae la nabaja para rasu- rar, de rasurar o con qué se rasura; cun meng labasas a tpa- nürüd; dame, Señor, gracia o espíritu para servirte; lugu- ran mo co, Guinu cun gracia o lub, a isuyü co queca; etc. Lo mismo cuando sólo admite romance con qué; v. gr.: la pluma con que estoy escribiendo, ing plumang jsulat co; este es el puñal con qué te herí, ini ing iuang iniuana queca; con el carabao qué ara mi hermano aro yo también, ing damulag a isasarol ning capatad co, iya na man isasarol, co; estas son las piedras o maderas con que has de hacer tu casa, Ha denin calap a igaua mo queng bale mo. 8 — 58 - SEGUNDA REGLA. MOTIVO. Puesto en nominativo el motivo por qué o por quién algo se hace, se usa también de esta pasiva, v. gr.: ¿por qué estás trabajando?, ¿nanong igagalo mo?; por la plata, ing sala- ping igagalo co; ¿por qué te azotaron? ¿nanung bitbat da queca?, v. gr. Bien es verdad, que estos modos de hablar son equívocos, porque pueden significar, con qué trabajas, con qué te azotaron; y además de eso se pueden preguntar por el adverbio inta y responder por el adverbio uli; pero otras veces son precisos, y cuando son motivo impelente y final, se hacen por este y por la tercera. Pondré ejemplo: En el nombre de Jesús toda rodilla se doble, ing laguiong Jesús isiclaura ngan, etc., siclauran da ding meto, etc.;' en todo cuanto obrares ten a Dios por motivo, iyan ipun mong Dios queng sabían daptan mo; si lo hicieras por él sin duda te premiará, nun iyan irapat mo o daptan an mo, ablasanan queca alan sala; ¿por qué lloras?, ninon itata- ngis mo? o tatanSisan mo?; ibpa co, etc. A esta segunda regia se reducen nuestros modos de ha- blar en gracia de quién, por quién o para quién; v. gr.: igaua mo con chocolate; icua mu con api, danum o maman, etc. Tráele dulce por mí, icua mo con mayumo queya; escríbele por mí, isulat mo co quea* ruega o di misa por mí, ipa- nalanGin o ipagmisa mo co; díle cómo está o bésale la mano de mi parte, ipagmanano mo co o yuma mo co gamat queya; etc. tiempo. Para éste pongo regla a parte, no obstante que el pam- pango concibe o comprende tales locuciones debajo del con- cepto con o para, como se dijo del instrumento; y por eso no dice con esta pasiva el tiempo en que o de, si por lo menos no se concibe acción inmanente, como no se concibe en el día en que alguno muere o es concebido, etc. ; pero tampoco se debe restringir esta regla a sólo el tiempo, que explicamos con el romance en qué, pues admite otros romances, como verás. TERCERA REGLA. Puesto en nominativo el tiempo en qué, de» para hacer algo, v. gr., se usa de esta pasiva; la explicación de esta regla, con otras cosas a que se extiende, remito a los ejemplos. Tiempo en qué: hoy jueves es el día en qué escribo esto, - 59 — ing aldao ngenin jueves isusulat co queni; jueves fué el día en qué escribía esto, jueves ing aldao a sinulat co queni. Debajo de este concepto prosigue: el viernes ayunaré, el sá- bado daré limosna, el domingo oiré la misa, el lunes llegaré a Mandaloya; ing viernes ipagyunal co, ing sábado ipan- limus co, ing domingo ipaquiramdam con misa; ing lunes iras co Mandaloya; Dios te conceda tiempo en qué te con- viertas o arrepientas o cuides de tu alma o te confieses, lugu- rana ca ning Dios aldao a ibalic ning lub mo o isisi mo o isese mo quing caladua mo o ipagconpesal mo. Tiempo de, etc. Por aquí se trasunta muy bien lo que diceel Eclesiástico: tempus flendi et tempus ridendi etc. ; v. gr.: tiempo de llorar, panaon a ipanangis; tiempo de reir, pa- naon a iaili, etc.; día de trabajar, aldao a igalo; día de holgar, aldao a ipialong; día de audiencia, aldo a ipanic quing señoría; tiempo de dar fruta los árboles y abrirse las flores, panaon a ipamunga ra ding dutung o ipamulaclac da ding sampaga; la cuaresma es tiempo de confesar y ayunar, ing cuaresma panaon a ipagcomfesar manga ipagyu- nal, etc. Ya adviertes que este modo de hablar está en gerundio de genitivo; si se hablare por el futuro o pretérito, entonces le conviene el romance en qué; v. gr.: tiempo habrá en que llores, datang pog ing panaun a ipanangis mo, o iaili An- aquel tiempo en que lloraste o reiste, itang panaun a pena- ngis mo o inaili mo; por el mes de mayo o en el mes de Mayo se abren, se abrieron o se abrirán las flores, ing bulan a Mayo iyan ipamulaclac o pemulaclac da ding sampaga, etc. Et sic de reliquis. Tiempo de o para; V. gr.: de día trabajo y de noche duermo; ing aldao igagalo co, ing bengi itütudtud co; el día es para trabajar, la noche para descansar-, ing aldao igalao, ing bengi ipainaca. Este último modo se ex- tiende a decir aquello para qué está destinada o es propio de cada cosa; v. gr. : el carabao para arar, el perro para ca- zar; ing damulag isarul ya, ing aso ipanSaso ya; el pe- cado para ser arrodillado, el cuerpo para castigo o para ser castigado; ing casalanan isiclaud, ing catauan isut quing pangosap etc. Punto o instante de nacer algo; v. gr. : luego al punto que llega se echa, caratang na iquera na; al instante que mi padre vuelve las espaldas, o luego que mi padre vuelve, las espaldas, o se encubre, toe echo de bruces, panSagu- lut, pan£apanpana níbpa co isubsub co; lo mismo fué llegar que proseguir, o al instante que llegó prosiguió, ca- ras na belaüs na catín. - 60 o A . „^~«. ^ ^ w .„ ->¿ iyan panóatudtud co — W — Este tiempo o modo de hablar se dice, también con los verbales; v. gr. : paníS aratang na iyan panSaquera co¡ panGapanpana iyan pangasubsub^/pamanGamano mo § III. DE LA PASIVA DE AN. El principal concepto de esta pasiva segunda es en todo opuesto al principal de la primera, de molo que el de aquélla es escotista y el de ésta tomista; porque si aquél sirve para todo cuanto el agente larga, este para cuanto agarra, como lo enseña la PRIMERA REGLA. Puesto en nominativo, lo que se toma, recibe, pide, quita, compra, busca (aunque sea cazando o pescando) llama, soli- cita, alaga, come, bebe, y ¿n fin todo cuanto el agente atrae ha- cia sí, pretende o tira a adquirir, siendo la atracción concepto primero de la oración, como loes en estos verbos, va por esta pa- siva de an; y no es menester que sea atracción tan material, que se pueda agarrar siempre con la mano, basta que se con- ciba como atracción, y por eso se comprende debajo de esta regla también lo que se piensa, considera, imagina, discurre, aprehende, y aun cuanto se mira, excepto aquit que va por la primera pasiva y es irregular. EJEMPLOS. Sea el capitán sangap. que significa atraer con el re- suello; v. gr.: atrae con el resuello aquel mosquito, sanGa- pan me itang yamoc; cunlutan etc.; atrae o tira hacia ti aquello cunlutan o gunlutan mo queca ita; atrae o tira hacia ti esa puerta, cabiran me iyang pasbuL Sigúese to- mar, coger o recibir; v. gr.: cuan co, o aduanó an co, o tanggapan co ining babie mo, etc. Procura atraer el sueño, alapan mo ing mipalilu ca. A esto siguen sali, comprar; manintun, buscar; aro, alagar; mangan, comer; inum, beber; isip, pensar; lauay, mirar, porque todo es atraer, etc. Dejé para el último yaus, que en cuanto significa llamar, sigue esta segunda pasiva; v gr.: llama a Pedro, yausan me y Pedro; pero si oyeres yumaus ca quing, G.n.t. Dios, no te engañes, pen- sando que significa llamarle como a Pedro; significa cla- mar a Dios. Lo que clama o pide clamando, pasiva primera, - 61 — iyaus etc.; ya quién clama así, pasiva tercera; v. gr.: clamé a Dios aquel trabajo, o con aquel trabajo, inaus co quing Dios itang casaquitan, ing Dios iyan piyausa** co quetang casaquitan, no inausan, etc. SEGUNDA REGLA. Puesta en nominativo cualquier cosa que sea, como pa- ciente o paso o que se inmuta por la acción del verbo, se usa de esta pasiva. De esta regla se infiere que cualquiera cosa que se hace o deshace, compone o destruye, bonifica o ma- lifica, corta, hiere, azota, apalea, lastima, rompe, borra, apaga, quema, mata, aniquila, etc., se debe decir por esta pasiva, porque siempre dice pasión o inmutación intrínseca de la cosa, saltem impropia. Sea el capitán fació; v. gr.: Dios hizo los cielos y tierra, guegua na ning Dios ing banua't labuad; haz la casa en qué has de vivir, gagüan meng bale a pacasau- tan mo y etc. Iten, por dapat: esfuérzate, v. gr., obrar, la virtud, pagcasipagan mong daptan ing cabanalan; haz u obra con tiempo o anticipadamente el arrepentimiento de tus pecados, danunan mong daptan ing pamanisi mong ca- salanan, etc. Para lo que nosotros decimos, v. gr.: haz calzones de esta pieza, etc., el modo que tiene esta lengua es hacer verbo de la cosa que se manda hacer, y poner en nominativo la materia de qué; v. gr. : haz calzones de este paño, salualan me ining patío; haz tapis de esta pieza, taptsan me ining cabulus; haz vino de esas flores, alacan mo deang sampaga, haz bonete de este lienzo, bonitian mo ining lienzo; y lo que dec'a el otro a la cebolla: perdisan da ca, hágote perdiz, etc.; y así también sala pian co o palayan co caya itang utang co queca, haré palay o plata lo que te debo, para decir, te pagaré en palay o en plata, etc. Advierte, que si la cosa de que se habla está ya hecha, entonces significa esta pasiva el uso de ella; v. gr.: boni- tian me ining boniti co: culumbuan me ining culumbu co, usa tú mi bonete, o mi pabellón, etc. Otras veces sólo por el contexto se pueden entender algunas locuciones de estas: palacolan me ining atac f puede significar, haz háchate este hierro, o hachea este hierro; el contexto lo dirá. Esto * se entiende, si no está hecha la cosa, que si ya lo está, siem- pre dice el uso; v. gr : sundan&an me ining sundang, etc. Cuando no acif rtes las dichas locuciones, vete a la olla de los pobres; y. gr.: gauan men palacol ining atac; gauan men boniti ining lienzo, etc.; hasj casa de esta madera o piedra, etc. Vide en la tercera pasiva. - 62 - DEL USO DE LA TERCERA PASIVA. AN, ANAN o ANANAN. Parece que bastaba para regla de esta pasiva sólo la advertencia de que todo lo que no pertenece a primera y segunda se debía decir por ella, no obstante para mayor claridad, y por seguir el método ordinario pongo la regla. ÚNICA REGLA. Puesta en nominativo cualquiera cosa que propia o im- propiamente, es lugar, término u objeto de la acción, pertenece a esta pasiva. EJEMPLOS. Lugar propio, v. gr.: ¿de qué pueblo vienes?, ¿insang balayan ing ibatan mo?; ¿Por qué camino pasaste?, ¿insang datan a delanan mo? ing cabunducan lecaran co; ¿hacia qué pueblo vas?, ¿insang balayan ing painturuan mo?; siembra palay en aquella tierra, salbaGan o salbagaNan mon palay itang labuad; planta arroz en mi huerto, tamnan mong palay itang muía co, etc. Lugar impropio, v. gr.: aralan mo deang anac, esos niños sean el cuasi lugar donde caiga o vaya a parar tu en- señanza; ican penacauanan con salapi, tú eres el cuasi lu- gar de donde hurté la plata; tabasanan men baru ining bilusan, corta de esta pieza baro, o esta pieza sea cuasi de donde cortes baro; limusan mo deang salanta, esos pobres sean el cuasi lugar de tu limosna; lapitan me y Pedro, Pe- dro sea el lugar impropio o término donde llegues, etc. Objeto o término, v. gr.: sasamban co ding santos, los santos son el objeto o término dé mi adoración; palsin- f tan co ing sampat banua, la hermosura del cielo es el objeto de mi amor; inusian cong utang co, el objeto terminado o motivo de haber ido con él, v. gr., fué la deuda, esto es, la mira de desquitarla; tatanGisan que ibpa co, mi padre es el objeto o término o fin de mi lloro. Bien que estas locu- ciones dQ objeto aunque se dicen por esta pasiva, se exem- plifican mejor en los verbos compuestos, como verás. A este modo de hablar reduce el pampango lo que noso- - 63 - tros dijéramos por segunda pasiva; v. gr.;haz casa de piedra o de madera, dutung an o batuan meng hale mo. Y así, pon de ladrillo el patio, lariuan mo ing patio; pon arena en la calzada o hazla de arena, bal asan mong minañgon, lansa- ngan, datan, etc.; pon capis en la ventana, capisan mo ing auang, como cuando dicen, ponme luz o alúmbrame, sulü- guian mo co; pon cadela al Señor, candilan me ing Guiño, o ing altar; pon la cruz sobre tu frente, crusan mong ca- rnean mo, etc. También dicen: e mo pan asan iyang ma- yumo; quiere decir: no dejes que lleguen hormigas en efe dulce; ya faltó el romance de poner, etc. Dirás: cuando yo doy a Pedro una lanzada arrojándole la lanza Pedro es el lugar o cuasi lugar a donde va a parar la lanza; puesto Pedro en nominativo, debo decir: tandusan que y Pedro, por segunda pasiva, y no tandusan, ni tandu- sanan por tercera; luego es falso que, puesto lo que es lugar en nominativo, se debe decir por tercera pasiva. Este es un argumento enfadoso que milita en todas las pasivas, y porque de su solución pende el saber cuál es el concepto formal de cada una, siendo tan diversas las inte- ligencias, me explicaré con términos diversos; si alguno le parece nimiedad que no los lea. En la regla que te di para la segunda pasiva, te en- cargué lo que te encargo ahora de nuevo; y es^ que advier- tas, que, siempre que el agente en fuerza de el modo de significar del verbo, intenta puramente inmutar el sujeto, que es~nominativo, como sucede en el ejemplo puesto en la réplica, se debe decir por segunda pasiva; porque ése es su concepto u objeto formal; el que concurra poderse roman- cear lugar a donde va a parar, es de material respecto de la segunda pasiva, que mira el nominativo como paso, pues su acción es como práctica, y la de la tercera especulativa, porque mira su nominativo como a término puro. Y para que me entiendas, muda el verbo tandusan en luguran: lu- güran que -y Pedro, y hallarás, que porque el agente en fuerza de la significación de el verbo luguran, le mira a Pe- dro puramente como a término de su piedad, y a Pedro es nominativo de tercera pasiva, que se inmute Pedro o no, eso no lo dice el verbo luguran. Mas claro: muda el verbo luguran en itulac; itula que y Pedro, y tendrás al mismo Pedro de primera pasiva, por- que el agente, en fuerza de la significación de el verbo itu- lac, sólo intenta moverle; que Pedro se inmute y sea lugar a donde va a parar el empellón, eso no lo dice el verbo itu- lac, respecto del cual la inmutación y lugar, se habent de materiali. E contra: si dijera de qué lugar le he de empujar — 64 - o echar, ya el lugar se habet de formali, y el echar de mate- riali; y así debo hablar por tercera y no por primera: ¿in- sang pitülacan cof Esto ya lo entiendo, porque el mismo significar del verbo me guía para saber que pasiva corresponde al nominativo, pero cuando un mismo verbo admite todas tres pasivas, con el íten más de acabaren an segunda y tercera, como sucede, v. gr., con lub primera, y lub, luban segunda; lubán tercera; lapit, ylápit primera, lapitan segunda, y lápitán tercera, y esto con un mismo modo de significar, ¿cómo nos hemos dé entender? Preguntas bien, pero vamos despacio, que truecas los frenos. Advierte, que no es lo mismo con una misma sig- nificación, que con un mismo modo de significacar \ mira y nótalo bien. Es verdad, que el verbo ilub primera, lubán segunda, luban tercera, siempre tiene una misma significa- ción, que es entrar; y el verbo ilapit primera, ¿apilan se- gunda, lapitan tercera, también tienen siempre una misma significación, que es llegar; pero cada pasiva tiene su diverso modo de significar. Ahora respondo a la pregunta, que para saber cómo te has de entender, debes mirar a las reglas puestas en cada pasiva, y esto es lo verdadero. En la pri- mera hallarás que, para lo que sale del agente, se usa de pasiva de ¿; con que sabrás que ilub, ilapit, no sólo signifi- can entrar o acercar, sino que su modo de significar es mo- viendo in recto o hacia fuera. En la segunda verás otra regla que dice, que todo lo que el agente atrae para sí, se debe decir por segunda, con que luban y lapitan, segunda pasiva, no sólo significa entrar y llegar; sino con su modo particular para sí, y entrar a to- mar cosa. En lo que estamos explicando se dice que, todo lo que se ha como lugar o término, va por aquí; con que en este concepto luban, será entrar en algún lugar, o mirará al sujeto como término de su entrada; lapitan el lugar o como lugar a donde se llega, o término a donde va a parar su acción de llegarse. Si lo oyeres hablar, no hay más regla para distinguir Ja segunda de la tercera, que los antecedentes y consiguien- tes; porque es inevitable en ellos la equivocación, si se oyen y no se recurre al contexto, y también si se hablan y no se recurre a las reglas generales; pues, aunque es cierto, que si el nominativo es lugar propio puede acabar en an sin equi- vocación, porque con él no admiten segunda pasiva; pero es falso, que con el nominativo de lugar impropio, no admiten tercera de an y también segunda; con que ya es inevitable la equivocación. — 65 - Pülayian me ing pisamban, es tercera solamente, pero pulayian me y Pedro, es tercera y segunda. Lo mismo estas, sublian o ulian me ing asaua mo, v. gr., en todas las cuales, si se oyen, no hay más remedio para entenderlas, que el contexto, porque son equívocas; para hacerlas es for- zoso recurrir a las reglas generales; por lo cual si hablo con Pedro, v. gr., que hizo divorcio con su mujer, y le quiero decir que se vuelva a ella, diré: ulian me ing asaua mo, que es tercera, porque la mira como término ad quem; pero si habiendo venido solo a confesarse, v. gr., y le quiero de- cir, que vuelva por su mujer para que vengan juntos, diré también: ulian me ing asaua mo. por segunda, porque es como atracción. Lo mismo en todas sus semejantes; en esto no tengo duda. DIFERENCIA. ENTRE EL AN DE LA SEGUNDA PASIVA Y EL AN, ANAN, y ANANAN de esta. Este es un punto tan importante como enfadoso a los • que se contentan con hablar a bulto, y por esto suelen des- preciar estas reflexiones por nimias, aunque en realidad son muy necesarias. Y si no, dime: ¿cómo entiendes al indio, cuando le oyes hablar de lugar propio e impropio con se- gunda pasiva, si estos pertenecen a la tercera, v. gr., cuando dicen sarulan mo itang labuad, ara aquella tierra, que es lugar propio; tira a Pedro, basibasan me y Pedro, que es lugar impropio? Y si te parece que lo entiendes, dime qtfé juicio haces cuando oyes las dichas locuciones en tercera pasiva; v. gr.: sarulanan mo itang labuad; basibasanan me y Pedro, etc. Responderás, y responderás bien, que las dos locucio- íjes primeras pertenecen a la segunda pasiva, porque, aun- que el nominativo de persona que padece en ellas, es de lu- gar, no es de lugar como término, sino de lugar como paso; cuando se dice que, lo que es lugar o como lugar, se hace por tercera pasiva, se entiende cuando el agente en fuerza de la significación del verbo, le mira como a lugar que se termina o en qué para su acción; no cuando le mira como a paso principal de ella, como*ya es explicado. A las dos segundas dirás, que ya sabes son de aquellos verbos activos, que dicen iodo determinado y parte indeter- minada, de el cual modo de hablar se ponen muchos ejem- plos en la cuarta regla del uso de activa y pasiva. Supuesto lo dicho pasemos ya a ver el uso del an de la tercera pasiva. 9 — 66 — AN. De éste se debe asar cuando en la oración no hay más que agente y paciente; v. gr.: enséñame, aralAN mo co; siembra la tierra, salbagAN mo iyang lábuad; sube a estar con el enfermo, panicAN meng salonan; arrójame, baldugAN mu co; ábreme, busngiAN mo co, etc. ANAN. De éste se ^ebe usar cuando la oración añade ai agente y paciente cosa; v. gr,: sube plata al enfermo panicAN an meng salapi ing salonan; siembra palay en esa tierra, sal- bag anan mon palay iyang labuad; ábreme algún capis, bus- 7Zg¿ANAN mo con capis; ábreme vena u otra parte del cuerpo, esto es, sángrame, tobar anan mo co o abar \anan mo con oyat; de modo que este anan siempre hace relación de algo, y de lugar o restante, etc. Dirás: yo oigo decir cada día salbag an o salbag anan con palay ining labuad; baldug an o baldug anan mo con ta- baco, etc. ; de modo que, aunque se añade cosa al agente y paciente, indiferentemente lo dicen por an y por anan; luego entre el uso de an y anan no hay diferencia, cuando se añade cosa al agente y paciente. Concedo, que, aunque con menos propiedad, se habla también así; pero ni aun eso es general, porque sólo con- viene en los verbos activos, que en su concepto, fuera de la relación, incluyen cosa o instrumento; no a los verbos cu- yas terceras pasivas sólo dicen lugar, como son los neutros, . con los cuales, añadida la cosa, no se puede usar de la tercera de an; v. gr. : panic an, /«San, que sólo dicen lugar o como lugar a donde se sube o entra, y lugar por donde se entra o sube. Y si dijera, panic an mo con salapi, v. gr., entendiera ei indio, sube a mí por escalera de plata; lub an mo con sün- dang, entra a mí por cuehillo; y así es forzoso decir, panic- anan mo co salapi; lubANAN mo con sundang. También se diferencian siempre, en que la de an sólo dice respecto al lugar o término, etc.; la de anan dice res- pecto, no sólo al lugar o término, sino también a la cosa de que se habla; y cuando' los verbos no admiten tercera de an, como son todos los de la cuarta regla del uso de las activas o pasivas, el anan siempre significa cosa indeterminada, y el lugar de donde se saca o toma, v. gr.: sarolANAN mo itang labuad, signifícala parte indeterminada que ha de arar y la tierra que resta a la parte que él ara; iasibas anan quen lu- - 67 - yus y Pedro, de donde aquel anan significa, que donde saqué el luyo o luyos con qué lo tiré, restan más. Ninguno de es- tos usos le conviene a la pasiva de an, de que se infiere hay gran diferencia entre ellos. ANANAN. Ésta se diferenéia del anan, lo primero, en que nunca dice cosa determinada-, y así en aquella oración, salbag 'anan mon palay iyang labuad, no se puede decir salbag ananan, porque en tal caso, no significará la oractón siembra palay en esa tierra, sino siembra palay en parte de esa tierra. Et sic de reliquis. Ya sólo resta dar la diferencia entre este anan que no determina y el ananan que jamás se puede usar para deter- minar; y ésta consiste ciertísimamente en que dice menos ananan que anan; v. gr.: inumAXAK mo iyang alac; batbat- anan mo deang anac, sólo significa bebe de ese vino, sin decir poco ni mucho, con tal que no sea todo; y así también, azota de esos muchachos, y cuando acaba en ananan, v. gr., inumA- nanan; batbat anan an, nunca es lá intención del que habla que beba mucho,, o azote a muchos, sino alguna parte, alguno o agunos etc. Mas porque siendo como es generalísimo en los verbos admitir este anan y ananan, y dificil el saber qué respectos dicen por los varios modos de significar; te pondré dos ejem- plos para que por ellos saques los demás. Sea el primero en uquiat, y supongo el anan determinado; v. g.iuguiatAXAX men lario itang carin babao; llamo determinado porque se expresa que ha de ser el ladrillo: y pasemos a los dos con- ceptos que con el puede decir este verbo; v. gr. : uquiat a^a^ mo deang lugos, quiere decir trepa de esos luyos; esto es, sube a parte de ellos, no a todos; zz#z¿¿¿ztananan mo deang luyos, disminuye, quiere decir trepa alguno o algunos pocos de esos luyos. Si el que habla está arriba dirá: uquiatAXAX mo don lario, súbeme ladrillos, no todos, o uquiat akaxan mo con lario, esto es, súbeme algún ladrillo o algunos pocos. Otro: si hay algún gallo valiente, v. gr., dicen: sabung an an osa- ¿¿¿AgANANAN ya, esto es, peleémosle con los nuestros; en la primera, no con todos, en la segunda con algunos o tal cual de los nuestros. Si dijere sabungANAK ta la, quiere decir peleemos con algunos de sus gallos; sabungAN axan ta la, con alguno tal cual. Saca por éstos los demás. — 68 - § ÚLTIMO. NOTICIA POR MAYOR DE QUÉ PASIVA ADMITE CADA CLASE DE VERBOS. PRIMERA. Los verbos que dicen movimiento, como lacao, ugsay, salbag, etc., admiten primera pasiva la cosa, tercera el lugar o restantes; v. gr.: primera: ilaco me iyang pluma can Pe- dro. Tercera: lacauanan mo ding pluma nan Pedro; isal- bag mo itang palay, primera; salbaganan monpale ing patio, tercera. Et sic de reliquis. SEGUNDA. Los verbos que significan obrar con instrumento, v. gr., cortar, herir, cazar, etc., admiten primera de instrumentó; v. gr., ibaril me itang pistola; segunda de inmutación; v. gr., barilan mo ya. Los verbos que significan sacar, tomar, quitar una cosadle otra, admiten primera en gracia de quién o el motivo; v. gr. : icua mo con tabaco; segunda la cosa, v. gr.: cuan mo itang tabaco; tercera, lo restante o restantes; v. gr.: cuananan mo itang tabaco, toma de aquellos tabacos; y también el lugar. TERCERA. Los verbos que significan contar o medir, también ad- miten las tres. Primera: lo que se cuenta o mide para en- tregar; V. gr.: IB1LANG O ITACAL mo ITANG ADUANG CABAN can Pedro; tercera: el término o restante; v. gr.: bilan&anan o tacalanan me y Pedro quetang aduang calan a palay; bilanGananan, o tacalananan aduang caban a palé; esto es, del montón. CUARTA. Los verbos de movimiento intransitivo; v. gr.: uquiat, lub, panic admiten todas tres también. Primera lo movido o en gracia de quién, v. gr.: ilu b me itang pesos can acó; segunda de atracción; v. gr.: luban meng silid na, entra en su celda; y también lubanan o lubananan mo detang pesos na; el todo determinado y parte indeterminada. Sobre todo, no hay mejor regla para saber cuáles ver- bos y qué pasivas admiten, que mirar su modo de signifi- — 69 — car, y mirar las reglas dadas en las pasivas. La regla más general que se puede dar, es acerca de la tercera pasiva, porque la admiten todos los verbos de todas especies. En tanto que llegamos a explicar las que faltan, en- tretente en mirar qué tercera pasiva dicen estas: pitacutan, pitacasan, tulacan, pitulacan, pitulacanan; pitacalan, pitaca- lanan; pilarinan, cabaldugan, píbalduganan; pibangisan, ca- luguran, porque cada una significa de diverso modo. Mira por tu vida, si para no decir las cosas al revés es menester trabajar. CAPÍTULO V. DÉLOS PROTOCOMPÜESTOS. Habiendo tratado en el antecedente capítulo de el verbo simple, se sigue inmediatamente tratar del verbo com- puesto, comenzando por la primera composición que ad- mite, llamada' por eso protocompuesto, al modo que San Esteban, por ser el primer mártir, se llama protomartir, y por cuanto en esta lengua no vale aquella regla, composi- tum simplexgue modo variantur eodem, será el DE LA VARIACIÓN DE LOS PROTOCOMPÜESTOS. Nuestro Coronel dice, que hay una partícula para sig- nificar multiplicidad, que es man en activa, pan en pasiva. Esta partícula unida a la raíz es cabalísimamente el proto, como lo evidencia su modo de significar, de que hablaré después; y así se entiende mejor el alma de esta composición, cuyo modo siguen los Artes tagalo, iloco y pangasinan. Para su formación en las raíces que comienzan en vo- cal, Z, n, ng 9 no hay más que arrimársela; v. gr. : aral y ma- xaral; lucas, MAxlucas; ñamas, MAisamas; ngan&aü, MANgfl- ngas; ni obsta que no se diga, MAixnamas y MAVtngangas, basta una n para la partícula y el verbo como calugurana, en donde basta una n para el verbo y el pronombre; y es regla en esta lengua, que cuando concurren dos letras distintas sólo en número, se capa la una; y nota de paso, que en los verbos que comienzan por n, ng y hay muy pocos protocom- puestos, porque no se equivoquen con los verbos neutros de ma. En los de b, p, m se muda la &, y p en m, y la partícula man pierde la n: como batbat, proto MAuatbat; paco, mama- - 70 — co; algunos de m admiten entera la partícula man; v. gr.: molmol, UANmolmol; malmal, u&Timalmal, que es confirma- ción de lo dicho. En los verbos que comienzan en g, c\ q, se une la n del man a estas iniciales y queda la pronunciación gangosa; v. gr.: gaga, MANGaga; calus, MANGalus; quilabut, manó¿- labut, o di que la c, q se convierten en g. A los que co- mienzan en y consonante, también se les une la n y queda fíy, como de yaus, MAÑYaus, etc. A los d, y s, también se les une la n; la d y la s se muda en y\ v. gr.: doloc, mañyt?- loc\ sulat, MAfiYulat. Pero éstos de d y s no carecen de excepciones, porque hay algunos en la d, que admiten la partícula sin variarse, v. gr.: dali, MAüdali; dilo, MANdilo; dayo, MAxdayo, etc.; y muchos que pierden la inicial y en su lugar entra la n; v. gr. : dalao, MAxalao; dugarug, MANi/garug, etc. Para todos los demás que la pierden, así de d, como de s, toma esta regla que es muy general: siempre que la raíz tenga otra dos, fuera de la inicial, pierde la primera y en su lugar entra la N: v. gr.: daldac, MA^aldac; dalumdum, ma~ isalumdum; dará, maníz^ (menos dacurac que hace manya - curac). Lo mismo es en los de s, como sadsad, MAisadsad; sacsi, MA^acsi, etc. Los de t todos la pierden, y en su lugar entra la n, v. gr. : tulac, MAwulac. La conjugación de los protocompuestos es fácil, por ser en todas las letras una misma, y porque el futuro es la misma voz que el presente, si bien diversa la pronuncia- ción; porque para el presente se da el acento a la a de la partícula, para el futuro la penúltima del verbo; v. gr.: aral, presente MANaral; para pretérito siempre se muda la a de la partícula en e o en ¿, como suene mejor; v. gr.: men- aral, uixaral La acción verbal de éstos se hace como la de todos los demás; esto es, anteponiendo la partícula/^; v. gr.: de ma- naral, predicar, PAmanaral, la acción; con advertencia, que éstos mismos verbales, sin distinción alguna, sirven tam- bién para los verbos simples, única falta que he hallado en esta lengua; si bien no es mucho de estrafiar, pues vemos en la nuestra y aún en la latina, que con una sola palabra, v. g., lección, dicen en verbal activo y pasivo. Estos mismos verbales se usan también para decir, lo primero, el modo; v. gr. : itang pamanlacad mo ing atuan co, aquel tu modo de andar es lo que yo noto. Otro: tu modo de andar es como el modo de andar que tiene Pedro, ing pa- manlacad mo pamanlacad nan Pedro, etc. — 71 — Nota, que en lugar dé pamanlacad, oirás panlacad, qui- tada la m, y pronunciando espacioso el pan, como también pamanlacao dpanlacao pamañyatang o pafíyatang y otros. . Y advierte de camino, que cuando los verbales son intransi- tivos o neutros, cqmo no tienen menos de pasión que de ac- ción, se dicen con pa o panga; v. gr., PAmingay o pangar; PAmanlacao o pang \lacao, la partida; agli, su verbal pa- w&agli o PAmangagli, uno y otro activo; y así para la Con- cepción de Nuestra Señora, v. gr., dirás: ing paman&aglio PAN&AGLI can Nuan a Virgen, y no dirás ning nuan a Virgen, Lo segundo, usan de estos verbales para decir el punto o tiempo de la acción; v. gr.: en el punto o al tiempo de su entrada cayó, pamanlu? na iyang pangaragsana . De esto hallarás varios ejemplos en la primera pasiva de tiempo y en la explicación de lá partícula panga, que en estos dos oficios es su hermana. Los verbales pasivos de los pro tocompu estos, se hacen también como los demás; esto es, anteponiendo la partícula panga y en esto no se confunde con los de los simples, en las cuales, la tal partícula se pega a la raíz; ni con los de los demás compuestos, porque, aunque también se les ante- pone, son diversos en la composición. Pero los que admiten verbales pasivos son pocos, y aun en esos es difícil saber el genitivo de la pasión, porque en unos apela sobre la cosa; v. gr.: ing pangapanaral ning evangelio, la predicación del Evangelio; ing pangapanag- cas ning amanü; ing pangapanunggue ning pangadyi: en los de esta laya, si no estas cierto, dilos con panga y la raíz; v. gr.: ing panGasabi ning lauta, la relación de la no- vedad, etc. En otros apela sobre instrumento, v. gr.: ing pangapa- flyulat ning pluma; ing pangapanurud ning lab-asas; ing pangapangunting ning gunting. En dudando si le admite, acude también al simple; v. gr.: ¿^pangabaril ding ayup. En otros, apela derechamente sobre el sujeto que pa- dece por la acción del verbo; v. gr. : ing pangapanansaquit co o ing pamanasaquit co; ing pangapanilut mo, la gran so- badura que te dieron. La extensión en esto es menos se- gura que el panga y la raíz. Otros se dirán en sus lugares. EJEMPLOS DE LA CONJUGACIÓN DE LOS PROTO- COMPUESTOS, Raíz Aral. Ilut. Orod. Lucas. Molmol. Signif. Ensenar. Sobar. Afeitar. Desatar. Enjuagarse. Pres. y fut. Man&rdA. ManWut. Manorod. .Ya/ilucas. Manmolmol. Pret MenkYdX. MenWxxU Menovoá. .Vi/ilucas. Minmolmol. — 72 — RaÍ2 Uangis. Batbat. Pasiag. Cutang. Gaga. Signif. Coníor- Azotar. M an i f es- P re g u n- Reñir. mar. tar. tar. Fres, y fui. Afanu&ngis Jfa/watbat. -Vamasiag. M a n §u- Mangag*. tang. Fret .flfi/mangis. .flfe/watbat. -Ife/raasiag. M e ng xx - Menga,g&. tang. RaÍ2 Quilis. Ñamas. Dalpac. Damdam. Samba. Signif..:,. Menear. Dotar. Pisotear. Sentir. Adorar. Fres, y fui. Mang'üis. Jfa/zamas. Ma ñ y a 1- M a n a m- M a «jam- pac. dam. ba. Fret Mengilis. Men&m&s. Miñy al- M e n a m - Jft/iyamba. pac. dam. RaÍ2 Sesay. Tugtug. Ngatngat. Yaus. Signif. Cuidar. Regar. Roer. Llamar. Fres, y fut. Manes&y. Afanugtug. Manng&tngbt. Mañy&us. Prest .¥¡e7?.esay. Menwgtug. .¥//zgatngat. Miñy a,us. Ni es contra la verdad de esta conjugación el que oirás decir, v. gr. : mamanaral, mamanolo, etc., porque este no es presente. Vide los frecuentativos. Las pasivas no son menos fáciles, pues para todos los tiempos no hay más a que atender, que mudar la m en p. Pasiva; presente iPANáral, futuro iPANáral, pretérito pen- aral. Segunda pasiva: presente pam^/^/an, futuro pam- áibatAW, pretérito PEMatbaí. Tercera: presente PAuasiá- imanan, futuro PAMasiatfANAN, pretérito pem0«s¿0¿/anan. Nota, que hay tal cual verbo que aunque sigue este modo de conjugación, no es protocoinpuesto, aunque lo pa- rece; y de esta laya son: mangulugui, manalan^in, manima- lang y mafíyumpa. Pruébase, porque, v. gr., piñyümpan cu ya, es significación de verbo simple, pues está bien dicho, aunque sólo una vez le maldijese; y si fuera protocompuesto, siempre significara maldecir muchas veces; y cuando le quiere dar tal significación, le protocomponen como el verbo que comienza en m, que es prueba clara, de que la dicha partícula es la que hace protocompuesto; y así, decir muchas veces le maldigo, no dirán pañyumpan sino pama- ñyumpan cu ya. .' . Ya que hemos tocado, como significan los protos a dife- rencia de los simples, deseo que te intereses de su modo de significar, porque si llegares a penetrar bien su significa- ción, verás, claramente no son reglas nuevas las muchas que en este capítulo multiplican los artes, sino consecuen- cias nacidas de este antecedente. — 73 - 8 II. DE LA SIGNIFICACIÓN DE LOS PROTOCOMPÜESTOS. Es cosa indubitable que la significación de el proto se extiende a más que la del verbo simple, porque a la signi- ficación que él tiene por sí se le añade la partícula man, que la multiplica; y no hay duda que monta más el número mul- tiplicado que el número simple. Esto supuesto, digo, que la diferencia que hay entre el verbo simple y el proto consiste en que la significación del verbo simple, se verifica en un solo acto; la del proto de ningún modo se puede verificar; sino que haya pluralidad de el modo que cabe en la significación de el verbo simple. Lo que aclara mejor las regías son los EJEMPLOS. Dígole yo a uno que escribe, hablándole por el verbo simple: sumulat ca; siéntase y habiendo escrito una sola vez, y aunque sea una sola palabra se levanta, dirá muy bien: sinulat na co, ya escribí; porque el verbo simple sólo signi- fica escribir y no significa escribir muchas veces; pero si yo dijera mañulat ca, por ¿[proto, y habiendo escrito una sola palabra o una sola vez, se levantase y me dijese: miñülat na co, mentía; porque ni en escribir una palabra, ni en es- cribir una sola vez se verifica el proto. En la pasiva es lo mismo; v. gr. : hablóte por los verbos simples diciendo: batbatan mo ya, tampalingan mo ya, palu- can mo ya; en dándole un azote, una bofetada o un palo, responderá muy bien: bitbat co ya, timpaling cu ya, peluca co ya, porque estas locuciones de verbos simples no piden que sean muchos los azotes, bofetadas ni palos; y si quisiera decirle que diese muchos azotes, bofetadas y palos, debía yo usar de los protocompuestos,>oa7ft0¿foz¿072, panampalingan, pamalucan. Lo mismo es para todos los tiempos y para todas las pasivas. De modo, que cuando se haya de multiplicar la signifi- cación de el verbo por acciones distintas, debes usar del proto, no sólo cuando se ejecutan en una misma cosa, como un palo y otro palo en un mismo sujeto, sino también cosas diversas; v. gr.: cierra aquellas puertas; lo derecho es pa- ño abat mo detang pasbol porque se multiplica la significa- ción del verbo siple, para la cual bastaba cerrar una puerta* 10 — 74 — Mira siempre la significación del verbo simple, que aunque diga por sí mucho, proto entra para decir más; v. gr. : ilut, sobar, no basta poner la mano y quitarla para el verbo simple, porque el sobar dice más. Si yo doy el paño, -v. gr. , para una sobadura ordinaria diré: iylüt me ining patío; pero si digo ipanilut, o ha de ser una sobadura más que ordinaria, o para sobarle muchas veces, que por eso llaman a la par- tera manilut. De aquí nace decirse, que lo* protocompuesto se tra-* ducen muy bien con nuestros acabados en or, como ma- muñó, apufíeteador; manara!, enseñador; manilut, sobador y mamipi, labador; mangaso, cazador, etc. Es cierto así, pero si eso lo haces regla general, porque en esos asientan bien, te hallarás atado muchas veces, por ser muchísimos los protocompuestos que no significan nuestros acabados en or. Díjete al principio que si penetrares bien el oficio del verbo simple y de su proto, que consiste en que si el verbo, según lo que significa, puede tener una u otra acción y también muchedumbre, aquello se debe hacer por aquél, y esto por éste, te ahorrarías de muchas reglas, que bien mi- radas, no son mas que consecuencias de este antecedente. Una es, que cuando la raíz significa instrumento \ el proto significa el uso de él. Otra, que cuando la raíz significa oficio, el proto el ejercicio. Pregunto: ¿Estos instrumentos y estos oficios se ha- cen verbos simples? No hay duda, porque sarul, tiene sarulan; Mlango, bilangoan; panday, pandayan. ¿Y estos verbos simples, no dicen uso del instrumento y ejercicio del oficio? ¿Quién puede negarlo? ¿Con que lo mismo dice el simple que el proto? Lo mismo, pero de distinto modo, porque el simple dice usar de él una u otra vez, ejercitarlo una u otra vez; pero el proto dice muchedumbre de uso y ejercicio; ¿y qué más dice sumulat y mañyulat? Con que basta la regla general. Lo mismo digo de la regla sobre los raíces que signi- fican cuantitativo; v. gr.: grande, chico, angosto, ancho, etc., pues sus protocompuestos significan según la regla general. Díjose ^si la raíz, según lo que significa, puede tener acción, porque claro está, que hay muchos términos, que no significan acción, sino cosa; y los tales o no admitirán proto, o si le admiten, ten por regla general, que siempre conserva significar multiplicidad de el modo que cabe en la raíz a que se pega; y entonces significa el uso inmediato, que más comúnmente ejercen los hombres acerca de aquella cosa, ó aquello que dice multiplicidad de la cosa. -.75- Los ejemplos lo aclaran. ¿Cuál es el uso más inmediato y más general de la banca? Andar embarcado en ella. Pues eso significa su proto mamangca. Balay, casa, protocom- puesto mamalay, el que la gobierna o cuida, cómo casero o mayordomo; iyan pamalera ding. miasaua. Balayan, pueblo; mamalayan, los habitadores, o los que le gobiernan, ut cabezas. De esta regla se infiere lo que ordinariamente se dice, que en las cosas que se buscan para la vida humana, el proto es buscarlas. De modo que significa aquel más gene- ral uso de ellas; y de aquí nace, que no le debes dar siem- pre el romance buscar, sino el conveniente a cada raíz, que muchas veces tiene romance peor que vizcaino. Mángaso no significa buscar perros, sino cazar con ellos, que es el uso más general. A este modo filosofarás en los demás; v. gr. : bulaon molabe, mamulaon ir a cortarlos y traerlos; compay zacate, mangumpay ir por ello; talaba ostiones, ma- nalaba pescarlos; biabas guayabas, mamayabas cogerlas; tuba, manuba; liab , manliab sacar estos licores; por esto te dije que no es buscar; sino aquel uso,*modo o ejercicio más común acerca de cada cosa; y por eso en las raíces que sig- nifican manjar, el protocompuesto es hacerlo; en el pescado, pescarlo; en la fruta, cogerla; en la lefia, ir por ella, etc. Dije o aquello que primariamente dice multiplicidad en la cosa; v. gr. : tulud cogollo, manulud brotar los cogollos; y así en los de esta laya, butul hueso, mamutul apartar la carne del hueso o quedar taguiang, costilla, managuiang qui- tar la carne de las costillas, o vérsele las costillas de puro flaco, etc. Otros hay que, aunque siguen la regla dada, es difícil darles significado; v. gr. : dalumdum, manalumdum, buscar, ut fruta en árbol muy frondoso, y también inquirir; locloc sen- tarse, vianalocloc sentarse la gallina en muchas partes, ya aquí ya allí, como cuando se quiere echar; no echarse so- bre los huevos, que esto es lolocloc. También significa es- tar en espera, ut cazador, o al que siempre dicen que no está en casa. En los de enfermedades, como pió, gota; gatal, come- zón; gutli, sarna, el protocompuesto es tener de esto: mamio, mangatal: Mucho importa enterarse bien del primero y más general uso de la cosa, para entender cómo y cuándo se ha de usar del protocompuesto, no sólo en los que acaba- mos de decir, sino también para no estraftar, por raro, lo que es muy conforme a las reglas. Preguntan por qué, v. gr., en pugay, que significa quitarse el sombrero, si se le quita a otro de la cabeza, se ha de usar del simple, y si a — 76 — sí mismo, del protocom puesto; y lo mismo en putung, coro- nar y cucu, cortar uñas, etc. Pregunto: ¿qué enseña la regla general? que el simple es hacer lo que dice la raiz una ú otra vez, y el protocom- puesto muchas veces. Vamos ahora viendo el uso de el hombre en orden a quitar el sombrero. ¿No estila ordina- riamente quitársele por cortesía si no es grosero? no hay duda. El desmonterar a otro, ¿no es verdad que rara vez se ejecuta? así es; porque cuando mucho, sucede una u otra vez que andan a mojicones o en juguetes. Pues si el qui- tarse a sí el sombrero es muchas veces, ¿por qué se ha de estrafíar que use del protocompuesto respecto de sí, y del simple respecto del otro, porque sucede rara vez? En pu- tung que significa apretarse con paño la cabeza o frente, corre la misma razón, y en cucu; pero nada de esto obsta, para que si se ofrece hacer repetidas veces lo que significa la raíz, se use del protocompuesto transitivo; v. g.: quita las uñas a esos caballos, panSucuan mo deang cobayos, etc. Entérate bien de esta refleja que viene a muchas raíces. Con los verbos de movimiento intransitivo el protocom- puesto dice pluralidad de supuestos; v. gr. : menacas la ding discípulos, etc. Y así con tacad, uli, albay, datang, lacao y todos sus hermanos. § III. DE VARIOS COMPUESTOS. Comenzando por las vocales, algunas admiten por pro- tocompuesto manga; como de oblad temer, mangablad temer mucho; aco y mangaco; acua, mangacua, y como es irregular tiene manguo, coger mucho; manicua, coger también mu- chas cosas, pero con instrumento, el cual es panicuo; ulila huérfano, manguilla, solitario; verbal pasivopangapangulila; y le admiten algunas veces, aunque alias tenga protocom- puesto ordinario, como amanu que tiene mangamanu, hablar simplemente y manamanu, hablar recio riñendo; uling, car- bón; manuling, tiznar, manguling, tiznar lo hecha retratán- dose; atipan, manalipan y mongalipan; uuad, retoño, tiene manuád, retoñar o imitar; pero monginuad, coger o segar los retoños; pangapanginuad, lo cogido. Anyaya damnificar, manganyaya hacer mucho daño; pa- ngapanganiaya co mi dañadura, pasiva. Otros admiten ma^ia y ordinariamente se arriman al futuro activa; v. gr. : uyut — 77 — enlabiar, manamuyut; uili, manauili o managauili^ atraer; ula adorno, managaula adornar mucho, como embarcación de muchos gallardetes o imagen muy adornada, etc. También se llega a los de m, como mulin, manamulin gobernar en la. popa, ut por el timón; ehmang admiten al- gunas de n, como nabo, mangnabo, y de /, como luali, mang- luali; lualo, manglualo. Otros hacen el proto mani y se arrima ai futuro simple; v. gr. : palad dicha, manimalad bus- carla o decirla por la mano; pulla descolorido, manimutla quedarse así, ut por susto, puyasao, manimuyasao; lo mismo puti, mamuti blanquear mucho; pero manimuti, quedarse blanco o pálido, ut por cólera repentina; calma buena for- tuna, maningalma afortunarse (audaces fortuna juvat), tiene también mangalma, que es regular, buscarla; muña y mani- muña, es ir el primero absolute. MAfiYALI. Otros le hacen con esta partícula, cuya significación por lo regular es decir ansia o vehemencia en la acción de la raíz a que se junta; v. gr. : mañyalimana, querer entrar con mucha ansia en la herencia, o ya sea porque le toca, o ya por codicia. Mafíyaliguinto, pilac, mutya, bandi, etc., tiene ansias de adquirir estas cosas, sea por justo título, ut com- prándolas o por otra vía, etc. ; mañyalimura, afrentar con vehemencia; malíyaliagap, desear con vehemencia, como el que está duro, y se quiere mover a dolor, no deja santo ni santa que no invoque; mafíyalipagaL ponderar mucho el tra- bajo. Sus pasivas por las reglas generales. Pasiva primera lo qué, v. gr., da por el oro, o el motivo. Tercera a quién, o el objeto; v. gr.: pañyaliguintoana ngan ing sabia, todo se quiere hacer oro, todo lo quiere en oro; pañyalipaga- lana ngan ing sabia, todo lo pondera por trabajoso; pañya- lipagalan da co, me hacen trabajar mucho sin provecho: etc. Éste y mura admiten verbales pasivos; v. gr.: panga- pañyalimura, el afrentado o fatigado, etc. § IV. DE LOS FRECUENTATIVOS Y DE SU MODO DE SIGNIFICAR. Los protos se hacen frecuentativos de varios modos. El primero añadiéndole un ma a parteante; v. gr.: de manólo, UAmanolo;de mangutang UAmangutang; de mamabat UAma- — 78 — mdbat breve el del medio, que los de 5, p y m tienen tres ma. El segundo modo se hace doblando lo que queda del protocompuesto a parte post, que si fueren dos sílabas se doblan ambas, v„ gr.: de mangutang, mangutatigngutang; de manólo \ manolo-nolo; de mamona, mamonomonó, etc. Si fueren tres se dobla la primera; v. gr.: de. manalastas, ma- nanalastas; mananampalasan, mananaguri, etc. Los de b, p, m son algo irregulares en este segundo modo, porque no sólo los de tres sílabas, sino también algunos de dos, ya trasmutan, ya repiten, v. gr. : de mamalacol, mama- lamalacol; mamayamayabas, mamalimalita, mamulpucmul- puc. No me paro en cosa tan ridicula. Dar punto fijo a la significación de estos dos modos de frecuentativos no es dable; diréte algo e ingéniate tú. Digo pues, que uno y otro regularmente dicen más pluralidad de actos que el proto ordinario, pero los tales actos son más imperfectos ydiminutos. Digo también, que el segundo modo aun dice más disminución e imperfección que el primero, si bien en algunos es difícil distinguir estos. Digo por último, que en los que significan oficio, lo primero dicen esta ocu- pación y suelen doblar la primera, aunque sean de dos sí- labas; después se extienden a significar más; v. gr.: mana- tang, pedir prestadas más cosas o a muchos, prescindiendo de si le fían o no; mamanutang, andar pidiendo prestado ya aquí, ya allí; unos le dan, otros no; manutangutang, pedir aquí y allí. Supongo el proto regular y paso adelante. Mamanolo, andar curando aquí y acullá, como el que sabe algo; y tal vez se dirá del buen médico; manolo-nólo, este sabe menos, no cura a tantos y lo hace con miedo, y tal vez a escondidas, porque va al tiempo; mamasa, andar leyendo ya aquí, ya allí; mamasamasa, leer, ya abriendo, ya cerrancjo, ut para probar cual es mejor o porque tiene pocas ganas de leer. Mamanacao, andar hurtando; manacao-nacao, tomar ya aquí, ya allí a hurtadillas; y cuando aprovechan el ratillo que amaina el tiempo dicen: manacao-nacao lang ma- mangca; mamanungi, andar ensartando ya en esta casa, ya en la otra, manungi-nungi las que ganan upa a ensartar tabaco cuando lo cogen; y si preguntan al que está co- siendo, responderá: manunGi-nunGi co; mamafLingil, andar cobrando, mañyngil-ñyngil, cobrar deudillas; mananasa, manunugas, manunuba, ejercitar estos oficios. Allá te las hayas. El último es muy sabido; hácese convirtiendo en p la segunda m\ como de mamañyumpa, mapaflyumpa, y si no te — 79 — agrada intercala el pa al proto, como de manaral, maPAna- ral; es adjetivo y exagerativo, grande ejercitante de lo que significa la raíz y este es el frecuentativo más usado. CAPÍTULO VI. « DE LA PARTÍCULA MAG. § I DE SU CONJUGACIÓN Y ALGUNOS USOS. Esta partícula es la más bien quista por suplefaltas. Hasta el indio en no acertando con lo que quiere decir en nuestra lengua, se vale de ella y dice así: MAGentremete, MAGnegocio, MAGpresenta, etc. Su conjugación es mag para presente y futuro; mig para pretérito; su verbal con pa, pamag; advirtiendo para todos los verbales de pa, que, si el verbo es de significación ¿72- manente, este pa siempre le deja en su ¿iodo de significar. Para la pasiva se muda la m en p; v. gr.: pagdirila. De sus frecuentativos se dirá después. Su más general oficio es el acomodarse con el que con- viene a cada raíz o nombre a que se junta, como verás. Supo- niendo que cuando se llega a muchas palabras nuestras, que no hay en esta lengua, solo sirve de hacer los verbos; v. gr. : MAGpenitencia, hacer penitencia; UAGayunal, ayunar; mag- misa, decir misa; MAGcAocolate, hacer chocolate; MAGlamesa, poner la me^a, etc. Las pasivas de estos son, primera en gracia de guien o el motivo o el tiempo; v. gr.: ipagpenitencia o ipagpeniten- cia ing casalanan co, o ing utus, o ing viernes etc.; ii*agyunal mo co, ayuna en gracia mía etc.; la tercera, v. gr.: pagpeni- tencian, pagyunalan es, o lo que hace dé penitencia, o aquello a que ayuna; v. gr. : ing pamibabata o ing pamibatbat; en el ayuno, la carne o el vino. En los demás la tercera es el lugar; v. gr : pagchocolatian o pipagchocolatian, la chocolatera, etc. Esto supuesto, junta esta partícula a nombres de cosas que se usan para la vida humana, su propia significación es usarlas; v. gr.: magsalual, usar calzones; magtapis, usar tapis; magcopia, usar sombrero, y así sandata, tandup, sun- dang, singsing, tinga, bari/, catana. Y es tan general esta composición como la multitud de cosas que sirven para nuestro uso; puedes usar de ella sin recelo con las raíces siguientes: banca, cabalo, sabung f asan 9 - BO - dayat, samát t tabaco, sutlá, mutyá, asin, atbo, y sus se- mejantes. La razón de darle a esta composición el romance de usar es, porque sus pasivas, que son terceras, hacen el mismo sentido, que el que dijimos en el uso de la segunda pasiva, hacían las pasivas cuando tenían por nominativo la cosa ya hecha; esto es, significaban usarla; y allí pusimos* ejemplo, bonetian mo ining boniti co; pues lo mismo in tér- minis significa pagbonetean mo ining bonete co; pagtaba- coan mo ining tabaco co; usa de este mi bonete, usa de este mi tabaco. Et sic de reliquis ómnibus. De aquí inferirás que esta composición de mag es la activa de aquéllos y de éstos para el uso, v. gr. : magcabayo ca queyang cabayo co; en pasiva, cabayouan o pagcabayouan mo ining cabayo co; y aunque allí dijimos que eran segundas pasivas, tengo por más cierto, por lo aquí dicho, y porque todas tienen an en pretérito, que son terceras. Con tal cual adjetivo de ma significa también usar del color; v. gr. : magmaputi, magmaluto, maqmatuling, usar o vestirse de blanco, negro, encarnado, etc. Su pasiva primera lo qué. A esta composición se reduce lo que nosotros decimos portarse, representar, etc., porque en realidad, consiste en usar por el general; v. gr. : magbabayi, usar el hombre del vestido o traje de la mujer o hacer su papel; maglalaqui (éste también pertenece a otra composición), vestirse de hombre la mujer, etc.; magcapanpangan, magcastila, usar del traje o lengua de pampango o castilla; v. gr.: pagca- pangpanGanan, o pagcastilan mo co, habíame en cas- tilla, etc. OFICIO. Esta seguda composición o segundo modo de significar, es el modo que significan los protos cuando dicen ejercicio u oficio; y por eso se dicen también con ella los frecuentativos, como veías; y aunque se estienda a otras cosas, como ya diré, lo principal de ella lo tiene dicho sin más diligencia, que doblar la primera sílaba en todas las cosas que di- jimos en la composición antecedente, usarse para la vida humana, con tal que a cerca de ellas pueda haber trato u oficio. Vamos a la práctica. Magcabayo, usar cabayo; magcaca- bayo, tratar en caballos; magtabaco, usar tabaco; magtata- baco, tratar en tabaco; magmutia, usar de piedra presiosa; magmamutia, lapidario; magsutla, usar seda; magsusutla, — 81 — tratar en ella; magabias, magyayabias, arrocera; y así bangca, atbo, cabyo, asin, samat, asan, sabung, dayat, dutung, layag, etc: En el pretérito conservan lo mismo, v. gr.: migduru- tung, miglalayag, etc. Cuando se estiende a otras raíces o verbos, si no dobla en ellos la sílaba, aunque en algunos significa como proto, no dice tanto como cuando dobla la primera sílaba; v. gr.: maglacad, andar mucho; maglalacad, tenerlo por oficio, ut correo de a pie; magligao, pescar mucho; magliligao, te- nerlo por oficio pescador; magcapitan, ejercer oficio de ca- pitán uno u oti;o año; magcacapitan, tenerlo casi de por vida, como magari; magculam, embrujar una u otra vez; magcuculam, tenerlo como por oficio. Lo mismo, magcu- cusin, magcucutud, manggagauay. Aquí se reduce magdirila, hablar mucho riñendo: sus pasivas, primera el motivo o lo qu,e; tercera el género u objeto, etc. Porque no todo lo que se sigue es tan claro como lo dicho, antes de pasar adelante, nota para su inteligencia, que por su naturaleza esta partícula nunca dice acción transi- tiva, sino inmanente: de ahí es, que no se junta a verbos propiamente activos, y si se junta es para quitarles la tran- sición que dicen; y aunque magdala dice transición, es re- gular y pertenece el mi transitivo. Nota lo segundo, que generalmente por su propiedad, sólo se junta a raíces o verbos que dicen acción que cae debajo de la industria humana o libre albedrío; y por eso ya suena a intención, ya a obrar de propósito o de veras lo que la acción dice. De ahí nace que cuando habla de algunas propiedades o pasiones naturales suena a ficción con ellas. Todo esto puedes ir observando. RECÍPROCO. Si se junta a verbos propiamente activos los hace recí- procos, si significan acciones que suelen ejecutarse, ya en sí, ya fcn otra cosa; v. gr.: lusay, tender algo; maglusay, ten- derse; sinup, tapar, ut agujeros; magsinup, taparse, abri- garse; sub, dar vaho; magsub, tomarle; culub, tapar ut olla; magculub, taparse en 'la cama; duyan, poner en hamaca; magduyan, ponerse (sola la raíz es usar); susi, cerrar; mag- susi, cerrarse* aral, enseñar; magaral, enseñarse, etc. Sus pasivas: primera el motivo, tercera el lugar; paga- raían es aquello en que se enseña^ se aplica o aprende. INTENTO. Aunque como ya te dije conserve esta partícula en su modo de significar el hacer de veras o con intención lo que 11 — 82 — lá acción dice, es apropósito para decir intento; v. gr.: mag- lolao, pasearse que es lo que intentamos cuando salimos por las tardes. Y aún cuando se llega «. raíz, que con sus verbos simples parece que dicen hacer de intento lo mismo; con todo eso, no se puede negar que cuando sólo se intenta lo que dice la raíz o verbo, le viene este mag como nacido; y si no vamos a acciones que no se hacen sino de intento; v. gr.: cáete, magdagsa ca; magpulid ca, échate a rodar; maquilad ca, ponte al sol; magsacab ca, ponte de intento boca a bajo. Esto mismo se percibe bien en el que miente, q«ue por que tiene ánimo de engañar se dice este mag: magia - ram, mejor que por el simple, el cual se verifica en el que dice falso, sin ánimo de mentir, y el mag nunca, si no tiene de engañar. Llégase este mag a cuantas raíces dicen postura de cuerpo; v. gr.: cañian, talacad, tiñyacad, ticad, timocmoc, talungcu, aleláy, talindiguing \ quera, tudtud, talindata, tuag, yungyung, salampac, nganga, y a otras que pueden decir lo mismo; v. gr.: lambut, tindayag, buntalag, buntaga, tanto, y a cuantos se pueden obrar de intento, aunque pertenezcan también a otra composición. Sus pasivas, primera y tercera. PONERSE. Junto a raíces o verbos que dicen lugar, significa estar o ponerse en él; v. gr.: maguacas, ponerse o estar en el fin del pueblo, v. gr., ut centinela; magsiduan, ponerse en lugar principal; maglual, ponerse o estarse afuera; magsulud, es- tarse o ponerse aunque sea en un costal; maglulan, ponerse* o estarse aunque sea en la caja o en la banga; y si el lugar es apropósito para estarse en él por mucho tiempo, aunque sea toda su vida, se dice bien por aquí; v. gr. : magbalay, estarse en casa; magbaleyang magbalay, se está siempre en casa, que nosotros decimos no sale de casa; magsilid cang magsilid, no salgas de la celda, etc. A esta composición se reduce bantay, tanud, abang, abong, abat f etc. De esta composición son carin, sulmuc, culung, cubo, catre, papag, talumpac, babao, sulip, dasay, dapoc, daton, pas- bul f cabat, susi, y pueden ser de intento. PASAR. Con otros nombres de lugares por donde se suele andar significa andar por ellos por algún motivo, ut porque el ca- mino está malo o peligroso; se parece a la composición an- tecedente, bien que esta es de paso; v. gr.: magsabana, pasar por la sabana; ipagsabana, el motivo; pagsabanan, ella. — 83 — Así también lansangan, minangon, maranglay, masucal, batas, liput, lidie, danuman, mámala, bundoc, caqu^uan, lac- bay, etc. HACERSE. Con las raíces de propiedades contraíbles significa obrar contrayéndolas: v. gr. : magas al. ca ángel quing cali- nisan, obra como ángel en la pureza, hazte ángel en ella; magb^nal, ca, haz obras de virtud, hazte santo; magtimti- man cagó, obrad como cuerdos, sed cuerdos; magañyo can santo, sean tus meneos o acciones o gestos como de santo; magouican ca, es tan delicado y mirado, que cualquier ac- ción menos modesta le da en rostro, v. gr. Aquí se reduce, balit cayo. Magdauac, obrar cosas malas, hacerse malo; magmulang, hacer picardías, hacerse picaro, etc. Sus pa- sivas en los que las admiten son terceras: pagasalan, pag- afíyouan, v. gr., ing cabanalan; pagdauacan, pamulangan, v. gr., el objeto; ding macaquit o primera el vicio; ¿nanu tang pigdaua co o pigmulang co queca? A esta composi- ción se reducen, magpadre, magmonja, mageardenal, ha- cerse tal, etc. hacer. Con todos los que se siguen significa hacer lo que dice la raíz; con advertencias, que aunque en todas significa hacer de propósito, de veras o con eficacia; en las raíces verbales afiade más a lo que dice el simple, que a los que hace ver : bos, que irán los primeros; v. gr.: magpusung, hacer pusung; esto es, bufonear; salbat, magsalbat no es hacer, sino pade- cer la aflicción, como maglunus, magmalun; magmola, prin- cipiar; mageusa, hacer su capricho; magdusa, no es hacer la, pena sino llevarla; magtingquis, disponerse o armarse. Sus pasivas primera y tercera. Ejemplos de lo segundo; v. gr.: pipilit, hacerse fuerza ó porfiar; magpílit, con tesón; v. gr.: magpílit cang mag- arál; sisipag, obrar con diligencia; magsipag, con mayor; dardmot, apocarse; magdamut, apocarse más, dignarse; iimut, ser miserable; magimut, serlo más o de propósito; y en fin el mag siempre afiade o intensión o veras o de propo- sito; en los que dicen su intensión con la composición mi^r& gularmente sólo afiade el propósito o intento, INTENSIÓN. Con los que son adjetivos por sí, o por componerse el nía, aunque alias en su simplicidad no admiten el mag; v. gr . : lago, — 84 - tapang, etc., intercalando ca entre el mag y la raíz, no sólo dice mayor intensión que la pasada, sino dice también que la tal acción se hace muy de intento, de propósito (magCAula, magGAlago, procurar mucho adornarse, ut mujer que va a fiesta); y guardándole a cada uno su modo de significar, sin recelo puedes usar de esta composición con las siguien- tes: lunus, tingguis, pipit, sipag, imut, lalaqui, banal, bangis, lasing, mata, payat, dugal, mal, matas, lub, mababá, imbut, saya, datna, dauac, ayap, lungcut, sindac,gula, santing,sam- pat, bayaty, luca, lambat, magcasaquit (dice intensión, pero no intento), y todos los adjetivos de ma, que dicen pasiones, como maragul lub, debilidad (sin intentó), fortaleza, tris- teza, alegría, braveza, etc., y sus semejantes. Sus pasivas, primera el motivo; tercera el objeto. Si aun quieres levan- tar más de punto esta composición, intercala la partícula paca; v. gr. : magPACAlagó, magPAGAsanting, etc. Magca- mali, magcasalá, magcaupaya, magculang son de acaso. MOSTRARSE. Junto a los verbos de ma significa mostrarse tal cual dice el adjetivo, sea tal el sujeto o no lo sea; v. gr.: magma- tapang, mostrarse uno valiente, o porque lo es, o porque le teman los que le quieren matar; v. gr. : magmaratna, mos- trarse modesto, o porque lo es, o porque, aunque no lo sea, es razón estar así' delante de sus prelados; v. gr. : magmala- sing, mostrarse borracho, ut por diversión, pero si lo está, malasing ya, sin mag. A este modo con todos los adjeti- vos de ma. Sus pasivas, primera el motivo, tercera el objeto. Doblando el ma de esta composición sube de punto y significa mostrarse más de lo que es: magmamalüncüt ¿a, largo en todos el primer ma, muestra más tristeza de la que tiene; magmamaluca ya, muestra más pobreza de la que tiene, no es tan pobre como lo pinta; magmamaina ya, se muestra más débil de lo que está, no está tan malo como pondera; magmamaba lub, no es tan humilde como muestra, etc. Cuando se llega a los adjetivos que tienen su incremento en subir, significa también mostrarse, pero equivale a arro- gancia o presunción; v. gr.: magmamatapang ya, muestra o presume tener la valentía de un Bernardo; magmama- ratna ya, muestra o presume tener la modestia de un san Bernardo; magmamatunüd ya, muestra o presume tener la madureza de un Séneca. Et sic de reliquis, ut malagó, ma> sampat, masanting, masaya % etc. Sus pasivas, primera el motivo, tercera el objeto. — 85 — § II. FICCIÓN. Cuando se junta a raíces cuya acción o pasión no está en mano de hombre tenerla siempre que quiera, el mag es de propósito y huele a ficción; v. gr. r maglüngcut cu, entris- técete: magsalun ca, hazte enfermo; y así también, tapang, saya, lumbay, licsi, íunud, pilo, etc. Pasiva primera el mo- tivo, tercera el objeto. Sus frecuentativos„doblando la raíz, maglungcut-lungcut, y son diminutivos. APARIENCIA. Si a esta composición doblas la raíz o la primera sílaba y añades an, dirá mag lungcut-lung cutan o maglulung cutan, y significa hacer la cosa en apariencia y no en realidad; es- tar triste no en realidad, sino en apariencia; mugbanal-banu- lan o magbabanalan, hacer obras de virtud aparente y no verdadera, como el hipócrita, y esto es fingir santidad; magsalon-salonan o magsasalonan, mostrarse enfermo están- dolo sólo en la apariencia, ut por huir del trabajo, y esto es fingir enfermedad; magmate-matayan o magmamatayan, hacerse el muerto, fingirse tal, ut la zorra que está muerta sólo en la apariencia. A este modo con los que se siguen: tapang, saya, lumbay, licsi, tunud, anac, sulat, mulang, la- sing, y todos sus semejantes. Para más bien fundada inteligencia de esta composición, nota otra que tiene esta lengua, de nombres principalmente: hácese doblando la raíz y añadiendo an al fin; v. gr.: tauo, tauo tauoan, y significa la apariencia de lo que el nombre, sin la tal composición, significa en realidad, como el ejem- plo dicho, que compuesto significa homini caco, u hombre pintado. Así api, fuego verdadero, apí-apían, fuego en la apariencia, o este de por acá. comparado con el del infierno; basta que comparado diga o muy diminuto el ser de la cosa, o la apariencia de ella; v. gr. : buril, arcabuz, baril-barilan esco- petilla, ut de cafía; balay casa, bate-balayan, tugurio, casilla que hacten los niños; caba-cubayoan caballito pintado de palo, etc., gaud remo, gaud-gauran, remillo: y aun del bogar muy flojo dicen gaud-gaüran mo, no merece el nombre de bogar. A esta composición de nombres con el mag la hacen verbos; por lo cual, de no se qué cosas que ven de noche dicen: magpusa-pusaan, magdarapuun, magcucambingan, etc., que traen la apariencia de gato, caimán o cabra. La cual composición no dice ser verdadero sino fingido o aparente, — 86 - como ves; y en el modo de significar no se distingue de la pasada. Sus pasivas en los capaces de ellas son primera el con qué; v. gr.: ala con ipagb ale- balayan oipagbaril- barilan, no tengo con qué hacer casilla ni éscopetilla, ut de caña, para hacer guerra en apariencia; tercera el objeto; v. gr.: e mo co pagbanal-banalan, no te me vendas por santo, que tu virtud es fingida. Et sic de reliquis. FRECUENTATIVOS. Rara será la~com posición de esta partícula mag que no admite sus frecuentativos, como los protos o doblando el ma, como de magaral, mamagaral, mamag capitán. El primero dice frecuencia y el segundo también, y los que son capaces, como estos dos, dicen también pluralidad de supuestos, como se dijo de los verbos neutros en los protos, donde se puso por ejmplo, menacas la ding discípulos. El segundo frecuentativo se hace doblando la raíz o la primera sílaba, como mejor suene; v. gr.: magaral-aral o magaral-garal. Y nota que lo primero es andar enseñando a otro, el segundo andarse enseñando a sí; maguangisi uangis, maglupa-lupa dicen disminución, magiíbiasa bachiller de es- tómago, maglaram-laram andar echando embusterías, mag- lalaraman lo mismo. A ese modo los demás. Las composiciones de maca también admiten frecuenta- tivos; v. gr.; mamagcasanting y magcacasanting ; magpaca no admite frecuentativos. El frecuentativo adjetivo, v. gr., aprendedor, mentiroso, etc., se hace en todos intercalando/^/ v. gr.: maPAGaral, maPAGlaram, maPAGcaula, etc. CAPÍTULO VII. i DE LA PARTÍCULA MI Y SU FORMACIÓN. Ésta es la más célebre partícula de esta lengua, y a ese paso es también muy difícil; pero su formación es muy fácil, porque para todos los tiempos en activa es mi y en pasiva pi; para el presente en activa y pasiva se arrima al presente; para el futuro y pretérito a la raíz; con adver- tencia, que así el mi, como el pi de pretérito es de acento espacioso; v. gr. : sulat presente de activa Misvsulat, de pa- siva Pisusulat; futuro de activa Misulat, de pasiva Pisulat. Si el futuro a que se arrima comienza con y; v. gr. : ynum, se la conserva; v. gr. : futuro miynum. Su acción verbal siempre anteponiendo pa; v. gr.: pami, y esta m del verbal - 87 — nunca se muda en p; la de la partícula, si se recomppne, se muda en p; y así no dirás: macauicasala, sino macapicasala; ni pamlarinan, sino pamlarinan. Y es regla general en toda m recompuesta que se muda en/?, si no se advierte otra cosa. §i. t MI TRANSITIVO. Para que se vea lo mucho que llena este mi en la lengua pampanga, descubriré primero sus huecos. Son inumera- bles las oraciones que se deben decir por activa, y para todas falta verbo activo, no sólo a las que pertenecen a verbos neutros, v. gr., bajar, subir, entrar, salir, etc., que siendo de acción intransitiva, claro está que no pueden servir de activa; sino también a las que pertenecen a muchísimos verbos activos, porque tienen dos conceptos y sólo tienen activa para el uno; v. gr.; larin, que significa componer lo destruido, y también poner a recado cualquiera cosa; para decir lo. primero sirve el simple; para decir lo segundo, v. gr., tu pondrás este Arte a recado, no sirve el simple y así le falta activa. Batbat tiene también dos conceptos: el primero, v. gr., azotar el segundo dar porrazo impeliendo, y para esto no tiene activa. Bílang y tacal significan dos cosas: medir y contar, y también medir o contar para entregar, y para esto último no sirven los verbos simples; porque si dices; v. gr.: ¿quién contó aquellos pesos para entregarlos? ¿ninon minilang car etang pesos? por el simple, dejas la entrega en la escri- banía. Lo mismo sucede a cuantos significan obrar con instru- mento, que para hablar del instrumento; v. gr. : Juan tiró con mí escopeta, no sirve el simple: y en otros; v. gr .: beber agua con dulce, acompañar con leche, sucede lo mismo, que no hay verbo con qué hablar de él dulce y la lee he. Ea una palabra: para hablar por activa dé cuantas cosas hay que dichas por pasiva, pertenecen a la primera pas va de mo- vimiento, le faltan los verbos activos a esta lengua, salvo los que por sí dicen movimiento. Y esto supuesto digo: que este mi transitivo jurit(reo\el simple, suple y sirve de activa por todos ellos, y que todas tales oraciones se deben decir con él, por ser la activa que les corresponde; v. gr. : ¿tú subiste aquella silla? ¿ican mipanic quetang sia?; pasiva: ¿penic me caya itang sia?; ¿tú pon- drás a recado este Arte?, ¿ican milarin quening Arte?; pa- — 88 — siva: ¿ilarin me ining Arte?; yo hice dar costalada a Pedro. acón mibatbat can Pedro; pasiva: bitbat que y Pedro; Juan está contando los pesos para entregarlos, y Juan iyang mibibilang caring pesos; pasiva: ibibilang non Juan ding pesos; Juan tiró con mi escopeta, y Juan mibaril quetang buril co; pasiva: beril nen Juan itang baril co; ¿quieres be ber agua con este caramelo?, ¿bisa can miynum danum quening caramelo?; pasiva: ¿buri men iynum danum ining caramelo?; yo acompañaré con esta leche, acón miülam que- ning gatas; pasiva: iul,a co ining gatas, etc. Dije arriba salvo los verbos que por sí dicen movimiento, que con los tales no hay necesidad de recurrir siempre ai mi transitivo, porque como éste en sustancia viene a ser la activa de la primera pasiva, y ellos de su cosecha tienen casi lo mismo, no siendo irregulares como lacao, dayao etc. ; lo mismo es hablar por el simple que por el mi; v. gr.: lo mismo es acón minugsay quetang libro, que acón miügsay quetang libro; ican tinabi, que ican mitabi quetang cobayo; icón sinalbag, que icón misalbag quetang palay, etc. Así como también, porque los verbos sim- ples no tienen falta de pasivas, sino de activas,, no ne- cesitan para la pasiva de recurrir a las pasivas de pi; sino echar mano de la pasiva de i que tienen de su cosecha, como lo viste en los ejemplos. También sirve este mi transitivo para decir por activa las oraciones de mi de compañía; v. gr. : ¿quién les hizo reñir?, ¿ninon migaga careta? etc.; entonces le corresponde por pasiva la de mi de compañía; v. gr.: tú les pusiste en paz, ican miaga careta: en pasiva piaga mo la, etc.; y aunque para la activa suele protocomponerse; v. gr. : mamiaga, es para decir multiplicidad, como mamiasaua, el Padre que casa a muchos; y este protocompuesto no se usa en pasiva por evitar confusión, súplese cuando se habla de muchos, con doblar la raíz: v. gr.: acón memiasaüa quecayo; pia- Saüa-sauanan da cayo, etc. A la persona que padece en todas las oraciones de las composiciones dichas, corresponde igualmente por verbo neutro el mi pasivo, porque de todas suponen el mi transi- tivo o activo que imprime en ellas su movimiento o acción; v. gr.: acón mitipa quetang sia. Si quieres decir por el verbo neutro que aquella silla se paró bajada, nunca puedes usar del verbo neutro de ma, diciendo metipa ya itang sia; sino precisamente del verbo neutro de mi (mitipa ya itang siya % aquella silla se paró bajada) que yo llamo como ya dije, mi pasivo, por ser efecto del transitivo o activo, y para distinguirle de otros verbos neutros de mi, de que ya diré. >! - 89 - Así también acón mi asalta quecayo, v. gr., vosotros sois el mi pasivo, miasaua, porque en esta consideración es efecto •aquel mi; es pasivo respecto del mi transitivo, sin que eso obste a la composición del mi de compañía, como en él verás. / De el mismo modo en esta oración acón miynum quetang ca- ramelo, yo bebí con aquel caramelo; el caramelo separó tal, debes decir: miynum ya itang caramelo, etc. Este mi pasivo tiene su modo de pro tocompu esto intran- sitivo para decir pluralidad; v. gr. : donde dijiste miynum ya, porque era solo el caramelo, si fueran muchos dijeras mengainum; la silla mitipa ya, si fueran muchas men&atipa la; el baril mibaril ya, si fueran muchos menSabari/av ing libro, v. gr., miugse ya, los libros mengaugse la; ing paco, mipaco ya, los clavos, menGapaco la* En todo lo dicho hasta aquí no se me ofrece la mayor razón de dudar. § II. de las pasivas de lugar con PI y AN al final. Pongo este importantísimo § inmediato al mi transitivo porque él hace el principal papel en estas pasivas. Dícese comúnmente, que el lugar en donde se hace con pi y an, v. gr. : pilurAN, piiyAN, lugar en donde se escupe u orina. Pre- gunto ahora: luran, iyan ¿no son también el lugar en donde se escupe u orina? No hay duda. Pregunto más: baldugan o balduganan ¿no son el lugar en donde algo se arroja? Pues ¿de qué sirve píbaldugan y pibalduganan? y si el pi y an se lleva siempre el romance de el lugar en donde-, el lugar de donde o por donde, que no hay otro modo de decirlo mu- chas veces, sino con pi y an, se ha de confundir con el lu- gar en donde. Yo quisiera oir a otro la explicación de esto más que darla yo. En fin, cumplo con decir lo que alcanzo. Digo pues, que el pi y an por su naturaleza sirve para decir ge^ neralmente el lugar de toda acción, sea lugar en donde, a donde, por donde, o traiga el romance que quisiere; quiero decir, que es preciso usar de él siempre que se intenta de- terminar o señalar el lugar respecto de el cual se hizo algo active, o se supone y da por hecha la tal acción; por lo cual no se puede usar de él, si no precede o supone el ejercicio de algún verbo activo o pasivo. Explicóme: supongo que Cristo, bien nuestro, fué azo- tado; si pides que te determine o señale lugar de esta ac- ción, puesto el tal lugar en nominativo, es forzoso usar de el pi y an; v. gr. : la casa dé Pilatos es lugar donde azotaran 12 - 90 — a Cristo, ing bale nan Pilato ing pibatbatan da quing Guinu tang Jesu Cristo. Otro: supongo que fué enclavado; si quiero señalar el lugar de esta acción, diré: ing cruz inp pipaCüan da queya. También sabemos que fué vendido; si señalo el como lagar respecto del cual se hizo la venta, diré; v. gr. : los judíos fueron a quienes le vendió Judas, ding judíos Ha pin pibayarananan Judas; si se señalare el lugar propio en donde le vendió es lo mismo; v. gr. : carin bale nan Caifas ing ptbayaranana, etc. * Dirás: en estos ejemplos está claro el uso del pi y an> porque se percibe bien que la acción precedió, y él entra para decir y señalar el lugar de ella; pero en futuro e im- perativo ¿cómo hemos de entender que el pi y an señala el lugar de la acción hecha, si aun está por hacer? pues aunque es cierto que se dice, v. gr., como por futuro pi- salbagan co ining lahuerta, y como por imperativo pisa- culan mo iyanq mola, etc.; esa no quiere decir diferencia de tiempos, sino que en tal futuro e imperativo sfc usa de pi y an para hacer nombres destinados a lo que el pi y an dice con ellos; v.gr.: en el primer ejemplo, esta huerta será mi sembradero de palay; en el segundo esta huerta será tu sembradero de caña, etc.; de que se infiere que el pi y an en cuanto verbo sólo tiene pretérito, en el cual sólo supone ve- rificada la acción. No se puede negar, que en los ejemplos dichos y en otros inumerables que se pueden poner, se usa el pi y an también, para significar que el lugar de que habla es nom- bre destinado, señalado para lo que la voz significa; como también, v. gr., pipamaduasan que ining busto, con la voz del presente significa este cesto tengo destinado para los peces que pescaré con anzuelos; en los cuales nombres, si no dicen frecuencia de actos, no se dobla la raíz, como pila- ran, puyan, pipatayan, etc. Si dicen frecuencia se doblan; v. gr.: piPAPAtayan, ma- tadero; pi&usvlatan, escribidero, donde muchas veces se es- cribe; si sólo dice sobre que se suele escribir b&sta, pisulatan; y así en estos pibabatbatan, pibabatingan, piyayangoan, pi lululanan, pisasablayan, pitutunan, pibebeuan, pipamifíyagan, vipandiluan, piyayapian, pilulutuan, etc., y todos cuantos pudieren decir lugar a propósito para hacer en él lo que el verbo significa. Para nada de esto obsta para que el pi, y an tenga di- ferencia de tiempos, cuando se supone la acción, aunque no se haya ejercitado; y de él como de raíz, nace la dicha com- posición de nombres, en los que se debe notar con gran cui- dado que, cuando no dicen frecuencia de actos, se hacen con - 91 — la voz del futuro; pero con pronunciación muy diversa, por- que es toda la voz breve y corridilla, como quien lleva priesa para llegar al fin; y cuando es futuro, se pronuncia espa- ciosa, y esta diferencia de nombre a tiempos es muy común en esta lengua; v. gr. : canán, comida, porque es nombre se pronuncia breve, pero cañan futuro se pronuncia algo más de espacio. Lo mismo observarás cuando se dobla la raíz, a dife- rencia del presente de indicativo que se pronuncia algo es- pacioso; v. gr. : pisasaclouan danum, nombre, se pronuncia todo breve, pero cuando dice lugar donde actualmente se saca agua, se pronuncia espaciosa. Oye con paciencia y cuidado al indio, y hallarás ser ciertísima esta diferencia. Pasemos ya a ver cómo se puede suponer la «acción en futuro e imperativo. Más breve y más claro que dar reglas será poner ejemplo; v. gr.: siembra este arroz. Respondes; ¿en dónde lo sembraré? aquí se supone la acción de sembrar y pides que te señale el lugar donde lo has de sembrar, que es futuro; preciso es usar del pi y an, diciendo: ¿ingsan pi- salbaganan co? Otro: supuesto que quieres azotar el criado, si te pido que me señales la celda o lugar en que le has de azotar, debo usar áelpi y an; ¿ingsang silid ing pi- batbatan mo queya? Tú también puedes responder por futuro, ing silid mon pibatbatan co, en tu celda le azotaré. Así también en imperativo; v. gr.: no tengo por donde derramar esta agua, ya comienza con pi y an, porque con este romance supone la acción de derramarlo y habla de lugar que supone la tal acción; dirá: ala cong pibatinSan. Ahora el imperativo: derrámalo por esta ventana o por ese abujero, pibatingan me iyang aslat o auang. Otro: véote volver la caña, porque dices que no hallas donde sembrarla, dígote yo: siémbrala en esa mi huerta, pis aculan mo iyang muía co, etc. Presente: ¿ En donde está sacando Pedro agua ? el mismo modo de hablar supone la acción y así diré: ingsan pisa- saclau anan danum Pedro ?; estando sacando del río, ing ilug iyang pisas aclocan a. Y así, ing muía co iyang pisasal- baganan palay, pitatamnanan ubi, piyüyusdananan qandus. Dirás: no está mal dicho ing muía co, v. gr., ing sasal- bagan ak palay, tatamnanan, yuyüsdanan gandus, etc.; luego hablando del lugar lo mismo es el simple que pi y an, F,n tales oraciones es lo mismo materialiter y per accidens; pero el concepto de pi y an siempre es diverso; así como cuando tú, v. gr., le dices a uno envuelve en aquel paño estos pesos, encaminando la intención al pafio que es lugar, cuyo - 92 - concepto es tercera pasiva: tungcusan me ttang paño careting pesos, y el tal, porque materialmente o per accidens es lo mismo, muda la intención de la locución dirigiéndola principalmente a los pesos, respondiéndote itungcos copin deting pesos quetang paño, sin que de ahí se infiera que lo mismo es la primera que la tercera pasiva; como tampoco es lo mismo formalmente pisalbaganan, que salbagan, tung- cusan, que pitungcusan, etc. La diferencia entre las pasivas terceras del simple y las de pi y an, consiste en que la del simple sólo dice lugar a que se termina la acción del verbo, (si se ha de llamar acción la que no se tiene activé): sasalbaganan mon palay ining muía co, v. gr., solo dice que la huerta sea sembrada o co- gida de la acción de sembrar, la cual no se mira como acción que hace, sino como acción que se va a parar al lugar; así como parece que es acción la del aguacero que moja el lugar en que cae. Las de pi y an también dicen lugar, pero no lugar a secas, como aquellas, sino que siempre señala el lugar res- pecto del cual o en qué se ejercitó alguna acción propia- mente tal; que por eso incluye siempre dos pasivas, la del lugar señalado y la de la acción que se hizo o se su- pone, que es la pasiva primera regularmente, por ser raro el verbo que no la admite, cuya activa siempre es mi tran- sitivo; y este concepto hacen las dichas pasivas pisasalba- gan, pitatamnan, piyuyusdanan; como si el pi a un tiempo dijera isalbag, salbagan; itanan, tamnan; yusad, usdanan, lo que y el tal lugar; o como si se supliese la i de la primera pasiva al pi, diciendo ipisasalbaganan, ipitatamnan, ipiyu- pusdanan; y porque en las dichas oraciones concurre, o se junta per accidens tierra que se supone sembrada y la tierra respecto de la cual hubo el mi transitivo o primera pasiva, parece que hacen el mismo sentido unas pasivas que otras, siendo muy diverso. De donde nace que, cuando no se les junta a las pasivas simples más acción que la que ellas dicen por sí, aunque se señale mil veces el lugar donde se hicieron tales acciones, nunca se puede usar con ellos el pi y an; v. gr. : silbaga- nan o timnanan, inüsdanan mo napon ing muía; pídote ahora qué me señales la huerta en que hiciste esas acciones (si se deben llamar así): ¿ingsa cayang muía ing silban^ a- nan, timnanan, inüsdanan mo napon? \ nunca con pi y an aunque señale el lugar de tales acciones hechas cien veces, sino que se les añada la acción del mi transitivo o primera pasiva; v. gr.: ¿ican misalbag napon palay? Et sic de re- liquis. - 93 — Dijeque generalmente es la pasiva de i la cual siempre pertenece el mi transitivo, v. gr., el con qué: ining caramelo iynum quen danum; din mu con danum a piynuman co que- ning caramelo. De instrumento: ing baril co iyan ibaril mo quetang usa; itang usa pibartlan mo quing baril co. En gracia de quién: iliuat mo con alac quetang frasco-, itang frascong piliuatan mon alac caco. De movimiento, además de las dichas: ican mique queni queyang libro; ique me queni iyang libro; queni ing picayan mo queyang libro; ican milub caco quing silid mo etc., ing silid mo piluban mo caco; ili- pat mo co cangatba; cangatba ing pilipatan mo caco, etc. Con los verbos de movimiento intransitivo, cuales son lub f lipat, lual, uquiat, etc., el pi y an lo que es per se, trae cosa en que ejerce la acción, porque nace de mi transitivo como viste en piluban y pilipatan; pero si per accidens les faltare la cosa, refunde la acción en el mismo agente; v. gr,: sal de ahí. Responde: no tengo por donde, ala con pilua- lan; como si dijera: ala con ilual-lualan o pilualan quing catauan co. En los verbos de movimiento intransitivo también supone el pi y an, per se, la acción de la primera pasiva o su activa, porque nace del mi transitivo, como viste en piluban y pili- patan; pero per accidens le puede faltar la tal cosa, y en tal caso tampoco le falta la pasiva de i, refundiéndose la acción en el mismo agente; alias no pudieran estos verbos admitir pi Y an. Para decir el lugar a secas, se usa siempre del simple; v. gr.: ala con pantcan, tip^n o üqüiatan, como se dijo de salbagananan, tamnanan etc. ; es decir, simple- mente el lugar como la escalera o árbol trepado. Con elpi y att supone la primera pasiva del movimiento de su mismo cuerpo y señala lugar por donde o a donde etc.; v. gr.: quiero entrar o salir; está la puerta cerrada, diría: ala con pilualan o piluban o pitacasan. Y este úl- timo dice también el lugar a donde, ut monte a que huyó su cuerpo. Otras veces, aunque lo dicho basta para el pi y an, se percibe mejor, porque añade la mira que tiene el que obra, al objeto que mira; v. gr. ala con pipanican o tipan queca quening mua co o quening tula co, no tengo por donde subir o bajar mi alegría o ira contigo; ala con piuquiatan, v. gr., no tengo por donde subir mi cuerpo; siempre añade también la mira del blanco a que se encamina. Saca por estos los demás. Cuando el pi y an no supone la acción de la primera pasiva o su activa, de ordinario supone la acción de lá se- gunda pasiva o su activa; y en todo lo demás sigue el mismo régimen; v. gr.: trae vaso en que beba agua, cuma can bubug — 94 — a piynuman mi; aquí supone la acción de beber y señala el lugar en donde. Otro: ¿qué árbol has de vendimiar? (supongo que vas a eso); ¿insang pan ing pipüpülan mo?; ing dalan- dán, v. gr., ing pipüpülan co. Otro: ¿en qué casa están azotando aquellos muchachos? ¿insang balay pibabatbatan da caretang anac?; en la escuela les azotaron, quing escuela ing pibatbatan da careta. Dije de ordinario, porque como las terceras pasivas de cosa indeterminada salen de verbos activos, dicen también verdadera acción; y supuesta ella, entra también el pi y an a señalar el lugar; v. gr. : ican iríatbat caretang anac o bat- batan mo detang anac, azota alguno o algunos de aquellos muchachos. ¿En dónde?, ¿ingsang silid ing pibatbatanan co carela? quing pisamban ing pibatbatanan mo; ¿en dónde cogieron tal cual de aquellos ladrones?, ¿nu carin ing piracpananan da caretang mapanacao? Et sic de reliquis. Hasta aquí se han dicho las acciones que regularmente supone elpi y el an, pero nada de eso obsta para que, si las acciones fueran de verbos compuestos, entre también el pi y an & señalar el lugar de ellas; como pipanganan o pipaca- nan, los lugares en donde comió la gente o se dio de comer a bestias, etc., pronunciando siempre en todos espacioso el pi del pretérito, como se advirtió al principio; y si reparas porque no doy la razón de acabar en an, anan o ananan, mira el uso de la tercera pasiva que lo mismo sigue el pi y an. Para complemento de este pi y an, pongo por último otfra cosa que con él se dice; y es, que, cuando los verbos en su modo de significar embeben desperdicios, deshechos o re^jduos de la obra principal, estos se dicen con pi y an, y advierten que eso mismo suele ser la tercera pasiva de lugar: tabas, cortar ropa, pitabasan, retazos y el lugar tam- bién; pialacan, heces; pipalutan, las pajas que quedan de donde se ha segado; pilagarian, serrín y el lugar en donde se sierra; picuturan, si añades cauayan, serán los pedazos que quedan de haber cortado cañas. Atiende al contexto de la conversación para no equivocarte. Í III. MI 'NEUTRO Y MI CON AN. Rara será la raíz que diga movimiento propio o impro- pio, a que no se llegue este mi; y porque con ninguna es activo, se llama neutro; y para decir qué oficio hace con to- - 95 - dos, y qué especialidad tienen con algunos, se pueden re- ducir a tres especies, aunque no es división esencial. A la primera pertenecen los que por su modo de signi- ficar dicen principalmente acaso, como son; v. gr. : sumpung, taquid, tropezar; sagquil, sagcul, topar con algo; subsub, su- ngasong, dar de hocicos; tagco, dar con infortunio, a lo» cua- les siguen sacab, ponerse boca abajo; ialindata, ponerse boca arriba y todos los que significan cualquiera postura del cuerpo, que con mag dijimos eran de intento. A la segunda pertenecen los de movimiento local intran- sitivo, como son lapit, dayo, lacad, urung, sulung, dasug, dasig, das, tipa, panic, loche, etc. A la tercera todos los que admiten mi pasivo por nacer del mi transitivo y de la pasiva de i, como misalbag, miug- say, lo que es sembrado, arrojado etc.; y aquí son de este mi neutro, porque con ellos significa comocon los demás, salvo que los verbos a que se llegan no dicen acción ad hoc intransitiva. El modo de significar con todos ellos consiste en decir que el nominativo se para haciendo o padeciendo lo que sig> nifica el verbo a que se junta; v. gr. : susumpung ya, está tropezando; misusumpung ya, se para tropezando; sinubsub ya, cayó de hocicos; misubsub ya, se paró caído de hocicos; lalapit ya, se va llegando; milalapit ya, se va parando lle- gado; minurung ya, reculó; miurüng ya, se paró reculado; miyüyügsé ya, se va parando arrojado; misalbag na ing palay, ya separó sembrado el palay; mitacal, na, ya se pa- rará medido. Et sic de reliquis. ' * Para usar a su tiempo del simple o del mi, has de ob- servar en todos (menos en los de mi, n, p), que el simple es como esse, y el mi como manere; de modo que así como dice N. P. S. Agustín, que primero es estar en un lugar que permanecer en él, prius est esse alicubi quam manere, así también primero es el simple que sólo dice acción como transeúnte y no bien perfecta, que el mi, que la dice como perfecta; y aunque es tan inseparable del simple como la sombra del cuerpo, empero siempre va el verbo simple por delante para decir la significación del verbo, y él sigue para decir que se va parando verificada, etc. Todos los verbos de esta composición, sin exceptuar alguno, admiten su proto para decir pluralidad con el no- iminativo, y se hace con manga; v. gr.: manGasacab la, ellos (que son muchos) se paran puestos boca abajo; men5a- lapit la, se pararon llegados; menSayugse la, se pararon arrojados, etc. Todos los que significan alguna postura de cuerpo ud- - 96 - miten pa entre el mi y la raíz; y entonces significan que el supuesto hizo la acción que dice el verbo, sin saber lo que se hacía; v. gr. : milocloc co, xne~paré sentado; pero mipaloc- loc ao , me senté sin pensarlo; mitod co, me paré puesto en pie; pero mipatod co, me puse en pie sin saber lo que hacía, ut porque me asusté con algún ruido; y así en todo lo demás. Todos estos y sus semejantes admiten también ca in- tercalado entre el mi y el pa: miCApa, y entonces significan que aquello le sucede muchas veces; v. gr.: micapalucduc qo, micapaticdo co, muchas veces me siento o me pongo en pié sin advertirlo. Et sic de reliquis. También admite este mi con todos los dichos verbos de postura de maca de estar, intercalado entre el- mi y la raíz; v. gr.: miPACAlocloc ya, se para estándose sentado como ita- liano que no pilla fastidio per niente; mip ac Asacab ya, se para estándose boca abajo, se está en tal postura; y así miPACA- talindata y todos sus compañeros. Puedes estender este mi a todos los que admiten maca de estar. Vide ibi. Cuando los dichos sólo admiten elpa, v. gr.: miPAlocloc, les siguen con el mismo modo de significar los de movimiento de la segunda especie; v. gr. : mip Atipa, miPAlapit, etc., a que se juntan lucsu, cay, ngisi, sigue, guiguit, mulagat, cu- lisac, tangís, cullyao, baliquid] tudtud, nigla, taclá, mipaaili o mipacaili, etc.: mipalatut, mipaliyi, estos dos con pal. Mipacañian, mipacayap, mipacarauac, mipacamal, sig- nifican el que paró en tal cosa, o por su fortuna o por su desgracia; mipalaot, se dice de lo que llevó el fondo, ut porque no sabía nadar, o la banca que no tenía buen gobierno, o porque lo llevaron las olas, o mar ancha; y los que iban en ella son también mipalaut; mipacarauac, mipatiueuay el que paró engañando en el trato. Y con esto dejemos así sus activas y vamos a sus pasivas. A los de la primera especie que con mi siempre dicen acaso, como tropezar, caer, dar de hocicos, etc., corresponde tercera pasiva, puesto el lugar en nominativo; y como esta pasiva de que hablamos no es para el verbo simple, sino para su mi depararse, siempre es de ca y an; v. gr.: misum- pung co quetang dutung, me paré tropezando de acaso en aquel madero; su pasiva, quesumpunGan que itang dutung. Otro: me paro tropezando contigo, mitataquid co queca, catata - qüiran da ca; y así quesacban, queragsan, etc. Y advierte, que así como las pasivas áepi y an, dijimos, que la voz del presente servía también para decir nombres de lugar destinado para hacer algo active; así en estos, si usur- pan la voz ¿el presente pronunciándola corridilla, significa — 97 - nombre de lugar en que algo sucede acaso, que es a propó-» alto para eso; v. gr.: casusumpungan, catataquiran, tropeza- dero; catata/aban, bajío; ut Sbyla; casasayaran, varadero, etc. Los de la 'primera especie también que dijimos significar postura de cuerpo acfiniten esta pasiva; v. gr. : qüetalindi- quingan que ing alunan. De los de la segunda especie, sólo parece que la admi- ten los que incluyen distancia, cuales son: lapit, dayo, dasig, dasug, urung, sulung, y tal cual otro, puesta la distancia en nominativo; v. gr.: en dos horas se paró alejado el navio seis leguas, lub ning aduang horas mirayo yang daung anan a leguas; anan a leguas ing querayouana ning daung lub ning aduang horas. Otro: me paro reculando o llegando a ti cuatro varas, apat a varas ing cayuyurunGan o cala- lú a pitan co queca, etc. Las de la tercera especie, que son los de mi neutro pasi- vo, todos lo admiten y en todos es de acaso; v. gr.: miugse co quing patio, me paré arrojado en el patio; quing patio ing qüeyugseyan o quebindun&an o quetapünán o quebá- lugseyán co, etc. Todas las pasivas de acaso se dicen muy bien pegando a al futuro de ca y an, para él y para el pretérito, o a la raíz del simple; v. gr.: acasusumpungan da ca o asusum- püngan da ca, me paro tropezando contigo muchas veces. Otro: me paré tropezando con mi padre, acataquiran o ataquira qué ibpa co. Otro: si te paras tocando conmigo te he de azotar, nun uarin asagquil,an o acasagquilan mo co, batbatan da ca, etc. Ya ves como me ato al romance, para que adviertas, que nosotros decimos muchas veces por la acción del verbo transeúnte lo que para la lengua es pa- rarse. Vide los neutros de ma y sus pasivas. MI con AN. Puedes dar esta composición a los verbos del antece- dente, porque, puesto en nominativo el lugar o como lugar a" que mira la acción o movimiento, todos la admiten (menos tagco t que no mira lugar); v. gr.: si tropecé contigo, tú eres mitaquiran; si te pusiste boca abajo en la silla, ella es mi- sacban; si Pedro se llegó a Juan, Juan es milapitan; si la banca se menea, el lugar es milingguian; si te arrojan a la calle, la calle es miugseyan, etc.; y todos también con su manga de pluralidad para decir los lugares; v. gr.: mengch ugsay, como ya dijimos, son las cosas arrojadas; pero los * lugares en qué son mengaugsayan; mtngatubu los árboles, v. gr. / crecidos o nacidos; mengatubuan, los lugares en qué; 13 - 98 — pero advierte aquí para los de ambas composiciones que, si el supuesto o nominativo fuere singular; v. gr.: mengasabit o mengasumpung ya, dice que, o se trabó de muchas par- tes, o que tropezó en muchos lugares, etc. Los de el mi pasivo, siendo el nominativo singular, sólo se usa con an, en que conviene con todos los demás; v. gr.: menGasalbagan o menGasambülatan ya, el que sea como lugar en que caen muchas cosas, como el Padre a quién llenan de flores el día de Ramos: mengasabitan ya, ut dalaga prendida de muchas joyas; de modo que el primero, mengasumpung, mengasabit, v. gr., es el que tro- pezó en muchos, o se trabó muchas cosas; el segundo me- ngasumpungan, mengasabitan ya, es aquel en quieiv muchos tropezaron o en quien muchas cosas se trabaron, como cuando adornan la banca para hacer salubung. Todo esto omití en la antecedente composición, así porque se entendiese mejor, como porque aquella es una sola rama de esta, que tiene otras muchas; y para no andar por las ramas iremos al tronco, explicando la raíz en que principalmente consiste esta composición, que es aquella partícula que se pospone. AN. Tengo para mí cierto, que esta partícula es el an que constituye la tercera pasiva de el lugar, y por esto, con todos los nombres o verbos a que se llega, dice el lugar o como lugar, si es nombre cogido de lo que significa; si es su verbo neutro, que siempre es mi con an, significa lugar o como lugar que se va parando cogido, o se paró o separará cogido de lo que dice el verbo; porque así como el supuesto o nominativo de persona que padece en la segunda pasiva tiene su verbo neutro de ma, para decir el pararse tal; así, el lugar o como lugar cogido de alguna cosa, tiene este verbo neutro de mi con an para el mismo efecto. Esto supuesto, ya entiendes mejor, que mituquiran, v. gr., es. el lugar o como lugar cogido del tropezón; como si al pasar tropecé en tu pie o por juguete que, es tequiran, o de acaso, que es ac^taquiran o qüetaqüiran que ing bitis mo; siempre tu pie es mi con* an: mitaqüiran o mita- taquiran yan bitis mo; y que si te llegas a mí, yo soy el lugar o como lugar cogido de tu movimiento: milapitan co\ como si te arrojaron en la calle, la calle es el lugar o como lugar cogido de tu arrojamiento, iyan miugsayan. Si él lugar ño fuere apto para el yerbo, entonces serájugar/w accidens. — 99 — Volvamos a la partícula an que, como constitutivo de tercera pasiva de lugar, será rara la que no la admite con su mU para decir qué lugar o como lugar se para tal; v. gr.: liban den diablos y cay; cay milubayan diaolos. A ese modo misaldacan, mi$andulian, mipungpungan, mibungbungan, miyablasan, mibatoan, y así en otros mil en que para no errar puedes llevar por capitán mituran, mitu- liran; v. gr, : a ti te cogió la misa y a mí me cogió el ser- món, ican mituliran quing misa, acón mituran quing aral; y por más que se varíen los romances por la variedad de las raíces, nunca varía el mi con an este sentido. Pero debes notar con cuidado, que, aunque ese es su concepto formal y constitutivo, no obsta para que materia- liter o identice diga muchas veces pasión; v. gr. : para que se verifique mialdauan o mialdauanan, basta que le toca a uno el sol, y esta es la esencia del an; el que concurra ser lastimado de él, ut caballo enjalmado, es de materiali y ex- trínseco a esta composición, y así la debes entender con mibulanan, mianginan, miambonan, cuando se llega a nom- bres de enfermedades; v. gr.: misasalanan, misalunan, ser cogido de tal accidente, que identice o materialiter es pasión; y así con las que se siguen, como saquit, bulutung, bilig, ba- clao, buni, gutli, baya, tigsá % paltas, etc., para la composi- ción son lo mismo que bulbul, alimpuyo, gumi, guti f etc. - Y para el caso lo mismo es mebulbulan, que mibatoan y porque el sejr lo uno natural y lo otro artificioso, es de mate- riali; y porque no se me olvide te advierto aquí, que, aun- que se dice casa de piedra bale a bato, no se dice casa de madera bale a dutung; sino con la tercera pasiva, bale a ditunGan; y si es de tabla, bale a deligan; ventanas de ca- pis, auanga quepisan; estos y todos sus semejantes admi- ten mi con an. Para que veas cuan cierto es que así cotno el verbo neu- tro de má corresponde a la segunda pasiva, así este de mí con an siempre corresponde al lugar cogido de algo, que es tercera y que si dice pasión, es muy per accidens, por no ser lugar propio. Nota la diferencia en los dos, cuando en un mismo verbo se juntan; v. gr.: mesalaing, misalaingan;me~ patuca, mipalucan; mebatbat, mibatbatan; mebaril, mibari- lan. . Mesalaing apela sobre la segunda pasiva selaingan, v. gr., la candela que encendiste en el altar; la misma es misalaing de acaso, y en cuanto lugar en que para el fuego es, misalaingan; por eso suelen decir macabuiad, misalaing o misalaingan ya; y nunca dirán macabulad, mesalaing yá. Nota bien esto para algunos verbos que admiten an en pre- — 100 — térito siendo de segunda pasiva, y también admitan ma y mi. Arriba dijimos que el lugar de mi neutro pasivo y de acaso se hace con mi y an miugsayan; y así cuando sucede quemar a alguno es lugar del mi: misalaingan, misulsulan milablaban; y él es también la tercera pasiva de ca y an de acaso. Mebaril, mebatbat corresponden a la segunda pasiva; mibarilan, mibatbatan corresponden a la tercera de ca, que dice acaso; v. gr. : mipaltcjcan ca quiere decir que, por dar palos a otro, te di a ti; esto es, que el palo fué mi pasivo, mipaluca, y que el lugar a que per accidens miró o en que cayó fuiste tú: ican mipalucan; así filosofarás en mebaril y míbarílan; mebatbat y mibatbatan y todos sus semejantes; porque los tales, si dicen de algún modo pasión, siempre es per accidens, por yerro de cuenta, y siempre con an de tercera pasiva; como si te arrimaste a mí que estaba ar- queando una vara y sin querer se me soltó y te dio, tu eres mibalantican y mibatbatan; porque aquí la vara fué mi pasi- vo y tú el lugar a que miró, etc. Quede pues asentado que nunca se llega a segunda pasiva, y que si dice pasión es per acicdens o a más no poder; porque habiendo de tener la locución verbo neutro, se echa mano de él, porque no puede entrar el de ma. Olvidóseme poner cuarta especie de verbos neutros, y aunque está comprendida en aquellas palabras del principio, apenas habrá raíz que diga movimiento propio o impropio a que no se llegue este mi, etc. No obstante, porque esta cuarta especie de verbos neutros se cita muchas veces en el Vocabulario, como las otras tres, diciendo verbo neutro y el de mi, aunque no añade cosa especial a las dichas, diré algo de ellas en especie. Digo pues, que hay muchos verbos neutros en quienes no se halla más movimiento que el que basta para admitir primera pasiva de cosa y tercera de lugar; y eso basta tam- bién para que pertenezcan al mi y no al ma; v. gr.: lablab, ut candela; dalacdac, ut fuego; dicat, pegarse; sauaua, la- mas, catauan, incorporarse; datan, pasar, y todos sus seme- jantes, con los cuales el mi neutro significa pararse tal la cosa de que se habla, como se ha dicho en los demás. Y también admiten su pasiva tercera de ca y an el lugar o como lugar, pero no es del caso; v. gr. : caldblaban, que- lablában, lo cogido de la llama, ut zacate; caricatan, aquello en que se pega (aunque sea por aficción); capadtan, quepad tan, ut pájaro pegado de la liga; caralanan, ut pleito o trabajo, y todos admiten mi con an, como se ha dicho en los demás. — 101 — Supongo que todos tienen manga de pluralidad o de intensión, según lo pida cada verbo, como; v, gr.: men&a- gütlian ya, menGagutlian la, en muchas partes del cuerpo o muchos los sarnosos, etc., y que los que dicen pasión o como pasión, aunque identice o per acadens, todos hacen el verbal poniendo panga en lugar de mi; v. gr.: pangataqui- ran, pangapauasan, pangagutlian, pangauranan, pangatu- luán, pangayaldauan, pangabulanan, pangayalimoman, pa- ngayambonan, pangayandalian, pangabayaran, pangacayan, etc. , . , Y digo por último, que con el futuro de la tercera pa- siva si la raíz es verbo; y si es nombre, pospuesta la partí- cula an; se hacen nombres adjetivos, que significaii el lugar o como lugar cogido de la tal cosa: v. gr.: pandilouan, ba- iladero; íigauan, pesquería; dulangan, mina, etc., almonan tragadero, etc. De nombres: pindangan, lugar donde se hacen pin- dang; liaban, donde sacan chancaca, etc.; y con los nom- bres de enfermedades; v. gr.: gutlian, sarnoso; pionan, go- toso; gumian, barbón; bunian, cascado, blindan, pepi- toso, etc. § IV. DE EL MI ACTIVO Y DE LOS FRECUENTATIVOS. El mi neutro tiene oficio descansado, porque no es más que pararse; el de éste es más trabajoso porque siempre dice acción, ya en otra cosa, ya en sí, según la raíz lo pide; v. gr.: mibaya, hacer brasa o caldear, ut hierro; micaunay, hacer de lo mismo, como hacer que del cuero salgan las correas; migaua, componer, ut embuste; micudta, inventar o componer la historia o novela; mitulá, componer versos; mialung, jugar, etiamcum membro; mialit, trazar, ut ardid; mibatá, sufrir. Pertenecen a esta composición los siguien- tes: dapal, lagaua, saguli, casi, galing, ganacá, acó, afíyo, asal; v. gr.: obra las costumbres de santo, pías alan mong asal bajial. ítem: ucul, gani, tangca, dangca, adía, saddia, tañara, tagana, talagá, etc. Micubu, miralungdung, milamo, hacer estas o cosas como de prestado, por servir para poco tiempo; picubuan, . piralungdungan, pilamuan, el lugar, o para lo que sirven; v. gr. : picübüan mo ding maiz, etc. También son de com- pañía en cuanto se unen los materiales de que se hacen. Y lo mismo con raíces que piden acción inmanente; v gr.: miligaya, deleitarse; mitula, alegrarse; milasa, gus- — 102 — tar; y así saya, sigla, saquit, ganacá, etc ; con advertencia que ninguno de ellos admite an en pretérito. Puede ser que por lo que tienen de acción sean segundas pasivas: lung- cut tiene an en pretérito y también mimua, micasbo, mitubud. INTENSIÓN. Con los que se siguen dice intensión, y son: mibangis, mibagsi (con an y sin él en pretérito), micaluco, milablab, miralacdac (estos tres, cuando el nominativo no es viviente, pertenecen al mi neutro), misangil, mirangin, miranga con an y sin él; pretérito mitacut siempre con an, como misamá milugud. Vide la partícula ma. Todos los dichos admiten frecuentativos, aunque con diversa pronunciación que el presente, porque éste es co- rridillo, pero el frecuentativo se pronuncia como quien se detiene un poco en la primera sílaba del verbo; v. gr. : mi- ligaya; y algunos sólo se suelen usar con él, como son: sa- ngit, ngalip, buri, yassa, biasa, pibibiasnan, etc. BURLAR. Cuando este mi se junta a raíces o verbos cuya signifi- cación es apta para mofar o burlar o chancear, hacen fre- cuentativos que significan este modo de chanza o burla, que consiste, o en alabar por bueno lo que es malo, o en hacer de propósito siempre lo contrario burlándose; v. gr.: pídote el tintero y me das la salvadera; vuélvotele a pedir y me das la pluma; tú eres el tal frecuentativo, misalasala. Otro: pregúntasme, v. gr., qué significa tinapay, y te digo que calabaza; vuélvesme a preguntar, y te respondo que camote: yo soy misalasala, porque de propósito yerro el blanco, y tú eres pisalasala, porque todos tienen esta pasiva. Misasaria es, v. gr., el criado que por el mismo caso que le mando estar en casa, adrede, de propósito, por hacer lo contrario, se sale; yo soy pisasaria. Hace otro un desatino, y yo por burla, le digo que es una acción admirable: yo soy misono-sono, mitaro-taro; y así misudsud-sudsud, miiatalin- dua, etc. ACCIÓN FRUSTRADA. Esta composición es la misma, pero la significación di- versa y más general. Llégase principalmente a los verbos que dicen acción, prevención, disposición, etc., y su modo de significar, consiste en que, emprendida ya, se frustra porque faltó el fin por qué se emprendió; v. gr.: prevengo la comida — 103 — porque, te espero a comer y no viniste; diré: misadia-sadia con cañan e ca dinatang; pisadiasadia ra can cañan, etc. A este modo de hablar es muy ordinario juntarle se- gunda oración, para decir que, ya que se emprendió la ac- ción, para que no sea en balde del todo, hago esto o lo otro, v. gr.: mitipatipa na co pin man papagcompesal guetang salonan, ngeni't mete na ya, manalo na co mo, ya que se me frustró el bajar a confesar el enfermo, visitaré siquiera los altares. Otro: viénesme a pedir diez pesos prestados; no te los doy, y te digo: toma si quieres uno, porque .no te salga en balde tu intento, misasaria ca casi ngeta, niyo ining pesos. Son de esta composición, miaqveacdy, tacad, gani f tangas, dangca, tangca, adyia, tubúd, talagd, y todos sus semejantes. De aquí sale un modo de hablar muy ordinario, que no- sotros explicamos, diciendo: todo te se va en disposiciones y nunca haces nada; hácese el frecuentativo; v. g.: al que dice que se anda disponiendo y no se confiesa, pigani- gani mo múng pigani-gani ing pamagcompisal mo; en activa, migani-gani cang migani-ganin» magcompesal, etc.; y así, al que siempre responde que hará miagad y nunca llega, miagad-agad cang miagad-agad; piagad- agad mo mong piagad-agad ing pamaquialang mo quing pamagcompesal mo; al pintor que no acaba de sacar el re- trato, por más muestras que hace: miucul-ucul ca mong miucul-ucul, todo se te va en ideas. Et sic de reliquis. Y advierte que aunque oigas esta composición recompuesta con maca de perfección , en nada varía su sentido. FRECUENTATIVOS. Fuera de los frecuentativos que van apuntados, puedes usarlos con todas las composiciones del mi, y significa an- dar haciendo lo que dice la raíz; v. gr.: en todos los de el mi transitivo y pasivo, mibalag-balag , andar dejando caer, y lo que es andando dejar caer ut platos; misui-sui, ut pa- dre a la dalaga para que se case, y también la tal dalaga porque es mi pasivo; mitaquid-taquid, y todos los de el mi neutro; micudta-cudta, su pasiva, picudta-cudta, que son de el mi activo; mitali-tali y miyorod-orod, milabon-labon, de el mi, recíproco; y el con qué, ut navaja, piyorod-orod, piulas- utas, etc. No hallo en que tropezar guardando a cada com- posición su régimen y modo de significar. — 104 — § V. DE EL MI RECÍPROCO Y MI CORRELATIVO. Éste también dice acción, y tan codiciosa, que a cuanto se liega, del modo que puede, se lo apropia Junto pues a verbos de significación apta para ejercerse, ya con otro, ya consigo, la hace que se quede siempre en el agente y sea recíproca, conviniéndole literalmente nuestros recípro- cos me, te se; v. gr. : ulo, curar a otro; miyolo, curarse a sí mismo (rnédice cura teipsum); sampat, hermosear; mi~ sampat, hermosearse; orod, rasurar, miorod, rasurarse, aunque sea por mano ajena. Son de esta composición labon, batbat, omalid, ontay, suclay, alas, imalan, dasay, dalayap, ¿ara, asin, aslam; pero no pienses que con mi son salarse o avinagrarse, sino to- mar sal o vinagre, etc., para su comida. Todos los dichos piden pasiva prjmera con pi; v. gr.: piorod que ini, ésta es la navaja con que me rasuro; pibatbat que ita, aquél es el ramal o disciplinas con que me azoto. Así también piolo mo ini, cúrate con esta medicina; piimalan co iyan; piulas yo ita; piasin mo ining asín. Si comes sin plato te diré: mipingan ca, pipingan me ining pingan co etc.; pibayad, pisali, pilibay no son recíprocas, sino transitivas e. irregulares. También son de la misma composición, aunque no ad^ miten la misma pasiva, pero admiten paca de intensión, larin, sinup, tifíyao, napnap; v. gr.: larin, componer otra cosa; mi- larin, componerse a sí; mipacalarin, componerse bueno bueno, etc.; y cuando admiten paca, les siguen santing, lago, sampat, bayat, banal, lalai, lasing, saua, angsul, asnoc, y mi- pacafíyaman, saborearse o relamerse bueno bueno; bangon, tali; guisihg no admite paca. venirle. Junto a raíces nombres que por la mayor parte signifi- can cosas poseibles o adquiribles, también se les apropia ai supuesto o nominativo, denotando que le vienen y ex conse- quenti, que las tiene; v. gr.: misalapi co ngening datang yang daung, en llegando el navio me vendrá plata; lo mismo misicapat co, me vino plata, etc. Son de esta composición guinto, bacsao, singsing, atipan, tapis, bandi, sandata, dayat f — 105 - cabayo, calma, palad, nuan, salap, dangal, puri, pala, damla, usa, ut a monte; daguis, ut a longlong; asan, ut a laguna; dapo y ut a río; bujiga ut a árbol, etc También pertenecen a esta composición de venirle; aun- que equivalgan materialiter a otros romances, aquellas lo- cuciones que se añadieron al mi correlativo; v. gr. : i, iyanac, es venir hijos y mialipan venir esclavos, como mimanuyang venirle nuera o yerno; ahora pues, Masa yang mtmanüyang significa sabe que le venga yerno; esto es, sabe escogerle; mapagal pala ing mianac o mialipan, trabajo es que vengan hijos o esclavos; porque viniéndole a uno, y ex consequenti teniéndolos, tiene más de que cuidar. Las pasivas de esta composición son tercera de pi y an, aquello de donde vino (aunque no todos pueden admitir aquel algo); v. gr.: ing pamag capitana iyang písala pin a; ing pa- manga/ona iyan pisalapiana, etc. MI CORRELATIVO. Consiste el oficio de éste, en que, junto con algún nombre relativo, le hace significar a su correlativo sin ser necesario expresarlos; sino que al modo que, pósito fundamento reta- tionis, resultát retalio; así también puesto este mi con algún nombre relativo, le hace que diga su correlativo; v. gr.: ibpa es nombre relativo, porque dice relación a hijo, y lo mismo sucede con anac, que dice relación a padre; pues si juntas el mi a cualquiera de ellos, no sólo dice el nombre relativo que expresa, sino también el correlativo que le corresponde; v. gr.: miibpa* no sólo dice padre, sino padre e hijo; mianac, no dice hijo solo, sino hijo y padre; de forma que lo mismo es decir un término que otro, pues cualquiera incluye su correlativo; si bien para dar el romance se ha de comenzar por el que se expresa; v. gr. : miíbpa, padre e hijo; mianac, hijo y padre. Abuelo ¿a quién dice relación? a lieto; pues minono y abuelo y nieto; apo, nieto; miapo, nieto y abuelo. Lo mismo es de suegro a yerno, de cuñado a concuñado. Si los hijos q nietos etc., fueren muchos se dobla el anac, y el apo, v. gr. : mianac-anac, miapo-apo; los hijos y ei padre, los nietos y el abuelo. Hasta ahora sólo has dicho, padre e hijo, hijo y padre, etc., y lo mismo mundo, madre e hijo o hija; pero si quie- res llamar a cualquiera de ellos por su nombre propio, no has de arrimar el mi al nombre propio, sino a su correla- tivo. Supongo que el hijo se llama Martín; dirás: Martin ilang mundo, Martín y su madre; si quiero decir Antonia 14 - 106 — y su suegro, diré: Antonia ilang micatuyanSan; Jesús y su madre, Jesús ilang mundo; y así en tío y sobrino, abuelo y nieto, etc. En otros no hay esa dificultud, porque la denominación es una misma en los dos correlativos: micapatad, dos her- manos; mipisan, primos; miasaua, casados; mullas, cuña- dos. ¿Quieres decir Pedro y su hermano? Pues di: Pedro ilang micapatad; y si son muchos los hermanos, Pedro ilang micacapatad, o di Pedro ilang micacapatad. De el mismo modo en los demás. También entra aquí miguino, amo y criado; a este modo, miprior, mivicario, mihilango y misabuat, micabangca, micuyog, etc. § VT. MI DE COMPAÑÍA. Llegamos ya a la célebre composición de mi de com- pañía. Llámase de compañía, porque significa obras o cosas, en que es forzoso que haya dos, por lo menos; v. gr.: bonó¡ aporrear; mibonó, aporrearse dos; presente mibóbonó, pre- térito mibonó; de manera que dice el reñir, según procede de ambos con relación mutua y simultánea de una acción a otra; o si es por pasiva, las cosas que son nominativo de persona que padece, dicen también relación mutua y simultánea en la pasión, etc.; de modo que las dos acciones o pasiones se habent per modum untas. Antes de pasar adelante, nota que mibobonó es aporrearse dos no más; si son muchos, para especificarlo, se dobla la raíz entera: mibono-bonó. Dirás ahora: ¿cuál es el presente en donde, aunque sean dos, se debe doblar la raíz? Mira, si son dos, se cjpbla para presente la primera sílaba, si mu- chos, se dobla la raíz entera; v. gr.: misaup ayudarse dos, misasaup presente; pero si son muchosse dice misaup-saup; y lo mismo en la pasiva pisasaupan, si dos; pisaup-saupan, si muchos; aunque también los oirás con voz de el presente. El verbal, según que sale de los dos, es con pa, pami- saup; si son más, pamisaup-saup. Para decir la acción, según que procede del uno, pamaqui; y para decir el com- pañero en estas acciones; v. gr. : el conrreñidor, conayudante, viene muy a pelo explicarte hav una partícula ca, que equi- vale generalmente a nuestro Romance con; v. gr.: condiscí- pulo, conovicio, concolega. Esto supuesto, como en esta» ac- ciones siempre hay compañero, que por eso se llama de com- pañía; el uno, y el otro se hace con ca y la raíz; v. gr. : riñen — ■ 107 — Pedro y Juan, migagala di Pedro ilang Juan; pues Pedro es el cagaga de Juan y Juan el cagaga de Pedro, y así en todos. Vide la partícula ca. Esta composición se hace de dos modos. El primero es el ya dicho; esto es, cuando la acción procede de dos o más; pero ha de ser acción de compañía, quiero decir, que la acción de cada uno diga precisamente relación a la del otro, porque si no, serán acciones parciales, como las de los bogadores, que no dice la de el uno relación a la de el otro, y por eso nunca se dice; y. gr.: migaüdgaud la, de com- pañía, sino gagaud la, por el simple; y esto se debe observar también en el segundo modo de que ya diremos, so pena de no poder ser mi de compañía, si falta la tal relación. Esto supuesto, volviendo ai primer modo, a diferencia del segundo, consiste en que la acción de compañía nace de el nominativo; v. gr. : Pedro y Juan riñen, migaga la di Pedro ilang Juan; Francisco y Antonio se ayudan, misasaup la di Francisco Han Antonio; no pleiteéis, e co miyamano; los mapias porfían, miyatua-yatüa la ding mangapia; siempre se entiende, v. gr., si riñen uno con otro, si se ayudan uno a otro; si pleitean uno con otro, etc. Estas acciones dichas siempre tienen motivo por qué o sobre qué o en lo qué, y también lo qué, el cual, puesto en nominativo, se dice siempre por tercera pasiva; v. gr.: ing copia píga ganda di Pedro ilang Juan; ing bale a pisa- upan dang tinali di Francisco ilang Antonio; ing dayat dan piyamanuan da; ing nuninong magcapitan,/^;? piatuan- atuan da ding mangapia; misamac la ding santos quing ca- banalan da; ing cabanalan ding santos pisasamacan da o pisamac-samacan da, etc. Exceptúense por irregulares pilibay-libay, pibayad-ba- yad, ut esclavo o cautivo que siempre es de compañía, y siempre con pasiva primera; pisali-sali es frecuentativo, lo que se compra y no sirve; es de acción frustrada. El segundo modo de esta composición, ordinariamente, es hacerla por pasiva; siempre es pasiva segunda, porque la acción viene de agente extraño, que en activa es mi tran- sitivo; v. gr.: piasauanan mo la; por activa ican miasaüa careta; hazles reñir, esto es, uno con otro, pigagan mo la; ican migaga careta; pilapitan mo detang caban, llega aque- llas cajas unas con otras; ican milapit catetang caban; pon en frente estas sillas una de otra, pitüliran mo deang sia t etc. En esta consideración el mi de compañía que resulta, v. gr., miasaua, migaga, mitulid la ding sia 9 etc., es mi pasivo, porque son donde se reciben las acciones o movi- miento de mi transitivo; son muy a propósito para esta com- - 108 - posición de compañía los siguientes: lupa, anas, para, alas, ascay, uangis, asal, sacad, asbuc, pantay, abáy, etc. Vide la partícula sang. § VIL DE EL MI DE ALTERNAR Y DE COMPETENCIA. A éste llamé antes mi ad invicem; y lo es, porque el ad invicem es género que conviene al mi de compañía y a éste; como al animal, al hombre y al caballo. La diferencia con- siste en que aquél es ad invicem simul y éste es ad invicem successive o allernatim; de modo, que misasaüp la es ad in- vicem concurriendo la acción de los dos al mismo tiempo; mi- Sasaupan la es ad invicem concurriendo la acción de ambos, no al mismo tiempo, sino alternando: hoy por mí, mañana por tí; hazme la barba harete el copete; dar que van dando; alter alterius ónera pórtate, miralitaan cayo. Y esto mismo se dice bien de los buenos casados que toleran sus faltas, porque, v. gr., el marido está de mal humor por la mañana, y aguanta la mujer; ella está de peor por la tarde, y la aguanta el marido, miralitaan la; y no digas miralitan la, que eso quiere decir, él canta coplas y ella oye; ella canta y él escucha. Ya ves que eso es alternar, como miyúyuma- liran la, en lo material alternan en limpiarse uno a otro; en lo formal miumaliran cata, callar por que callemos. El contrario misusumbungan; riñen los mesqueros, descú- brense los quesos; miqüiqüibusan la, alternan como los sacristanes que se van remudando con el orimón, etc. Así también, porque hay esta alternación, Pedro v. gr., vendió un esclavo a Juan, éste se lo volvió a vender a Pe- dro, se dirá: di Pedro ilang Juan mibabayaran lan atipan, porque uno y otro alternan en ser comprador y vendedor, etc. Y así miyoyotosan, mipapatauaran, miyuyutangan, mi- iyuaran, con advertencia, que en todos es espaciosa la pri- mera sílaba del verbo, y lo demás corridillo hasta llegar al fin. Las pasivas de esta composición siempre son terceras, como las de el primer modo de compañía; y para distin- guirlas es preciso ocurrir a la diferencia que distingue una de otra; v. gr.: En esta oración, ¿qué es aquello que se dan de mano en mano?, ¿nanu retang piraduang-adua nSan da? Si esta pasiva es de mi de compañía, es forzoso que las acciones que miran al nominativo de persona que padece^ se tengan per modum unius respecto de ella; y así ^ 109 - quiere decir, que la tal cosa pasa de mano de Juan a la de Pedro y de la de éste a la de Antonio, resultando de todas estas acciones correlativas una acción; si es de el mi de al- ternar quiere decir, que la tal cosa pasa, v. gr., de la mano de Juan a la de Pedro, y de la de Pedro vuelve a la de Juan, y de allí a la de Antonio, y de ésta vuelve a la de Juan o Pedro, como la pelota, etc. En donde ya ves, que la acción de el uno no se tiene per modum unius respecto a la del otro. Esto supuesto, si digo ésta es la espada con que se hirie- ron, diré: iti pin ing espadang pisusugatan da; aquél es el palo con que se cascaron, tayong palucang pipapalucan da; y así los demás de esta composición, tan distinta de la de compañía, porque las acciones no se acompañan, sino que como alternan; es inconexa la una con la otra, o la del uno respecto de la del otro. COMPETENCIA. Por esta misma composición se dice de la competencia con todos los verbos que son apropósito para ella v. gr.: competimos en correr, puto el postrero, mipulaiyan o mi- tagalan cata; veamos quién es más ligero, milicsian cata; misalusuan cata; probemos las bancas cuál es más ligera; mituturanan la, porfían o compiten sobre quién acierta mejor el blanco, etc. Cuando el verbo es indiferente para alternar o competir, v gr.: mibabataan, mibabasibasan, míbabarilan la, mipapa- nan la, que pueden significar alternar en arcabucearse o flecharse, y también competir en quién tira mejor; para saber qué significan, no hay más que mirar si las tales acciones traen objeto estrafio; y si lo traen; v. gr.: míbabarilan la, mipapanan la quetang ayup, será de competencia, y si no de alternar. Y nota, que la competencia de los pretendien- tes ut de oficio o mujer, no se dice por esta composición sino por el mi de compañía y el verbo aslat; v. gr.: misaslat la quetang babay o quetang oficio, etc. Las pasivas son como las de alternar, salvo que estas no dicen competencia y las de competir siempre la dicen. . Así en el mi de alternar como en el de competencia la acción verbal es con pa, observando el an siempre; v, . gr.: ing pamisaüpan da, ing pamibacalan da, etc. Para decir la acción del uno, se hace con pa y maqui; v, gr.: ing pama- quisaupana; ing pamaquibarilana. El compañero se hace con ca, conservando el an también; v. gr.: casaupan, caoari- lan, etc. - no - Cuáles, o si todos admiten el verbo neutro de mi con an, no obstante que allí se dijo mucho cuando se afirmó que la candela que se enciende es mi con an, y de la can- dela encendida en el altar, v. gr., se dijo que en cuanto verbo neutro de ma: masalaing mesalaing, no podía ser mi- salaingan, no obstante que es también misalaingan, como la ropa que de acaso quemó; uno y otro se reserva para explicar cuando digamos, cuándo el verbo neutro de ma es pararse y cuándo no. § VIII. DEL MICA VERBAL. Y NOMINAL. Llamóle verbal porque su primer uso es hacer verbos. Su pronunciación es juntar el ca al mi, como si los dos fueran una sola dicción separada del verbo hiriendo el ca; v. gr.: mica-metong; el presente doblado el ca juntando los dos ca al mi hiriendo el segundo: micaca-metong. Si pasan de dos se pronuncian los dos ca el primero con el mi, el segundo con la raíz; v. gr.: micá-cametong \ El verbal si es de dos, pamicá-metong; si de más pamicá-cametong . Para decir la acción como que sale de uno, maquicá-metong ; su verbal pa- maquicá-metong. De los compañeros se dirá después. Su modo de significar con todos los verbos a que se junta, es puntualmente el mismo que micá-metong ; esto es, que los dos o más que obran en fuerza de el mica, convienen ser uno en la operación, v. gr.: micacá buri la, convienen en un quererse; micacá-sama la, convienen en un aborre- cerse; igualmente se quieren e igualmente se aborrecen. Sus pasivas, o son segundas, o son terceras de objeto. En estos dos ejemplos no caben pasivas, porque son de acción inmanente y no tienen más objeto que los mismos agentes, que vienen a ser también los ad invicem palíenles:, pero si se les añade objeto, podrán admitir tercera; v. gr. : convienen en querer eso mismo y en aborrecerlo también, iyan pica- cí-burian da manga picacá-saman da, etc. Si quieres hacerle de segunda pasiva, dales el régimen de mi de compañía con agente estraño; v. gr.: acón micabxjri o micasama careta, yo les haré que convengan en un que- rer; por pasiva, la segunda de compañía: picacaburian, pioaburian, picaburi cuta, etc. Así también, micacálü- güd la, se amanceban; esta no puede admitir objeto, como el mismo romance lo dice; pero sí segunda pasiva como las pasadas, añadiendo alguna tercera del diablo, que será: ing — 111 - micálugüd careta, picaluguran, picalugud ná la; así también, micasangil, micásangit, picámua. Admite tercera el objeto , y segunda de compañía con agente, que siempre es mi transitivo. Con estos verbos micayari-metong , bitasá, sungdo y sus hermanos admite segunda pasiva de compañía, no sólo con agente extraño, como los dichos, sino también puesta en nominativo la cosa que mira la acción; v. gr.: picacá-me- tonQan, picametongan, picametong, o picacAsung- duan, picasongdoan, piCASUNGDO ra ing lub da; y así Pl- cabitasa rá ing piamanuan, picayari rang pamitango rá. Y nota que aun sin agente estraño (que con él todos los de esta composición admiten segunda pasiva), cuando deci- mos admiten tercera de objeto, si el tal objeto es el motivo de la acción, él viene á ser la tercera pasiva y el agente; v. gr. : si estando enojados o se aborrecen por Juana, ella es el picasaman, picamuan, y ella es también el micamua y el micasama careta; como si en aquella oración" del mi de com- pañía migaga la quetang copia, pigagan de itang copip, di- jéramos: ing copia iyang migaga careta, estuviera bien dicho; y así lo puedes observar en aquella composición y * en ésta, siempre que el objeto a que mira la pasiva tercera es motivo; y también le corresponde segundas de compañía, como a verdadero agente; v. gr. : pigagan o pigagá o api- gaganó ning capia detang migaga; picacásaman, pica- saman, picas ama o apicasamá non Jua7ia detang mi- casama. Cuando esta composición se llega al verbo lugud, como con la raíz no significa amar, sino con caluguran; para decir los que convienen en amarse, no se dice micalugúd, que ése como ya dijimos es amor lascivo, sino micálugura7i con su pasiva tercera el objeto; y aunque algunos verbos, como son: sungsung, balaus, langpus, latas y tal cual otro, no sólo admi- ten las segundas pasivas de compañía, como yari, metong, etc.; sino también la tercera, picalutasan, picasungsungan, etc.; no es en cuanto son los agentes micasungsung, micalu- tas, etc.; sino en cuanto los^nismos son micalutasan, mica- sungsungan, micabalausan, micalangpusan; de suerte que materialmente es lo mismo un modo que otro, aunque son diversos respectos; como toda candela encendida es misa- laing, y se distingue de sí misma, en cuanto es misalaingan. Vide los verbos neutros de ma. Si acaso oyeres micasalusuan, micagalingan, micalicsian la, no los confundas con estos porque son competencia junto con las pasivas de ca y an que dicen exceso como verás en las pasivas de ma. — 112 — MICA NOMINAL. Con todos los que hemos dicho que hace verbos esta partícula, los hace también nombres sin más diligencia que pronunciarles de diverso modo y tomar la voz de el futuro, v. gr.: Micá-buri, largo el ca, es yerbo: los dos que convienen en amarse o quererse; pero micacaburi, todo corridillo, sig- nifica los dos amantes; como mica-lugud, amancebarse; mi- cacalugud, corridillo los dos, manceba y mancebo, a distin- ción de los que no son amancebados, que se pronuncia largo el ca con la voz de el futuro. Así también mica-cameiong, convenir los dos en una cosa; micametong, corridillo es nombre de dos compañeros en la unión. Y así en todos los demás. Cuando los compañeros de esta composición pasan de dos se hacen por la voz de el presente, pero con pronuncia- ción distinta; v. gr. : micaca-lutas, junto ios dos ca al mi, y como quien se detiene un poco en el segundo, es presente de los dos que se convienen en fenecer el negocio; y si pasan de dos, se pronuncia el primero con el mi y el segundo con la raíz; v. gr.: micá-calutas, presente de muchos; y él mismo sirve para decir los compañeros que pasan de dos. Otros compañeros hay que parecen de esta partícula y no lo son, sino de el mi de compañía, en el cual dijimos, que el compañero en reñir dos de migaga, era cagaga, éste es el uno; para decir los dos pega el mi, porque uno y otro es cagaga, y dirá micagaga, los dos compañeros rifientes; mi- calo sale de milo, los dos compañeros en ayudarse, y aunque sean catorce; de miinum y misulo, los que comen o beben juntos, macainum, micasulo los compañeros, etc.; micalalic, micasuman, micasantol, etc., los compadres. § ÚLTIMO. MICA DE NOVEDAD. Lo primero, esta composición junta a raíces de cosas que suceden de tarde en tarde, o fuera de lo que esperaba, significa haber esta novedad, como cosa que regularmente se estrafia; y para decir frecuencia se dobla el ca v. gr.: micadurun haber langosta; micacadurun, se repite en poco tiempo; y así con estas raíces bungo, salot, salón, doloc, si- lab, saquit, danup, salát, laui, bulutung, etc. , con todos los cuales se habla sin supuesto o nominativo. — 113 — Las que se siguen, siempre se predican del segundo su- puesto o nominativo, con el mismo modo dé significar; v. gr. : micarapo yening ilog, este río tiene caimanes y no solía te- nerlos. Si temes pasar por alguna sapa que yo sé que no tiene caimanes te diré: ining sapa ali ya micacarapo, esta sapa no suele tenerlos, o no suele haberlos en ella; micayusa ya ining bundoc; micayasan ya ining ilog; mica- buncí a ining dutung; micapilac ining dauhg, este navio trae mucha plata; es novedad porque se esperaba poca. Son de esta composición guinto, palay, bandi y todas las que signi- fican cosas usuales o adquiribles. Las que se predican de cosa inanimada admiten tercera pasiva el lugar o cosa de donde: ¿nanong picarapoana nining ilug?, ¿de dónde este río hubo caimanes?; ing bundoc o ing bolos iyan picarapoana, de el monte o de la avenida. Los que tienen supuesto por nominativo, también admiten tercera el de donde, ¿nanung ptcaguintoan o picabandian mof ing dulangan o ing dayat iyan picagüintoan o pica- bandian co\ y también primera de motivo o de movimiento; v. gr.: ¿nanu tang picapai^e mo? ing sipag cong galao o ing linibe co iyan pic^pale co* Y si fuere lo mismo el de donde que el motivo, admitirá primera y tercera; v. gr.: dening ba- yabas ding pi<5ayabias co, o picayabiasan co, estas baya- bas que troqué, v. gr , fueron el motivo de que hubiese yo arroz limpio y también el de donde me vino arroz limpio; o puesta la persona de quién o de donde las hubo en nomina- tivo, siempre con tercera; v. gr.: picayabiasan co detang anac carening bagabas, de aquellos muchachos hube yo arroz limpio por estas bayabas, etc. Siguen a esta composición gutli, alimpuyo, tigsá, tamu, cutu, luqmu, lungcut, gula, tula, tacot, sucal lub, dinay, puri, damlá, micácamál, micamura, como sucede de un día para otro en el Parian, con su primera y tercera pasiva. Así también, aunque no del mismo modo, significa con los que siguen, a que es imposible dar un romance: micasalá % caer o contraer falta; micautang, caer en deudas o contraer- ías; micautang, caer o contraer en pagar, no lo que compró, sino lo que se le quebró o perdió; micatiban, caer en yerro; v. gr.: piensas que hoy es miércoles, día de fiesta y por eso viniste en jueves: micatiban ca; si viniste en miércoles, día determinado y por algún accidente se dejó para el viernes, ing miércoles o ing aldao iyan micatiban queca; dale tú el romance que nunca ha de ser transitivo. Si te quieres volver y hay fiesta te diré: no te vayas, uling mica pan aon ngeni t porque ahora se ha venido el tiempo en que puedes diver- tirte; si me respondes ocasión o tiempo habrá, dirás: mica- 15 — 114 - panaon pug. Son de esta composición tagun, libay, pali, aimld, etc. Las pasivas, como ias antecedentes, primera y tercera. Lo segundo, junto este mica a varios verbos de acciones intransitivas, significa pluralidad de actos, que por mayor parte se hacen por aturdimiento; v. gr. : micapulayi, correr de una parte a otra, como quien no sabe a quién acudir; micaculisac, andar gritando por aquí, por allí, ut mujer aturdida, a quien roban la casa; micalangutngut, rechinar los dientes, ut durmiente o a fuerza de tormentos, ut con- denados; micasalobong, el que encuentra a otro muchas veces; micabalatong , errar muchas veces, o porque va de prisa o porque, v. gr., no 'sabe la lección; así también ba- lingus, balaquid, subsub, baligao, bolinas, sagouil, pulpuc, pungcul, sumpung; y aquí se reducen lagusgus, langutac, da- bibil, dabulbul, aquellos golpes continuados del agua co- rriente. ítem: son de esta composición todos aquellos de micapa, como micapaticdao, micapalucloc, quitado el pa t y todos ad- miten primera pasiva, o de motivo: v. gr.: ing picaculisaC na, etc, o de movimiento, aunque con dificultad se percibe; V. gr.: P1CABALINAS O PICASALOBONG C0 yá, jete. Últimamente los adjetivos de ma que con mag son mos- trarse, con magca son de intento e intensión y con manga plurales, vuelta la m en c, y juntando el mi, son de esta com- posición en cuanto también hace plurales; v. gr : de maraina, micaratna; de maputi, micaputi; de malasing, micalasing, etc. La diferencia entre éstos y los de manga, consiste en que manga dice plurales de montón, mica distribuye, v. gr.: mangatapang dice los valientes, como olla de pobres en que entran todos; pero micatapang dice los valientes, suponiendo distributive por cada uno de ellos, como si dijera que cada uno de ellos es un Bernardo. Ahora ve notando los frecuentativos y su modo de sig- nificar en cada miembro de los que componen el cuerpo de esta composición. Los de el primero, como son: micadurun> micabungo, micaalimpuyo, micabulutung , micasalapi, mica palay, micadapo, etc., se hacen doblando la raíz, si es de tres sílabas, la primera; v. gr.: micadurun durun, micadapo- rapo. Su modo de significar es, que una vez que hubo lo que dice la raíz, lo hubo de buena gana, o lo hubo sin tér- mino; v. gr. : MiCADURüNDüRUN ngeni e na piyayangganan; tardó en venir la langosta, pero ahora que vino, vino de una vez; micadarapo yang ilog, e la pabilang; no solía tener caimanes, pero ahora que vinieron son tantos que no tienen número; micasalapi ya itang tauo; como si dijera, aquel — 115 — que no conocía un real, una vez que le vino, fué tanto, que no sabe lo que tiene, etc. A este modo micabubulutung, micabungo-bungo, mica- salot-salot, micasalon- salón. Pero advierte que cuando se predican de algún sujeto en quien dicen fealdad física, usan de este modo de hablar, o para dar con ella en rostro, o para mayor alabanza; v. gr.: riñes con tu hermana que es virulenta, y para vengarte le das en rostro con esa fealdad, ponderando que está hecha un cribo, aunque no tenga muchas, ifíyapin micabubulutung ca, o micabulag-bulag ca, aunque sea sólo tuerta. Y a la contra, si está algo enfer- miza, y. gr., por trabajar para sus hermanos, ponderando la enfermedad para elogiarla, dice: micasalon-salona ca quing pamilingon mo careta; ya en pro ya en contra, según la raíz y el caso lo pide. De el mismo modo cuasi son los de el segundo miembro, aunque algunas raíces varían algo v. gr. : micacasala dice sólo frecuencia; micautang-utang ya y Pedro, al modo de los antecedentes; esto es, nunca había pedido prestado, pero una vez que comenzó, no hay perro ni gato a quien no deba. Ad- mite otro modo; v. gr. : micautang-utang lan apolong pesos o ¿micautang-utang cong apulong pesos? como quien dice: ¿qué deuda es la de diez pesos? Es nada. O ¿qué hombre honrado se hace deudor por diez pesos siendo abonado para pagar mil? Micacautang, es de acción frustrada; v. gr.: pide para comerciar y no comerció, micatiban-tiban o mica- cátiban; esto sólo significa como frecuentativo; micacapa- naun es como micasasalapi; y así micapali-pali, micarimla- rimla, etc. Los de pluralidad como micapulayi, micabalatung, mi- cabaligao, etc., doblando la primera sílaba son puros fre- cuentativos; los plurales cuando la raíz puede tener acción, dejan de ser plurales doblando la raíz y significan como los primeros; v. gr. : de uno que ni olía el vino y ahora es un cuero, micalasing-lasing ya ngeni; y a ese modo ta- pang, datna, sampat, puti, tuling y sus hermanos. Con esta composición se dice bien nuestro romance ya tenemos so- brado; v. gr.: teníamos necesidad de alguna cosa, y no po- díamos haberla, pero ahora nos viene de sobra, ngeni mica- lalo-lalo na; micabigla-bigla na, etc. CAPÍTULO VIII. DE LA PARTÍCULA MAQUI. Cuatro oficios tiene esta partícula: introducirse, procu- rar, entrar y tener. En este último oficio es invariable, en — 116 — los otros tres su conjugación para presente magui, algo espacioso el má; para futuro maguí corridillo; para preté- rito megui. Por pasiva se muda en todos los tiempos la m enp. El verbal con pa, pamagui, que es el futuro, corridilla la acción. Esto supuesto, vamos a su primer oficio, que es el más general. INTRODUCIRSE. No me parece que se dará cosa más entrometida que este maguí: hállase donde quiera que pueda participar algo, aunque sea metafóricamente, y lo que es más, aunque se re- partan cachetes y palos. Llégase lo primero, a los verbos de Mi de compañía; y nótalo bien, porque no basta que la raíz sea de las que admiten este mí para que entre el maguí donde no hay mi; v. gr.: gaga; si quieres decir ríñelo, no debes usar de el maguí: maquigaga ca guejja; ni paqui- gagan mo #0/ sino gagan mo ya. Para que en tales ver- bos entre el mi, ha de suponer reciprocación, como cuando decimos: riñe con él; entonces entra el maquigaga ca gueya; paquigagan mo ya, porque se supone migaga, y él entra por la mitad o parte de la acción. Esto supuesto, siempre que hay el mi de compañía o cte alternar o de competencia o mica verbal, siempre entra este magui para decir la parte de acción que le toca- como uno de tantos; por eso en todas las dichas composiciones, se ad- virtió que la tal composición como salía de uno, se decía con este magui; v. gr.: de compañía: migaga lan Pedro Han Juan; y Pedro mequigaga ya can Juan; y Juan maqui- gaga ya can Pedro; advirtiendo que cuando las tales com- posiciones tienen pasivas, las mismas tienen el magui; y aun cuando no las tienen, como en este ejemplo, las hay para él; v. gr.: paquigaga nen Pedro y Juan o paquigaga nen Juan y Pedro; son terceras. También dijimos que cuando el mi de compañía trae expreso el nominativo de la riña, v. gr., migaga lang Pe- dro ilan juan can Antonia, Pedro y Juan riñen por An- tonia, puesto el motivo en nominativo, pide tercera pasiva: y antonian pigagan di Pedro Han Juan. La misma ad- mite el magui respecto de la acción de cada uno: y Anto- nian paquigaga nanJuan can Pedro; iyan paquigaga nan Pedro can Juan. . Lo mismo sucede con mi de alternar; w. gr. : mitaba- can la di Francisco ilan Pablo; y Francisco maquitabacan - 117 — ya can Pablo; y Pablo maquitabacan ya can Francisco, La acción pamaquitabacan, si es de los dos: pamaquitabacan. Por pasiva: paqüitabacan nen Francisco y Pablo; paqüita- bacan nen Pablo y Francisco. Si el motivo, v. gr., fueron aquellos pesos, puesto en nominativo en cuanto la acción sale de los dos, dirá: detang pesos ding pitabacan di Francisco Han Pablo; en cuanto sale de el uno, paquitaba cañen Francisco y Pablo caretang pesos o detang pesos ding pequitab acan Pablo can Francisco-, y así en todos los demás; y con ellos podrán admitir la primera pasiva de movimiento; v. gr.: e mo co tpaquigaga o paqüitabacan can cay, etc. El mismo régimen sigue este maqui de cualquier modo que se introduzca; v. gr. : tú te metes con los niños a jugar, maquialong ca caring anac; paquialongan mo ding anac, tercera; llévale a jugar con los otros nifios, ipaquialong me caring aliuang anac. Otro: fuiste a lavar con los que es- taban lavando, maquipamipi ca caring mamipi; si lavaste aquella ropa con ellos, paqüipamipian mo careta itang imalan; lo cual observarás en los dichos de compañía, y te advierto que no juzgues, que porque los ejemplos se pusieron de motivo, no es lo mismo en cualquiera otra cosa; v. gr.: cuando los capitanes pinggan se entriegan los platos, mibilang la caring pinggan; pibilangan do ding pinggan; entra el maqui y elpaqui; v. gr.: ding pinggan paqujbilanSan na ning metong quetang metong, etc. Tampoco hay especialidad alguna en maquitolong; v. gr.: mequitolong co queya; pequitolongan co ya; y si ayudé por una ganta de abías, meto pating abtas ing pequito- lonSan co queya: así maquiapus co queya o quing cabanala na; pequiapüsan co o ing cabanalana. Maquiupa y maqui- sugo no dicen respecto a los compañeros, aunque los tengan, sino al que paga la opa o dueño de la obra: mequiupa co o mequisugo co can Pedro; pequisuguan o pequiupan que y Pedro, de Pedro recibí opa, o trabajé para Pedro por opa; y se me dio de opa un carabao, pequiupan co neman itang damulag. Por primera pasiva los llevados para esto: pe qüisugo, o pequiüpa co la can Pedro; pequiüpa quengda mulag, pasiva primera, alquilé mi carabao, etc. . Paso a la mayor dificultad que consiste en saber cuando silgo se intromete, si esto ha de acabar en la pasiva, ¿qué corresponde a aquéllos con quien se intromete? v. gr.: su- pongo que está alguno lavando ropa a lo cual corresponde segunda pasiva: pipián co ining imalan; quiero decir que me lave el paño con aquello, o de camino que lave aquello ¿si debo decir paquipian o paqüipipi me ining paño? Para que lo entiendas, ten por regla general, que jamás -llS- en este modo de hablar hay segunda pasiva, porque lo pri- mero que en tales modos se descubre, es el movimiento y aplicación de lo que se intromete a lo que se intromete; y ésta, si la entiendes y sabes distinguir de la de complemento, nunca te fallará porque siempre es primera pasiva y así debes decir: paqüipipi me ining paño, con tanto rigor, que aun a las más finas segundas pasivas les sucede lo mismo; v. gr.: compras un caballo y un puerco y te digo: compra de camino este sombrero, debo decir: paquisali me ingcupia; ausan me y Pedro y Francisco; llama también a Diego, paqui- yaus me y Diego; cuan mo iti; cuan mo ita; paquicuan mo ini; sin que falle jamás, aunque sea^\, dirás: paquipainum (por primera), dale también de beber, y si tiene este paqui tanta fuerza para que sea primera pasiva la que parecía que había de ser segunda, mucho mejor y sin razón de dudar conservará la primera donde la halla; v. gr. : supongo que mandas llevar algunas cartas y dices patad co o pabal codening sulat, que es primera pasiva; digo yo ahora manda que de camino lleven esta; debo decir por la primera pasiva también paquipatad o pabal me ini; esto es del todo indubitable. Más da en que entender, cuando el paqui entra con lo que se supone en tercera pasiva; v. gr.: si escribes algún pliego y te digo escribe también, dúdase si se debe decir paquisulat o paquisulatan. Para esta dificultad lo que has de tener por cierto es, que siempre que preceda la tercera pasiva de anan, el paqui la conserva, como puedes Ver en los ejemplos siguientes: envía a Pedro, envía a Juan, patdanan me y Pedro, patdanan me y Juan; envía de camino a Francisco, paqüipatdananme y Francisco; daptanan meng mayap y Pedro, daptanan meng mayap y Juan; paqüidaptanan men mayap y Francisco. En esta regla no hallo que haya falla, y esto, aunque sea en los de mi y an ad invicem; v. gr.: mipatdanan, que significa enviarse uno a otro, como si tú le envías chocolate y el te corresponde con cacao u otra cosa, paquipatdanan; y lo mismo miabiayan, paquiabiayan. Eso mismo observarás siempre y cuando el nominativo del paqui se concibe como término puro a donde algo va a parar, aunque la tercera pasiva acaba en an, como, v. gr.: pabalan me y Pedro, etc., paqvipabalan me y Juan; pero si se concibe que no es término puro, sino que ha de ser introducido, y como aplicado por el agente al otro que está haciendo, entonces eigue la regla de movimiento, esto es, se dice por primera pasiva. Esto supuesto, respondo a la dificultad, que se debe decir paquisulat mo ini, y no paquisulatan, porque se — 119 — concibe movimiento y aplicación de el papel que introduce. En orden a la activa de este maguí has de saber, que en algunos verbos es equívoca; pondréte dos ejemplos, que me parece bastan para que me entiendas: maquisilu puede ser activo y neutro, porque si entra a poner lazos con otros que los están poniendo, será activo; si se entró y cayó en lazo puesto, es neutro. Maquibatbat entrar a azotar, y también a llevarlos entre otros que son azotados; lo mismo sucederá en máquiroloc (no hay maquimaruloc), aunque éste más comúnmente dice neutralidad: ser quemado con otro. Cuando este maqui se junta a nombres, conserva el mismo concepto de introducirse a participar de el modo que cabe en la raíz; v. gr. : maquisiuala, introducirse a partici- par de la voz de el otro, esto es, hablar o cantar como él, imitarle o remedarle en la voz; maquiquisiuala, frecuentar esto; maquialipan, introducirse con esclavos, tratar o co- municar con ellos; maquiquialipan, frecuentar esto: maqui- pugut o maquipugot-pugot, con negros; maquitauo-tauo, ma- quianac-anac, el muchacho que se mete a tratar con hom- bres, o el hombre que se introduce con muchachos; de el inferior en edad o cualidad que se mete a tratar con los que son más que él, dicen por metáfora maquigusi-gusi ya e tampayac man, se mete a ser tibor la ruin salserilla, etc. Esta composición admite frecuentativos al modo de los protocompuestos, o doblando la primera sílaba de la partí- cula o la segunda; v. gr. ; MAMAquiapus o maQviQViapus, MAMAquisugo, MAMAquiupa o maQuiQviupa, MAMAquigaga o maQUiQmgaga, etc. El primero dice frecuencia, el se- gundo dice diminución, ya en la acción ya en las cosas, con sus pasivas como los demás. § II. PROCURAR. Junta a raíces que de algún modo dicen orden o ten- dencia a cualquiera cosa, significa procurar conseguirla. Sea el capitán ungquit, que significa procurar o pretender, ut alaja, y para mayor energía admite este maqui; v. gr.: los diablos procuran mucho que vayamos a parar a su com- pañía, maquiüngquit la ding diablos quing miquegue careta. Otro: No procures aborto, e ca maqüipaquicüan. Otro: yo procuraré sacarle o conocerle por la voz, acón maqui- siuala queya s etc. Óyese más ordinariamente por pasiva, puesta en nomi- -120 — nativo la cosa que se procura y es pasiva tercera; v. gr.: procura ganarlas indulgencias, paquiabcjtan mo ing ca- PATAÜARAN; PAQÜIABUTAN CO ING CATULIRAN CO, procuraré conseguir mi derecho; procuraré alcanzar la gloria paqui- rasnGan co ing banua; procura saberlo o averiguarlo, o aclararlo, paquibaluan o paqüisügüiran o paquiustan mo etc. § III. ENTERAR. Este modo de significar consiste en juntar al agente lo que falta a lo que tiene ya hecho, para que con lo que se supone y lo que se junta, quede la obra entera y acabada. Úsase más de ordinario por pasiva, que es tercera, puesta en nominativo la cosa en que se obra. Sea el capitán ma- quiyari, que significa acabar con perfección. Tengo comen- zada cualquier obra; fáltame algo para acabarla; si entonces, v. gr.: me llaman, diré: aguarda acabaré esto que estoy ha- ciendo, ali ca pa paquiyarian co pa ininan. Otro ejemplo: está uno derribando un árbol y quiérele dejar, v. gr., a medio derribar; pues dígole: paquipun&can me pa iyang datung, acaba de derribarle añadiendo lo que falta a lo hecho. Para este modo de decir se hizo esta composición. En este sentido, puedes con seguridad usar de los si- guientes: lasac, titi, asuay, sira, y según algunos, también sulat, sarol, doloc; pero si quieres quitarte de dudas, en no estando cierto si se usa, recurre a uno de estos: paquiarian, paquilutasan, paquiluran, paquilangpusan, paquiganapanan, y con eso no te expondrás a que no te entiendan, si no se usa. § IV. TENER. Este maquí es invariable y tiene siempre el acento en la i: maquí; significa que el supuesto o nominativo tiene lo que dice la raíz a que se junta, y principalmente que lo tiene como dueño, señor o autor; v. gr.: maquíbalay, el que tiene casa como dueño de ella; Dios es Señor y Autor de todas las cosas, ing G. n. t. Dios ing maquídapat quing sdblang nano; Calderón es el autor de esta comedia, y Cal- derón iyang ing maquí rapat queting comedia. A este modo y en los demás; v. gr.: maquíiqui, tener rabo; maquibalu, tener certeza; .maqui catubaran, tener media sordera, ser medio sordo; y así maqui guinto, maqui palay, maqui pilac t maqui casalanan, etc. — 121 - CAPÍTULO IX. DE LA PARTÍCULA MA. §L DE LOS VERBOS NEUTROS DE MA Y SU FORMACIÓN^ Comenzando por ésta, es regia general, que para for- mar el presente en todos los verbos se pone el ma en lugar de la primera i del presente de la primera pasiva; v. gr.: en esta raíz aral el presente de su primera pasiva es iya- yaral; puesto el ma en lugar de la primera i, queda UAya • yaral, que es el presente de ma, y así en todos los demás; v. gr.: MAyuyuma, MAtutula, MApapno, UAgagtal, UAbabal- bal, etc. Para el pretérito, en todos los que comienzan con vocal, se arrima la partícula a la raíz, mudando su a en e; v. gr.: tula, pretérito UEtula; y así mesucuI, MEruluc, etc. Si la raíz comienza en vocal se intercala una y entre la partícula y la raíz; v. gr.: aral, pretérito meYaral; agtal, pretérito meY agtal; orod, pretérito meYorod. Algunos irre- gulares para el pretérito, mudan la primera vocal en i y se la arrima sólo la m de la partícula; v. gr. : apno pretérito Mipno; aslam, pretérito uislam; asías, pretérito M.isias¡ etc. Para formar el futuro en todas las raíces que no co- mienzan en vocal, no hay más que arrimarlas el ma; v. gr.: balbal, futuro MAbalbal; saul, MAsaul; futuro UAsaul; doloc, futuro MAroloc, etc. Si la raíz comienza en vocal y tiene futuro, se intercala una y entre la a de la partícula y la inicial de la raíz; v. gr.: aral, futuro maYaral; de urna, fu- turo maYuma; de orod, futuro maYurud; de albay, futuro maYalbay; de agtal, futuro maYagtal, etc. Dije si tiene futuro, porque ninguna raíz, que es nombre abstracto, co- mience con vocal, como ayap, asías, aslam, o comience en consonante, como lago, santing y todos los demás abstrac- tos, digo que ninguno tiene futuro de ma, porque con ma son adjetivos. Para proceder con más claridad en la explicación del uso para que sirven estos verbos neutros de ma, los sepa- raré de otras composiciones, en las cuales añade esta par- tícula alguna cosa a lo que la raíz simple significa; y solo trataré ahora de éstos en que el ma no añade cosa alguna al simple, sino que sólo dice pararse el sujeto o nominativo en lo que de él se predica, en fuerza de la raíz a que se llega. 16 . — 122 - Aunque los verbos neutros de ma propiamente tales, de que ahora hablamos, tienen distinto origen, porque unos suponen verbo neutro simple, como maduranut que supone durunut; otros suponen verbo activo, como mebatbat, que supone bitbat; otros que el ma hace verbos, como mebina, mebenat, mebenus, mebanal, etc.; empero todos estos verbos neutros de ma, en cuanto tales, convienen en decir pasión o cualidad que se le pega al sujeto; v. gr.: pararse frío, ca- liente, seco, mojado, blanco, negro, feo, hermoso, bueno, malo, herido, corrupto, lastimado, alegre, triste, etc. Esto supuesto, la mayor dificultad consiste en saber cuándo se ha de usar de el simple neutro o de el ma, porque nuestro romance les confunde, siendo propio sólo de el simple; v. gr. : para estos dos verbos pampangos, bisa ca y mebisa ca, decimos sólo quisiste; y para éstos: durunut y mafurunut, sólo decimos podrirse; y así, lulumao, y malu- lumao, acostumbrarse, etc. A esta dificultad ya respondí, explicando el uso de el verbo neutro y el de mi. Digo pues, que cuando se habla de el oficio o ejercicio transeúnte, o de su Me et nunc, entonces se debe usar de el simple. El de ma supone este ejercicio o transición de el simple y explica con más perfección lo significado diciendo que se para tal; v. gr. : para este romance quisiste, si se habla hic et nunc en que diste el sí o quisiste, has de usar de el simple, bisa ca; si se habla de aquel sí, ya dado en virtud de el cual paraste queriendo, usarás de el 772a/ mebisa ca; y por- que en pretérito se verifica uno y otro, guardándole a cada uno su concepto, puedes usar de los dos. Así también, para decir aquella actual y transeúnte progresión de la cosa, v. gr., que se pudre, se usa de el simple durunut^; sino habla de aquella progresión como transeúnte, sino de lo que inseparablemente se sigue de ella, que es pararse o irse pu- driendo o ir aprovechando en la corrupción, dirás madurunut; y a este modo en todos los demás verbos neutros y el de ma. Pero en orden a los futuros, debes observar lo primero, que con ningún abstracto, de que ya hablaremos, hay fu- turo de ma; por lo cual si quieres decir; v. gr. : se blanqueará o parará blanco, o negro, hermoso, valiente, etc., siempre has de usar de el simple: mutya, tuling ya, santing yajumapang yQ,, etc. Lo segundo, que cuando la raíz es adjetivo, no has de usar de el simple, sino de el de ma; v. gr. : sufre para que seas o te pares justo, mibata caH ba can m aba nal, no ba can banal-, písale para que se pudra dapacan mo yaH¡ ba yan marunut, no ba yan dunut; biasa, adjetivo: magaral ca't ba can biasa; sino ba can mabiasa; porque las raíces que son adjetivos no sirven para futuro; pero la raíz, ni es adjetivo — 123 — el simple, ni compuesto con ma, se usa del simple y de el de ma; v. gr. : bá can lumao o bá can malumao, guardando a cada uno su concepto. Cuando las raíces necesitan precisamente dé el ma para ser verbos, como mabenat, mabina, mabenus, etc., es pre- ciso usar de el verbo neutro de ma, porque no hay en que escoger; lo mismo cuasi sucede con los verbos activos, que con el ma siempre son neutros; v. gr.: mabatbat, masucul, masugat, etc.; que tampoco hay en que escoger. Dije así, porque, como con el ma son pasivos, podrá tal vez suceder el dudar si entra la pasiva simple o el de ma; v. gr.: en este romance fué azotado, si se ha de decir bitbat ya o mebat- bat ya. Estas dudas se desatan teniendo presente lo que se ha dicho en orden a usar de el simple o de el ma, como BISA Ca y MEBÍSA CU. Antes de poner los protocompuestos que admiten los verbos de esta composición, pondré las pasivas de ella, no una por una, que fuera nunca acabar, porque son inumera* bles los verbos que abraza, sino de cada especie algur os ejemplos. La primera especie tiene pocos verbos, que son aquellos cuyas raíces no se hacen adjetivos con ma; v. gr.: marunut, masilim, mabengi, malumao, malutas, mamo, y matay, etc.; y suponiendo que aquí no se trata de la pasiva de icá, sino solo de la tercera pasiva de ca y an, que es la propia de los verbos neutros de ma; digo por la regla ge- neral que se mire con cuidado en cada verbo neutro de ma, qué respectos dice o puede decir; porque si ninguno dice, ninguna pasiva admitirá, y si dijere uno, dos, tres respectos o conceptos, en tantos admitirá la pasiva de ca y an. Esto supuesto; marunut sólo dice la pasión de la cosa sin respecto a otra; con que no es capaz de pasiva. Masi- lim y mabengi dicen respecto a los cogidos de §1 verbo neu- tro ma; v. gr.; mebengi o mebengi cami; por lo que puesto en nominativo el paciente, le corresponde tercera pasiva de ca y an, cacabenGian, cabenSian quebenGian cami, según el tiempo de que se habla, y lo mismo en casiliman, etc. Malumao dice respecto a la cosa en que se acostumbra; con que puesta en nominativo, admite la tal pasión. Dirás: quelumauan co, v. gr., ing pamagyunal. Mapno y matmo irregulares, lo son también en decir transacción; v. gr.: cat- moan o capnoan mo detang banga; ing carunutan o calu- tasan, pangarunut o pangalutas no son terceras pasivas. Matay dice lo primero respecto a lugar, como matudtud; v. gr. : ing cruz a qüematayan ning G.n. t. Jesu Cristo; ing dase a catüdturan co t etc.; y dándole objeto, como lugar donde o de guien, también la admiten; v. gr.: me muero de — 124 - risa de tí, mamamate cong maili queca; camamatayan da cang cailian, como si dijera: tá eres de quien me viene muerte de risa, o quien me causa muerte de risa o guien me hace morir de risa; camamatayan da cang cailian. Dice también respecto al interesado de dos modos; v. gr.: el ca- ballo que me prestaste, para ti se murió, no para mí, mete ya queca, no caco; ican quemataya na, ali acó, etc. Y a este modo se reduce aunque no admite activa, quematayan co; como si dijera: mete ya caco, mesira o melaui ya caco; quesiran o quelauian co; aunque también suelen poner ei interesado en nominativo; v. gr.: melaui co, quelauian co. Aquí conciben el supuesto de el ma, el supuesto como lugar de donde, al modo que en el mi el mismo supuesto es como lugar de donde; v. gr.: miluluual o milulual, o milalagay o mibabait caco; quelualan o quelegayan oquebaitan co; como si mirarasug queca, ican cararasuga na, etc. La segunda especie abraza inumerables. Cuenta si puedes los adjetivos de ma, que tantos verbos neutros per tenecen á ella, y mira los varios respectos que dicen ya en donde, ya de donde, ya a guien, etc., unas más, otras menos, y por ahí se buscan las pasivas no sin trabajo; v. gr. : lo pri- mero, estas pasivas terceras calalagoan, calagoan, quelagoan (sale de el verbo neutro de ma: malalago, malago, melago), éste dice respecto, v. gr., a la persona para quien es malago. Pongo por ejemplo: malago caco ing lago ning ana co, e man malago queca, dice la madre: es hermosa para mí, aunque no lo sea para tí; ya vés qué el ma dice respecto al caco y al queca; ponles en nominativo y dales esta tercera pasiva: calalagoan co quing lago na, e ca manOALALA- goan queya; ya ves que aquel malago, no significa como futuro, sino como adjetivo, que basta para que le corres- ponda pasiva, como también adelante verás. Estas mismas pasivas dicen quebangloan, queparasan, quesantingan, quepai- tan, y cuantos dicen estos respectos. Lo segundo, admiten también calagoan, quelagoan. El calagoan por su modo de significar es como presente y fu- turo; sale [de] el verbo neutro de ma, malalago, melago, pa- rarse aprovechando en hermosura, y la pasiva dice el en que está lo aprovechado o la hermosura; v. gr.: ing calagoana tiyo quing mata ná\ como si dijera: ing mata ná iyang quela- goaná y por aquí se dice si se compara con otra; v. gr. : ing quelagoaná quea ing mata ná, la hermosura en que excede son los ojos. Raro o ningún adjetivo de ma habrá que no admita estos * dos conceptos, esto es, el donde o en que está lo que la raíz dice, y tí exceso; v. gr. : ing banua nan quetua ná, sus años — 125 — son el en que está su vejez; apat a banuá ing quetua ná caco, en cuatro años me excede; mebanál yá quihg pamag- yunal ná; ing pamagyunal nan quebanala ná, en el ayu- nar está su virtud; mebanal ya caco quing pamagyunal; ing pamagyunal quebanalana caco, la virtud de el ayu- no es en que me excede; liman taliri ing quecaba ná caco, su largura está en cinco dedos; añadiendo queca dirá que cinco dedos es más largo que tú; y así en todos, los demás en que de ordinario se habla en pretérito, porque de ordi- nario se habla de la cosa in fado esse. Los verbos de esta segunda especie que no dicen cuali- dad, ni forma, sino pasiones, son más fáciles, porque luego se conoce qué respectos dice el ma; v. gr.: matutula, malüi- gaya, masasaya, etc. Claro está que dicen respecto al obje- to en que o a que se termina la pasión, el cual, puesto en nominativo, admite esta tercera pasiva; v. gr.: maliligaya, meligaya o maligaya (aunque este sirve como de futuro, no lo es, basta el romance que dice como adjetivo) co quing tula banua; ing tula banuang caliltgayan, queligayan o caliga yan co; catacutan, mira el objeto como lugar de donde le viene el miedo; carinayan, le mira como catalán, etc. Los de la tercera especie que son los que dicen las pa- siones de los verbos activos; v. gr.: mabalbal, maruloc, tam- bién dicen siempre algún respecto, que esa los compañeros que quedan, o a los dueños como interesados; v. gr.: mebal- bal yá itang banga, o dice respecto al dueño: mebalbal yá quing maqui banGa, y él será la tercera pasiva, quebal- balan yá quetang banga, o dice respecto a los restantes v. gr. : si eran cuatro, se quebró una, quebalbalan lá detang atló; lo mismo es querolocan, el dueño y las cosas que están cerca y no se quemaron. Masucul, dice tres respectos; v. gr.: la deuda, masusu- cul co quetang utang co queca; casusuculan co itang utang co queca, como causa o lugar de donde le viene la prisión; también dice respecto al lugar en que fué preso; ma- sucul co queta quing silid; quesu,culan que itang silid; últimamente» respecto a ios compañeros si los tiene; v. gr.: MESUCUL CO CARETANG YABE CO; DING YABE CO Han QUESU- culan: esto es, cacon mesucul; casugatan, sólo dice respecto a los compañeros restantes, como capilayan a los huesos que quedaron sanos; casaulan dice respecto a los restantes y es también de exceso. Saca por éstos los demás. Todos los verbos neutros de esta composición admiten manga. Los d§ esta última especie, que nacen de verbos^ activos, todos dicen multiplicidad correspondiente al nomi- nativo; v. gr, : MEN5ARüt,uc yá itang balay o detang balay 9 — 126 — aquella casa se quemó por muchas partes, o aquellas casas se abrasaron; lo misino mengabalbal^, y menGabalbal lá; mengasuculá, dice pluralidad de supuestos, como menga- saulá. A este modo los de la primera especie según con- viene a cada verbo. Los de la segunda especie con este manga. Los más dicen plurales como con mica y son: ganacá, aangá, bangis, lasing, dauác, bilog, dagól, aba, tulid, tampá y todos los que dicen cualidades, como tapang; olores, como bangló o bulóc, o sabores, como yumo, salpác, etc., con todos los que dicen pasiones, como dináy, tamád, sama, lugud, ligaya, uili, tacut, etc., dice intensión a modo de protocompuesto que admite su tercera pasiva el objeto. Su modo de significar es al modo de los verbales en bilis, como cosa amable, aborrecible, abo- minable, etc.; v. gr.: de las mentiras de los graciosos dicen: larama pangailian, y para más exagerar se dobla elnga; v. gr.: pangangaluguran yáng tauong mababá lub, el hu- milde es amable; pangangalungcutan que yang sólita mo; panGanGauilian co ing talé banua, la gloria es deleitable para mí; panGanGasaman co ing casalanan, es aborrecible de mí, etc. Mangatulid, es plural: los derechos. ítem, mangatulid sale de el mi pasivo: los puestos derechos, como los cañones que miran al Parian; mangatulirán y mengatulirán, los lu- gares a que miran, como las casas de él, como se dijo de mengaugsay y mengaugsayán. ítem, mitulid y mitulirán, como mitud y miturán. ítem, mangatulirán, mengatulirán, con supuesto singular y plural, es el como lugar, aquél o aquéllos a quienes mira derecho por muchos títulos alguna cosa, como dijimos de el singular mitulid y mitulirán; v de aquí nace mangatulirán, mengatulirán co queta, que de- cimos, tengo acción, tengo derecho, merezco aquello. Su pasiva tercera, panGatulirán, pengatulirán co itá. FACTIBILIDAD. Con los que se siguen no significa pararse como con los antecedentes, sino que significa ser la cosa de que habla factible-, y de aquí nace que en las oraciones negativas equi- vale & potencial; v. gr.: mararapat, merapat, marapat ing dapat, cualquiera cosa de que se habla, es actu factible, lo será o lo fué. Con negación, aunque no es potencial, equivale; v. gr. : e marapat ita, no es fácil de hacer aquello; y de aquí, no se puede hacer. Son de esta composición acut, daclut, dampot, ango, dala, daquit, bitbit, yaus, salac, guyud, sulút, sagmit, dará, accuá, tanggál, dacáp y sus hermanos. — 127 — Todos admiten manga para decir pluralidad de supuestos o nominativos. También admiten todos ca y an, y generalmente dicen con éi la vez de la acción, y los que dicen otros respectos siguen en las pasivas a los antecedentes; v. gr. : caraptán sólo dice la vez de hacer, y si fueren dos dirá adua caraptán; dampot y daclot dicen también la vez y lo que comprende la vez; como caralan y cayacutan, la vez y lo que una vez se carga o lleva; cayangoan o cayangoanan, la vez, lo sacado y los restantes; como cayausan, la vez, los llamados y los restantes; con advertencia, que para decir los restantes tienen pretérito. Gagoyoran, la vez, lo arrastrado y la gente que de or- dinario entra en el arrastre, que si es de un guijo, son tres- cientas cagüyoran lang guijo; y los guijos que arrastran QÜEGÜYORAN la; COmO QUEYACCÜANAN Id, QUEGUYORAN có. Transitive es aquello en que salí perdido: meguyod la CaCO DETANG ATLONG PESOS; QUEGUYORAN COn ATLONG pesos. Si en una hoja metiste más letras que yo en dos, meguyud con cabulung o meguyod ya caco ing cabulung; quéguyoran con cabulong, etc. § II. MA DE ABUNDANCIA. Lo primero junta esta partícula ma a las raíces que dicen respecto a lugar y tienen su verbo neutro de mi para decir pararse, denota que lo significado es adjetivo que dice muy o mucho; v. gr.: mayanam lá ding judíos o mayugse lá, están muy entendidos o arrojados por ese muntlo: ma- yagtang ing cayupaya ning aring castila, el poderío de el rey abraza mucha distancia, etc. Son de esta composición tilao, langtad, acial, laganap, talactac, taloctoc, talongtong, suluc, salicut, salingit, cutcut, simpan, salindo, liput, tung- cus, etc.; admiten manga; como protocompuesto pertenece al mi pasivo. Sus terceras pasivas guardan el mismo concepto; v. gr.: ing cayanaman ding judíos; como si dijera: ing cayanaman dang mar aguí. También son a propósito para que compa- rados digan exceso, aunque para más claridad se Tes pega bien lalo; v. gr. : lalo ing cataluctuca ning isip ning banal, quing quetaluctuca ning isip ning magcacalacál, etc. Con sólo añadir an, esta composición dice el tal adjetivo de abundancia con respecto también a los lugares; v. gr.: mayanam lá ding judíos sólo dice qué ellos están muy es- parcidos, sin tomar en boca los lugares; pero mayánaman - 128 — lá ding judíos dice que están muy esparcidos con relación a los lugares, v. gr.: por Italia, Francia y Turquía. Así se distinguen malacbang y malacbangan, magauang y maga- uangan r etc. Aquí se reducen maleganapan, el que tiene el entendi- miento en todo; distingüese de malaganapan, en que para verificarse éste basta una vez; con el pretérito dice que lo tiene de hábito, costumbre o mafia, como maselan, masibucan, malecaran, magu maguelauan. Los que se siguen dicenque tienen el vicio, y son: maomisan, malibacan, masabian, etc. Junta a nombres sustantivos, significa con toda pro- piedad, que el nominativo tiene abundancia de lo que la raíz significa; v. gr. : mabandi yá y Pedro, Pedro tiene abun- dancia de hacienda; mapilac yá y Juan, Juan tiene abun- dancia de plata; mapanas ing mayumo, el dulce tiene abundancia de hormigas; mabunGa o masampaga ya ing dutung, el árbol tiene abundancia de fruta o flores, maba- yabas ing balayan; maricut ing sabana; mataüo yá ing bale co, mi casa tiene abundancia de huéspedes o visitas; MARAMULAG O MABABI O MAYUSA, Ut monte; MAYUNGüT ing muía; maraguis ing long long; mayan&in ing bulan a agosto; mayuran ing bulan a septiembre; mayalon, ut mar, etc., protocom puesto de manga, pero es sólo para decir ad- jetivos que significan tener la tal abundancia de continuo. Todos los de esta composición admiten ca y an; v. gr.: caguintouan, y no más. Úsase de el en tres conceptos: el primero para decir el tiempo de la abundancia, poniendo en genitivo el supuesto o nominativo; v. gr. : casalapian da ngeni ding castila, ahora es el tiempo en que abundan dé plata los castillas; iñang cabandian mo e mo co agaganacá, cuando estabas abundante de hacienda no te acordabas de mí; ahora es cuando abundan las lluvias, cayüra ná ngeni níng panaon; iñang cataüoan mo, cuando abundabas de huéspedes. Y así en los demás. Lo segundo se usa para decir el lugar de la abundancia como nombre, v. gr.: caguintouan, mineral de oro; capilacan, mina de plata; casaguingan, platanal,- capanasan, hormi- guero; cayungotan, cocal; caricutan, zacatal, y así en los demás que pueden tener lugar como los dichos. Lo tercero se usa para decir el lugar de la abundancia como verbo, puesto en nominativo lo que es lugar o como lugar de ella; v. gr. : ing jardín iyan casampagan, él es lugar que abunda de flores; ing l,onglong iyan caraguisan, es el lugar que abunda de ratones; capanasan ing pungso; carapoan ing ilog; caramolagan ing caqueuan; cayusan o cababian ing casu- calan, etc. - 120 - El presente y pretérito de esta composición tiene iip inodo de significar muy diverso, y consiste ei} significar, que por estarse muy ocupado o divertido o entregado a lo que significa la raíz, falto a lo que había de hacer; v. gr,: ¿por qué los codiciosos se encomiendan poco a Dios? pbrque se es- tán divertidos mucho con la hacienda, uling mabafani& la p maguiguinto la o MAPiPiLAC lá. Si estrañas, v. gr. f> que Pedro no coma a medio día, te diré yo: ¿Cómo ha de comer si toda la mañana se ha estado mamando puto? mapüpüto O MBPÜTO yá\ MADURUMAN O MEDUMAN Jjá\ MADARALAN- dan o meralandan yá, se está llenando o se ha llenado de cajeles, y así en todos los demás, v. gr.: é9te no cuida de «u casa porque se está divirtiendo en comedias, uling macoco- MEDIA O MECOMEDIA ¡já etc. De modo que por la abundancia o demasía de el ejerci- cio de la raíz, dice que se impide el orden o destino regular, y de aquí nace, que de las sementeras que ya no pueden la- brarse, porque los carabaos las han hecho lodazales, dicen: imdamulag yá ing dayat, etc. § III. DE EL MA DE ADJETIVOS Y SUS ABSTRACTOS Y FRECUENTATIVOS. Juntándose esta partícula a cualquier término o nom» bre abstracto, llamado así por que le concebimos separado de el sujeto, como si estuviera en el aire. v. gr.: puti, blan- cura; tapang f valentía; lago, hermesura; dauác, maldad y otros inumerables, los hace con toáa propiedad nombres que nosotros llamamos adjetivos; v. gr. : maputi, blanco; mata- pang, valiente; malago, hermosa; marauác, malo, etc. Ya dije antes que estos de má admiten manga para plurales unos T para significar como verbales en bilis otros, y otros para intensión. Y por cuanto tengo para mí por de el todo cierto, que los abstractos llamados de ca y an salen de este ma, en que se tocan también los abstractos simples, hallo ser el lugar más oportuno, para explicar en que consisten y la diferen- cia que hay de unos a otros; por eso dije antes que bastaba ser adjetivo para que le correspondiese la pasiva de cay an* Y por cuanto en los simples no hay más que decir, pues corresponden cabalmente a los abstractos nuestros, paso a decir lo que hay en los de ca y an. Digo lo, primero, qtíe su composición es de ma> vuelta la m en c y poniendo an, que es la pasiva de ca y an, y haz 17 — t30 — cuenta que es el futuro, no en cuanto verbo, sino en cuanto nombre. Esto supuesto: maputi, v. gr., es adjetivo, que significa el que es blanco; y si es blanco, o lo es en todo el cuerpo, o en parte de él; pues caputian (fuera de otros con- ceptos) en cuanto voz de tercera pasiva, dice, o todo el cuerpo, o la parte de él cogida de la blancura, como lugar de .ella; así como malagó dice la hermosura, v. gr., en los labios, malagó yá labi, o malagó ing labi ná: con que ing labi ná iyan calaguaná, sus labios es el lugar cogido de su hermosura; con que su hermosura consiste en sus labios, Y de aquí nace que estos abstractos dicen también los cons- titutivos, porque dicen en qué consiste, como si yo pre- gunto; ¿en qué está o en qué consiste la virtud de Pedro? ¿ingsanu ta ing cabanalanan Pedro? si respondes: está o consiste en su humildad, dirás: ing cababánán lub iyan ca- banala ná: y de aquí se sigue también, que estos abstrac- tos digan el vigor de el constitutivo en su punto; esto es, en todo su auge, de modo que no haya falta, ni por carta de más ni por carta de menos, v. gr. : calagoaná ning babayi, el tiempo, el vigor, o fuerza de su hermosura; en la flor Se su edad, casampatana ning panaun, v. gr.: si quería aca- bar la misa al punto de amanecer y desperté al tiempo me- dia de eso iyan casampatana nüigpanaon. Está una vara totalmente derecha y el otro la quiere enderezar más; déjala que no puede estar más derecha, catulirána ná, etc. De aquí inferirás lo mucho en que se distingue este abs- tracto de el simple, pues aun cuando suena como aquél, porque le concebimos como separado; v. gr.: cabanalan, virtud; nunca, empero, se puede concebir tan desnudo como aquél, porque envuelve esencialmente el concepto de la ter- cena pasiva de ca y an\ y esto aunque siempre le concibas como abstracto; v. gr.: camelan, queraclan, cacaldan, que- caldan, etc. Vide el Vocabulario al principio y más se dirá en el capítulo de la partícula ca. FRECUENTATIVOS. Todos los dichos adjetivos de ma admiten su modo de frecuentativos, unos que exageran, y otros que disminuyen o exageran; y los primeros se haoen doblando el adjetivo, ligando el segundo al primero con a, si acaba en consonante, v. gr. : masampat a masampat, o con ng, si acaba en vocal, como malagóiXG malagó. Su modo de significar es en grado superlativo; esto es, hermosísimo, hermosísima, y así en todos. Si para ligar en unos con otros intercalares nan, v. gr. : masampat nang masampat; malagó nang malagó, - 131 - dirán frecuencia, que en la práctica es molienda; v.. gr.: MQ,- sampat nang masampat,e\ que a todo dice masampat; como el adulador, el ignorante o hablador; malagó nang malagó; v. gr.: se trata de María, y uno dice malagó yá; se trata de Juana, y el mismo u otro dice también malagó yá; el que oy.e tanto malagó, se enfada y dice: vamos a otra conversa- ción, que no ha de ser todo malagó nang malagó, sin salir de malagó. Este modo es como gigote nang gigote; y en esta tierra sisi nang sisi, y como los charlatanes sabi nang sabi, etc. El segundo modo se hace doblando sólo la raíz; v. gr. : masampat-sampat, malagó-lagó. Éste tiene dos modos dé significar: el primero exagera, porque se hace afeando al- guna acción, y así pide dos oraciones; v. gr.: dejas salir el preso, y por eso, te digo: mabil,og-bilog cang tauo.palualaii mo yá; esto es, no eres medio hombre, sino muy entero para exagerar la falta. Otro: mudaste algo de donde estaba y se quebró: yo por culparte diré: mayap-ayap yá queti, muy bien estaba aquí. Fuiste a calentar más el agua, yo enfa dado te digo: mapali-pali yá, bien caliente estaba, no era menester más, etc. El segundo disminuye; v. gr.: masam- pat-sampat,?/¿, este hermosito; malagó-lagó yá, algo her- mosa; v. gr.: preguntas si María es hermosa, y te respon- den: MALAGÓ-L.AGÓ yá; alia malagó; mapali-pali, calentito, no ha llegado a ser mapali, etc. Este modo de significar se extiende también a cualquiera nombre sustantivo, aunque sea adverbio de ma; y así es ge- neralísimo y con todos significa, que le falta algo para llegar al término a que llegan los de su estado, especie o condición o nombre; v. gr.: matauo-tauo ¡ja, éste se dice por vitu- perio; como quien dice, que no llega a ser hombre. También se usa para decir parece gente; v. gr. : si de lejos dudamos^i es hombre o bestia, ai que le parece hombre dirá: matauo- tauo yá; MARAUNG-DAUNG, no llega a ser daung; maba- guio-baguio ining angin, uali-ualin baguio, no llega a baguio, es su hermano menor, no ha llegado a ser caca; mu- raramolag, vituperio, le falta poco para ser carabao; y no se dice de el carabao chico, porque aunque tal, es completo en especie; pero se puede decir: mababaintauo yá; marü- rumalaga yá, o mataiagaindo, si es hembra; y así de cuel- quier cosa semejante. - Í32 - § ÚLTIMO. DE EL MA DE REPUTAR Y DE LA PASIVA DE ICA. Aunque regularmente se usa del futuro para presente, toma no obstante su conjugación; v. gr.: en el adjetivo ma- rauác, añádese an al fin, marauacÁN, ese es el futuro; mama- rauacÁn, presente; MEmarauacÁx pretérito; el verbal PAma- rauacAH. Su régimen siempre pasivo, en genitivo la per- sona que hace, y en nominativo lo que padece; su modo de signíücar es decir que el -agente tiene la cosa por tal cual dice el adjetivo, o futuro de ma, que es más claro, así porque no hay futuro de ma que no comprenda, como porque para esta. composición no hay para que detenerse en si es adjetivo de ma, o si es futuro. Esto supuesto, todas las composi- ciones de ma admiten esta pasiva, conservando en cada una su modo de significar. Comenzando por los adjetivos de ma; v. gr.: masam patán co ita o mamasampatan, memasampatan, estoy repu- tando, reputaré o reputo o reputé o tuve aquello por her- moso; mapaitan por amargo, matapangan por valiente, ma- yaslagan por resplandeciente, masalaingan por encendido, mabulucan por podrido, y así en todos los demás. Los de abundancia la conservan, v. gr.: mamayanaman co ding judíos, los tengo, los reputo por muy esparcidos; MALAGANapán co yá, le Lengo por hombre que está en todo; y así mayaclatanan; masimpanan, etc. Lo mismo maban- dian coya, le tengo por abundante de riquezas; mayuranan có ining panaon, tengo este tiempo por abundante de lluvias; así maguintoan, mamatauoan; memarapoán que ining ilog, etcétera. Los que nacen de verbos activos varían el modo de sig- nificar, V, gr.: MAMARÜNUTAN, MEMARUNUTAN O MARU- Nütan co itá (en cuanto dunut es también activo), quiere decir no lo tengo por machucado, como los antecedentes, sino que me parece que se puede machucar o moler; como si por- ' fiáramos en si una hoja de tabaco, v. gr., por estar algo hú- meda se podía moler o hacer polvos; si eres de opinión que no, dirás: e que mamaronotan; yo de la contraria, mama- runutan que pin. En este mismo sentido has de entender todos los que salen de verbos activos, v. gr.: marulocan co ining dicut; mamasiran que ining bangca; masaülan que y Juan; mamasugatan que y Pedro; mabülagan, mapi- layan, mabucutan da cá; mamabaldugan qué ining bato; — 133 — mayangoan, maraptah, mayausan,ma$asagmüani> maralan, mamaguyoran, etc. ^ Que esta ma signifique reputar o tener por tal, se infiere claro de que todo lo dicho se dice también por el verbo irre- gular amanan, que es muy ordinario, y sin disputa significa el juicio o dictamen u opinión que uno tiene de la cosa; v. gr. : mapaitan co yá, téngolo por. amargo; lo mismo que amaban cong mapait yá; y así en todos los demás guardando a cada uno su concepto. El mismo sentido hace el pa de decir; v. gr.: pamatu- liran co yá digo que es derecho, porque cada uno habla según lo que siente o según su opinión, cuando no miente; y y por aquí se dice bien aprobar; v. gr.: pamayapan co üa\ digo que aquello es bueno y consiguientemente lo apruebo por tal. Ei mismo sentido se hace con la partícula mina: minamaraüac o minamarauacan an&alupa-lupa ne yá; quiere decir que se le parece algo, que le da un aire en la cara; casayá-sayá, panGasayá-Sayí mo co, te me pareces algo en la viveza; me das algún aire en ella; calas- alas nd can Pedro o pangay alas- alas na ca, eres poquito iccual de Pedro; un poquito te pareces en lo largo de las piernas a la cigüeña, cacaba caba na cd o pan5aba nGabá o pangacaba-cabá na cd Mtis ning tagac, porque el cabd es de los abstractos irregulares. Adviértote por último, que para decir comparación en las raíces que dicen acciones, al modo que las dichas dicen cualidades; así como en aquéllas se usa también de panga, para éstas se usa de el verbal activo, que como es su ma- rido se le parece en los oficios; v. gr. : Pednranda como Pablo, y Pedro pamanlacad neng Pablo; Andrés anda a lo afinchado, como portugués, y Andrés pamanGimbe^aa por- tugues; Francisca se pone las joyas de Juana, Antonio se arrepiente como Francisco; y Francisca pamalias o pa- mag-iyas nen Juana, y Antonio pamanisi nenFsancisco; y así pamanaguio nen cay y cay; tu hablar es como el mío, paman&amano ra ca; pamanagcas da can amano; para exa- gerar: pamibalic na nen pamtbalic lub: pamanSamano ra na cang pamangamano o pamanagcas da ría cang pa- managcas amano, etc. 18 — 138 — § II. CA DE PRONTITUD Y VERBALES EN BILIS. Lo primero junto el ca a cualquier raíz, dice el tiempo en que el genitivo acaba de hacer o padecer lo que dice la raíz; con advertencia, que cuando la raíz es transitiva, es también neutra, por admitir verbo neutro de ma o mi; se puedfe decir con ,ella acción y pasión. Cuando se dice ac- ción trae la oración acusativo que padece. ítem, si la ora- ción no es transitiva, se dice lo mismo con panga que con ca; si es transitiva, dice lo mismo que el ca el verbal que corresponde; obsérvalo todo en los ejemplos que son mu- chos y largos para repetirlos. Caratang na pá mo, o pan&aratang na pá mo, o pa- mañyatang na pá mo (lo mismo es en éste un verbal que 'otro), ahora acaba de llegar; casalaing da pá mo ding candela o panga, ahora acaban de ser encendidas las cande- las; casalaing da pá mo o pamañyalaing caring candela, ahora acaban de encender las candelas; cayari napa ni- tang balay, pangayari na pá nitang balay, ahora acaba de acabarse aquella casa; cayari ra pa quetang balay o pa- mañyari ra pá quetang balay, ahora acaban de hacer aquella casa etc. Doblando la raíz, si es de dos sílabas, y la primera si es de tres, restringe más el tiempo de la acción con todos ellos; v. gr.: cabuclat-buclat na pá o panGabuclat- buclat napa ning másala, ahora, ahora acaba de amanecer; casagmit-Sagmit o pamañyagmitñyagmit napa quetang espada o pluma, ahora, ahora acaba de tomar aquella es- pada o pluma; y si se pone alforjas al genitivo, que con to- dos ellos las carga, exagera cuanto puede lo instantáneo de la acción; v. gr.: calino-lino HApáng calino-lino o panSalino-lino na pang pan&alino-lino ning panaon; ahora, ahorita, en este punto o momento acaba de aclarar el tiempo; cayaus yaüs na pang cayaus-yaus o pa- mañyaus-yaus na pang pamañyaus-yaus na can Pedro, ahora, ahorita acaba de llamar a Pedro, etc. La dicha composición con todos sus arrabales es pun- tualísimamente la que sirve para señalar el tiempo en que ha de hacer lo que dice la segunda oración que se la suele pegar, y en tal caso admite pretérito; v. gr. : caratang na o panSaratang na, batbatan mo yá, luego que llegue azótale; — 139 — ' este luego que no es tan luego, que entre la llegada y los azotes no dé lugar para sacar la caja, tomar un polvo y coger las disciplinas. Segundo: caratang-datang na o pangadatang-datang na, batbatan mo yá, luego, luego que llegue azótale; este apura más, porque sólo da lu- gar, v. gr., para tomarlas disciplinas. Tercero: caratang- datang NANG CARATANG-DATANjG O PANGARATANG'DÁ- tang nang panGadatang-datang, batbatan mo yá; este apura demasiado, porque la llegada y la sacudida no ad- mite dilación alguna. Toma otro modo que aun apura más que ninguno de los dichos y se hace con el verbal que corresponde; v. gr*: ca- ratang na, pamamatbatan mo gueá; a estoes, su acción de llegar y tu acción de sacudir han de ser a un mismo tiempo; al mismo tiempo que llegue sin dejarle bien llegar, etc. Bien es verdad, que cuando es uno mismo el genitivo de la primera oración y el de la segunda, como no puede hacer dos acciones a un tiempo sólo, no cabe tanta precisión, aunque dice tanta cuanta el ca con alforjas; v. gr.: caratang na, caragsa na, pangaragsa na. Lo mismo es en todos y en pretérito; v. gr.: CAY amano na o quey amano ná, bitbat mo yá, luego que habló le sacu- diste. Segundo: CAYAYAMANO O QUEYAYAMANO 7lá, etc., luego, luego que habló, etc.; cayayamano nang Cay aya - MANO O QUEYAYAMANO NANG QUEYAYAMANO, bitbat MO yá; luego, luego inmediatamente que habló, etc. Con el segundo modo de la composición dicha, se hacen otros tres modos de hablar, todos diferentes: el primero, a distinción de el pasado, pide indispensablemente, que la se- gunda oración sea tan conexa con la primera, que puesta ésta, infaliblemente se siga aquella como efecto suyo. Su modo de significar es decir la prontitud y facilidad del 1 agente en efectuar cuanto emprende; v. gr.: casulat-sulat na, sinulat na yá; esta locución, si no se entiende, parece verdad de Pedro Grullo, porque lo que suena es: luego que escribió, escribió; pero tiene más alma y puede decir dos cosas: oque el agente era de tanta habilidad que a la primera vez que se puso a escribir, supo escribir, o que si sabía escribir *y se puso a escribir alguna obra o sermón, la escribió sin tropezar de la cruz a la fech^,. En este sentido se dice, v. gr., de un muchacho inge- nioso: capapagaral na, mebiasa yá, en aprendiendo, luego sabe; esto es, en poniéndose a estudiar cualquier cosa, se sale con entenderla; carapat-dapat na macayaria, en po- niéndose a hacer cualquier cosa la perfecciona; capaPa- ninto ná macaguü ya, en buscándolo lo halla; quebarii> — 140 - baril, na tira na yd, en poniéndola el punto, seguía la caza; y también admiten verbales de el segundo modo dicho, etc. El segundo, a distinción de éste, no se infiere la se- gunda oración de la primera; sino de la primera, la segunda, porque siempre supone la oración implícita o expresa que dispone y facilita la cosa; deque se sigue que el agente esté pronto y expedito para .hacer la acción cuando le diere la gana; v. gr. : de oración implícita. Si oyeres decir casa- que-saque ta ná, nos podemos embarcar cuando quisié- remos; supone que todo lo necesario está ya dispuesto, por lo que no hay embarazo; catudtud tudtüd co ná; calaco- l,ac? co ná; me echaré cuando gustare: supone que ya está hecha la cama; me partiré cuando me diere la gana; supone que están ya aparejadas todas las cosas necesarias para el viaje. Expresa; v. gr.: ilantang mong catudturan, bá con ca- tudtud-tudtud; isadia mong sandata, bá con casagmit- Sagmit; prevén los materiales, para que, en viniendo los maestros, hagan la obra, sin tener en que detenerse, ba ran carapat-dapat ding maestro queang balay, v. gr., etc. El tercero rarísima vez trae expresa la segunda oración, y significa que la acción es inconsiderada y hecha sin mira chiento; v. gr.: calub a lub mo queti o caratakg-dataxg mo queti quing silid co, te entras en mi celda sin miramiento; si quieres expresar la segunda oración que le corresponde podrás decirle: ala can marinay. Otro: quesulat-sulat mo quetang sulatan co, escribiste sin miramiento aquel mi papel; sino le quieres tratar tan mal, podrás por segunda oración: e ca quinutang, sin pedir licencia; quedurup-durup ná canuco, se llegó a mí sin miramiento o sin vergüenza, etc. A este modo se entiende, cayagcas-agcas ná mo, habla sin mirar lo que dice; capapanaral ná mo, se pone a pre- dicar sin consideración. Cuando ellos en sus fiestas quieren relaciones, de repente, e han mano de e\ que tiene menos vergüenza y dicen de él capuri-puri o quepuripuri na mo, ya lo entiendes. También sale de aquí aquel nuestro modo cortesano, que ellos usan también; v. gr. : cuando al que tratamos con llaneza y carino le decimos: aquí tiene usted »u casa, puede usted entrar en ella con tanta satisfacción, como si fuera en la suya; esto es, sin pedir licencia, caratang- datang mo, capanic-panic^a o culub a lüb mo, etc. RESUMEN DE ESTOS CUATRO MODOS. Esta partícula ca en todos estos modos de prontitud, el primero dice prontitud de las acciones entre la segunda y 4a primera con respecto al tiempo; v gr. : casulatsulat - 1*1 - ná batbatan mo yá. El segundo dice prontitud de la pri- mera oración con la segunda con respecto al agente; v. gr. : casulat-sulat ná quetang sermón sinulat yá. El tercero dice prontitud y factibilidad de la acción con respecto a la primera oración que apronta; v. gr.: tiyong pañiulat; casü" lat-sulat mo. El cuarto dice prontitud nimia de la ac- ción sin respecto alguno; v. gr.: casulat-sulat mo mó quetang sulatan- co, mabibigla cá\ por eso el pampango ex- plica este cuarto modo diciendo, que el agente es mabibigla, etcétera. ♦ * VERBALES EN BILIS. « La última composición de este párrafo consiste en ha- cer nombres que son nuestros verbales en bilis; dóblase la raíz o compuesto si es de dos sílabas; si es de tres, la pri- mera. No se llega a raíz alguna de las de la composición antecedente, ni aquélla se llega a las de ésta; que solo ad- mite las que significan pasiones ó acciones que tienen su origen o efecto en el alma principalmente; y aunque esta lengua tiene más verbales que la nuestra, con atender a los que corresponden a los nuestros, quedan entendidos los suyos. Esto supuesto: capapalsinta, amable; calunus-lunus % en- ternecible; esto es lo que está en nominativo; cagulat-gulat horrible (tanto para los niños es, que suelen enfermar); ca- quilaquilabut, o capapangilabut, erizable, sabían ing carin quing infiernos; casusumami, abominable, y así con éstos: tacut, magsalbat, yasa, saya, malsimi, J/oyót, magbitquil, agías, asag, sindac, yamá t magmulalá, sambitán o mafíyambi- Hn, casdan, cauan, etc. Los que se siguen, no sólo son de éstos en cuanto verbales en bilis, sino que admiten superla- tivo, y los dichos no. Son: lungcót, lugud, ibug,sanglit t dinay, tula, ligaya, uili, tangís o manangis, galimguim, etc. El régimen de unos y otros, en cuanto verbales en bilis % para hacer oraciones con ellos, es; v. gr.: enternecible cosa es considerar el miserable estado de el pecador, calunus- lunus isipan o pigaganacan (hacen veces de suspiro pasivo) ing pangabili nang pacalulu ning palpicasala; entristecible cosa es ver como' se alegra y ríe, calungcut-lungcut al- bayan ing pangatula na t pangaaili ná; alegrable es y afi- cionable meditar la hermosura de el alma que está en gra- cia, catutula-tulá manga cauili-uiling pigaganacan ing sampat ning caladuang macasaut quing gracia, etc. Los que admiten superlativo siguen el régimen de los pasivos, v. gr., tú eres llorable, kan catanGis-tanQis; el — 142 - superlativo, kan catan&is-tan&isan, tú eres licuabilí- simo. Así en las oraciones; v. gr. : en aquella, calungcut- lungcut albayan, etc., es tristebiiísimo ver; /ba, calugud- luguran a Jesús coi, cauili-uilian son como casanting- santingan, que ya verás. § III. CA DE abstractos. Lo primero, junto esteca a varias raíces mudas irregu- gulai»es, las da significación de abstractos, v. gr. : de qfipa, cabpa, braza; de alarn, calam, liberalidad; de albag, calbag, hinchadura; de alpit, calpit, sonadura; de anglap, canglap, receladura; y así de capia, riqueza; casbo, cólera; capad, asentadura, ut de temple; catlac, sordera; catni, sonoridad; caniani o calang-alang, respetadura, etc. Los que de estos admiten an, v. gr., canglapan, calaman, canianian, calang- alangJan dicen tercera de ca de objeto; los que admiten de ca y ande abstractos cayapan, casiasan, cascopan, catlacan, etc., se distinguen como los simples y compuestos de que hablamos en el ma de adjetivos; y por ahora toma este ejemplo: ding tauong alan pus u alan ibatan dá quing cas- copan; esto es, los hombres sin corazón no son de provecho en la apretura; donde si dijera quing cascop, era cosa muy fría y aun fuera de tiempo, porque este es apretura in genere, y la apretura de que habla la oración es apretura hic et nunc; por lo cual aunque le compete el romance abstracto, no se puede desnudar de la tercera pasiva de que nace. Cada abstracto se debe usar cuando lo pide su concepto, sin atarse al romance, porque este sólo explica un abstracto pampango, y en éstos de que hablamos hay tres y .no hay más que un romance: viste ya dos, toma tercera laya, (y luego verás más): tepangqn, sipagan, sintingan, legoan, te- maran, degolan, licsian, sicanan, bilusan, neuangan; pocas más habrá de estos. Ahora santing, sintingan, casantingan, etc., son tres y para todos tres no hay más que un romance, que es hermosura. Cada uno pide diverso uso, porque cada uno tiene diverso concepto, y sólo el primero entendemos, porque corresponde a nuestro romance, que es, v. gr., san- ting. El segundo es sintingan; éste se distingue de el pri- mero, porque dice la hermosura incorporada y no como separada; distingüese de el tercero, que es casantingan, porque no envuelve en su concepto el lugar, como casan- tingan. Los de ca y an parecen abstractos de botica, que de dos — 143 — simples hacen un tercero. Par& que entiendas, mira loque te sucede con el buyo; mascas con cal y en la saliva sale un tercer compuesto, que ni es buyo ni es cal, y es cierto que hay cal y buyo, que son dos simples de que nace; a ese modo de masanting, v. gr., en que hay dos simples, ma y sdnting, salen casantingan en que no se ve el ma ni el santing¡ y es cierto que en él hay uno y otro, porque son los dos simples de que resulta; y así, casantingan esencialmente dice lugar o como lugar efecto o cogido de la hermosura. Todos los dichos abstractos de ca y an que nacen de ma, se hacen superlativos doblando la raíz, como lo puedes ver en este ejemplo: casanting-santinGan yá ing Guinu tang Jesucristo caring sablang tauo, e yata cavilan ta yá caya aquit itang Jesús a cayumo-yumoan, casampat-sampatan, CAYAP-CAYAPAN, CAMAL-CAMALAN, CALUGUD-LUGURAN, CASANTO SANTOSAN, CABAÑAL BANALAN, CALIGALIGAYAN, CÁTULA-TULAN, CASALAN- SALAN, CAPUPUN-PUN AN 7lÍ7ig Sa- blang nano, manga cauili-uilianá, etc. Aquí has de notar que estos superlativos no sólo son adjetivos, sino también abstractos en grado superlativo; v. gr. : ing casantosantosan, no sólo dice el que es muy santo, sino que también significa la santidad en grado superlativo; v. gr.: ing casantosantosan o cabanal-banalan nuan a Virgen María, la santidad grandísima de Nuestra Señora; y así con todos los demás. Aunque pocos, hay algunos abstractos superlativos, que, como los dichos, son para subir; estos son para bajar; su composición conserva el ma; v. gr.: camamainsacan, peque- ñísimo; camamaulian, inferiorísimo; camamababan, bají- simo; camamalatian, los chiquitísimos, y todos sus hermanos; v. gr.: ing camamainsaca ning dapat ná, o ing dapat nang camamainsacan; camamainguitan de ding sablang tauo, el más impertinente de todos los hombres; dapat a cami- mistulan se puede arrimar a estos. Otros abstractos de ca y an hay, muy diversos de los dichos, no sólo porque aquellos dicen pasiones, y estos ac- ciones, sino> también por su composición; porque aquellos son de nombres y estos de verbos y frecuentativos; son en dos maneras: los primeros,, sólo tienen voz de futuro, ante- pónese ca al verbo y se pospone an; v. gr.: de magbitguü, Chpagbitquilkw, de magmalun, CApagmalunAK; de maguí- naquit, CApaguinaquitxx; de mibabata, CApibaíatAK; y así CApalsintAK, CApagdalit&x, CApagdamutAX, CApagimbutAK, CApagcasaquitAX, CApalmorAK, CApalsimiAK, CApakisiAis, CApialongA®, CApiacAX, c Apir ayan ais, CApilitAit, etc. Su modo de significar es decir nombres como verbales — 144 — de acción, y porque nos falta romance con que ponerles nombre distinto de el verbal, me explicaré por rodeos; v. gr. : casaultin sale de ma y significa vencimiento pasivo, sin ser con panga; capañyaulan, vencimiento activo, distinto de el pamafíyaul, que no es vencimiento, sino acción de vencer; éste es su modo de significar con todos; y esto es en lo que consisten, y lo que dicen estos abstractos activos, aunque tal vez sus acciones sean como pasiones; v. gr.ipamibabata, acción de sufrir; capibabatan, sufrimiento, etc. El segundo modo de estos abstractos se compone con el frecuentativo adjetivo; sólo tienen como pretérito, ante- pónese que, múdase la m en c y pospónese an; v. gr. : de mapangangas, QUEcapangangasAK; de mapamialong, queca - pamialongAH; de mapagimbut, QVEcapagimbutAW, de mapag- palalo y qu ECapagpalalo an; y así en todos los frecuentativos que nacen de verbos, que pueden decir vicio o exceso, como muchos de los de la composición antecedente. Su modo de significar es decir tal vicio o propiedad de el sujeto que está en genitivo; v. gr.: ing quecapamialita ná o ing quepami- yalita Ni, porque aunque todos admiten queca, algunos suelen capar el ca, si no muda de sentido; por lo cual en lugar de qv ec Apanacauan, si se dijera QUEpanacauan, sig- nificara como quelauian, quematayan, etc. También se usan sin artículo, v. gr. : no sólo se dice ing quépafíyaria ná can Pedro, sino también quecapafíyaria ná; esto es, vicio suyo de hacer mal; como hablando de las pro- piedades de las naciones que también pertenecen a esta com- posición, se usan con artículo y sin él; v. gr.: si al mestizo español le ven con humo de soberbia, dicen: cucul ing que- castilana o quecastilaná ita; como decimos, gallegada, queca- gallegoan; al vizcaino que porfía mucho, quecavizcainoan, vizcainada; y así quecapangpanganan, pampangada, altivez de pampango; quecatagalogan, tagalada, esto es, acobarda- miento o cortedad de tagalo o quetagalogan; pero no, que- pangpanganan, porque dijera lo hablado en pampango, como tegalogan lo hablado en tagalo. Aquí se reducen, en cuanto significan propiedades va- roniles o mujeriles, quelalaquinan, quebabáinan; quedirilan dice vicio de la lengua; también se reducen aquí quecapian, propiedades de noble; quebabán, propiedades de' timaua; guepugotan, de negro, etc. Y advierte que aunque ordina- riamente con los dichos pretéritos dan en rostro por alguna propiedad defectuosa, con ellos se dicen también las propie- dades de tal nación o casta, aunque no sean malas. — 145 — § IV. CA INDIVIDUAL CON AN Y SIN ÉL. Confundo la individuación con la unidad, así por su conexión, como para ir más formal en esta lengua; y así comenzaré por las universales o grados superiores, para ir descendiendo hasta los individuos y unidades. Supongo el término bagay pampango, que es género generalísimo, que trasciende a todo ente; pinduan, aunque no es tan general, también es género generalísimo, porque se predica de todas las naturalezas de las cosas generalmente; y cada una de por sí es capinduan, que ya individúa, porque si se predica de la naturaleza humana, le distingue, y a diferencia de otra naturaleza, luego individúa la nación que cada una es ca- pinduan, respecto de el primero capinduan; luego individúa las castas, como negros, Mancos, etc., y así por todas las naturalezas o series de cosas, predicándose siempre de gé- neros y especies aunque accidentales, como negros y blancos, y el medio de el silogismo distinto de otro, y nunca se pre- dica de individuo. A éstos siguen los géneros inmediatos de cada natura- leza; vg.; dicut, saguin, palay, etc. los cuales, con este ca y an se hacen especies; v. gr. : capalayan, casaguingan, carico- tan: ¿nano caricotan iyan? ¿qué especie de hierba es esa? Responderá; v. gr.: es hierba de Santa María; y de el arroz, eslacatan, v. gr., etc. De el hombre no se puede preguntar que especie es, porque no hay más de una especie; pero de el bruto sí; v. gr. : ayop, bestia in genere, y este se predica de géneros distintos, que. todos los dividen en dos géneros, estoes, volátiles y reptibles, que llaman gagapang; y cualquiera de estos géne- ros es cayayupan\ y cualquiera de sus especies, v. gr., cara- baos, cuervos es cayayupan; y cada individuo es también ca- yayupan; así discurrirás de todos géneros, especies e indi- viduos. Pondréte otro ejemplo; v. gr.: bulung, hoja in ge- nere, aunque sea de espada; cabulungan, especie; v. gr.: ¿nano yá cabulungan iyan?, ¿qué especie de hojas es esa? Responderá; v. gr.: bulung yán saguin; cabulungan es tam- bién el individuo; v. gr.: ¿pilan cabulunGan iyáng daraíá mo? cábulun&an yá mo, un individuo, esto es, una. Ahora entenderás la diferencia que hay entre cabulung y cabulungan, pues viste que éste es una hoja o individuo de tal especie determinada; para decir de la naturaleza hu- mana, se dice sin an¡ porque semel que sea su individuo de 19 — 146 — especie determinada, porque no hay más que una especie de hombres; y aunque dicen: ¿nano caté cataüo-tauoan o pangatauo-tauo? es como decir: ¿qué especie ínfima o qué ser de hombre es el tuyo? poco te falta para bestia; dícese pues, como cualquiera otro individuo, con ca y la raiz: ca- tauo, una persona o individuo, y aunque dicen catauong- tauo, es lo mismo que catauo, porque para los individuos usa esta lengua repetir la raíz por mayor expresión; así como capalayan, cabayabasan, canasian dicen un grano, y no obstante eso, es muy ordinario entre ellos decir capalayan a palay, cdbaydbasan a bayabas, canasian a nasi. Para exagerar, o decir que no es más que una especie o individuo, lo dicen de dos modos: el primero, doblando la primera sílaba, y el segundo la raíz; v. gr.: una especie de palay o un grano, capapalayan o capalay -palay án; una sola especie, solísima, o sólo un grano, solísimo, cananasian o cananasi-nasian, cariricutan o cariricut-dicutan, cayayasa- nan o cayayasan-asanan, carurutungan o carurutung-dutu- ngan; cabubulungan o cabubulung-bulungan; y así para to- das las demás especies e individuos; camemetongan o carne- tong-metongan es para los numerales. Los que se siguen, dicen unidad y no admiten an, v. gr. : pun, pie de árbol o de cualquier planta, con ca es uno: capun; si éste le añades an, te caparán; pero si reduplicas la raíz, bien puedes añadirle an: capunpunan o capupun- punan; y esta composición no dice unidad, sino superlativo, esto es, lo que está más profundo, lo primerísimo de elpun. De los que se siguen ninguno admite más composición que el ca, v. gr. : calagay, una espiga; cabulus, una pieza de ropa; calublub, un lo que coge el pilapil; cabuliga, una braza en cuadro; cabanata, una consonancia o pie de copla; casigaro, un cigarro; y asi con patac, balitang, buli, ba- lebay, cauran, calaldao, camasa. Estos tres individúan el tiempo, etc. Con las raíces que dicen acciones o cosas que suelen mirarse, también individúa o hace unidad; v, gr.: calduc, de alduc, unatrangullada; caramput, de damput, un puñado; caraclot; de sanduc, cuchara, casanduc una cucharada, etc.; y de cosas: catungi, de tungi, catungi una sarta; y así ca- tangcas, un atado; de capít, cacapít, uno que es la quinta parte de el catangcas; cabugong, un manojo que tiene. diez ca- tangcas; cabalisungsung, pregúntale a una buyera, etc. Con ca y an, en las raíces que por la mayor parte sig- nifican cosas artificiales, se dice los materiales que bastan para la tal cosa, y también unidad; v. gr.: baro, camisa; ca- baroan, una, y también la tela que basta para un baro; y así - 147 — catapisan, casayan, casalaualan, casalbagan; cabalayanan no dice una casa, sino los materiales que bastan para ser una; cayasinan, la sal que basta para un guiso; cayaslaman, la vinagre, y también casangcapan a aslatn o bauang o lasond, lo que basta de cualquier especie de estas; y todas juntas son casangcapan de guisar para una vez; porque este casang- capan es un totili mundi; la pluma también es casangcapan, y todo lo que cabe debajo de la significación de su raíz, es ca- sangcapan, que por haber sido preciso tocarle aquí no le de- jamos para la composición siguiente, a donde pertenecía. Con ca y an se dice también todo lo que cabe en la sig- nificación de la raíz; v. gr.: cay acotan, una carreta y lo que se cargó; v. gr. : cincuenta piedras; cayapagan, una ponedura de mesa; cayapagan, todos los platos y manjares de una mesa; cayapagan, los que fueron de una mesa; v. gr.: balang ca- yapagan limalang pulu catauo, o cayapagan la pá ding tauong e mengan, v. gr. ; faltan los de segunda mesa, dapot ala nán cayapagan quetang canán meluma na, por no decir ala ná % Galoclocan, una sentada, ut confesores; caloclocan, los que confesaron de una sentada; carolocán api, una quemada de cal y los cavanes que salieron; catipan a imalan, un ves- tido de punta en blanco para salir; cacalapan, una cortada de madera y las que de ellas se sacaron; cayaatdanan, una llevada, y lo que se llevó, v. gr., de regalo y los de cada casa en que entró la bandeja, cayatda nano man; casubuan, la vez de hacer subu, y el bocado, casamolan; a ese modo, casalucan, la vez y la cucharada; causucan, una puntada; caralitan la vez y la canción; catigtigan, la vez y el son, etc. Aquí se reducen cayarian, territorio del reino y la gente de él; y así cayocoman, como cayarian, y también la vez de juzgar o sentenciar; capriolan, caguinoan, capangpangan, territorio de su provincia, la gente de ella, de cada uno de ellos y su lengua, etc. Ninguno de los de esta composición de ca que se indi- vidúa o se hace unidad admite ligatura con los numerales, sino que se une sin ella, v. gr. : adua casaguíngan, atlo ca- tauo, apat cayapagan, lima calagay, anam caraclot, pitu ca- baroan, adua Id cabalayanan, apat cayasinan, etc. Sólo resta el ca y an con las raíces de vivientes fuera de lo dicho; v. gr.: catauoan, no sólo es humanidad o especie humana, sino también propiedades de tal especie; v. gr.: ing maili o mabalatung quetauoan, el reir o errar es propio de hombres o es su propiedad. Para que se en- tienda aquella pregunta de el catecismo ¿niño tan que- tauoana? no hallo que pueda salir, sino de el verbo neutro — 148 — de ma: matatauo, metauo, matauo; y así dice el indio: tambe cong metauo (como tambe cong milliarin tauó). Este verbo neutro de ma supone la materia o embrión o sangre cuajada, para lo que sirve el verbo neutro de ma que sale de la raíz bitog; y sólo dice ser hecho hombre de aquella materia o embrión, que supone. > Y aunque de el pollo dicen lo mismo, esto es, de la yema dicen mebitog, se cuajó o se incorporó lo que era lí- quido; esto lo dicen con propiedad como lo dicen de la san- gre cuajada o embrión (si así se forma, que yo no soy mé- dico), pero el decir metauo de el pollo, es impropio y trans- lativo, porque sólo se dice con propiedad de el hombre; v. gr. : ing caduang personas metauo yá quing atianan nuan a Virgen (yo siempre diré: millyarian tauo). Pasiva tercera de ca y an: ing atianan nuan a Virgen o y nuan a Virgen iyan quetauoaná. Esta pasiva no dice lugar en donde, sino de donde o de quién, porque la activa metauo ya can indo ná, pide el mismo romance que mibait ya can indo ná; y la pasiva no muda el sentido de la activa, etc. Cayayupan, queyayupan es la especie o ser del bruto y 3us propiedades, como caramulagan, queramulagán es la brutalidad o especie de el carabao y también sus propieda- des, aunque no sean específicas, porque estos no parece que atendieron esa distinción; y así, de el hombre pesado y flojo o incapaz dicen: damulag yang mabiyay o caramolagan ita\ cayasuan, queyasuan, su especie y propiedades; de el lu- jurioso dicen: asó yáng bitasá, malibi ya pan asó quing ca- yasoaná; cababian, quebabian su ser y propiedades. De el sucio o sucia dicen: babi yá, y de la propiedad de andar he- cho un puerco o una puerca dicen: quebabianá. Esta sucie- dad no toca en lo moral, etc. CAPÍTULO XI. DE LA PARTÍCULA MACA. § I. MACA DE PERFECCIÓN. Apuntaréle así: maca de p. Otros le llaman de consumar; yo le pudiera llamar de consumir, porque me ha consumido mucho tiempo, pues hace cerca de diez años que ando trabajando en él y en lo - 149 - \ poco que alcanzo, hallo ser la composición más ambigua y difícil de entender que hay en toda la lengua, porque siendo una sola admite muchas y varias significaciones con unos mismos verbos. De modo que sólo con esta oración, v. gr,, mecasulat co, puede significar: he escrito, he acabado de es- cribir, he escrito por error, y también he podido escribir. Son cuatro y añadiendo el maca de recelo son cinco. Bien es verdad que a todas comunica su modo de signi- ficar el maca de p, pero no entendido como regularmente se explica, esto es, que sólo sirve para decir la acción per- fecta y consumada, porque en realidad, eso es tomar el rá- bano por las hojas, y hacer la composición, no sólo más difícil, sino también imposible de entender; y de aquí ha nacido que unos le hacen poca merced, porque le niegan to- dos los tiempos, menos el pretérito, contra lo que cada día se oye hablar al indio; otros le hacen mucha, porque hasta pre- sente le conceden, no siendo inteligible que mientras la cosa se está haciendo, se llame perfecta y consumada; a que se añade, que en estos dos modos de discurrir, no es posible explicar, cómo se entiende el presente, que ninguno niega a la pasiva. Digo pues, que se llama maca de perfección, porque su modo de significar, aunque se halla en todos los verbos que dicen acción, no es hacer, sino decir lo que supone que hace el agente con el ejercicio de el verbo; habla siempre como de cosa pasada y por eso se llama maca de perfección. Es difícil entender el uso de este maca y más difícil es ex- plicarle, porque falta romance propio para su concepto. Daréme a entender como pudiere; y para eso es necesario distinguir los conceptos de los verbos; porque unos dicen solamente acción, otros dicen también el efecto de ella; v. gr.: magcabayo, usar caballo; babaril, papando disparar sin acertar; manintun buscar sin hallar, etc.; sólo tiene un oficio el maca. Cuando por su modo de significar es inseparable de la acción el efecto, como de el escribir lo escrito, de el andar lo andado, de comer o beber, lo comido o bebido, etc., en tal caso tiene dos oficios. El primero consiste en decir que cualquier cosa que ejerce la acción de algún verbo se para ejerciéndola, y mejor se denomina o llama agente o ejerci- tante de tal acción, y por eso es consecuencia tan infalible, como que el que corre se mueve, que el que escribe, v. gr., es macasulat: nun susulat yá, macasulat ya; nun lalacad yá, macalacad yá; nun mamangan ya, macapan&an ya; nun miminum yá, macainum yá; nun magcabayo yá, maca- pagcabayo yá; nun babaril yá, macabaril yá, etc f - 150 — Cuandp la acción de el verbo trae consigo el efecto, como de el escribir nace lo escrito, que conforme se va es- cribiendo se va quedando atrás, o quedando hecho, o pa- rándose escrito; el maca dice también, que el agente se va parando con aquello hecho o escrito, o que se denomina y llama hacedor o agente o perfeccionante de la tal obra u efecto; v. gr.: cuando Pedro está blanqueando la pared, así como el tagalo y el pampango dicen que la pared es no- minativo de persona que padece de aquel verbo pasivo pu- putian, en virtud de el cual se dice, que la pared se está blanqueando o está siendo blanqueada; y que de aquí re- sulta, según el pampango, que la pared se va ya parando blanca, o que va ya aprovechando en blancura, que es el verbo neutro de ma t y según el tagalo, que se va perfeccio- nando el ser blanca, porque el verbo de ma dice con más perfección y más in fado esse la blanqueadura, v. gr.; así también mirando a la acción o ejercicio de el verbo, dice en él este maca dos cosas: la una que según el. agente va blanqueando, en fuerza de el verbo se para también blan- queado o se denomina y llama el que blanquea macaputi. Y como al paso que en fuerza de el verbo va blan- queando se va dejando atrás, digámoslo así, lo blanqueado o perfeccionado o hecho; porque no puede blanquear sin irse parando también con el efecto o con lo blanqueado, el maca dice también el agente con este respecto a lo hecho, diciendo que se para o se denomina el que blanquea o hace o va perfeccionando tal obra. En este sentido pondré otro ejemplo palpable aunque largo; v. gr. : visitas tus obreros a las ocho de el día, notas bien lo que han hecho; vuelves por la tarde y hallando lo mismo les dices: ¿cómo no tra- bajáis? Responden: trabajando estamos. Replicas: si es- tuvierais trabajando hubierais adelantado. Nota bien lo que quieres decir con ese romance: hubierais adelantado o hubierais hecho más o hubierais aprovechado o hubierais ido perfeccionando o como tu quisieres explicar ese concepto, que ése es cabalísimamente el modo de significar de este maca: nun darapat co sa ngeta, mecarapat co sa ngeta; y para que se vea claro que no es otro que éste el maca de consumar, si como los oficiales estaban a la mitad de la obra, v. gr., les faltase poco para acabarla, con este mismo maca les dijeras: si estuvierais trabajando hubierais aca- bado, nun darapat co sa ngeta, mecarapat co sa ngeta; que así lo habla el indio. Ahora también se entenderá cómo significa el presente de su pasiva; v. gr. : atatalastas co; porque siendo como es su presente de activa macatal astas co 9 me voy parando en- — 151 — tendiendo, voy aprovechando en hacerme cargo, voy perfec- cionando el entenderlo, etc.; claro está que su pasiva; v. gr. : atatalastas co iyan, significa también me paro haciendo cargo o voy aprovechando en entender eso, etc. Para su cabal inteligencia, vide el uso de las pasivas de pi y an, porque el mismo concepto, en orden a suponer el simple, guarda éste que aquéllas. En orden a su conjugación es la misma en ambos con- ceptos, salvo el acento del maca. Para el presente si el verbo es simple se junta a la raíz, pronunciando el maca, breve para el primer concepto, y espacioso para el segundo, hiriendo el ca\ si es compuesto se junta al futuro, y lo mismo en futuro y pretérito salvo que en éste es meca, tam- bién es espacioso, o breve, según lo dicho; v. gr.: de sulat, presente y futuro MACASulat, pretérito UBGASulat; de mana- lastas, presente y futuro mac Apanalastas; pretérito meca- panalasias, etc. En ambos conceptos tiene futuro habitual y en ambos es espacioso el maca y con él dice, o que el supuesto suele pasarse haciendo o perfeccionando tal cosa, o que suele perfeccionarla de el todo o acabarla, v. gr.: los cristianos son los que conocen a Dios, ding cristianos Han macaqui- lala quing Dios; el muchacho que de ordinario sabe su lección, ing anac a macábalo quing lecciona; el que suele enseñar a los niños, ing macaturo caring anac; cada día escribo un pliego, macasulat con capliego aldao aldao; cada vez acaba un frasco, macamin yan meto frasco balang misan, etc. En pasiva a todos los tiempos se antepone una a; para el presente se dobla la primera sílaba en simples y com- puestos (salvo tal cual protocompuesto); en pretérito y fu- turo se arrima a la raíz, si es simple; si es compuesto, a la voz de el futuro; v. gr.: presente Asusulat o APApaftyulat, AVApagdalita, APipibata, ap Apanalastas, etc.; pretérito y futuro Asulat, Apagdalita, Apanalastas etc. Para saber cuándo has de añadir an, y cuándo no a los tiempos de esta composición, tendrás por regla, que cuando el verbo de que se habla tiene an en pretérito, se le has de dar en todos los tiempos, y cuando no, a ninguno. El futuro habitual tiene también su futuro pasivo, etc. De la dicha composición najcen los siguientes modos de hablar: el primero se hace con el futuro habitual de el verbo, y tras de él, el futuro habitual de su maca, y es de el segundo concepto; su modo de significar es el que dirán los ejem- plos: el pobre porfiado limosna saca, ing salantang milu- luai mañyauad macapañyauad yá; cualquiera que en\- — 152 — prende el trabajo, se sale con hacer algo, balang darapat, macarapat yá; el que busca halla, no porque sea infalible (también lo dicen de el que fué por lana y salió trasquilado), ing maninton macapanintun yá, etc., con su futuro habi- tual pasivo. El segundo modo, que suele extrañarse, nace también de esta composición. Es aquello de meril yá, disparó; me cabaril yá acertó. Ya dijimos arriba, que macabaril ya, v. gr., es maca de el primer concepto, que sólo predica de el agente la acción de pararse disparando. En éste y en otros semejantes verbos, cuyo efecto o fin de la acción es contingente, claro está, que, cuando se predica de ellos el maca de el segundo concepto, supone el efecto cierto, lo que no puede hacer el simple; porque aunque, si le acertó, v. gr., con el simple le acertó, como éste sólo significa dis- parar, prescindiendo de acertar o no, por eso, cuando tiene su efecto, se echa mano de este maca, a quien no le puede faltar la certeza, si el que habla no miente: meca- baril yá, tuvo su efecto el simple o logró su fin; y así se deben entender todas las locuciones semejantes con sus pasivas. Exceptúase de la dicha composición el pretérito meca- maté yá, con el cual este maca no dice que se paró haciendo, sino que se paró muriendo y que en efecto murió. INOPINADO. Supongo que ya estarás en el concepto dicho, que este maca es consecuencia de el ejercicio de el verbo, porque resulta de él y respecto de la intención directa de el agente que sólo intenta hacer lo que dice el verbo, no pararse ha- ciendo; es como prceter intentionem; y de aquí nace que usan de él para decir aquel agente hizo sin advertir lo que dice el verbo, o inconsideradamente, o por equivocación, o por caso, o contra lo que pensaba, y éste es el que llamé antes maca inopinado; atiende a los ejemplos; y para que entiendas mejor su primer concepto, sea el capitán el que oyes a cada paso, que es macapulót, mecapulot, el que halla o encuentra algo, especialmente si no lo buscaba, y aunque lo busque; v. gr.: si se me perdió algo y digo que será premiado el que lo hallare o lo encontrare o diere con ello, ing maca- pulót o macaquit o macasumpung o macatuclas o macadu- lang, etc. Prosigo con la misma composición. Macabulad, macábalo o mecabulad, mecabalo: y Pedro iyan mecapulot o mecaquit, etc. ; sin pensar di en manos de ladrones, mecabalo o macábalo, mecasumpung co ca- — 153 - retang mapanacao. Aquí pertenece meca y asan con* bul- bulan, comí carne sin advertir que era viernes; comí sin acordarme que era día de uyuno, mecapanSan co; t>ebí sin acordarme que había de comulgar, mecainum co. Por tomar mi sombrero tomé el tuyo, y preguntas: ¿quién tomó mi som- brero? tu dirás: ¿ninon mecaYacuí. o mecasagmit?, no quiningua, ni sinagmit, que éstos no dicen equivocación; yo diré acón mecasagmit, yo le tomé creyendo que era el mío. Y así en cualquier acción de acaso o fortuna, como el que acierta sin saber tirar; el que da con lo bueno creyendo que era malo, o al que sucede lo contrario de lo que pensaba, que es el mismo concepto; v. gr. : pregunté te pensando que sa- bías, y no sabes, mecacutang co alan balojno; pensaba que contases o que pagases cien pesos y contaste o pagaste cua- tro, mecabilang ca apat la mo o mecabilang bilang ca, porque estos admiten frecuentativos en presente y preté- rito; como si pensaba que estaba abierta o cerrada la puerta, v. gr., y hallo lo contrario, macayaquit-aqüit co o MECAYAQUIT AQÜIT CO, O MACABUSN&I BUSNgl CO O MECA- BUSN&I BUSN&I CO, etc. Las pasivas son las de la dicha composición, pero son más claras con los frecuentativos en los capaces de ellos; v. gr., acutnang-cutnang da ca o aturan-turan o asum- pung-sumpungan o aramput-damput o apapalaran o acalman- caimán, atagun-tagunan, arapat-dapat, asagmit-sagmit, atu- tuc-tutucan, abaril-baril, y por olla de pobres que hacen a todos apatulusan, etc. RECELO. Con el futuro de la dicha composición en el segundo concepto, se dice el maca de recelo; v. gr. : macabalbal, cá, te has de parar quebrando, o recelo que has de quebrar; macasulat ca quing e bala, no sea que escribas lo que no es de el caso; dejadme, dice el colérico, porque no sea que. .. MACAPALU Cacó e SUbU, MACASAGMIT CO QUecayÓ, MACA- MÁTE CO, MACASUGAT CO, MACATABA CO, MACASIROL CO, macapanampaling co, macayagcas con e mayap, etc. con su futuro pasivo. Corresponde el ma depararse*, v. gr. : mabaldog o ma- nabo cá, te pararás caido o no sea que caigas; masugat ca, se dice bien al niño que anda con el' cuchillo; te has de parar herido, o no sea que te hieras, etc. El maca de recelo es más claro, añadiéndole algún mo- dulo; v. gr.: macabalbal na cá n&eta, hago juicio que has de quebrar, o macapaná caí, macabaril caí, o ma- 20 — 154 — CASUGAT Ca POTA O APOG, O AMPOG MACAMATE Ca, al que baja habiendo tomado las armas; o magcan, macasügat ca, amf*og o apog inda. También es de recelo o magca- ninda; significa no sea por esto o por aquello, etc. A. No sea que\ v. gr. : al que se casa sin pensarlo bien: Asumisi ca bucas, macadua, no sea que te arrepientas ma- ñana, otro día; al que dilata la penitencia: a e na ca pota macasisi, no sea que después no te puedas arrepentir; al que se baña donde hay caimanes: Acuna cá ning dapo, no sea que te coja el caimán; Amibono, migaga cayó, no sea que riñáis; Apotan panacaUanan da ca; y también Amacabalbal cá t Amanaba ca, etc. § II. DE EL MACA POTENCIAL Y OTROS POTENCIALES. Su conjugación en activa y pasiva es la de el mac(i de p, salvo que éste en presente sólo dice potencia y no acto; y por eso no le corresponde presente de el verbo en ac- tiva-ni en pasiva. Su acento es el de el primer concepto espacioso; v. gr.: macasülat co, puedo escribir; macasu- lat co pota o bucas, mecasulat co, pude escribir; pasiva: atalastas co iyan, puedo entender eso; atalastas co pota, lo podré entender después; atalastas co ná, ya lo pude entender, etc. En orden a admitir o no an, sigue lo dicho en el maca de perfección. Tiene su futuro habitual con su pasiva; v. gr. : maca- sulat o macapanulid ¡/an amanun latin, tiene hábito de poder escribir y trasuntar latin; macabuat yan mabayat, tiene hábito de poder levantar cosas pesadas; macaisip#¿7Z mataluctuc; macatalastas yan masulit, etc. Su acento es espacioso, porque es el futuro habitual de la composición dicha. Tiene sus frecuentativos respecto de las cosas que dicen relación a las fuerzas; v. gr.: abuat-buat co iyan; api- salo-salo co ini, ut pelota; apibaril-baril co yá o baril- baríl, puedo disparar con ésos con la facilidad que puedo con una pluma. Notarás que en todo el maca apenas se pone un ejemplo de activa; no es porque no se pueda, sino porque los modos de hablar con el maca, son regularmente con los artículos que se posponen; y para hablar por activa y pasiva, se ha — 155 — de observar con éi lo mismo que se dijo de todos los demás en, las reglas dadas para el uso de activa y pasiva. SUCAT. También es potencial y el más adecuado a nuestro ro- mance puedo, puede, etc. La razón es porque el maca solo dice la potencia próxima y expedita; por lo cual, de el que no sabe escribir, v. gr., no se puede decir que pudo con maca, porque es potencia remota; pero con ésta, sí: sucat yang sumulat porque con él dice potencia próxima y remota; v. gr.: el que está con grillos, sucat yang lumacad, dapot ali yá MACALACAD. En orden a Impotencia moral t auque más ordinario es el decirla con éste, también se usa decirla con maca; v. gr.: ¿dícesmesi puedo hacer por tí algo que es ilícito? ¿e ca ma- carapat queta uli co? o ¿e mo caya arapat ita uli co? o ¿sucat mo caydng daptan ita uli co? Bien es verdad que no se puede negar que es más propio el sucat, y aun por eso, y aun cuando se usa de el maca es muy regular el sucat; v. gr.: ¿puede lícitamente el que ayuna comer dos onzas sin quebrantar el ayuno? ¿sucat yá caydng maca- panGan ing magyunal adduang onzas e masira pamagyunal? Y lo mismo en locuciones que no dicen potencia moral, sino física; v. gr.: ¿sucat mo cayang ábuat ini? ¿sucat cang macasulat? ¿puedes escribir? UPAYA. Nombre sustantivo: poder, ut el que se da por escrito, o el de el poderoso, o el de las justicias y también potestad, ut la de absolver, etc.; y por eso con negación cierra la puerta a todo remedio; v. gr.: alan upayá; alan piupayín, no hay poder; no hay remedio alguno; ala con upayáng lu- macad, o ala yán upayáng cumayap, ut desahuciado; atin upayá nang cumayap; maqui cayupayan con manlucas ca- salanan, tengo poder de absolver pecado. MALLIARI. También es potencial: significa puede ser o hacerse lo que se dice; v. gr.: si el camino está muy malo, dirá si le envían: nun malliari cong lumacad; esto es, si puede ha- cerse o si puede ser que yo ande; y de aquí si puedo andar; mallyarian cumayap^ puede hacerse o puede hacer que mejore; y de aquí puede mejorar, etc. - 156 — MI Y MA. Suelen servir de potenciales, especialmente con ne gación; v. gr.: mipanic co, puedo subir; mitipa co, puedo bajar; e co Mitipa o mipanic o milacad o mipamanGa- MANOOM1BANGON, etc. ; e MARAPAT ¿tó^MATANGGAL Í7ling paco, e maralá ini quing bayat na, etc. § III. MACA DE ENGORRO. No hallo otro romance más adecuado a su significación. Pronunciase corridillo y se dobla la raíz; v. gr.; macábi- lang-bilang ya, largo el ca, es inopinado; pero macabi- láng-bilang yá iniíig pesos, v. gr., es de ésta; y qoiiere decir: este peso sirve sólo de engorro al contarle, porque no sirve, es falso o de plomo; macalarin-larin yá ining tapis o balay, componer este tapis o casa es gastar tiempo en balde, porque no tienen composición; macaragdag dagdág o macaracal-dacal, /# dening tauo, estos hombres no sirven sino de hacer montón: no son para el caso; así en abiyay, sali, simpan, misali, etc. No es capaz de pasiva esta com- posición. § IV. MACA CAUSAL. Su acento es llano; su régimen es poner en nominativo la persona que es causa o motivo, y en acusativo la persona o cosa en quien causa. Su conjugación es doblar para el presente la primera sílaba de la raíz o verbo a que se junta; para el futuro, si es compuesto, se pega al futuro y si no a la raíz; para el pretérito lo mismo, salvo que el a de el ma se muda en e. Llégase a todas las raíces o compuestos, de cuya causalidad es capaz el paso y siempre significa pasión, no obstante que el acusativo tenga acción. Llégase lo primero a todas las raíces que con el ma son adjetivos o verbos de ma; v. gr. : itang caí iyan macasa- SANTING, MACASANT1NG O MECASANTING; MACADÜRONOT, MACARUNOT O mecarunot; macababanGis, MACABANGIS o mecabanGis gueca, etc. También se llega con el mismo régimen y variación a las raíces de nombres sustantivos, que con ma dicen abundancia; v. gr.: ing pamangalao, o y — 157 — Pedro yan macaguinto, pilac o palay queca, etc.; será causa o motivo de que tengas oro, plata, etc. También se junta con la misma variación y régimen a raíces verbales, simples y compuestas, y con todas ellas es lo mejor y más seguro intercalar pa\ así para quitar equivo caciones, como para mayor expresión de la causalidad e in- flujo; v. gr.: ing alac iyan macapatudtüd queca; y Pedro iyan macapabatbat caco; ing batbat iyan mecapabiasa quetang anac; ing tacut na quing infiernos iyan mecapasisi quetang tauo, etc.; con advertencia, que lo mismo que se dice con este maca se dice con la partícula ica. Dije al principio, no obstante que el acusativo tenga ac ción; v. gr.: iyan mecapatipa caco quing tinipa quetang sta, él fué la causa que yo bajase aquella silla; ing tacot quing infiernos iyan mecastsi caco quing casalanan co; iya ñaman meca pigagan acá canaco quing camatayan; ican mecapa- sulat caco o mecapabasa; si no dice más, significa tú fuiste la causa de que me escribiesen en lista o me leyesen; si trae acusativo dirás: tu fuiste la causa o me obligaste a que escribiese o leyese alguna cosa, etc. Llégase últimamente a todos los que con ca son verba- les en bilis; ya doblando la primera sílaba, v. gr., macatlt- tulang albayan, y así apenas se distingue de catulatu- lang albayan; ya doblando la raíz, como el ca; v. gr.: ma- catula-tülang albayan; y así se distingue de él porque dice causalidad; v. gr.: carine-rine yang lauan ing tauong lubas dice, que es vergonzable, esto es, tulid yang cari- nayan, digno de vergüenza; pero macarinerine yáng aquit ing tauong lubas dice, que es vergonzoso de ver, o que causa vergüenza, o por mejor decir, que da vergüenza verle. Y a este nWdo con los demás. Con la voz de el futuro y tal vez con la de el presente, aunque es poco usado, se hacen nombres que significan ser acusativos de lo que la raíz dice; v. gr.: ining dicut a ini f macabiye yán metay, macabibiye ya o macapaldan yá, esta hierba es sanativa o tiene virtud causativa de salud, y por ponderación, resucítalos muertos; ining lasuna ini ma- Camatay, este veneno es mortal o causativo de muerte; y así macasaquit, macasalon, macasican; macapangayan dicen de la hierba de santa María que es aligerativa, etc. • § V. MACA y PACA de estar. Éste también es de pronunciación llana y no tiene va- - 158 — nación de tiempos; arrímase alas raíces simples, o a los fu- turos, si los verbos son compuestos. El romance más adecuado para expresión de su modo de significar es estar de el modo que la raíz o verbo dice. Llégase principalmente a cuantos dicen estar de algún modo con respecto a lugar; v. gr.: está lejos, macaraYq yá, o macalapit yá, está acercado (ma- tapu yá, está cerca o cercano); macalocloc yá, está sen- tado; y así, echado, colgado, en pie, arrojado, sembrado, atravesado y todos sus semejantes, que son inumerables. Ya ves que su romance es como participio de pretérito. Junto a nombres de lugares destinados para poner algo en ellos, sólo con arrimarle significa estar en tal lugar; v. gr.: maoatapayan ita, aquello está en tinaja o tinajas; y así macacabán, macatapocan, mácagusi, macabayong, macapid- pid, etc. Este mismo romance admiten otros, aunque no dicen respecto a lugar; v. gr.: macasulat, está escrito; macayotos, está mandado; macáyugali, está estilado; macapanabilin, en- cargado; macatanto, prometido, como lo que se vota, o niño ofrecido a la religión; y así macapalaman quing santong Sulat, y todos los de su laya; macapalual. Recomponen el#. Varios verbos hay que con este maca dicen acción y pa- sión; v. gr. : ing danum macatabun o m^casaclao quing tabun f el agua está abarcada estancada del tabun, y también active el tabun está abarcando o estancando el agua, etc. Todos estos y los demás que dicen acción trayendo caso des- pués de sí, puesto en nominativo, admiten pasiva; v. gr. : asasacloná, o atatabuna ná ning tabun ing danum, etc. Esto supuesto, todas las oraciones que dicen con este maca, digo que se pueden decir también con paca, con una de dos condiciones: o que el nominativo sea plural, o diga respecto a pluralidad de lugares; v. gr.: pacalocloc lá, o pacarayo lá, pacayanam, pacasalbag lá; pacatapayan, pacagusi, pacacaban, pacábayon, puesto en tinajas, tibores o petacas; ing pagcasulat, v. gr., en el viejo y nuevo Testa mentó; ing asal a pacayugali, v. gr., en varios pueblos; ing pacayotos, v. gr., en varias iglesias, etc. Entre estos tres modos de hablar; v. gr.: macarayo lá, pacarayo la, mipacarayo la, ut casas, hay esta dife- rencia: el maca dice simplemente que están alejadas; el paca afiade cada una; el mi es neutro, pararse en tal postura; con advertencia que todos dicen respecto al lugar de que, y no respecto unas de otras; que para esto dijera misica- Candayo lá; y estos tres modos puedes usar generalmente en todos los verbos que dicen estar; con advertencia que cuando el nominativo no es plural y el dblicuo sí; v. gr.: — 159 — asal, a macayügali quing metong at metong a balayan, en tal caso no hay distinción de asal a pacaugalt, etc. § VI. MACA Y PACA DE INTENSIÓN. f Éste tiene el acento largo en el má: maca; sólo admite imperativo. Júntase a las raíces cuya significación es apropósito para decir el acto con más o menos intensión-, y con todos significa, que el agente haga lo que dice la raiz con más veras, eficacia y esfuerzo; v. gr.: Stote viri fortes, mácatapang cayó; mácalacad cá, alarga el paso; máca- galing cayó, apresuraos; macainGat cá canaco, guárdate bien de mí; mácaganaca ca; macaisip cá, ten más enten- dimiento; macatunud cá, ten más madurez; mácabiASA cá, pon más cuidado en saber; máCAPAgaral cá, pon más cui- dado en aprender; mácapaminto cá quing otos dingpunmo, obedece bueno bueno los preceptos de tus superiores; etc. mácalale cá o mácalume cá o mácacalale cá o macaca- lüme cá, vete con mucho cuidado, ut porque no se quiebre o derrame. Los dos últimos exageran. PACA. Esta partícula siempre rige pasiva, y su concepto es hacer bueno bueno lo que dice la raíz; de modo que icabat me itang pasbul, v. gr., por la pasiva regular, sólo dice cierra aquella puerta; pero pícacabat me itang pásbul da más intensión al acto, significando que la cierre bueno bueno, o que la cierre bien cerrada. Este mismo modo de significar conserva con todas las pasivas simples y compuestas a que se junta, porque es generalísima. Y aunque tal cual oración de el maca se hace por pasiva guardando el mismo sentido que en activa; v. gr.: pacapamintuan mo ing otos ning pun mo; pacainGatan mo co, guárdate bien de mí; pácalala- yán o pácalumean mo iyang darala mo, lleva con mucho tiento eso, y tal cual otra; lo cierto es que PAC apagar a- lan, pácaisipan, pácagalingan y otros de este modo que parecen pasivas correspondientes a las activas de dicho maca, no lo son; porque aunque no hubiera tal maca de intensión se dijeran con este paca. Sea lo que fuere no es motivo de cuestión. Su pretérito es peca, regularmente sin an: PÉCAisip, PKGkpeminto; la cosa, PÚCApemintuAW, la persona, peca- lumay, pécalalay; péc % acabat, pácarayo, pácasalaing, pécarayo, - 160 — vécasalaing \ etc. Dije regularmente sin an, porque aunque conserva o sigue la primera y segunda pasiva, varía la ter- cera, perdiendo con muchas el an en pretérito y guardán- dole en otras. Con las raíces de abstractos y con todas aquéllas con que se concibe que dice acción perfecta le pierde, como pé- casanting, pécasampat, etc. Con los que mira como término puro de su acción, como sucede siempre que se mezcla o echew una cosa en otra, le pierde; v. gr.: pecalaran mo ing asan, mucho chile echaste al pescado; pécaebunan mo ing cara- melo, mucho huevo echaste al caramelo; y así PÉCAlaucan, pécatugtugan, pécayaslaman, pecaasinan, etc., y aun con tal cual abstracto, si dice acción especulativa o mira la cosa como puro término; v. gr.: pecabangloan, etc. Dije que esta partícula siempre rige pasiva, pero eso no obsta para que se pueda recomponer, v. gr. , con el mi transitivo, y con él será activa: ing Guiña tang Dios iyan mipacasampat; ing Dios a mipacasampat quing caladua, ampón mipacaula quea, etc. PECA. Esta partícula es invariable; aunque, cuando se junta a verbos rige pretérito, significa en lugar de o en cuenta de; v. gr.: pécamebating mo yá, pécametay mo ¡/a, tenle en lugar de muerto o perdido, o cuéntale con los muertos; como ibilang men matay, o mebating; pécamesambut mo ne yd ing pemaogui mo, haz cuenta que te ganaron o que per- diste el regalo hecho a mujer. Y a este modo, pécamesira. También se junta a nombres; v. gr. : pécayanac mo yá, tenle por hijo, o como hijo o en lugar de hijo, o cuéntale por hijo, como si dijera: ibilang men anac. Y así ing y orón pécanasi, ing bulong saguin pécapapel; ing cubon péca- balay; ing asin pecayasan, pecasaguin, pecasisi, pe- catinapay, etc. CAPÍTULO XII. DE la partícula PA. § I. DE EL PÁ en cuanto es FF. En esta cifra ff, dice faceré faceré y faceré fieri. Esta famosa composición, juzgo no sin gran fundamento, es trascendente a todas las lenguas circunvecinas. En la — 161 - pampanga, su conjugación es presente /?<í/> que es de abundancia, exagera; v. gr.: mapálpaquisabi; mapalpaquiamano-, ma palpa quitua, etc.; todos tienen ca y an de propiedad; v. gr. : capalpaqui- sdbian; quepalpaquisabian; v. gr.: nano neta; ¡quepalpa- quiyamanuan a tauo iyan ! dale tú el romance; paltudturan, dormilón; paltungduan, cabeceador, ut viejo en sermón; pal- ngeungan, gato gruñidor; palcaunga?i, perro ahullador; pal- sumbungan, acusador, ut muchacho de escuela. Ya vez que estos frecuentativos, que más dicen pasión que acción, admiten an si ya no es el futuro de tercera pasiva. Cuando esta partícula se junta a nombres de cosas que tienen lugar destinado, añadiendo an al fin, o por mejor de- cir, tomando la voz del futuro de la tercera pasiva, les hace nombres de lugar en que se pocen tales cosas; v. gr.: de asín, paliasinan, salero; paliaslaman, vinagrera; palsingsi- ngan, dedo anular: paltintan, tintero; y así. palbunbungan, palgauran, palcarangan, paliabiasan; palbebeuan se llama aquel lugar que techan para pilar en él. § V. TALA. Ésta es naturalísima para hacer nombres de oficios, en especial, cuando aquello que trata el supuesto no es cosa suya, siuo de aquel a quien sirve, como paje, capellán, es- clavo, jornalero o criado, como el pastor que no guarda ga- nado suyo, sino de su amo. Hácese esta composición con tala y el verbo que dicela tal cosa; advirtiendo que aunque lleve el romancea, ut pastor de ganado, etc., el tal ga- nado, etc., siempre ha de estar en acusativo. — 176 — Si el verbo a que se junta es simple, no hay más que pegarle la partícula (talacumit, guardador), y decir de qué {caring cambing, de cabras), en acusativo, porque el geni- tivo de estos, infaliblemente es de el señor a quien sirve en aquello; v. gr.: ing angeles a talacümit ning Guiño tang Dios caring caladua ding íauo; de manera, que si se quiere poner el genitivo, ha ser el señor, luego el verbo con su caso o el compuesto; v. gr. : cargador, talapagdala. Esto supuesto, todos los nombres de oficios, o verbos que los signifiquen, se pueden hacer de esta composición; v. gr.: talapagmisa, ut capellán, talapanimona, ut paje; talatauli, ¿/¿criado; talasungco, ut bitango* y en fin, guardando a cada término loque significa, es universalísima; v. gr. : talapa- 7?gan, tángano; talaralit, talasulat, talapanorot, talasuyo, y toda su parentela. Junta a nombres, ut de armas, significa llevarlas; v. gr.: talábaril, talatandusjalasundang, etc., y también ta- lalíbro, talapaluca, talapingan. Todos estos se hacen ver- bos con mag: magtalabaril, etc. Si entre el tala y la raíz in- tercalas ca, significa propensión, inclinación, facilidad; y en lin, tú les darás el romance a cada uno, que es imposible dárselo general; v. gr.; talacaranup, hambriento, ut ético; talacao, sediento, ut tísico; talacasalun, enfermizo; a ese modo, talacarunut, talacatagco, talacarinay, talacalis ya, ta- lacamura, talacatalusad, talacasumbal, talacasumpung, tala- camusing, talacapalid, talacalilo, talacagaga, talacasudsuran (nota el an), talacalasing , talacalili, etc. § VI. MELA. Ésta significa una conjunción o conspiración de muchos a hacer lo que significa la raíz á que se junta, la cual siempre se dobla, y el supuesto en favor o contra quien ha de estar en nominativo y los agentes en acusativo; v. gr.: melasa- sabi yá caring molda, anda en lengua de todos; melapu- puri ca caring tauo, todos te alaban; melam amata yá, aquel es en quien muchos tienen puestos los ojos. A este modo, melayayamanu, melacocucu, melasusungcó, melasusugo, melapapangan, melainum, melacacalacál, mela- sasagmit, melalauáy, melagagagtal, melagagagá, melapapa- ngusap, etc. Su origen es mala, por si quieres futuro. — 177 — § VIL SANG. Con ésta se dice la total igualdad o similitud de las co- sas, en lo que la raíz significa, y siempre se recompone con mi de compañía, y por eso con agente estraño; cuando la raíz a que se juntan pueden ser verbos, admiten su segunda pasiva; v. gr.: estas dos imágenes son iguales en la hermo- sura, misangsampat lá dening aduang larauan; pisan- sampat nó ning maestro, el maestro las hizo de una misma hermosura; misangcaba cata somos tú y yo de una misma largura. Ya sabes que con el mi de compañía, en pasando de dos, se dobla; v. gr. : misasang íbpa la ngan deting sa- blang anac, todos estos muchachos son hijos de un padre, etc. Ya sabes también, que los compañeros de este mi, se ha- cen con ca\ v. gr.: misang calapad, los compañeros de un mismo anchor; misang calupa, de una misma cara; misang buri, los de un querer, y los que se casan contra la volun- tad de sus padres, no admite ca, pero sí micasanglub y mi- casang metung. Para decir el uno sólo con relación a otro, se quita el mi; v. gr. : casang indo mo ya, es igual a ti en la madre, esto es, es hermano tuyo uterino, sois de una misma madre; y así casanglapad; casangdacál; casanglúb, etc. También admiten el maqui, como los demás de compa- ñía; v. gr.: maquisangmana yá quecamí, entra a heredar con igualdad con nosotros: y la pasiva primera ipaquisan- maná me quecamí, métele a heredar, etc. ; ipaquisancaba o ipaquisanlapad me ini, etc. § VIII. NÓAN. Éste siempre se pospone, ahora le anteceda nombre o pronombre o verbo, y significa umversalmente todo o todos; v. gr.: iquengan, todos nosotros; icongan o icayongan, ila- ngan o üanangan, todos ellos; miminngan, todo se acabó; miminangan> ut chocolate; paliuas 7¿(?nSan, todos, v. gr. : fueron traidores; micasalá nonGan ding tauo, omnes pecca- verunt; sumisi tan&an; iyá nasa. § ÚLTIMO DE LA PARTÍCULA PANGA. Ésta, tiene usos de importancia. El primero es para decir la pasión verbal correlativa de la acción en todos los 23 — 178 — verbos transitivos; v. gr.; ing pamamatbat quing anac, la acción de azotar al muchacho. La pasión es ing pangabat- bat na, siempre en genitivo; ing PaNG^bat qiiing pasbul, la acción ing pangacabat ning pasbul; pangatandús, panga- cabat, pangatabac, pangapaluca, etc. Exceptúase pangagli, que siempre es verbal activo, la acción de concebir, y así pide acusativo para la cosa concebida, y esa es la razón por qué para decir la Concepción de Maestra Señora, se dice la acción de concebir santa Ana a Muestra Señora, ing pangagli nang Santa Ana cang líuan a Virgen. Con todas las raíces que se hacen verbos neutros de nía, dice también la pasión prescindiendo de la acción, v. gr. : mesira yáng bangca. La pasión, ing pangasira na; y así, pangarunut, pangabuloc, pangabilog, pangatubo ning bu- lan; pangacati o panGati ning danum; pangaslag, pa- ngalbug ning aldo; pangatulá, pangaluncot, etc. Con las raíces de acción inmanente es lo mismo hablar con este panga, que con el verbal activo; v. gr.: lo mismo es ing pa- nGatali có, que ing pamitali o pamanali có; ing pama- natnGa co y que pangayatnga co; pamañyatang o pangara - tang, pamanipa o pangatipa; aunque este último puede ser también pasión. Con todos ellos signitica también el modo o el punto o luego que. El modo; v. gr.: masampat yá panGatabas ining bangcá, es buen modo el corte de esta banca; ¿macanano ing panga- sira na? ¿de qué modo o cómo se destruyó? pero advierte, que este modo puede decir también causa: ¿que fué la causa de destruirse? Otro: ¿nanong pangarácsa ná? Puede sig- nificar, ¿cómo se cayó? esto es, ¿quién fué la causa? y tam- bién, ¿cómo fué su caída? preguntando el modo cómo cayó, esto es, si cayó de pies o de cabeza. Si da la razón o motivo de la caída, dirá: . uling mitaquid yá, porque tropezó; si res- ponde por el modo, dirá, v. gr.: macatalindiquihg yá, de lado o de costado; y así en lo demás; y añadirás al verbal, activo, su corresponsal, este concepta de causa o motivo, porque, aunque dijimos, que significaba el modo; v. gr.: ¿macanano ing pamamatbat ná?, no preguntamos con el nano: ¿nano ing pamamatbat ná? ¿qué fué la causa de su acción de azotar? Para la significación de el tiempo o de el punto en qué, de- bes pronunciar corridillo el panga; v. gr.: pangabusnói ning pasbul, igual la pronunciación, significa, como hemos dicho, el abrimiento pasivo de la puerta; pero corridillo, sig- nifica luego que; v.gr.: panGabusngi ning pasbul patayan mo yá; y así, pan&ati ning danum maco ta ná\ y así en lo de más. - 179 — Cuando se junta a nombres sustantivos, como Dios, ángel \ hombre, alma, caballo, lefio, y piedra, etc. , significa esta par- tícula el ser de la tal cosa; v. gr.: pangadios, el ser de Dios; pangayangel, el ser de ángel; pangacaladua, el ser de alma; pangatauo, el ser de hombre; pangadamulag, el ser de cara- bao; pangábalo, pangadutung, pangaguintu,pangapilac, etc.; y así pangaarcangel, pangaserafin, pangacastilla, pangaho- landés pangaindio, pangapugot, etc. Con el^ pangatauo, no sólo se dice el ser de hombre, sino también su calidad o nobleza, como lo oímos a cada paso: maragul a pangatauo; y no más. Aunque pregun- tando yo a una ¿nanong pangatauo mo? queriendo decir que ¿qué estado tienes?, me respondió: reserv'ado co po. En lugar de pangadios, dice también cadiosan. Los abstractos de cualidades, como blancura, negrura, fealdad, hermosura, bondad, malicia, etc., no admiten panga para decir las tales cosas, porque, aunque admiten panga, es para decir la pasión o mudanza del genitivo en aquello que dice la raíz; v. gr.: tulid, derechura, y material admite panga: pangatulid; pero, o dice el modo, v. gr., cómo se en- derezó volviendo la vara, pongo por ejemplo, al lado con- trario de donde estaba torcida, o dice la mudanza o pasión; v. gr.: ing panGabucut ná quetang cay, pangatulid ná mua ngeni, y así en lo demás. Tulid, en cuanto adverbio y significación formal, esto es, es debido, tiene catuliran, como en lo material; pero en este concepto no admite panga. En cuanto formal, sí; pa- ngacatuliran, el ser de la rectitud o justicia; ningún otro abstracto de estos sé que admite panga. CAPÍTULO XV. DE LOS ADYERBTOS. § I. DE LOS DE LUCxAR. Éstos como nosotros, amojonan las tierras y señalan sus sitios, con respecto a las cuatro partes del mundo que son: paralayá la oriental, parobá la occidental, pangólo, la septentrional; mauli, la meridional; y cuando responden por alguna de ellas a cualquiera de los adverbios de preguntar; v. gr.: ¿en dónde está? se pone sin ligatura ni artículo: ¿nu caring ing sarolan mo?, ¿en dónde está tu sementera? caring parala yá, o mauli, etc. — 180 — Esto supuesto, el primer adverbio interrogativo de lugar es ¿en dónde? \ éste se dice coa dos adverbios incorpo- rados, que son: o carin o no carin; v. gr. : ¿en dónde está Pedro? ¿o ya carin o no ya carin y Pedro? ya ves que le intercala el pronombre; no sé donde está, tabulo non o ya carin (el non se añade). ¿Non o yá carin y cai? y tam- bién, ¿non o yá mináy? son dos modos con que explican, dónde estará, o dónde habrá ido fulano. Recompónese con mag y con mi; v. gr. : si vas a mi convento y te pregunto ¿nu ca magsilid? o ¿nu ca magcarin? ¿en qué celda te has de acomodar o estar? (así dirá también el que le pre- gunten en qué celda vives); en cualquier parte, no man carin, o en donde me pusieres,. nu mo co man icarin o ipag carin o nu co man micarin; ing sano man picarinan mo canuco, etc. Si la respuesta fuere por los adverbios de lugar gueni, gueti, gueyán, gueta, en las partículas ni, ti* ta hallarás su régimen; si por los propios de lugar, los pondrás sin artí- culo ni ligatura; v. gr. : están en Bacolor, carin yá Bacolod, o tiyo Bacolod; lo mismo con estos: balay, sulip, lalam, babao banua; si con los apelativos porque están determinados, los dirás con guing; v. gr.: carin yá o tiyo quing dayat, etc. Y esta regla sirve para todos los adverbios. Cuando no se pregunta por lugar, sino por la cosa o persona que se echa menos, no se pregunta por el o o no carin; sino por los modos que dirán los ejemplos; v. gr.: eché menos la caja que dejé sobre la mesa; le diré al mu- chacho: ¿nün tayo o nün te itang polvosan? ¿dónde están los otros muchachos? ¿nün talo o nun to deang anac? ob- servando que asienta mejor comenzar con los síncopes y acabar con los que no lo son. Cuando en la pregunta lleva o incluye el romance ya, se usa con ellos el na, ne, no, v. gr.: ¿non ta nang canauan mo na capila ná? ¿dónde está ya aquel tu descanso o vida de conveniencias que tenías pocos días ha?; ¿dónde está ya aquella tu hermosura?, ¿nuntá vn&tang leguan mo?; ¿dónde están ya los pajes? ¿nun /ano ding talasuyo mo?; para finalizar: ¿nun /#na yá? ¿nun ta nun tan Ayo? ¿nun taxAlo?. A donde. Éste se dice como el pasado, quitando el ca- rin; v. gr. : ¿a dónde vas? ¿o ca umay? o ¿nu ca umay?; pay- gue lá Betis, van a Betis; o ume co sulip, o gueni sulip, o ume co guin dayat o cárin guing dayat, etc. ¿De dónde?, v. gr., ¿de dónde vienes? ¿o ca ibat? o ¿nu ca ibat?; ibat co balay o guing balayan. Este. ibat admite aquí su pasiva de lugar; v. gr. : ¿de qué pueblo vienes?, ¿ingsanong balayan a ibatan mo? vengo de Manila, ibatco Menila o carin Menila; pasiva: - 181 - caring Menilang ibatan co, o ing ciudad Menilang ibatan co, etc. Por donde; v. gr.; ¿por dónde pasó? ¿o yá dinaldn? o ¿no yá dinalan?; pasé por Uaua. dinalan co Ifaua ocarín Uaua % o quing dayat o carin quing dayat, o queti o queta; o dinalan co cari Pedro, pasé por la casa de Pedro y los suyos; lucas dumalan ca can Juan, mañana pasa por donde está Juan; o dalanan mu co, pasa por donde yo estuviera Hacia donde: éste se hace con cualquiera de los dos adverbios y el verbo payturo o marap o payarap; v. gr.: hacia; v. gr. : ¿hacia dónde fué? ¿nu ya pepayturo o minarap o pepaiyarap?, con sus pasivas: ¿ingsang pepainturuna o inarapana o pepaiarapan a? La respuesta se hace con varios adverbios, según el lugar que se denota: v. gr.: hacia allá, tan&an o nanGan carin; hacia el oriente, tangon o nanGon para- laya; hacia aquí, nangan o tangán queni o queti; hacia la derecha, nangon o tangon uanan; o caili, hacia la iz- quierda; o quing gulut, hacia atrás; o quing arap, hacia adelante; o quing dayat, hacia la sementera, etc. § II. DE LOS ADVERBIOS DE TIEMPO. En primer lugar pongo algunos de los dichos adver- bios, que también sirven para decir o señalar el tiempo; es- tos son: queti, queni, quean, queta, carin. El primero sirve para señalar el tiempo en que estamos, v. gr. : queting al- dao a iti, en este día, v. gr., sábado; queting domingong iti, en esta semana en que estamos; queting bulan a iti; queting banuang iti en este mes, que es el de Septiembre, y en este año que es en el de treinta y seis. QUENI. Cuando se dice: quening aldao a ini, no quiere decir en este día presente, sino en el mismo día; v. gr.: el día* veinte y seis de tal mes sale el galeón; ahora en este mismo día se repicará, quening aldao a ini, etc.; así has de entender el queni, a diferencia del queting aldao a iti. QUEAN. Para señalar tiempo venidero en que ha de hacerse algo se usa del queni y el queyan; v. gr.: el lunes que viene, queni o queyan lunes; y así la semana, el mes, el año; v. gr.: queni o queyang banuang arapan; queni o que- yang balictaon, el año que viene; queni o queyang capu- - 182 — long banua, de aquí a diez años, etc; qüeni o qüeyang mu- com yá ing Guinu tang Jesu Cristo; queni o qüeyang mate cá, etc. El queyan sirve también para hacer relación del tiempo de que se ha hablado; v. gr.: hablaste del martes, etc. qüeyang aldao a iyan, en este mismo día; y así en los demás. QUETA. é Significa en aquel tiempo, haciendo relación, v. gr., quetang cayí, in illo tempore; quetang cangengeanan, allá en la antigüedad; quetang aldao a tía, o quetang bulan a ita, etc. Y de aquí significa también entonces; v. gr. : carin co Queta, allá estaba yo entonces; y en esto alterna con ca- rin; v. gr.: quetang aldao a ita carin ya mecao; carin pin queta depat a ita; también sin el queta; v. gr.: quening lunes o qüeyang lunes o quening datang yá; carin me amanuan, o carin co macao, entonces le hablarás, entonces me iré, etc. iñyang. Significa cuando de pretérito: iñyang datang yá, cuando vino; iñyang #, 7iunengeni? t ¿ para cuándo, sino ahora? ítem : equivale al romance cómo, y así es muy usado; v. gr.: ¿capilan e nepatauaran ning Dios ing tauong sisisi? ¿cómo no perdonará Dios el arrepen- tido?; ¿capilan e anti carin?, ¿cómo no será así? etc. PAQUI. V. gr.: paqui dinatang ya o datang, en llegando, de pretérito o de futuro; paqui caí, después de aquello; paqui galáng migulut cacalinguan mo ná, recelo que en volviendo las espaldas lo olvides; ¿paqui uari tinatangis ca e na ca mamayad?, ¿en llorando ya no pagarás?; paqui pota caca- rían ca, mabatbat ca; paqui balang biñie co sinira mo e ra na ca dianan, en destruyendo cada cosa que te doy, ya no te daré más. ítem: significa en siendo; v. gr. : paqui indio yá sagan yá, en siendo indio es flojo; paqui capanpangan yá magmatapang yá, en siendo pampango es valiente; paqui tagalog yá nun e tálaralit, tálateme yá; en siendo tagalo, si no cantarín, es danzarín. pablasa. Poniendo la segunda oración por primera se hace el mismo sentido con los adverbios sablasá o pablasá, que di- cen exigencia o congruencia; v. gr.: sagan yá pablasang indio yá; talaterac yá pablasang tagalog yá; matapang yá pablasang castila yá; palyinum yá, es bebedor, pabla- sjíng tudesco; maratna yá, es modesto, pablasang banal - 185 - yá, como santo; vídimus gloriara eius, etc.; aquilata ta nang cacamal camalanang Gristong Guiño tamo, pablasáng anac neng bugtung ning Dios Ibpa, quasi unigeniti, etc. Vide la enumeración del tiempo. § III. DE PREGUNTAR Y RESPONDER. INTA, ULI. (gut.). ¿Por qué? ¿Intang depat mo itinan? ¿por qué hiciste esto? la respuesta inmediata es con el adverbio uli, que significa porque afirmando; v. gr.: porque me lo mandaron, uling inutus dá caco. ¿Inta? se dice al que desconfía: ¿inta, e casi málugud ing Guinutang Dios?; ¿inta cayá?, pregunta dudando, ¿por qué sería? ¿por qué hairá sido? la respuesta que se diere es: uli inta cajjá ngeti; inta cayá sá; inta uari; el primero dice el que tiene satisfacción de alguna persona de quien no pensaba hiciese tal cosa; como quién dice; alguna razón tendría ¿inta caya ngeti? ¿por qué razón lo haría? El segando es: ¿por qué sería esto? v. gr., ¿qué han hecho conmigo? ¿inta caya sang depat dá caquita? El tercero dice; v. gr.: al que dejan solo en el trabajo común: ¿inta uari o uari sá bucod co ini?, ¿por qué será esto? ¿es el interés o el bienestar sólo para mí? INTATA. Se compone con el ta, que también es de preguntar; y el que así pregunta, no es para saber, sino para asegurar con las dos preguntas; v. gr. : no me quieres dar plata para comerciar en favor de los dos, y te pregunto: ¿itst a? ¿por qué?; siendo yo tan abonado. ¿Intata?, ¿por qué? si además de esto tendrás el útil de la ganancia etc. , y a este modo intata casi, etc. INTA (pp.). Significa: sal de ahí, apártate, haz lugar; intá lisia ca, inta na; dice la madre al chiquillo que se va a poner al regazo: quítate de ahí, etc. cayá (gut.). Con él se pregunta lo que se duda, v. gr.: ¿niño cayá ¿tá?, ¿quién será aquel?, ¿balu mo cayá ing pangutang? la 24 — 186 — respuesta más ordinaria y que suele enfadar, aunque sin razón, porque es modo de la lengua, y para ellos es buen modo, aunque se la dé el hijo al padre, o el timaua al ca- pitán, es: Unta pong ali co?, ¿porqué no señor? ¿por qué no lo he de saber?; también significa la disyuntiva o; v. gr.: tú o Pedro; ica cayá y Pedro cayá, o tú o Pedro. CASÍ. Lo primero, el que pregunta con este afirma lo con- trario; v. gr.: nunquid iniquitas apud Deum? ¿tin casin ca- buputa ning Dios?. Otro: ¿por ventura amas al prójimo, si no le socorres en sus necesidades?, ¿caluguran me casing para mong tauo, nun e me lingunan quing capagcasaquitana? ¿puedes por ventura asegurar que llegarás a mañana? ¿sacat mo casing bitasan quing micabucasan ca? También es de dar razón o descargo; v. gr. : ¿cómo has hecho esto? inutus dá co casi iflya depat co; ¿por qué sirves a un sangley? ma- laca co CKSipó; ¿por qué llora? gagagan me casi; si tú le riñes; buri mo casi, puede ser de éste siendo y de preguntar; v. gr.: ¿es dable que quisieses aquello? ¿buri mo casi tá? v. gr.: cásase con una negra: la buri me casi iyang pugot? atangtian co casi pó guea. UALA. También es de preguntar, pero estrañando; v. gr. : itan presto has llegado?, /miras na capin uala? si el que ayer se puso luto hoy lo ves de gala, ¡anti na capin uala guea/ ¡y estás de esta suerte?, ¿qué novedad es esta! ¡tica uala queti?, ¡aquí estás tú? etc. BAQUET. También es de preguntar, pero reconviniendo o ha- ciendo cargo; v. gr.: baquet tica ¿e ra ca tiburan?, pues cómo estás aquí ¿no te envié? ¿baquet e ca mamintó? ¿baquet e ca pa mamayad? etc. AYO. Significa ¿y pues? o sacando ilación o haciendo cargo al convencido; v. gr. : si esto se ejecuta en el leño verde, ¡ayo! ¿qué será de el seco?; ¿no te avisé? responde: sí, ¿ayo?, esto es: pues ¿cómo no has escarmentado? En este sentido se le junta bien el baquet, ayo ¿baquet e mo ini- ngat? Supuesto que me llamas, ayo ¿nanutang buri mo? ítem: por meterte miedo te digo, que he de acusarte al -187 — maestro; ¡ya l respondes coa desengaño o desvergüenza, ¿ayo?, ¿y pues? ¿qué sacamos de ahí? GALÁNG. Es también de preguntar, pero con recelo, como cuando preguntaron los apóstoles, nunquid ego sum Domine?, ¿acó galáng /w ita Guinu co? Otro: ¡si seré yo a quien busca la justicia!, ¡acó galáng buriran dacpan!; ¡magca galáng ica/t ¡si será a tí!; y sin preguntar: mandilo ca galáng, recelo que te bañes; payangin ca galáng dicen al enfermo; ¿iflya galáng mua ca uli na nita?; ¿te enojas acaso por aquello? responde: ¿por aquello me había de enojar, y no por esto? iiñya galáng sá mua co uli na nita't, e uli na nini?; item: iflya galáng sá pepautangan co yá, uling ma capamayad ya dice el que no puede cobrar, préstele fiado por que era buen pagador. Otro: no te llamé para que me de- jases, sino para que me acompañases; más literal: llámete para que me acompañases y no para que me dejases, ¿iíiya galáng sá inaus da ca, bá mo con laman ai aling bá mo con yabayan ? Con el mismo se responde dando descargo; v. gr.: ali galáng sa ing e co milacad; ali galáng sá ing misalunan co; ali galáng sá ing matua co, no es otra la causa de de- jarte, sino estar enfermo, el no poder andar y la vejez, etc.; ali galáng sá ican lacuas maquibalo queta, ninguno lo sabe mejor que tú, al que se hace de nuevas. ítem: sirve para cuando habiendo probado de todo con- traponemos uno a otro ponderando su diferencia; v. gr. : viendo la abundancia que hay de arroz aquí, y acordándonos lo caro que vale en nuestra tierra, diremos: caring galáng quecami alagang guinto, vale peso de plata (el indio dice de oro). Al contrario si fuéramos ahora a España, viendo lo caro del arroz, dijéramos acordándonos de Filipinas: caring galáng Filipinas e la alagang saga, no tienen estimación; y así de cualquier modo, tiempo o lugar o género en que hay esta contraposición; v. gr.: ahora todo es guerras; allá en mi tiempo, dice el viejo, usábamos de una paz octaviana, queta galáng minuna pauang alan piamanuan, etc. o vél NO. Estos dos adverbios de lugar también son interroga- tivos; v. gr.: ¿o yanti o no yanti casampat o caragul? ¿qué, tan hermoso o grande es? y también: ¿no ta e yanti carin? ¿cómo no será así?; ¿no yanti catas o caíala m? ¿qué, tan alto? ¿qué, tan profundo? etc. — 188 — NANAN. También pregunta: ¿nanan n^eta? o ¿nanan casi?, ¿qué se ha de hacer? si Dios lo quiso así; ¿nanan tá? ¿qué ha de hacer una persona? o ¿qué ha de hacer uno?; ¿na- nan mo co ala co pang pamayad?, etc. NANO. ¿Qué cosa?; ¿nano pá? ¿qué más?; ¿NANopó? ¿Nano sá? mejor fueran huevos; ¿qué pensabas que había de ser?; ¿nano pata? esto es, no hay más, acabóse; ¿nano ngeni?, ¿qué día es hoy?, ut que van a colgar; y aunque sea sim- plemente; ¿nano cañó?, ¿qué dice o qué dicen? preguntando, v. gr., al que lee o les entiende; ¿nano cayá ngeta pasari tá? ¿qué haría una persona en tal caso? Júntasele el balang en todos los tiempos: ¿nanu balang?, ¿nananu balang?; ¿numanu ya ta balang queyan?, ¿qué le puede suceder ahí?; ¿ninano ya balang?, ¿qué cosa lo que sucedió, cual- quiera que sea?, etc.; y también a la raíz:¿ nano balang coya? o ¿nano que balang? ¿qué tiene conmigo?, ¿qué tengo de ver con él?, ¿nano queta balang? ¿nano que uari balang?, ¿Quid mihi et Mi?, ¿qué tengo de ver con él?, no es mi padre, no es mi tío, no es mi pariente, etc. Compuesto con ma y el adverbio uari, es de suplicar; v. gr.: mañano uari pó mutus ca, sirva usted de mandar; mañano uari pó mangan ca, sirva usted de comer. NANAN tá. Es de responder dando razón; v. gr. : ¿cómo siendo Cristo una sola persona tiene dos naturalezas? nanan tang Dios yá ampón taUo yá, la razón es, porque es Dios y hombre. Otro: ¿por qué cargaron sobre todos los hombres tantos trabajos? nanantang me uala ngan quing manáng cásala- nan, la razón es, porque contrajeron la culpa original; para decir sólo por el pecado original, se responde por uli: uli ning casalanan a mana ra. YÑYÁ. Significa ideo, por eso; v. gr.: yñyá e co sinimba uling maquisaquit co; yñya pepailasa yá, bá na catang quinabus, por esto padeció, para librarnos; de modo que como el yñyá dice de dos cosas, esto es, por y eso; para explicar cual es eso pide siempre segunda oración. -189 — YÑYAPIN. Por eso mismo; v. gr.: porque no lo sabes, por eso mismo te aviso, yñyapin pábáluan dá ca; yñyapin ya tú, por eso mismo quizás; v. gr.: yñyapin yatá minea queti, por eso mismo quizás vino aquí; yñyapin yatá mimua yá, por eso mismo, discurro, que se enfadó, etc. YÑYATA O YÑYA, N&ETA O QUETA. Se usa para decir ésta o la otra acción es señal de algo, etc.; v. gr.: disparan a deshoras en Manila, decimos: esto es seflal de alguna novedad, yñyata o yñya ngeta o yñya queta merild tinpiglauan. Otro: sucede, v. gr., que siempre que alguno come fruta le da calentura; estaba ya bueno, y luego le vemos con ella, decimos: señal que ha comido fruta, iñyata o iñya nGeta o iñya queta melagnat ya menean ya bunga, etc. yñya uari. Yñya uari nga co, uling bala cong tutu itá, decíalo porque pensaba que era cierto; ¿yñya uari liguran can biyay ning Dios, ba can micasala?, ¿por eso acaso te dio Dios la vida, para que peques?; mejor: el fin que Dios tuvo en darte la vida, ¿fué para que pecases?; porque el concepto del yñya mira al fin; yñya uari mayap o yñya mayap mine ca queti, esto es: en buena ocasión has venido para el fin, que deseamos, porque tú, v. gr., nos puedes sacar de la duda. Al ladrón; yñya mayap tineng capanibalan, en buena oca- sión viene la justicia para librarnos de este ladrón, etc. yñya sa {breve el sa). Lo primero, es regular; v. gr.: yñya sa depat co quea, ba ya san misip, el fin que tuve en hacerle aquello fué para que se arrepintiese. Lo segundo, se usa para dar quejas tiernas, como hizo san Antonio abad con Cristo, ¿iñya sá Jesús có licúan mo co! ¿es posible que me hayas dejado, Jesús mío!; yñya sá anti nabqueyang ing amana mo caco; yñya sa e mo ne pecacalalay bitbat, dice la madre al padre , que azotó mucho al hijo, etc. INTA SA O INTA CAYÁ SA. Hacen el mismo sentido, pero es preguntando, v. gr. : ¿inta cayá sang e na ca melugudlugud? dice la misma — 190 — madre; v. gr.: ¿por qué no tuviste lástima? ¿inta sa e mo co dianan? ¿por qué a mí no me has dado?; todo es quejarse tiernamente por lo humilde de la partícula sa. §IV. DE DUDAR Y AFIRMAR. YATA. V. gr.: y Pedro y ata, discurro que es Pedro, no lo afirmo; atlo la yata, dudo si son tres, etc.; e ¡/ata es de inferir: según eso. nGrtt. V. gr.: ¿está el Padre en la celda? discurro que sí, tiyo nGeti; tiyo nGett Menila; ¿nu yang da nQeti carin itang anac co? dice la madre cuyo hijo no aparece. (Nun misan). NUN MISAN. También es de conjeturar: nun misan tiyo Baculud, discurro que estará en Bacolor. ítem: para decir unas veces con causa y otras sin ella, nun misan maqui sangcan, nun misan ala; es al modo latino modo vult, modo non viiU-, nun misan bisa yd, nun misan ali yá; como nganang bisa yú, nganang ali ya; nganang mitonton co, n'ganang ali có, unas veces acierto y otras no. AFIRMAR. TOTO. Toto nang toto, catutuan a toto, catutua nang catutuan, todos son de afirmar seriamente; tanto que ellos los tienen por juramento. Cuando no suponen lo que afirman, sino que lo posponen, es con negación; v. gr.: catutuan nun e ra ca balbalan a buntoc, verdaderamente, si no te quebrare la cabeza. TABANG. (A). Tabáng non e ra ca balbalan a buntuc; primo hermano de pasado. ítem: tabáng biro man, nun biro biro co, cierto que es fuera de burlas; y también tabáng nun e mataba,' dicen del puerco muy gordo; afirma y parece que niega; tabáng nan lapasan mong otos ning Dios, mipalá ca, ten por cierto, que si quebrantas los mandamientos de Dios no se- rás dichoso. — 191 — PALA. Es de afirmar, pero acabando de conocer lo que igno- raba; v. gr. : estoy en que sabes, y preguntándote veo que no, diré: e mo pala ngeni balo, bala co sáng balo mo, cier- tamente que no sabes, y pensé que sabías. Otro: magdala yd palán sundang ing Pare, ya se entiende; es muy ordina- rio juntarle el ngeni; v. gr.: melili cata pala n5eni digo cuando advierto que vamos perdidos en el camino; lo que dijo Alejandro cuando se vio herido, tauo co pala n&eni, ahora conozco de cierto que soy hombre y no hijo de Júpi- ter. También se le junta el pin: ini pin pala ngeni, etc. pin. Lo primero es afirmativo; v. gr.: oua pin, así es; iya pin iyan, ése mismo es; esa saber, Pedro, y Pedro pin; anti pin car in; tiene el concepto de mismo: anti na pin itang si- nabi co queca, así mismo, como te lo dije. ítem: maco ta na pin ngeni, suponiendo que lo ha dicho otra vez. ítem: cuando se intercala el adverbio ñaman, significa acabar o hacer de una vez lo comenzado; v. gr.: no has acabado lo que haces y lo quieres dejar; dígote: acábalo de una vez, balausan mu na pin man, o ilud mu na pin man. Faltan dos de confesar y vas a levantarte; yarian mu na pin man, acaba con ellos de una vez. También principiando: abalo mu na pin man, ya que lo sabes, etc.; pero si se pone al fin, v. gr., pues oye para que sepas de una vez, nun si- nabi ra na queca abalo mo na pin man; ya que te quieres ir vete de una vez, mena ca pin man; ica na pin man, al que pregunta quién lo hará. MO. Afirma limitando; v. gr.idanuMO, agua y no más; yana mo, no se ofrece más o es cuanto se ofrece; sisi mong sisi, pollos no más; metung ya mo, uno solamente; este mismo el de ali ca pa mo, paburian mo pa mo; daptan mo pa mo, etc. ítem, con acento largo es síncope de moa, y significa, también. Vid. las copulativas. DIN. También afirma y es de limitar; v. gr.: iya mo rin. También oirás iya mo pin: lo primero dice ¿les, el de siempre; lo segundo, él mismo sólo; de modo que el din mira a la acción, el pin al sujeto: al din compete nuestro romance siempre; — 192 — v. gr. : antia rin carin, así es siempre; antia pin carin, es de ese mismo modo; anti mo pin queta, como aquello mismo; anti mo rin queta, siempre es como aquello; mate ca rin, siempre has de morir; mate ca pin, ciertamente has de morir; sumisi ca rin, siempre has de arrepentirte; nun e ca mamangan dumanup ca rin, sino comes siempre has de tener hambre, etc. NANDING O ANDING O NARING O ARING. Son de afirmar; v. gr. : nanding e ra ca balo, como si no te conociera; esto es, bien te conozco; nanding e que pe- pabaluan, como si no lo hubiera avisado; esto es, avisado lo tengo, etc. ÑAMO MAN O AGUIAMAN CASI. Son también de afirmar. El primero significa tienes razón o es así, pero, etc.; v. gr. : bueno es prestar a Pedro para que otra vez te preste él a ti. Responde: es así, es cierto eso, pero tengo poca plata, ñamo man casi, dapot..,. etc. ; puedes comerciar para tener plata, es así, pero tiene muchos peligros, ñamo man casi, dapot, etc. El segundo significa aunque es así; v. gr. : ¿cómo siendo tu principal sirves a un sagley? Respondo: aunque es así, ¿qué ha de hacer un hombre? aguia man casi ¿numano yáng tauo? Éste conceded argumento y dice que no obstante eso, etc.; v. gr : ¿para qué pides prestado, si no tienes con que pagar? Responde: aguiaman casi poy, ¿paymateyá casing tauo? no obstante eso ¿se ha de dejar uno morir? CÁPALA PA. CAPILAN UARI. Afirma significando claro está-, v. gr.: el que no es principal, es timaua; cápala pa, claro está: siempre apela sobre proposición verdadera y clara; es palabra tagala y la usan los pampangos, aunque no les falta modo de decir lo mismo, que e3 capitán uari. §V. DE SUPONER. AMPAT. Supuesto que; v. gr.: ampat bitasang mate yang tauo danuna nang pamagcalingatna, supuesto que ha de morir el hombre prevenga su vigilancia; ampat maquiisip ca mi- — 193 — gaganaca ca; ampat e mo balo nun cavilan, supuesto que tienes entendimiento, ten consideración; supuesto que no sabes cuando será; ampat ume ca carin malauS ca carela, etc. Júntasele bien mo. ampat mon cabalu mo di Pedro nun meca carin palugud ca carela, supuesto que también co- noces a Pedro y su familia, etc. ; ampat mon matanda ca lungub ca quing pagaralan, etc. Y pospuesto; v. gr. : mag- capilit ca aldo bengi, ba can alan guli quing pangamate mo, ampat e mo balu nun capitán, etc. IYA MOA. Ya que; v. gr. : tya moa 7 e ca Masa puturo ca, ya que no sa^bes pide que te enseñen; iya moa 7 Masa ca ituro mo deang anac mo, etc. BAQUET. Baquet al, baquei f sa, baquet sa't. Los dos primeros signi- fican tras de que o sobre que; v. gr. : tras de cornudo apa- leado, baquet o baquet at pepaliuasana ya peluca nepa; y así, baquet o baquet át e ca susulat, mialung capa; ba- quet o baquet at e ca magyunal masan ca pa ñaman bul- bulan; baquet o baquet át sulát ya palpaqúilua ya pa, tras de ser tonto es porfiado, etc. El baquet tal vez signi- fica pues; v. gr. : concluyo diciendo: pues ciertamente no pu- diera hacer tal cosa, baquet pin mon e na sucat daptan ita, etc. Baquet sa se usa para redargüir con alguna paridad; v. gr.: afeándola ingratitud y deslealtad con Dios, traer la lealtad del perro para con su amo; baquet sá ing asó, baquet sá ing ayop, baquet quing alimbaua ing etc.; a este modo dice la flojedad del indio: e ca sd batoc át ba- quet sá ing panas dasnganang a ya na, no te apures, pues vemos que la hormiga llega a donde quiera que va; etc. No confundas éste con el de convenir o hacer cargos: baquet sá mipanigla ca, etc.; baquet sa't e ca Masa megaral ca pa sana, baquet sa't e ca sinulat dinapat ca san aliua. Ya lo entiendes. § VI. DE EXCEPTUAR. Lo primero lo es el pa con el subali; v. gr.: azota a to- dos exceptuando a Pedro, batbatan mo ngan pasubali can Pedro; o y Pedro mon pasubalian mo, a Pedro sólo has de dejar fuera; o y Pedro mo ing e me batbatan, solo Pedro 25 - 194 — es el que no has de azotar; o nun e y Pedro alan e mo bat- batan, sino t es Pedro, no hay a quién no azotes, etc. SUBALI, SUBALI PA, SUBALI SÁ, SUBAT SÁ. Todos son peros, pues su modo de significar consiste en que teniendo intención de hacer algo, se retracta, o no se efectúa, o se hace lo contrario porque se ofrece algún pero; v. gr.: quiero ser mercader, pero lo dejo, porque se me ofre- cen los peligros del mar, bisa cong migcalacal, subali ma- ralas ing catagcuan quing dayat malat. Otro: quiero pre- guntar algo a Pedro y le dejo, porque se me ofrece que no ha estudiado; ¿balu mo caga ining icutang co queca? subali e ca magaral canini. Otro: atiende, hazte cargo de esto, niyo talastasan mo imnan, subali o subali pa e mayap abalo mo, o e mayap queca; etc. A este modo son los peros de los murmuradores; v. gr. : estás alabando a Juan y salta un murmurador; subali sang e matas a lub, subat san e malaram; esto es, exceptuando o dejando a parte o salvo que o si no fuera embustero; porque con el sá pide subjuntivo; sin él afirma absolutamente; v. gr. : quiérole hacer depositario, subali macapanacao ya, pero no, que es ladrón; etc. Y así también, v. gr.: encár- ganme algún viaje, y excusándome respondo: subali san o suba't san e co marapat, subali san o suba't síín ali ining dapat co, si no fuera, o más tengo que hacer, etc. DAPOT. También es de exceptuar; v. gr.: dapot tauo yá; dapot banal ya, todos los hombres, todos los justos, sin exceptuar alguno, etc.; son proposiciones universales distributivas, que no admiten excepción: dapot tauo ya bisa yang ca- ñauan, todo hombre quiere descanso, etc. ARING. Es hermano del naring o nanding, y todos hacen el mismo sentido, y por eso se puede usar a cualquiera de ellos; olvi- dóse este en los de afirmar, pero sabidos aquellos, se sabe éste. Pondré un ejemplo: nanding o naring o aring nun manabo ca quing infiernos, sap mo có, digo al que no quiere tomar la correción como si por caer tú en los infiernos yo hubiera de ir contigo; afirma que él solo caerá en los in- fiernos, etc. — 195 — § VIL DE ADVERSAR. DAPOT. Pero: es muy sabido; daréle otros romances; v. gr.: ding tauong alan tacut quing Dios e re gagauan magcanong infiernos, dapot san o dapot mo san dasngan dang buri rd, los hombres sin temor de Dios no hacen caso de las penas del infierno, a trueque de o con tal que o como consigan su gusto. De la otra significación, v. gr., dapot tauo ¡ja, todo hombre o semel que sea hombre, ya dije en el § ante- cedente. BAGCUS. Es de adversar: quinimo antes bien; v. gr.: e sucat ma- casira queca, bagcus pin macapaldan, antes bien, imo potius t te hará provecho. De otro modo: ali mo ing e macasira queca, nun e pa ñaman macapaldan, etc. BAGO O BAYO. También son de adversar y significan siendo así que; v. gr. : dice que no me puede pagar siendo así que tiene con qué, e na co cano abayaranan bago o bayo tin pamayad na. Otro: ala yang sicanan, bayo o bago maragolya catauan, etc. ACAYA. Es de adversar. Vid. la ironía. BISTA, MAN, AGUIAN. Todos significan aunque (el man siempre se pospone); v. gr. : aunque es fea la quiere, bista o bista man a t o aguí a man manauang yá lupa, calugurane yá. Otro: calili na co ning Dios, e co man catuliran, bista man át o aguiaman e co catuliran, etc. imburis. Mas que; v. gr.: imburis patayan da co, dapot dasngan cong buri co; patayan da co man; aguian patayan da co, dapot dasngan cong buri co, mas que me maten o aunque me maten con tal que yo haga mi gusto. Aunque material- mente dicen lo mismo, formalmente son muy diversos con- ceptos. Atiende: el primero, quiere hacer gusto, con des- precio de la vida; ése dice imburis; los demás abrazando la muerte: esta es su distinción. - 196 — ALANG ALANG. No será razón; v. gr.: alang alang acón sumut, dice el ofendido; y entre los indios el que es mayor de edad; no será razón que yo me humille a él; alang alang lacuan queng asaua co, uling, etc., no es razón dejar a mi mujer por esto o por lo otro; alang alang Masa ca caco, dice, el maestro al discípulo, es fuera de razón o contra razón o 726» cate en razón que sepas tú más que yo. Otro: alang alang mapia ca caco, dice el padre al hijo; el sentido propio es: est infra rationem, no alcanza a la razón, etc. ' TULA Sobre eso, esto es mucho, no hay necesidad de eso; v. gr. : cuando dijo Cristo: yo iré en persona a curarle, pudo respon- der, tulang ita Guinu co, eso es mucho Señor, do hay nece- sidad de tanto, basta su palabra, etc.; éste es su propio con- cepto cuando dice el indio: ¿tula casi ta? ¿qué necesidad hay de eso, habiendo otros medios más fáciles?, etc. BALANG. No sólo es quilíbet; v. gr. : balang Usa; balang capulo, décimus quisque; balang na, sea lo que fuere; balang buri mo, sea lo que tú quisieres; e ra ca balang cucutngan, ¿in- tang maquibat ca? no siendo tú a quien preguntan, etc.; e co balang catuliran, sin ser yo digno por cosa alguna etc.; sino que también equivale al bago o bayo; v. gr.: e na co cañó abayaranan, jbago o bayo tin pamayad na; e na co cañó aba- yaranan, maquipamayad #ó balang; y así, bago maragul yá catauan, maqui catauan ya balang; aquí equivale el balang, al romance siendo y el concepto de ser. ítem: equivale al romance ninguno, aunque se explica con el romance pues que; v. gr. : ¿balang dalaga maquipantoc? esto es, ninguna, dalaga lucha; pero decimos: pues qué ¿también las doncellas luchan?} a este modo, ¿balang magaral maquialong? pues qué ¿los que están aprendiendo juegan? ¿balang magyunal masan yan bulbulan?, pues qué, ¿también los que ayunan . comen carne? § VIII. DE APROXIMAR. BIDSO. Por poco; bidsó co sá metay quing pangabaldug co, por - 19? — ■ poco me muero o poco me faltó para morir; bidsu na co sa miliarin capitán, por poco o poco faltó para hacerme ca- pitán, etc. BAGUIA, LALAT. Apenas; v. gr.: apenas me llega a la barba, baguia o lalat yá miyalas guing baba co; apenas respondió se fué, baguia o lalat yá mecapaguibat caco meco na ya; apenas alcanza el atril, baguia yá miyayabut etc.\ guing & aguí akg e magcacabira, por lo que apenas tiene entidad; baguia na abubuat ing bitis na, apenas puede levantar los pies, etc. lasa. casi. Y de ordinario se junta el man; v. gr.: e nemangamanu man lasa, ya casi no habla; e pa mitipa man lasa, aun casi no sale de casa. ítem: e pa mitipa man lasa ing bang- gue na maili na yá, aun casi no se ha bajado el difunto se ríe el heredero. Y así, baguia na co lasa apaguibatan, e mitnga man a lupa lasa guing datna na, etc. magun. También de aproximar: magun icabat me iyang pasbul, cierra algo la puerta; maguntuliran mo yá, enderézalo algo; magun ebisa; se inclina algo a no querer; magun bisa yá, se inclina algo a querer, etc. MABNO. Este es aproximarse con despecho; v. gr. : mabnó cong matdas a salu guing casbu ning lub co, estoy reventando él pecho de cólera, mabno cong numano, estoy resuelto que aje suceda cualquier cosa, etc. § TX. DE ROGAR Y DESEAR. UARI, SA, SANA, NA. Todos son de rogar y siempre se posponen; v. gr. : ngamu na uari, o sa, sana; haz eso por tu vida; y más claro con magdalita ca uari, etc. De el na se dijo en los oficios de los pronombres: (}i na po, o din mu na co po gueang polvos mo, sírvase usted de darme un polvo, etc.; mañano uari po ya se dijo también que es de suplicar. — 198 — NANAN. Ya se dijo que significa ¿qué se ña de hacer? : ¿nanan mo pa iyán? ¿qué más has de hacer a esto? esto es, no resta más que hacer; y así ¿nanan pa iyan? ¿no hay más queha- cer en eso? ¿nanan pa? ¿qué hay más que hacer? esto es, nada, ¿nanan pa tá?, ¿qué hay más que pedir o qué ha- cer? Esta completo y cabal. Todos estos rodeos es me- nester para entender como estos son de desear, que deci- mos ojalá que; v. gr.: ¿nanan pan balo mo ing balo nang Pedro? ¿qué había que desear si supieras lo que sabe Pe- dro? y de aquí, ¡ojalá supieses lo que sabe Pedro!; ¿na- nan pa tan y Pedro?, ¿qué más hay que desear en Pedro? es hombre cabal; y de aquí, nanan pa tan y Pedrong ma- lyarin capitán; y así, nanan pa sá o nanan pa ta sá o na- nan pa ta sa na, etc., ojalá que. Vid. el § siguiente. § X. DÉLAS INTERJECCIONES E IRONÍAS En todas las lenguas significan estas los afectos del alma y son más difíciles, si no imposibles de trasuntar: , ex- plicarélas como pudiere. AUO. Es interjección que significa un afecto expresivo de que hay lo contrario de lo que se busca; v. gr.: pídesme prestado al tiempo que yo ando buscando quién me preste; responde rete: auó acó na pa sá ngeta, ¡ay! si hallara yo quién me diese primero, Otvo: pregúntasme si Juan es buen estudiante, yo que sé a qt^ no hace más que jugar y no sabe palabra, diré: auo e na^eti paninapan man, ¡ay, pobre de mí! ni lo sueña, etc. ACAYA. Compuesto de a y cayá, sirve de interjección. Sio. aca- yá e na pin querauac! ¡oh! no sea que le haya hecho mal y no bien, de lo que pensaba que le aprovecharía. Ya que se ha tocado, sabe que se usa también, cuando sucede lo contrario de lo que se piensa, que viene a ser el mismo concepto, pero sin inter jección y con algo de ironía; v. gr.: esperas con ansia el criado que vuelva de donde le enviaste; yo que sé que no fué, o que se está enredando, te diré con retintin; ¡acayá! esto es, agárrale por la cola. Otro: al que dice que - 199 - no errará el tiro y sabemos que suele dar uno en el clavo y ciento en la herradura: ¡acayá! e me turan, tan seguro lo tienes como un pedo en la mano, etc. SALAMAT. Es de agradeceder; v. gr.: salamat po quinglugudmo, y de dar la enhorabuena: salamat po quing ati ca. BÁ. Es de saludar: bá J mañano ca? dice el que saluda al pariente o ai amigo que ha mucho tiempo que no vio; BÁ po, María; ítem: bá, binifíyagan; v. gr.: iquit yo nang mata- lastas; ea, cristianos, ya habéis visto claro, etc. ítem, de implorar: ¡bá, Dios a Guinu co! ítem: bá, ¿no te lo dije yo? como si lo advertí que había de caer, y cayó. AROY. De quien se queja, ut de dolor o pesadumbre: ¡aroy inda! ¡ay madre mía! dyes interjección del que llama: ¡ay! babaying mamulang ¡ay!; ¡ay! tauoy; aquí está pospuesta y antepuesta. Ha de quién se lamenta; v. gr.: ¡há! tauong bu- lag a nun balu mo sáng car asnean mol. ANONDA. De quién se aflije: ¡anünda calulu na co! ¡ay¡ infeliz de mi. A esta siguen ¡nindal, ¡nonda! Inanda!, ¡nibpa!, ¡nobpa!, ¡nabpa! intercalando el pronombre de tercera per- sona; también se les intercalan los pronombres primitivos y se posponen, v. gr.: ¡calulu nacondá o nacobpá! etc.; y nota que muhas veces, sólo queda el ndá, bpá., y estos se juntan con la vocal antesedente; v. gr.: ¡undá ngeti casam- pat! ¡oh qué hermoso será! etc. CANONDA SÁ y CANO NGETA. Significan deseo con ansia. Angat sa, sentimiento de lo hecho u omitido; angat sa, mejor fuera, etc. SEÉ, DEÉ, TAYÍ, AÍS, PEE CA, EÉ, NÉ. Todos son interjecciones de mofa, desprecio o abomina- ción: para que veas en la práctica su modo de significar, nota de corazón lo siguiente, que todo se halla en la culpa mortal, ¡ay! caladua coy! micasala na ca; eyata, pisali mo - 200 — nang banua; marauac nan dang pamamisali ¡né! asali mo neng infiernos; /masamac kabp a mong pamañyali ! ¡pepagu- lutan me pala y Jesús at iyán inarapan moy Satanás/ ¡ma- palá casing pamicalibay ! ¡seé! e yata pala y Satanás ing pa- nginuan/ Itayí! !peé ca¡ // Jesús iyan pagulutan! ¡deé! ¿nano sa na? ¿nano nan dang cabulagan? ¡ay! ¿nano tang casulatán ing quecaí\ ¿nano nabpa mong cababán-babán ning tauong cristianos! ¡ne! non e ca magbalic- at misubli lub a caladua co, maroloc ca pin pug quing infiernos mangga quing mangga! ¡ha! capamisana ning cay alan palad! ¡ha! ¡anondaí ¡calulu na có! -fangat sa ngetan mete yang tauo macalilíbo bayo ya micasala! ¡abalo na canonda sá ing carasngana pog uli ning casalanan! ¡aquit na cañó nQeta! ¡asubucana cañó ngeta sa ná! bayo yá micasala: ¿non micasala ya pota quing Dios a Ibpa nang malugud a alan angga? ali na yá; dapot antiman carin buri naco ña- man patauaran. ¡há! sinta naH lugud nan Jesús a alan ca- para! ¡maliari la cañó ngeta sáng ulung alan licat ding mata co, maguin dayatmalat sá ing dayang sumibul pana- ngis co quing capaliuasan co! nun uarin e mo co po lingonan patauaran. ¡aroy! ¡nonda ngeti casaquit ing lasaH sa- quit a ipasari ra pog caco ding diablos!. No te lleve toda la atención la lengua y dejes de poner el corazón en el sentido. Acerca del #¿ advierte, que cuando no lleva desprecio, es síncope del adverbio ane, que signi- fica ¿entiende usted? En otras locusiones no se perciben tan claras las ironías, porque penden más del retintín, que de las palabras; v. gr. : nun uari man guineas nang anti queta; mar aguí cong toto tacut, haciendo burla de sus roncas. Otro: dice uno, palsintan cong bina ing ala ca! siento mucho tu ausencia; y él que no lo cree, responde con ironía: capi- tán uari ifíiapin inda iyayat caí! ¡eé! ¡e yata! balo co pin moa, palsintan mo cong bina; e mo áhatang e mo co aquit; ¡ay! etc., supongo el taró y el sonó. CAPÍTULO XVI. DE LAS COPULATIVAS, DISJUNTIVAS Y LIGATURAS. § I. DE LAS COPULATIVAS. Para copular las partes de la oración, se usa de la con- junción ampón o manga, que significan y; con advertencia, que cuando son muchas alternan; v. gr. : ding angeles manSa ding tronos ampón ding principados manga ding se- — 201 — r -afines ampón ding querubines, etc. De la unión de los nombres y- pronombres ya se dijo cuando se trató de ellos. Pati es en esta lengua, como el simul, una, pariter latino, v. gr.: sombrero p ati capilla p ati escapulario pati tocod, etc.; este pati significa también como paqui, luego que. El quoque latino es moa;v. gr.: tú azotaste; ego quoque 9 acó moa; suele juntarse el ñaman; v. gr.: tú fuiste azotado, yo también, acó ñaman moa; pero advierte que muchísimas veces se intercala este adverbio, guardando el mismo sen- tido, pero entonces no dicen moa, sino mó largo. A cada paso le hallarás en Sio y el Memorial; para que le descu- bras, toma estos ejemplos: macalma nacondasa nun muli co mó sa banua; ¿nanu nanda mó sa ing tula co? non sambutan có mó sa ding salang co anti mo caring miftyambut. Otro: pablasang mepagala ding santos, ifíyapin mó miablasan lan capainauana alan angga, etc. Ñaman es casi lo mismo que quoque: tú quoque, Pater, ora pro me, ica ñaman, Pare, panalangin mo co man. Este ñaman se identifica y empana con todos los pronombres primitivos, conservando la significación de también; v. gr.: ama Dios a todos, y así también me ama a mí, calugurand na co man, calugurana na ca man; calugurana ne man; calugurana na que man; calugurana nó man; calugurana na có man: y así en cualquier oración de este sentido; v. gr. : tu fuiste a Manila, mine na có man, mine né M'aN; mine nó man, mine na que man, etc. La conjunción at suele ser como ampón, y siempre que acaba en vocal la dicción a que se junta se le come la a; v. g.: caladua't, catauan; pero ordinariamente se debe usar de ella entre cosas que dicen respecto unas a otras, o por conformidad o por oposición, v. gr.: mainsac at maragul, caladua'T catauan, mayap at marauac (y también mayap marauac) marimla't mapali, etc. Otro oficio suele tener que no es conjunción, sino que tira más a ligatura y trae un sainete que es un no se qué; v. gr.: en el rezo. Era picudta ding tauo'T ding angeles man. Otro; v. gr.: aunque haya medicinas si el hombre las des- precia, si no quiere aprovecharse, non ing tauo l T e ya bisa. ítem: es conjunción causal y entonces significa porque; v. gr.: e na déla queti ing dase naH e na pabitasang bina ing malacuan ya queti, no ha traído el petate porque no estaba cierto en quedarse aquí. Usan también del at haciendo suspensión de ella y de- jando al curioso lector lo que se sigue a lo que obsta; v. gr.: mine co carin at había de ir allá, pero ; ita ninan 26 — 202 - at ; de modo que es respectiva, o a lo dicho, o a lo que se sigue, y de ordinario en sentido adversativQ. . § II. DE LAS DISYUNTIVAS. La primera caya; v. gr. : malacuan ca queti, muli ca Gaya, o quédate o vete; el fiscal o el mayor, ing fiscal ing mayor o aya; este es el aut latino, aui Petrus, aut Paulus. El sive se hace con man; v. gr.; sive Moisés, sive laron, y Moisés man, y Aaron man: este es su primer concepto, pero también se usa sin tanta viveza; v. gr. : sive vellit sive non, bisa ya man e man bisa; vellit, nollií, quiera o no quiera; por- que equivale a quamvis: quamvis nollit, e man bisa, etc. La adversativa no es eso, sino aquello se hace así: ali pin iti, non e pin ita; alia Pedro, nun e y Juan; aliua y Juan, nun e y Pedro, no es Pedro, sino Juan. Otro si no tenemos nosotros y esto se hace así; v. gr. : sino fuera por tí le matara, nun e si. ica patayan co ya; o nun e sá uli mo o uli ning ica pete co ya, etc. §IIL de las ligaturas. A. Las ligaturas son tres: la primera a; con esta se traban comunmente las palabras que acaban en consonante o dip- tongo; v. gr. : masanting Atauo; balay a mainsac;y lo mismo aunque sea relativo; v. gr.: ing banal a maniti, ing balay a manabo, dayat a laon, caqueuan a malapad, danum a malat, bondoc a mayagta, cañan a lutu. NG. La segunda es ng\ con esta se ligan ordinariamente las palabras que acaban en vocal; v. gr.: tauoNG banal, baba- ymamarauac, mapiavtG mamimutmut, y la misma sirve aun- que sean relativos; v. gr.: ing dalagawG magcalagó, ing ta- uohg macasalanan sumisi ya. ítem: Es regla general que cuando se dobla la dic- ción para exagerar, siempre se pone esta ligatura; v. gr. : dacal moxGdacal, ditac moxG ditac f tauo naNG tauo, sabi na^Q sabi, mialwsG nang mialung, guigote na^G guigote, etc. — 203 — N. La tercera es n {hic opus hic labor); esta sola pedía un muy largo capítulo, porque según la variedad de combina- ciones de las palabras, así se muda: diré lo más trivial que junto con lo que puedes observar en el Arte te dará mucha luz. Cuando la dicción que se liga a la antecedente es to- talmente indeterminada, y no es verbo ni modificación de él, se usa de esta ligatura; v. gr.: mitipa can sía; salí can babi, cuma can danum, y esto aun cuando por intercalarse algún adverbio se traspone la ligatura; v. gr.: mitipa ca san sía; cuma ca uarin danum, etc.; y de aquí salen como ramas de tronco las advertencias que se dirán. Dije si no es verbo, porque si lo fuere, se usa de la se- gunda; v. gr. : magaral canG masa; muli canG malagauá; bit- bat denG pisaquit; bitbat yenG pirangan; penaco ronG guisan; bíldog noNG pitunggal; etc., y también aunque como dije se trasponga; v. gr.: magaral ca uarinG masa; malagauá ca pinG muli, etc. Dij¿ o modificación, porque con ella también se liga con ng; v. gr. : maco canG dapal; muli canG malagauá; daptan monG mayap; talican menG masican; muli canG malagauá; y así mecaNG mirapal queni; o traspuesta: meca queninG mi- rapal; pero si no es pronombre el que se intercala, sino que el modo es inmediato al verbo, no es así; v. gr.: ingsu- muyun mayap. Por esta regla va sabia, que siempre se liga con n por lo que tiene de confuso, esto es, porque no determina; v. gr.: sabían angeles; sabían tauo, etc., y el adverbio ma- saquit, que si le precede vocal, se liga con n; v. gr.: nun e ca sumisin masaquit; sinta mon masaquit; tumulan masa- quit; calolon masaquit; siglan masaquit; y también el ad- verbio lato: lalon maragul, lalon masanting, lalon e mana- yon, etc. Por la misma razón el adverbio ala, de ordinario sigue esto mismo: alan tauo, alan Masa, etc. Dije de ordinario, porque, si de algún modo se determina, es con la segunda; v. gr.: ala conG toto queti, verdaderamente que no estuve entonces. También van por esta regla los numerales cardinales, desde diez, si se acaba en vocal: lalon metung, labin adua, mecatlon metung, mecaliman adua, etc.; pero porque el dar las reglas para todo, es* nunca acabar, atiende a los ejem- plos siguieutes: — 204 — Cuando los interrogativos son de cosa totalmente inde- terminada (pero es menester entender bien cuándo lo son), se ligan también con n; v. gr.: ¿ninu taN menacao? ¿ninon guiningua? ¿ninow mengan canita?; ¿quién es aquel desver- gonzado? (aquí determina a parte post), ¿niño ita^G lampa- lasan a itain? ¿insa ing mayap gaeta? o ¿insax mayap queta ?; ¿qué pluma? ¿ ingsau pluma ? ¿ ingsa uari^G pluma ?; ¿ninota y Manuel quecayot \ ¿niño tam Manuel guecayo?; ¿niño teNG tauo careta?, de aquellas figuras, v. gr., ¿guien es el hombre?; ¿ninu tav¡ tauong e matay?, ¿quién es el hombre que no haya de morir? A los que acaban en n si se les sigue algo, se añade g: nanu pa man, sea lo que fuere; pero nanu pa maNG casagui- tan etc., aunque no se exprese; v. gr. : nanu pa maHG dumpa guing tauo, etc. ; ding salanta banguet at yayauad la papaguit da pa namanG saguit dá; con mudar de sen- tido se muda la ligatura; v. gr.: ¡nananpaw lalu cong balu nan Pedro!, ¡ojalá supiese yo lo que Pedro sabe!; ¿nanan pang cabaluanang mangamanong castila? ¿qué le faltaba si supiera, etc. En fin, es menester cuidado, porque, no obstante lo di- cho, suelen tal cual vez usar indiferentemente de la segunda o tercera. Otras veces si no se pronuncia o escribe lo que se debe, dicen está feísima la locución. Dar reglas para todo es dificilísimo y latísimo, porque son sin número las combinaciones de las palabras. CAPÍTULO XVII. DE LOS NUMERALES. No he dado éstos antes, porque tienen diversas compo- siciones que no se pueden entender antes de la sintaxis de los verbos. Divídense en cardinales, distributivos, vicena- les, etc. §L DE LOS NUMERALES CARDINALES. Los que entre estos llaman dígitos, son: 1, isa; 2 adua; 3, atlo; 4, apat; 5, lima; 6, anam; 7, pito; 8, ualo; 9, siam; 10, apolo. Éstas son las raíces numerales de donde nacen todos los compuestos; pero nota, que isa, 1; y apolo 10, sólo se dicen numerando simplemente; mas para individuar, se usa de metong uno y apolo diez; v. g:: una mujer, metong a babayi; diez varones, apolosG lalagui: donde ya notarás, - 205 - que los numerales se unen a los nombres que numeran con ligaturas de a o ng. Vid. cap. de las ligaturas. El 11 hasta el 19 se hace con labing, antepuesto a los dichos dígitos: labin metong, 11 (no labin isa), labin adua, 12; hasta labin siam, 19; labi [lan] siam, son diez y nueve, etc. Ahora para la cuenta en adelante, sabe que apolo son , diez; dinalan 100; libo 1000; lacsa, 10000; cata-cata, es cuen- tos de cuentos de cuentos, sin determinar; sino un número innumerable. Pero advierte, que dinalan sólo sirve para ciento cabal, que en pasando de ahí se dice dalan ciento; pues ahora para numerar los decenarios, antepondrás el número dígito al polo y dirás aduang polo, 20, hasta siam a polo, 90; dinalan 100; y para numerar los centenarios, harás de la misma suerte al dalan y dirás aduang dalan 200; limang dalan 500; hasta siam a dalan 900; libo 1000. Lo mismo harás para nu- merar los miles y diez miles hasta lacsa (1) 100,000; aduang lacsa 200,000; atlung lacsa 300,000, etc. La mayor dificultad es numerar los intermedios de los decenarios, centenarios, etc. Para los decenarios el modo más usado y corriente es anteponer la partícula meca al de- cenario que se sigue, no al pasado en que estás, y añadir el número dígito, ligando al decenario con n si acaba en vocal, y si en consonante, sin ligatura; v. gr.: 21: el dece- nario que se sigue es atlong polo; pues quitóle el polo y an- tepóngole meca y dirá: mecatlon metong hasta mecatlong siam 29; quiero decir 31: el decenario que se sigue es apat apolo 40; pues quitóle el apolo y antepóngole meca y digo mecapat metong, 31; mecapat adua, 32; mecapat ualo 38; etc. Mas, quiero decir 91 : el decenario que se sigue, es dinalan (1) No era en nuestro ánimo poner nota alguna a la Obra del P. Bergaño, pero al llegar a la palabra lacsa, es tal la discordancia del autor consigo mismo que bien merece hacerse notar. Obsérvese que la primera vez que se cita lacsa en la segunda edición esta traducida por die& mil conforme a la edición primera y al Vocabulario; pero a to- dos los lacsa subsiguientes se les da el valor de cien mil, siendo así que según la primera edición y el Vocabulario a esta cantidad corresponde en pampango la palabra gatus, bien que en el Vocabulario se hace la observación de que no lo entienden. A errata de imprenta no puede atribuirse esta divergencia, pues sería inverosímil una errata tan repetida, además de que las cantida- des de veinte mil, treinta mil, etc., que en la primera edición son aduang lacsa, atlung lacsa, etc., en la segunda se dicen con aduang pulung libu % atlung pulung libu etc., lo que hace suponer en el autor un cambio de opinión respecto al valor de lacsa. También se debe notar que en la segunda edición no se cita la pa- labra sangiota, a la que en la primera edición se da el valor de un mi- llón y en el Vocabulario se remite al lector a lo dicho en el Arte. — 206 — 100; pues con el meca, mecarinalan metong, mecarinalan adua 92, etc. Es verdad que usan también al uso español: 21, adduang polo ampón metong; 53, limang polo ampón atlo; 99, siam apolo ampón siam, etc. Para numerar los intermedios o picos de los centena- rios, millares, cien millares, etc., se usa de dos particulas talo, lauit, que significan más o sobre, y se anteponen al centenario o millar, y con la conjunción ampón o sin ella, se añaden los picos; v. gr.: 101, lalon dalan o lauit da- lan metong; 111, lalon dalan labing metong; 183, laüit da- lan ampón mecasiam atlo, etc. Para los millares: 2020, la- üit o lalon aduang libo aduang polo; 1500, laüit libo li- mang dalan o libo ampón limang dalan o lalon libo limang dalan; 1851, lauit libo, ualong dalan mecanam metong, o lauit UboH ualong dalan ampón mecanam metong. Este año de 1736, iting banuang lauit libo't pitong dalan ampón me- capat anam. Los picos de los diez millares de la misma suerte: 20,063, lalon aduang polong UboH mecapitong atlo; 30,904, lauit atlong polong libo siam a dalan ampón apat, etc. Advierte que también cuentan los picos intermedios de los millares al modo que queda dicho de los decenarios; v. gr. : 387,000, mecapat ualong libo pitong dalan; 67, 853, me- capitong pitong libo ualong dalan ampón mecanam atlo, etc. Lo mismo se hace con el lacsa 100,000; v. gr.: 100,042, lauit lacsa' t mecalimang adua; 200,S24:,lalon aduang lacsa ( t atlong dalan, ampón mecatlong apat; 425,000, lauit apat a lacsa 't me- catlong limang libo; 914,257, lalon siam a lacsa t macapat apat a libo at aduang dalan ampón mecanam pito, etc. El uso en- señará y facilitará esto. Cuando no individúan el número, sino a poco más o menos, dicen como nosotros: veinte y tantos, cuarenta y tantos, mecatlong polo, mecalimang polo, dejando incierto el número de el pico; y lo mismo en los demás, como dos cientos y tantos, mecatlong dalan; mecapat apolong libo, etc.; mas, esto no es muy usado; para evitar confusión, di: aduang polo t nung pilan, aduang dalan nun pilan, apata polo*t nun pilan, o nun pilan polo, o nun pilan polo t non pilan; atlong polong libo t nun pilan o nun pilan dalan at nun pilan, etc. PICOS. Has de saber, que estos cuentan de otro modo que no- sotros los picos o como picos de las cosas; o por ser meno- res, o por no estar sanas; v. gr.: donde nosotros decimos dos hombres y una mujer, dicen ellos: para tres hombres sobre -207- dos (que dice el dígito adua) una mujer: mecatlong babayi; dos mujeres y un hombre, mecatlong lalaqui; dos hombres y un muchacho, mecatlong anac, y así mecaduang¿&072¿0- molag, un carabao grande y un chico; dos carajayes y un chico, mecatlo lang cauali; maqui estribo con mecaduang balbal, tengo un estribo bueno y otro quebrado; maquipin- gan yang mecatlong sullao, tiene dos platos y una escudi- lla; mecalabi lang limang bulag o pilay o matlac; quiere de- cir que son quince, entrando en cuenta los cinco ciegos o cojos; no se explica si son hombres o bestias, porque se en- tiende; si no, fuera preciso expresarlo. Cuando son diferentes especies, siempre se expresa; v. gr.: tengo dos caballos y un carabao, maqui ca.ba.yo con mecatlong damulag; tengo cinco puercos y un perro, ma- qui babi con mecanam aso. Saca por estos los demás. PROTOCOMPUESTOS. Admiten protocompuestos: su modo de significar es en todos, como en mangadua, esto es, segundar; v. gr. : si has bebido una vez, manGadua ca, asegunda o bebe pro secundo. Pasiva primera lo qué; tercera a quién o la cosa que; v. gr.: penGaduan cong serulan ing muía co; panGaduan meng painuman y Pedro. ítem: sirve para cuando son dos, res- pecto de quien se obra; v. gr.: cutngan me y Pedro, pre- gunta a Pedro; pregunta segundo a Juan, man&adv a cang cutang. Pasiva primera: y Juan penGaduan mo cang Pedro; tercera: pangaduan me Pedro can Juan. Más claro: el adúl- tero casado manGadua yan babayi; la que no es suya, pa- siva primera, y la suya es pasiva tercera. A este modo en los demás que se usan, que son los dígitos que comienzan en vocal. MA neutro. ítem: admiten verbo neutro de ma, y significa pararse el nominativo hecho tantos o tal en número, como indica el dígito; v. g.: metong es uno; mametong ing lub da, la vo- luntad de ellos se hace una; adua, dos; meyaüüa pin ing lub ña, su afición está repartida en dos; nun atlo lang calu- guran mo, mi atlo ñaman mo ing lub mo. ¿Cuántos son los que vienen a confesar? si responde con el pretérito; v. g. : meyadua la, meanam la o mesiam, son dos, seis o nueve; ellos dicen, se lian parado en dos, seis o nueve; y se estiende a los números compuestos; v. g.: ¿mapipito no caya catauo ding dinatang magcompesal? malalabi no ngeting metong, — 208 - parece que son once; malima no ngetingpolo, cinqüenta. En pretérito mesiam nong polo, noventa; merinalan, ciento, etc, CA Y AN. ítem: se hacen superlativos (aunque es la pasiva ter- cera de ma)\ son poco usados; v. gr. : camemeton&an o CAMEMETONG-METONGAN J/d ÍTig GuinU tdlig DÍOS, O CAYA- yatlo atloan yang Personas. Estos dos son corrientes, etc. CA Y AN SIN EL, PRETÉRITO. Con esta composición significa ser llegados o ajustados a lo que reza el número; v. gr. : si me das por un libro seis reales, diré: llégalos a siete, o ajústalos hasta siete, capi- toan mola. Pretérito: quepito mo la y así catloan, queatlo; casiam, quesiam; capoloan, quepolo; calabian metong, quela- bing metong, etc. PA de decir. Anteponiendo ca a estos dígitos, posponiendo an, por- que es pasiva tercera, significa decir o pedir lo que dice el dígito; v. gr.: ¿cuánto dicen que vale ese caballo? o ¿cuánto piden por ese caballo? ¿pamagcanuan de iyan cobayo? Responde: pacaduan, pacatluan, pacapatan, pacasia- man deng pesos, dicen que vale o piden por él, dos, tres, quatro, nueve pesos, o pacalabineng anam osiamapesos. FF. Quitando a esta composición el an, es de faceré fieri; v. gr.: aquí están dos trozos; no bastan: pacatlo mo la, o pacapat, pacalima, pacapito, etc.; y tiene pretérito: pe- pacatlo mo la; pepacalima, pepacanam co la, etc. § II. DE LOS ORDINALES. Los dichos dígitos, con ca de individuar, se hacen or- dinales, que quiere decir, estar en orden, ut primero, se- gundo, tercero, cuarto, quinto, etc., mona o cauonan, cadua, catlo, capat, calima, etc., y así capolo, calabin metong, cari- nalan, centesimo; caduang dalan, ducentésimo; calibo, milé- simo, etc. Para los intermedios añadir el dígito; v. gr.: vigésimo quinto, camecatlong lima; centesimo cuarto, carne- caduang dalan apat, o ing mecaduang dalan apat. Si quie- _ 209 — res decir quintar, diezmar, etc., antepon el balang; v. gr.: balang calima batbatan yá; déaimus quisque, balang ca- polo, etc. Hácense verbos conjugándolos como los que comienzan en c, y significa ponerse en orden en el lugar que denota el ordinal; v. gr.: ponte el segundo o en segundo lugar, cuma- düa ca; ya me estoy poniendo en tercero, cumacatlo co\ y Pedro quinapolo yá, Pedro se puso el décimo; o por pa- siva que es tercera; v. gr.: cumaduaca queya o caduan mo ya; cumatlo ca carela o catloan mo la; y así capatan, cali- man, casiam, etc. Ve primero que él o que ellos, unan mo ya o panimonan mo la, etc. Son también activos; v. gr.: ¿quién te puso en cuarto lugar o el cuarto? ¿ninon quina- pat queca? yo te pondré en quinto, acón calima queca. Su pasiva es primera; pretérito que; v. gr.: icapito me y Juan; quelima co ne ya, ya le puse el quinto. Exceptúase ona, yon a o ipaona mo ya, ponle el primero, etc. Advierte que el mismo ordinal significa también la vez o veces; v. gr. : cauunan el primero y la primera vez; cadua el segundo y la segunda vez; y así a los demás; v. gr.: icat- long pamange mo carin t la tercera ida tuya allá; ini ing ca- dua pamanigtig, ésta es la segunda tocadura, o la segunda vez que tocan; a la tercera le venció, quing catlo sinaul na yá, etc. Para decir otra razón, es, v. gr., metong queta; si se añade otra, se dice cadua queta; para proseguir, v. g.: item, si se añade otra razón, dice capinduan ñaman, si sólo se repite el verbo; v. gr.: mando, sólo con el ñaman: pana- Ulin co ñaman, etc. § III. DE LOS DISTRIBUTIVOS. Éstos significan de dos modos, y son: tunggal-tunggal s por activa, de uno en uno. Por pasiva, que es tercera, a cada uno uno; v . gr.: tunggal tungga lang lalacad, andan de uno en uno; tunggal-tunggalanan mon tinapay, da a un pan a cada uno, o tiyon-tiyonan mo la; úsanse tam- bién con oración segunda de pasiva, que consta sólo de no- minativo de persona que padece y verbo; v. gr.: dening anggang mengaso tunggal-tunggalan la o tiyon-tiyo- nan lang usa, a cada uno de todos estos cazadores, cabe o toca a venado; y de aquí, cada uno de todos ellos tiene un venado. Ahora entenderás tungal-tünggalan la, o ti- yon-tiyonan lan Angeles ding sabia? j tauo, a cada uno de los hombres cabe o toca a un An^el; y de aquí, cada uno de 27 - 210 — los hombres tiene un Ángel de guardia; tidua-tidua lang magmain, se pasean de dos en dos. Para la pasiva, has de mirar si aquellos entre quienes se reparte, o a quienes cabe exceden en el número distributivo; v. gr. : aquí, si son más de dos; porque si no son más, no se dobla la raíz: ti- düanan mon dalandan, da a dos cajeles a cada uno de estos dos. Si son más, tiduan-tiduanan mon dalandan, da a todos, esto es, a cada uno de ellos, sean los que fueren, a dos cajeles. Y por eso, hablando a cada uno de los hom- bres, no se dirá: tunggal-tunggalan, o tiyon-tiyonan lan Angeles; sino, balang catauo tunggalan o ttyonan lan Angeles, etc. Admiten mi con an. Cuando el romance es, v. gr., tres, cuatro o cinco se pa- sean, no debes recurrir a tia que no corresponde a ese ro- mance; sino al que dice de tres en tres, de cuatro en cuatro, etc. Volviendo a la distribución de las cosas, has de saber, que los quebrados o picos de veinte para arriba se dicen de dos modos. El primero es como suena; v. gr.: tócales a 21, tidua4idua lang polo ampón metong. El segundo es: meca- catloan lan metong. Y así, titlo-titlo lang polo ampón adua, mecacapatan lan adua; para decir tócales, v. gr., adoscaba- nes y medio, a cuatro pollos y medio, dirás: tidüa-tidua- nan lan calan ampón capitnga; tiapat-apatan lang sisi ampón capitngan o mecacatatloan lang capitngan caban; mecacaliman lan capitngan sisi, etc. Cuando estos dos modos de hablar traen agente, o que les ponga de tres en tres, v. gr., para el primero, o que les distribuya a tantos para el segundo; lo primero se hace con el mi transitivo y su pasiva que es primera, conservando el pi, aunque también se hace con pasiva simple; pero esta no sirve para pretérito; v. gr. : ¿quién los pondrá dequatro en quatro? ¿niño tan mitiapat-apat careta*! Yo les pondré de cinco en cinco, acón mitialima-lima; pititlo titlo, mo la o ititlo-titlo, pon los de tres en tres; piSiam-siam co na la, ya los puse de nueve en nueve; pilabi-labi cong adua; tú los pondrás de veinte y dos en veinte y dos, ican mitidüa-tidua polo ampón adua, o acón mibiling mecacat- lon adua. No hay otro modo, etc. Nota, que la dicha activa sirve para los dos modos, por- que ¿ninon mitiapolo-polo careta?, v. gr., no sólo signi- fican, ¿quién los puso de diez en diez? sino también ¿quién distribuyó a diez a cada uno? y así en los demás; pero la pasiva es diversa, porque este segundo modo pide tercera pasiva; v. gr. : pitiapolo-polo mo la, primera, es ponles de diez en diez-, pitiapolopoloan mo la, es distribuye a diez a cada uno, etc. — 211 — Con el dicho mi transitivo, pero con diversa conjuga- ción, se dice partir, o dividir la cosa en tantas partes, cuan- tas denota el número que se expresa: ¿ ninon mitlo care- tang salapi? ¿quién hará tres partes, o dividirá en tres par- tes aquella plata?, etc. Para el presente, en los que co- mienzan en vocal (menos apolo), se antepone a la vocal otra consonante, como la que se le sigue; v. gr.: de adua, atlo, presente miradua mitatlo y éste mismo es el pretérito, largo el mi. Para el futuro se muda la primera vocal en i: miduan, mitlo. En los que no comienzan en vocal, a quie- nes tsigue apolo, la conjugación es regular; la pasiva, se- gunda, porque es la de mi de compañía; v. gr.: yo estoy di- vidiendo en dos este leño, acón miradua quening dutong. Pasiva: piradüan que dening dutong; pretérito: piradua; futuro: piduan; ican milima canita, tú le dividirás en cinco. En pretérito: ya le dividí en siete, pipito co na yá; o pipólo co yá, en diez, etc. MI de compañía. Con este mismo mi de compañía, con el mismo régimen y variación, se significa, que los que explica el número se convienen o conspiran en hacer una misma cosa, o en ser contra, o en favor de alguno; v. gr.: mipapat la quetang dapat, los cuatro a una hacen aquello; pipapatan detang dapat o pip Apatan de ing maquirapat; pitatloan o pitatlo ra co, los tres a una son o fueron en mi favor o contra mí, etc. § IV. DE LOS VICENALES Y PROPORCIONALES. Llámanse vicenales, porque con ellos se dicen las veces que algo se hace. Y porque con ellos se dice también las veces que una cosa excede a otra, se llaman proporcionales. Esto supuesto, para preguntar, cuántas veces se hace la cosa o excede a otra, se dice: ¿macapipilan? ¿cuántas veces? este maca mismo, anteponiendo para los que comienzan en vocal otra consonante, como la que se la sigue, v. gr., de atlo macatatlo; de apat, macapapat (menos el número adua al cual se le antepone una l), y doblando la primera sílaba a los que no comienzan en vocal (menos apolo que sigue a los consonantes), dice las veces en futuro; v. gr. : leeré dos veces o tres o quatro o cinco o diez, masa co macaladua O MACATATLO O MACAPaPAT o macalilima o macapo- polo, etc. - 212 — Para el pretérito no hay más que mudar el maca en meca; v. gr.: maldije dos veces, miñyumpa co mecaladua o mecananam o mecapupulo, etc., y así, doce veces me- calalabing adua; once veces, mecalabing metong-, diez y nueve veces, mecalabing siam; veinte veces, mecaladuang polo; veintiún veces, mecaladuan polo ampón metong; me- catlong polo, treinta veces; mecalimang polo ampón apat, cin- quenta y cuatro veces; mecadirinalan, cien veces; mecali- libo, mil veces, etc. Quinientas y nueve veces, mecalili- mang dalan ampón mecatlong siam, etc. Tal cual vez se oye esta composición en pasiva; v. é gr. : aporréale dos veces, bonoan men macaladua; pasiva: paca- ladüan meng bonoan; pinTiyumpana co mecapat, pecapa- patana co piñyumpan, etc. Basta apuntarla. Con la dicha composición se hacen los proporcionales, que no es otra cosa decir, v. gr. : le excede en cuádrupulo, que decir es cuatro veces mayor que él; v. gr.: macapapat ya maragol queya; como cinco veces más que yo, macali- lima ya masican mangan canaco. Ésta llaman proporción múltiplex; y así estoes seis veces más largo que aquello, inimacaba ya macan anam canita, y a^íen cualquiera cuan- tidad, etc. La proporción que llaman submultiplex se hace con los ordinales y la partícula sí, porque no es otra cosa que, si eres, v. gr., seis veces mayor que él, sacar la sexta, y dirá que tú eres la sexta parte de su grandor; v. gr. : macapapat ca mara- gol caco, tú eres cuatro veces mayor que yo. Lo mismo es sicapat na co ning dagul mo, yo soy la cuarta parte de tu grandor; macaüaualo yá malapad ini canita o sicaualo ne nita ini o ning lapad na nini, etc. Por el dicho maca y su pasiva se dice bien: Dios paga ciento por uno, macaridtnalane yayablasan ing metong; pacarinalane ablasan ing metong; y así ovem reddes qua- druplum, macapapat ne bayaran ing cambing o pacapa- pata ne bayaran. La razón es, porque el indio no dice pa- gará ciento por uno, sino pagará cien veces uno, etc. Si a la com posición submultiplex, con la variación de los dígitos dicha en el maca, antepones pasi, significa hacer cada uno tantas veces lo que el número dice, porque el pasi y como en su lugar dije, es distributivo; v. gr.: azotadle cada uno a dos veces, pasicaladua o pasicatatlo co matbat guea, o pasicaladua o pasicatatlo ye batbatan; y es más claro y más usado este modo, intercalando la partícula tolo, que es también distributivo; v. gr.: pasitolo caladua ye batbatan, sea azotado a dos veces por cada uno; pesitolo — 213 — calilima co piñyumpan, les maldije a cinco veces, esto es¿ cinco veces a cada uno; o tolo calilima co piñyumpan, lo mismo; pasimtsan o tolomisan o pasitolo misan cong pañyclaud, arrodillaos todos cada uno una vez. Acerca del macapilan, que al principio dijimos signifi- caba cuántas veces, sabe que le usan también para lo que nosotros decimos, cuánto se tarda en eso, o qué dificultad tiene en eso: macapipilan ita o macapipilan uarita, etc.; y de el que tiene mafia de hablar así, porque en nada halla difi- cultad, dicen: ¿e mi bubuyut? es hombre que todo facilita y no hace nada, etc. § V. CUENTA DE LA MONEDA. La moneda mayor entre estos, a que atienden para con- tarla es el tostón a quien llaman salaping metong; con la partícula si y los ordinales sacan la octava parte de él a quien llaman sicaualo, porque un tostón tiene ocho; noso- tros lo llamamos medio real de plata. El tostón ya se sabe que tiene cuatro reales y así, para decir un real dicen la cuarta parte de un tostón, esto es, sicapat. El real tiene doce partes, y a cada uno de ellas llaman barrillas-, cada barrilla tiene dos partes, a cada una de ellas llaman cunding; ai cuartillo llaman calatio-, dos reales de plata di- cen con esta palabra binting\ tres reales, atlong bajagui. Cuando no dicen un tostón usan sólo de la palabra saíapi, que, aunque significa moneda in genere, la apropian al tostón. Esto supuesto, para decir cinco reales, lo explican di- ciendo mecaduan sicapat; esto es, para dos tostones, sobre uno que se supone (que por eso el maca está en pretérito) un real; mecaduang binting, para dos tostones sobre uno, dos reales; es lo mismo que decir seis reales; y así siete reales, maca- duan atlong bajagui; ocho reales, pesos ya. Para proseguir se junta el meca al número dígito atlo, porque ya se dejan atrás dos tostones; y así; v. gr.: mecatlong sicapat, sicaualo; quiere decir, para tres tostones (que quien dice tres supone dos) real y medio, esto es, nueve reales y medio; y así se pro- sigue; v. gr.: mecalimang binting, diez y ocho reales, mecat- long adduang salapi veinte y dos tostones, esto es, once pesos, etc. Para proseguir debes suponer que todas las dichas mo- nedas tienen su protocompuesto según su letra inicial; vygr.: de salapi, mañyalapi; de cunding ^ man^unding, etc.; - 214 — y el tal protocompueato significa según se aplica: si el no- minativo es la moneda; v. gr.:MAÑYALAPi la deti, significa que son tostones; mañyicaualo la, son medios, etc. Si se aplica el género que se conmuta, significa que tanto vale cada medida o vara; v. gr.: mamarillas ingpati; manSün- ding ing gatang, laganta abarilla; la chupa acunding, etc. Si el nominativo es persona, significa lo primero, que el supuesto trata o conmuta, sólo en lo que esplica el proto- compuesto; v. gr.: mañyalapi ya, sólo a trueque de plata, o sólo por plata, o sólo mira la plata, ut mal juez, o mal pleiteante, que no hace mas que gastar plata; su pasiva, tercera, el género por qué, o la persona de quién, etc. Lo segundo significa que al nominativo le toca o tocó a tanto, cuanto explica el protocom puesto; v. gr.: mañyica- pat la, toca a real a cada uno, etc. A este modo también la cuenta dicha; v. gr. : mecaduan sicapat, no sólo significa cinco reales, sino también que a cada uno toca a cinco reales; y si es'nominativo el género, significa que tanto vale, o que en tanto se compró o vendió, etc. Esto supuesto, si quieres preguntar cuánto vale la cosa, o por mejor decir, a cómo vale, usarás de esta partícula tía, que es distributiva, junta con la raíz o verbo magcano; v. gr.: ¿a cómo vale el arroz? ¿tía magcano ing palay?, esto es, cadacabán? a dos reales, maminting; ¿a cómo vale la chupa de vinagre? ¿tiamagcanong gatang quing asíame a barillas, mamarillas, etc. Para preguntar en pasiva, dirás: ¿tiamagcanon la? ¿a cómo les dieron? o ¿a cuántos les dieron los muchachos que azotaron? De modo que siempre que la pregunta es distri- butiva se hace de el modo dicho; y como la respuesta debe concordar con la pregunta, se debe responder por los dis- tributivos, que son los protocompuestos; esto es, vale a tanto, cuesta a tanto, toca a tanto, etc. Cuando la pregunta no es distributiva, sino que es, como si dijéramos, de montón, esto es, no a cuánto o a cómo sino cuánto; v. gr.: ¿cuánto vale ese caballo? se usa sólo de el magcano: ¿magcano ya iyang cobayo? ¿magcano ing palay?, ¿magcano ing azucal?, etc. Tiene su verbo neutro de ma: mamagcano, memagcano, pararse cuánto; v. gr. : si van acarreando palay, ¿mamagcano yang palay? ¿a cuánto llega ese palay, o cuánto es?; ¿memagcano? ¿en cuánto se paró? esto es, ¿cuántos cabanes importó todo? Y con el mismo se dice, v. gr. : ¿en cuánto se está apreciado o se apreció ese tu caballo? meapulu yang pesos, en diez pe- sos, etc. — 215 - PA DE DECIR. No sólo este magcano admite este pa; v. gr. : pamagca- NOan, o pepamagcanoan da ita, cuánto dicen o dijeron; sino también todos los protocom puestos con que dicen las monedas; v. gr.: papamesosan da ya, dicen que un peso; y así papamintingan, papangundingan, etc. Para hablar en plural distribuyendo, se usa de el mismo tia con el adverbio pilan; v. gr. : ¿cuántas gantas les dieron de opa? ¿tía pilang pati ing pamanupa ra? a tres gantas, titlong pati o tiaualo, o a ocho. Si se pregunta; v. gr.: ¿a cómo diste a los bogadores? se debe decir por el pasado: ¿tiamagcanoan la? porque no es plural; pero si 1 se pregunta ¿a cuántos cuartillos les diste? ¿tiapilanan lang calatio? porque el pilan tiene su pasiva y verbo neutro de ma: mapilan, etc. MI transitivo. Para cuando la locución es transitiva, se les junta bien el mi transitivo con su mi pasivo y la pasiva segundad com- pañía; v. gr.: ¿a cómo diste a los bogadores o a cada boga- dor? ¿pitiamagcano mo ding babagsay? a real. Se res- ponde con los protocompuestos de las monedas distributi- vas; v. gr.: les di a real, pipañyicapat co lá; da a cuar- tillo a esos pobres, pipanGalatioan mo deang salanta; ya les di^a sicaualo, pipañicaualo co na la, y así en los demás. Últimamente, aunque ya dijimos que con pa y los dígi- tos con ca y an al fin, se significa el precio que se pide; v. gr.: pacaualoan deng pesos, dicen o piden ocho pesos; te pondré aquí tres locuciones que faltan allí; v. gr.: piden cinco reales, pacacaduanan deng sicapat (como mecaduang sicapat) ; y así, pacacaduanan deng binting, pacacadua- nan deng atlung bajagui, y no más: advirtiendo que aquel modo de hablar; v. gr.: pacalabian deng siam a pesos, pa- cataduanan deng polong pesos, no sirve para los picos de veinte para adelante, sino pacacaduanan deng polong pe- sos ampón metong, j así en los demás dieces, como pacat- loan, pacapatan, etc. § VI. de la numeración de tiempo. Año, banua. Para numerarlos simplemente, usa de los cardinales: aduan banua, dos años; atlu, apat, limang - 216 — banua, etc. Este año, di iting banua, y para más especifi- carlo iting banuang iti; para hablar de los años anteceden- tes, di: el año pasado, banuang metong (nota que banua pierde la a última y esto le acontece algunas veces, aunque no es verdadero diptongo); para los demás usa de los numerales de las partes alíquotas, añadiéndoles na al .fin; v. gr. : ba- nuang sicadüana, ahora dos años; banuang sicatlona, ahora tres años, y apenas pasan de ahí; que para decir ahora cinco años, ahora seis años más usan de los ordina- les. Así, quetang calimang banua, ahora cinco años, etc.; para decir los años subsecuentes, el año que viene, suelen decir: quening balic taon (que es voz tagala), o que- ning banuang arapan; de aquí a dos años, quening ca- düang banua; de aquí a tres años, queting catlong banua, usando siempre de los ordinales. / Mes este, iting bulan; pero bulan significa la luna y mes, al modo que banua significa el cielo y el año. Así, para meses antecedentes y subsecuentes usa de los ordina- les, con su diferencia de adverbios; como ves el mes pa- sado, se dice: quening bulan a guilutan; el que viene, que- ning bulan a arapan; ahora dos meses, aduanang bulan; de aquí tres meses, quening catlong bulan, etc. Para to- tal expresión así en los años, como los meses, se usa de gui- lutan, pasado, arapan venidero: quing capat a banuang arapan o datang, de aquí a cuatro años venideros; lo mismo bulan: quening calimang bulan a arapan o quing calimang bulan, de aquí a cinco meses; quing capitong ba- nuang guilutan o quetang capitong banuang, ahora siete años pasados. Aldao, significa sol o día: ing aldao ngeni, el día de hoy; para los antecedentes, ayer, napon; para los demás usarás de los ordinales con un na antes y otro después; v. gr. : NACaduaNA, antes de ayer, y apenas pasan de ahí; y así dicen: quetang capat a aldao, quetang calimang aldao; ahora cuatro, ahora cinco días, al modo de los años y meses; para los días subsecuentes, mañana bucas; para los demás antepon ma a los numerales ordinales; y. gr.: MACadua, des- pués de mañana, MAcatlo, de aquí a tres días, etc.; y luego dicen: quening calimang aldao, de aquí a cinco; quening ca- pitong aldao, de aquí a siete, etc. Bucas macadua, mañana otro día; nacapilana es pocos días ha. El tiempo de por la mañana es abac o caj/abacan; el del medio día, ogtong aldao, o ogto yang aldao, o caogtoa ning aldao; el de la tarde gatpanapon; sisilim, al anochecer (aun- que los pampangos no conocieron medida de horas, con todo, diferenciaban el tiempo bastantemente); galing aldao — 217 - mababo, cer\ca de amanecer; pero galin aldao, malalam, mucho antes; muclat súmala, ai romper de la luz; malayatcan yan aldao, cuando el sol está como diez grados sobre el oriente o poniente; es cosa prolija, y qualquier vieja te dirá muchas más diferencias de medir el tiempo. Bengi noche; esta, nQening bengi esto es, la que se sigue al día de hoy; anoche, esto es, lo que antecedió a hoy es NAbengi; pero napon sa bengi, es la que antecedió al día de ayer; nacaduanan sa bengi la que antecedió al día de antes de ayer; y así retrocediendo, etc. Para las subse cuentes: bucas bengi, la noche que se sigue a mañana; ma Cadüan bengi, la que sigue al día de pasando mañana; ca- bucas es la noche por pasar; quebucas es toda la pasada; Capitngan bengi, medianoche; cabucasan, mañana seguido a cabucás, etc. La interrogación del tiempo, si es por cuánto se reduce a la de los cardinales; v. gr. : ¿pilang banua?, ¿pilan bulan?, ¿ptlan aldao?, id est: ¿cuántos años?, etc. Res- ponde: si de pasado, pepabanua, un año; [un día] pepatinga- pun, o todo el día, inapon es más breve, etc. Si de futuro quitando el pe; en los demás por los cardinales: aduang banua, dos años, etc. Si la interrogación es cuándo, ya sea de pretérito ya de futuro, se hace con pilan, compuesto con ca, al modo de los ordinales: ¿capilan ca me carin? respondo: quening ca- duang bualan; ¿cuándo irás allá? de aquí dos meses; ¿capilan ca dinatang?, ¿cuándo veniste?; quetang catlong bulan, ahora hace tres meses; guilutan y arapan, para major ex- presión; en días: nacadua na, antes de ayer; de futuro: ma- catlo, otro día después de la mañana. Lo que decimos cada año es banua-'banua; cada mes, balang bulan o bulanbulan magsocorro, etc.; cada dí&, balang aldao o aldao-aldao, bengi-bengi o balang bengi; en algún día, balang aldao; v. gr.: balang aldo a aganaca mu cu rin, siempre me acordarás en algún día; en los que no ad- miten el modo dicho, con el adverbio dat o indat; v. gr.: dat viernes; indat domingo, etc., cada día de viernes, cada día de domingo, etc. Para decir de dos en dos días sucede algo y sus semejantes, usa de mipa antepuesto a los cardi- nales; v. gr.: mipacadua yá malalagnat, le da calentura de dos en dos días; mipacatlo, de tres en tres; y a este modo los demás; de año en año, mipamanua; de meses en meses, mipamulan, mipanumingo, etc. Vide los adverbios de tiempo. 28 — 218 — CAPÍTULO XVIII. DE LOS ACENTOS, PRONUNCIACIÓN, REDUPLICACIONES, Y OTROS NOTABLES NECESARIOS. §L DE LOS ACENTOS Y PRONUNCIACIÓN. Muchas veces la coasonante que está en medio de parte de la dicción, no se pronuncia hiriendo a la vocal que se si- gue, sino juntándola con la letra antecedente, y luego cor- tando lo que se sigue; v. gr.: caladua, buñyi, como si se es- cribiera calad-dua, bun-ftyi;y de estos cortadillos son: quic- cuan, sad dya, bag-gya, lac-cuay, ming-gua, etc.; y lo mismo a los de dos consonantes seguidas, como lag-pac, ag cas, bag say tac-sil, sac-si y todos sus compañeros, que no son pocos; va en esto mucho, porque a no hacerlo así, quizás haría mal sentido, o se mudaría la significación; v. gr.: quic-cuan, el feto abortado; quicuan, el que es por otro cor- tado las uñas, etc. También, de pronunciar breve o largo, nace muchas veces ser diversas la significación y sentido: lupa (pp) ros- tro, lupa (agudo) cierta yerba que da comezón; gayác (agudo) disposición in vía, gáyac (pp) arrastrar la ropa; bá- cal (pp) hierro, bacal. (agudo) matalotaje; súlat (pp) escrito, sulát (agudo) loco, etc. Los acentos principales son tres: unas palabras le tie- nen en la última; v. gr.: laró (agudo) aceite para candil; otras en la penúltima; v. gr. : lubás (agudo) desnudo; tacáp (agudo) tapadera-, en fin, todo acento que en la última o pe- núltima está significado y apuntado en el Vocabulario con esta cifra: (agudo), que es decir, agudo o breve, a diferencia de el otro que está significado con esta (pp); y este acento es en dos maneras: el uno semejante al español, como para (pp) semejante, y se pronuncia como la partícula para en romance. El otro es agudo y gutural en la última dejándose caer (pp), como lasa, sabor; y de éste no hay semejante en lengua latina y española. Fuera de esto, cuando el vocablo es de tres sílabas, suele tener otro acento más antes de la penúltima, como v. gr. : talícalá, talínduá, salimpapao, salúreráy, talipapá, etc. También es en dos maneras el acento (agudo): el uno es agudo y no gutural, como lauii, punta de rama o extremidad peligrosa; litan, latáng, licát, api, fuego, que se pronuncia corridillo; el otro es agudo y gutural, como; v. gr.: saya, — 219 — viveza o alegría; sirí, sita, sirá, tinga peso de medio tael; y así de otros innumerables, al cual no hay semejante en ro- mance ni en latin; y así, es difícil de pronunciar, si no es imposible. Va mucho en distinguir estos acentos, porque si no," •dirá uno muchas veces pan por peras. Pongamos ejemplos en algunas raíces que cada uno tenga todos los dichos acen- tos con diversas significaciones; v. gr. : Sala (no es gutural ni agudo), culpa o pecado. Sala (pp. gutural y no agudo), luz o claridad, ut de el sol. Sala (agudo y no gutural), caña tejida como parrillas. Sala (agudo y no gutural), tachar, ut defecto. Sala (pp. no es gutural ni agudo), yerro físico, faltar, errar. Sala (agudo y gutural), concebir la mujer antes de magli. Lasa (gutural y no agudo), sabor. Lasa (pp. no es gutural ni agudo), pena o tormento. Lasa (pp. gutural y no agudo), caña para flechas. Lasa (pp. no es gutural ni agudo), adverbio que dice casi o apenas. Bala (pp. gutural y no agudo), el que tiene dominio en la cosa. Bala (agudo y no gutural), entender equivocado. Bala (pp. no es gutural ni agudo), pedir adelantado para pagar en la cosecha. Bala (gutural y no agudo), amenazar de palabras. Baba (agudo y no gutural), carga a las espaldas. Baba (gutural y agudo), bajar, humillarse. Baba (gutural), la barba, no las barbas. Te parecerá cosa muy estrafia ver que esta lengua hace tantos acentos en una sola palabra, que según muda de acento varía el significado; para que no te haga tanta no- vedad, refleja tú sobre esta palabra rey; no atiendas las letras con que se escribe, sino la varia pronunciación y sig- nificados que tiene. Primero: rei, genitivo de reus; se- gundo: rey, genitivo de rex; tercero: rei, res rei; cuarto: pretérito, yo reí. Acerca de los guturales y de su pronunciación, es de saber, que se ha de detener un poco en la penúltima, ir a parar con ella a la garganta, que eso quiere decir gutu- ral. Y es de advertir, [que] haciendo [se] verbo, y más en pa- siva, se muda la voz¿ v. gr.: de sala (gutural y no agudo), luz o claridad, se hace en pasiva; v. gr.: salan me iyang sulú (agudo o breve), aclara esa luz; de lasa (no es gutural ni agudo) lasan (agudo o breve), padecerla, ut pena o tor- — 220 — meato; y al contrario, de los agudos, que su pronunciación es como echándolo así afuera corridillo, y se hace en pasiva (pp); v. gr.: de sala (agudo) tachar, sasalan, pretérito selan, ^(pp); de baba (agudo), cargar, en pasiva se hace bábaban, ""pretérito beba (pp), lo que se carga. También se advierta, que los guturales forzosamente han de acabar en vocal, y sólo en ésta son guturales, por- que no hay guturales en las penúltimas o antepenúltimas, ni en los que acaban en consonante, porque en los que aca- ban en consonantes convienen los que no son guturales. Y para saber cuáles sean y cuáles no, no hay regla sino el uso; aunque cuando la significación es de acción breve, de ordinario el acento también es breve, gutural o no gu- tural. Lo cual forzosamente, para pronunciar bien, se ha- brá de aprender de los mismos indios; y para hablar con propiedad y perfeción, juzgo es menester que descendat a Paire luminum. § II. DE LAS REDUPLICACIONES. Es frecuentísima la .reduplicación en esta lengua; en muchas partes te he avisado de el modo de significar; esta- rás en lo que he dicho en las composiciones y en Jos adjeti- vos de ma. Aquí sólo se advierte que, si los simples son de dos sílabas, se doblan; si de tres, la segunda, y que cuando a la consonante que está después de. la primera vocal se la sigue otra vocal, si esta no es a, se le añade; v. gr.: balictad; la i que está después de la / no es a; pues añadírsela y dirá: balabalictad; balatong: aquí no hay que añadir; doblando dirá: balabalatong \ etc. Esto supuesto, por ahorrar tiempo y excusar volumen, sea regla general, que cuando se repite la raíz, o se dismi- nuye su significación, o menudea la acción; v. gr : macuyad, repetida la raíz, dirá: macuyad-cuyad, algo corto, cortito; mapait-pait, algo amargo, amarguillo; mabulucbuluc, algo podrido; matamad-tamad, algo perezoso; mabayat-bayat, algo pesado, etc., y así lo mismo en los de pararse; v. gr. : malanat-lanat, malanta-lanta, pararse algo marchita, ut hojas; y así en mabucut-bucut, marunuUdunut, malaui-laui ? mabanalbanal, etc. Viüe los frecuentativos de ma. Y lo mismo digo de los verbos simples, como abut-abut, alcanzar apenas; sulat-sulat, menudear; mainmain, dar pa- sitos; lacad-lacad, cuasi lo mismo; pulapulayi, dar carreri- llas; balabalatong, tropezoncillos, ut en las preguntas; tala- — 221 — * talusad, resbaloncillos, y así los que dicen acción que puede tener más o menos, que son muchísimos. Por si quieres decir en pasiva, denota la misma significación; v. gr. : abut- abutan, lo que apenas se alcanza; dagdag-dagdagan, añade un poco; culang-culangan, quita un poco; y a este modo en ios demás. Si sobre doblar la raíz reduplicas la primera sílaba, es dale y más dale; v. gr. : quíling-quiling, ladear; quiquiling- quiling, dale y más dale; y así, sisingil-siJigil, susungco- sungco; yayaus-yaus, etc. Saca por éstos los demás, que no es difícil, y les puedes dar sus pasivas por las reglas ge- nerales. Una locución se hace con esta diminución; v. g. : hallo el habito en el suelo, y pregunto: ¿cómo está esto así? Res- ponde: quine co neng quinay, Je puse sin miramiento; a este modo, inogse co neng inogsay, depat co neng depat, linub cu neng linub, tidtud ne neng tidtud, lintang na neng lintang, me- nic na yang menic, sible na nang siblay, pinipi na nang pinipi, penic na neng peniC) meco na yang mecao, etc.; esto es, que se hizo tal acto imperfectamente, sin cuidado, sin mira- miento, sin advertencia; mas sólo sirve para cuando se in- tercalan pronombres en las repeticiones según los ejem- plos y no cuando se reduplica sin ellos. . § III. DE LOS SINCOPES. Los más ordinarios son los que admiten algunas raíces que acaban en consonante; es su última vocal a. No hay regla para determinar cuáles le admiten, pues vemos con el mesmo número de vocales y consonantes las mesmas, unas raízes admiten síncope, y otras no; sólo esto se puede asentar por regla: que las raízes que después de la penúltima vocal tienen dos consonantes^ nunca admiten síncope; así mesmo las que admiten, es siempre en segunda pasiva, o en composición de las que acaban en an, como son los abstrac- tos de ca y an, etc. Doyte aquí una muy buena copia de las raíces que admiten síncope; tu añadirás las que faltan. — 222 — COPIA. Raíz. SlGNIFICIÓN. SÍNCOPE. Pro. Abal. Tejer. Ablan. Abalan. Atad. Portar. Atdan. Ataran. Buyot. Difícil. Buyotnan. Buyotanan. Bulad. Hablar. Buldan. Bularan. Bugal. Quoddam turpe. Buglan. Bugalan. Culapad. Accedia de estómago. . Culapdan. Culaparan. Cutang. Preguntar. Cutngan. Cutangan. Dacap. Prender. Dacpan. Dacapan. Dapat. Obrar, hacer. Daptan. Dapatan. Dacal . Mucho. Daclan. Dacalan. Gatal. Comezón. Gatlan. Gatal an. Yama. Deleite. Yamnan. Yamanan. Laman. Interior. Lamnan. Lamanan. Lubas. Desnudar. Lubsan. Lubasan. Lucas. Desatar. Lucsan. Lucasan. Lucad. Rebañar. Lucdan. Lucaran. Uban. Canas. Ubnan. Ubanan. Patad. Cortar. Patdan. Pataran. Sulad. Hilar. Suldan. Sularanan. Sugat. Herir. Sugtan. Sugatan. Tulad. Remedar. Tuldan. Tularanan. Tangab. Atizar con leña. Tangban. Tangaban. Tacap. Tapar. Tacpan. Tacapan. Bien que no son tan rigurosas algunas raíces en la sín- cope que no pasan tal vez sin ellas como sugatan, tillaran, ataran. Y habrás notado que casi todas acaban en conso- nante, menos yama; aqui se llega Masa, que tiene acabias- nan, sabiduría; y en la composición de an, pierden la penúl- tima muchas que acaban en ng; en la tercera pasiva de anan pierden la penúltima, mas también pueden pasar con ella; v. gr. : paquinabang, utilidad; paquinabangan, o paqui- nabangnan\ along jugar, alonganan o alongnan; salobong, ir al encuentro, salobongan, salobongnan o salobonganan. Los compuestos de todos estos con mi, pa y otras partícu- las, aun conservan la síncope en la segunda pasiva o com- posición. Ya te di a libay, trocar; tibay, fortaleza, que tie- nen síncopes, libyan pro libayan; tib-byan pro tíbayan y la- uay, lauan pro lauayan, etc. - 223 - § IV. DE ALGUNAS FIGURAS Y SUPRESIONES DE LETRAS. Este § dará luz a los principiantes para que no los ofusque la escritura pampanga; es muy común en ella ca- par algunas letras; v. gr.: canaquita, pro canacóita; tuleta, pro tula ita; iyeni, pro iya ini; calmaneta, pro calma na íta; caluguran meng Dios, pro me ing Dios; mipaldan yang cala- diza co, pro iya ing; ing totita, pro tolo ita (aquí capan dos, y en los ejemplos siguientes también) marauac at sinira mo, pro marauac cat. etc.; nSaring santos, pro nSara ding; n8aning profeta, pro ngana ning. Ya adviertes que el capar dos, sucede cuando la penúltima de la dicción antece- dente es sólo número distinta de la inicial de la dicción sub- secuente. También suelen capar la a de la segunda pasiva; v. gr. : lan pro lauan; con, pro coan, etc.; y lo que es más, tal vez la capan la n; v. gr.: non ing panayat cayap a alan angga, pro nun ing panayan, etc. Nada de lo dicho hasta aquí en este § es preciso, sino abreviatura y elegancia. En orden a la trasposición de letras; v. gr.: líbutad, calibudtan; orna- sid, omasdan; dicat, dictan, etc., te remito al Vocabulario. § ÚLTIMO. ÜE la traducción. No dudo echarás menos aqui la poesía, pero te ase- guro que aunque otros habrá más enemigos de ella, lo que es la pampanga me fastidia tanto que la cadencia que dan a sus versos más me parece prosa que verdadera asonancia, o consonancia, por lo cual lo omito, dándote en su lugar, aunque con brevedad, avisos^ suficientes para trasuntar bien, si sabes la lengua. A una sola regla reduce San Jerónimo las leyes que debe guardar el buen interprete; y yo te aseguro desde luego, serás buen trasuntor, si no te apartas de qlla. Dice así: Et haec regula boni interpretis ut idioma alterius linguae suae linguae exprimat proprietate. Todo lo que aquí se dirá serán secuelas de ella. Quiere decir, que cuando trasuntemos en pampango, o ya sea hebraismo, o ya latin o ya sea romance, observemos dos cosas: la primera que haga el mismo sentido en pam- pango; la segunda que aquel sentido se exprese con la frase propia de el indio. - 224 — Explicóme: quieres trasuntar aquel hebraísmo Filius mortis est homo Ule. Si dices anac ne ning camatayan itang tauo, trasuntas mal y quebrantas la regla. La razón es por- que en pampango llamas hijo de la muerte, al digno de ella, y este modo de hablar no es frase propia de el pampango, sino de el hebreo. La frase propia de la lengua pampanga es: mangatuliran yang matay itang tauong ita. Ahora si que trasuntas bien y guardas la regla, porque este pampango hace el mismo sentido que filius est mortis, y alias, usas de la frase propia de el indio. Asi también si para trasuntar este latin: non intresin judicium cum servo tuo Domine, usas de lungub y pamanucum, etc., confundes el sentido, y quebran- tas la regla de medio a medio, porque este modo es frase latina y no pampanga; si quieres trasuntar a la letra un idioma en otro, serán tus trasuntos, caldera calderae, y harás un badulaque que el diablo te podrá entender. Ex alia in aliam linguae expressa ad verbum translatio sensum operis et veluti laeto gramine sata stragulant, dice San Jerónimo. La frase pampanga para aquel latín es: eme sa pu pa- quiisipan ining atipan mo. Mira como hace el mismo sen- tido sin atarte a trasuntar palabra por palabra, que es lo que debe hacer el buen intérprete, como dice Horacio: Ne verbum verbo curabis reddere fidelis interpres. No te has de atar a contar las palabras, sino a ponderar muy bien el sentido de ellas. Verba ponderanda sunt, non numeranda, dijo Cicerón. Mira que bien trasuntados están los adagios latinos en romance, sin atarse a las palabras latinas; traduce el sen- tido y le expresa con los modos y frases propias de la len- gua castellana; v. gr.: in silvam ne ligna feras, no lleves hierro a Vizcaya o agua al mar; annosa vulpes non capitur laqueo, a perro viejo uo hay tus tus, etc. Así también este romanice: ve por vida tuya se traduce en pampango diciendo: ngamona uari, sin hacer cuenta de la palabra vida, etc., que éste es modo nuestro y no de el indio. Y así en los demás. Ni es coatra esta doctrina, dice San Jerónimo, que cuando la palabra que rigurosamente correspondía, no suena bien, se eche mano de otra que suene mejor, con tal que no faltes el sentido: Non debemus putida (id est in sua via orancida)nos verborum interpretationetorquere, cum damnum non sit in sensibus. Tampoco es contra ella el añadir par- tículas o adverbios, etc., que hermoseen, de lo cual no te doy ejemplo porque de esto esta lleno todo Sio. Obsérvalo allí. — 225 — Dos cosas suelen atar al trasuntor: una es ver en la lengua castellana o latina o en la Divina Escriptura tropos y figuras y jurado a Dios que se ha de trasuntar todo, sin advertir, que cada lengua tiene sus elegancias que suenan mal en otras, como dijo Santo Tomás: Quae pulchre in una lingua dicuntur, non sonant pulchre in alia; fuera de que muchísimas veces no daña el sentido el omitirlas; y dado caso que sean doctrinales como las de la Escritura, o se ex- plican poniendo antes la palabra alimbaua, o se mira al sentido alegórico, etc. La otra es, que muchas cosas no tienen aquí voz que la explique, porque noclas hay en esta tierra; v. gr.: águila, oso, cordero, etc. Éstas se deben decir en romance, y no omitirlas so color de que el indio no entiende, porque muchas veces mueven a hacer muy alto concepto, por el mismo caso que se ignoran. Oye a Plinio: nam certe nescio quid magni concipit animus cum haec inusitata verba vel proferí, vel audit ¿Cuántos términos leemos en la Escritura que nos mueven a devoción y no les entendemos?. Pero no temes de aquí pie para ser flojo y no buscar, en todo lo que aquí no hay, términos con que poder explicar suficientemente la doctrina. Dígolo, porque he visto tra- sunto en que se trata de vid y sarmientos, y porque aquí no hay viñas, se los dejaron en tierra de campos, como si para el intento -no se explicara bastantemente con tanaman o pon o sa7iga, etc. Por último, cuando la doctrina se juzga conducente, no hay que decir: ¿para qué se ha de trasuntar, si el indio no lo entiende f No tiene obligación el que trasunta a hacer que sea fácil. Alguno puede ser que aproveche y que lo entienda. Qui potest capere capiat. Deo veko, trino et uno, Jesuqüe Deo et homini, ejusque virgini matri, laus et gloria in saecüla. amen. 29 TABLA Paga. Dos palabras sobre esta tercera edición g I. III. Dedicatoria V. Licencias y aprobaciones XI. Prólogo al lector XIX. Advertencias proemiales 1. CAPÍTULO I. DE LAS DECLINACIONES. De los nombres propios I I. 5. De los apelativos g II. 7. De los primitivos g III. 8. Uso de el na , ne, no ibid. 13. De los demostrativos § IV. 16. De los interrogativos (j V. 18. Unión de los nombres, etc ibid. 19. Otros usos de los artículos \ VI. 19. CAPITULO II. DE EL VERBO SUSTANTIVO. De el concepto ser. j I. 22. De el concepto estar \ II. 23. Ni % ti, ta ibid. 23. De el concepto haber o tener § III. 28. CAPÍTULO III. DE EL VERBO SIMPLE Y SUS CONJUGACIONES. 29. De la conjugación y variación de tiempos ,.. | I. 30. De las conjugaciones regulares de la voz activa §11. 37. De las pasivas regulares y de su formación § III. 44. De las terceras pasivas irregulares \ IV. 46. CAPÍTULO IV. USO DE LA ACTIVA Y PASIVA. 48. Cuando se usa de activa y cuando de pasiva 2 1. 48. Uso de las tres pasivas, y primero de la de i J Ií. 55. De la pasiva segunda de an $ III. 60. De la tercera pasiva de anan ? IV. 62. Diferencia entre an, anan y ananan Ü ibid. 65. Que verbos la admiten { V, 68» - 228 CAPÍTULO V. DE LOS PROTOCOMPUESTOS. 69. Su variación i I. 69. Su significación i II. 73 Varios protocom puestos I III. 76. Sus frecuentativos | IV. 77 . CAPÍTULO VI. MAG. Mag de hacer verbos \ I. 79. Mag de usar % ibid. 79. Mag de tratar I ibid 80. Mag recíproco ibid. 81. Mag de intento ibid. 81. Mag de ponerse ibid. 82. Mag de pasar ibid. 82. Mag de nacerse ibid 83. Mag de hacer ibid. 83. Mag de intensión ibid. 83. Mag de mostrarse ibid. 84. Mag de ficción y apariencia J II. 85. Frecuentativo» ibid. 8(3. CAPÍTULO VII. MI. Mi transitivo y mi p § I. 87. Pasivas de pi y an \ II. 89. Sus nombres ibid. 90. Mi neutro y de acaso $ III. 94. Mipa, micapa, mipaca ibid. 96. Mi con an ibid. 97. An y sus nombres : ibid. 98. Mi activo \ IV. 101. Mi de intensión ibid. 102. Mi de burlar ibid. 102. Mi de acción frustrada í ibid. 102. Mi de deseos ibid. 103. Frecuentativos ibid. 103. Mi recíproco \ V. 104. Mi de venirle ibid. 104. Mí correlativo ibid. 105. .Vi de compañía '{ Vi. 106. Mi de alternar \ VII. 108. Mi de competencia ibid. 109. Mica verbal v nominal \ VIII. 110. Mica de novedad \ IX. 112. Mica de plurales , ibid. 114. 229 - Pdffs. CAPÍTULO VIII. MAQUI. 115. De introducción f I. 116. De procurar | II. 119. De entrar $ III. 120. De tener \ IV. 120. CAPÍTULO IX. MA. Verbos neutros de ma y sus pasivas j I. 121. Ma de plurales ibid. 125. Ma de factibilidad ibid. 126. Ma nombres de ca y an ibid. 127. Ma de abundancia verbal { II. 127. Ma de abundancia \ ibid. 128. Ma nombres de lugar ibid. 128. Ma de adjetivos \ III. 129. Ma de abstractos ibid. 129. Frecuentativos ibid. 130. Ma de reputar $ IV. 132. Pasiva de ira ibid. 133. CAPÍTULO X. CA. Ca compañero e igual f I. 135. Ca de prontitud \ II. 138. Sus cuatro diferencias ibid. 140. Verbales en bilis ibid. 141. Ca de abstractos $ III. 142. Su diferencia ibid. 142. Ca individual y de unidad ibid . 145. Ca de propiedades ibid. 147. CAPÍTULO XI. MACA. Maca de perfección g. 148. Maca inopinado ibid. 152. Maca de recelo , ibid. 153. Particular de recelo ibid. 154. Maca potencial \ II, 154. Sucat y otros potenciales ibid 155. Maca de engorro $ III. 156, Maca causal \ IV. 156. Maca y Paca de estar $ V. 157. Maca y Paca de intensión f VI. 159. Partícula peca ibid. 160. — 230 — Págs. CAPÍTULO XII. PA. Paáeff I I. 160. Pa de decir ibid. 163. Pa de pedir y dar ibid. 163. Pa\ de refaceré fieri \ II. 164. Otros usos de el pa \ III. 168. CAPÍTULO XIII. DE LOS COMPARATIVOS. 170. Anti, tinti | I. 170. Maguin¡ mala, tela ibid. 171. De los superlativos I II. 172. \ CAPÍTULO XIV. DE VARIAS PARTÍCULAS. Maguin g I. 172. Pay I II. 173. Si y pasi | III. 174. Pal I IV. 175. Tala , i . § V. 175. Mela \ VI. 176. Sang ,